Correa tendrá su momento

Correa está viviendo un eclipse en el Atlético. El argentino ha perdido protagonismo desde la llegada de Griezmann y aún más con el paso adelante que ha dado João Félix. El 10 fue el futbolista que tiró del carro rojiblanco en el inicio de la temporada, pero ahora el foco no le señala a él, acostumbrado como siempre a remar contra la corriente. Simeone es consciente de que Correa merece más y le dará su momento. Por eso piensa en él para este domingo y si no, ante el Levante.

Las dos últimas citas del Atleti han sido dos golpes para la confianza del delantero. Correa fue suplente ante el Barça, antes del parón, y ante el Liverpool, a la vuelta. Jugó 18 minutos contra los de Koeman, ya con el partido resuelto, y 10 en Champions, en busca del empate. Este martes, de hecho, sí tuvo una buena ocasión para marcar. Pero sí parece confirmado que en el escalafón ya está por detrás de Suárez, João y Griezmann.

Además, Correa sigue con su mala racha desde que terminó agosto. Tras su doblete al Celta y conseguir también el gol de la victoria sobre el Elche, el internacional no ha vuelto a marcar y no da una asistencia desde el 29 de agosto. Simeone sabe que es un gran agitador, pero que, además, le da buen rendimiento también como titular, ya no es sólo un revulsivo.

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Cunha espera su oportunidad

El Cholo quiere tener a todos enchufados. João está fino y el doblete al Liverpool espoleará a Griezmann. Ahora necesita levantar a Correa y piensa en él para rotar en ataque, porque el calendario se comprime y habrá movimientos en el equipo para evitar lesiones y tener frescura. Simeone no se ha olvidado del Ángel que tanto sumó para la conquista de la Liga. Incluso Cunha entrará en la rueda. Habrá minutos de calidad para todos.

Griezmann apaga a Correa

La llegada de Griezmann al Atlético fue una sorpresa porque, entre otras razones, su posición parecía bien cubierta con João Félix y Correa. La competencia prometía dispararse, con el portugués recuperándose aún de la operación de tobillo y el argentino, pletórico y con muy buenas estadísticas. Ahora, el primero coge el tono y ya brilló ante el Barça y el segundo está un poco apagado. Tras ser el mejor de agosto, Correa ha bajado el ritmo, en parte empujado por las circunstancias. Por ahí tiene más tarea Simeone.

Ángel Correa empezó la Liga como un tiro, igual que acabó la anterior para la que resultó determinante y que cerró con el ya histórico gol de puntín. Sin apenas pretemporada, el entrenador confió en él para que fuera el ariete en el arranque de esta temporada y el argentino respondió: doblete al Celta y gol al Elche. Una racha de ocho tantos en los diez partidos siguientes al Betis (11 de abril), aquella noche en la que el Cholo le consoló con un paternal abrazo tras fallar dos ocasiones claras. Luego dio una asistencia ante el Villarreal, llegó el parón de selecciones y, a la vuelta, estaba ya Griezmann en el vestuario.

Entre la afición y posiblemente en la cabeza del Cholo se abrió el debate entre la meritocracia más evidente, representada por Correa, y los galones del fichaje estrella, Griezmann. El primer plan, en casa del Espanyol, fue juntar a los dos con Luis Suárez y no funcionó. En los seis partidos siguientes, Correa ha sido titular en tres y suplente en otros tantos. Y en 368 minutos no ha sumado ni goles ni asistencias. Griezmann, que también ha alternado el once y el banquillo (351′), sólo lleva un tanto, la volea de San Siro.

La compatibilidad de Griezmann, Correa, João, Suárez… 

La presencia del francés ha afectado a Correa, exactamente igual que en la anterior etapa, cuando el 10 fue reubicado en la banda derecha del 4-4-2. Con la salida de Antoine y con el tiempo, el argentino consiguió sacudirse aquella etiqueta de revulsivo y futbolista de segundas partes e incluso había rebasado a João Félix en las preferencias del Cholo en la ruta hacia el título liguero. Ahora, a pesar de empezar con sobresaliente, no es ni mucho menos titularísimo. A su favor juega que puede actuar en punta y entrar en la rotación con un Suárez que se tomará respiros, porque João Félix y Griezmann pondrán carísimo el puesto de segundo punta. También que siempre se puede contar con él, pues apenas se lesiona.

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Por delante vienen citas en las que Simeone necesitará inspirados a sus futbolistas más talentosos. Las más inminentes, las visitas al Metropolitano del Liverpool y de la Real Sociedad, el líder de la Premier y uno de los colíderes de LaLiga. Correa, que estos días trabaja con Argentina, sabe que tiene otro reto por delante, como tantos que ha superado ya desde que viste de rojiblanco. Y si hace como la temporada pasada, después de un tramo gris y de sequías, vendrá otro de bonanza, regates y goles.

El triángulo ofensivo del Cholo

Cada parón internacional es momento para que Simeone pueda dar una vuelta a sus sistemas y variantes tácticas en este complicado pero productivo inicio de temporada. Y durante estas dos semanas sin competición, el Cholo puede esmerarse en potenciar una combinación que fue letal en el último partido de Liga contra el Barcelona, ya que Lemar y João Félix se han quedado en Madrid y tienen en el punto de mira el regreso de la Champions y la visita del Liverpool.

De la conexión entre el francés y el portugués nacieron los dos goles del equipo rojiblanco para mandar a la lona al Barcelona, con Luis Suárez como tercera parte de la ecuación que emulando al gran Phil Jackson podríamos denominar como la formación del triángulo ofensivo de Simeone. El Cholo buscó hacer daño al Barça con transiciones muy rápidas en ataque y con João Félix como pieza capital, otorgándole la titularidad una vez finalizada su sanción en la competición liguera y después de haber sido el primer cambio para remontar al Milan.

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La última sustitución en San Siro había sido la de un Lemar que ya fue determinante en Italia con el penúltimo pase del gol de Griezmann y provocando el penalti que convirtió Suárez para conseguir tres puntos fundamentales. Y de vuelta al once, sumó un fantástico tanto para superar a Ter Stegen y una asistencia de muchos quilates a Suárez en una versión del francés que cada vez añade más relevancia de cara a puerta rival. Si contra el Barça De Paul había iniciado el partido perfilado al sector izquierdo y Lemar al derecho, a los pocos minutos de encuentro el Cholo mandó variar el sistema, acercando al francés a Carrasco y a un João Félix con plena libertad de movimientos y con un gusto habitual para hacerse fuerte en ese sector zurdo donde puede salir del regate hacia su pierna más hábil.

Y con esa concentración de jugadores de talento en la izquierda, el Atlético volvió loco a los Mingueza, Araujo, Piqué, Nico o Busquets, provocando las discusiones dentro del propio equipo blaugrana que no sabía cómo frenar la hemorragia. Carrasco encuentra desde la izquierda a Lemar, que cede de primeras dentro del área para que João Félix pruebe el disparo rozando el palo. Hermoso recibe, busca por dentro a João Félix, que con un control mágico de espaldas se gana el espacio ante Araujo y cede para un Suárez que encuentra con mucha calidad el desmarque de Lemar entre la espalda del central uruguayo, Nico y Mingueza. Golazo del ’11’. Minutos después es João Félix el que de primeras recibe un pase de Carrasco desde la izquierda y se la deja perfecta al desmarque de Suárez entre Araujo y Piqué y este remata rozando el palo.

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De nuevo, justo antes del descanso Lemar recibe por dentro cerca del área propia, busca a João Félix de espaldas bajando a recibir para dejar un hueco enorme a la espalda de Araujo, que le acompaña. El portugués controla el balón, aprecia el desmarque del francés con una velocidad endiablada y este cede el balón para un Suárez con plena tranquilidad en la definición y que a su segunda gran oportunidad no perdonaba. Dos goles y tres jugadas con combinaciones muy rápidas entre Lemar, João Félix y Suárez, que demostraron una sintonía perfecta en la triangulación y ganan enteros para convertirse en el tridente ofensivo que trate de hacer daño al Liverpool de Klopp. En la segunda parte fue el portugués el que no acertó a marcar el tercero después de una gran dejada del uruguayo cayendo al perfil izquierdo.

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Aunque Simeone goza de muchas variantes. Griezmann tiene que sumar galones, después de volver a dejar una gran versión con Francia y desquitarse con su gol en Milán que le da alas para liberarse mentalmente. El ‘8’ tiene su posición ideal por detrás del punta, con esa libertad de movimientos que mostró João Félix. Pero no tienen por qué ser incompatibles. Es más, la presencia de Benzema y Mbappé en Francia provocan una versión de Griezmann como generador de fútbol más cercano al centro del campo en una faceta que Simeone ya le lleva tiempo buscando. Y aunque el regreso al club del francés le ha restado protagonismo a Correa, abocado a sumar minutos en la banda derecha después de sus espectaculares últimos meses en la delantera, el argentino también se puede apuntar a ese triángulo como segundo delantero o como pieza más adelantada, gracias a su buen juego de espaldas para dejar de cara o para girar con unas maniobras que descuadran a cualquier zaguero.

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Lemar, João Félix y Suárez se entienden, manejaron a la perfección los tiempos contra el Barça y encontraron la forma de hacer daño al rival aprovechándola y sin mostrar piedad en una primera mitad muy buena del Atlético. Con Carrasco sumando siempre en la izquierda, Simeone tiene un tridente que combina la velocidad y capacidad de romper líneas de Lemar con la calidad y visión de João Félix y la voracidad de Suárez cerca del área. Un triángulo ofensivo de mucho nivel y con muchas piezas por intercambiar, pero que ha ganado puntos después de su gran exhibición contra el Barcelona.

Simeone medita un Atlético ultraofensivo ante el Barcelona

El Atlético se entrenó en las instalaciones de Majadahonda después de la jornada de descanso que Simeone concedió a sus jugadores. El equipo rojiblanco ya piensa en el choque de este sábado ante el Barcelona (21:00 horas). Para el mismo el técnico del Atlético sólo tiene la baja de Kondogbia, sancionado. El resto de jugadores están disponibles para uno de los choques marcados en rojo en el calendario no sólo del equipo sino de la afición del Wanda Metropolitano.

Simeone no dio excesivas pistas de cara a lo que puede poner en liza ante el Barcelona y realizó una sesión en la que el balón fue el protagonista. Pero en uno de los ejercicios situó juntos a Correa, Luis Suárez, Griezmann y João Félix. Pudiera ser una circunstancia del entrenamiento o quizá algo más y que el técnico argentino piense en ellos cuatro para jugar ante el Barcelona. Luis Suárez sería el jugador más adelantado, ayudado por Griezmann, con Correa entrando por una banda y João Félix por otra. 

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No suele el Cholo sacar a todo su potencial ofensivo de inicio y veremos lo que ocurre en la próxima sesión de trabajo. Junto a estos cuatro también estaban Lemar y De Paul. Parece complicado que Koke pueda quedarse fuera del once, lo mismo que Marcos Llorente. Si Simeone jugara con los cuatro mencionados en la faceta ofensiva, Marcos Llorente tendría que jugar o de lateral derecho o en el centro del campo en uno de los puestos del doble pivote. Para el técnico, el madrileño es uno de los fijos del equipo.

Simeone dedicó buena parte de la sesión de trabajo a los remates a portería. Al Atlético le cuesta un mundo marcar goles y el entrenador rojiblanco ensaya una y otra vez los disparos a puerta, en los que pide precisión. La falta de contundencia ante el área rival le ha penalizado al equipo rojiblanco en varios partidos. Ya se quedó a cero ante Athletic, Alavés y Oporto.

Milán conocerá a Correa

“Correa se marcha de tres defensas del Valladolid, golpea con la puntera y pone desde fuera del área el gol del empate que acerca de nuevo al Atlético al título de Liga”. El argentino redondeó en la última jornada del pasado campeonato un final de curso sobresaliente, donde acabó con nueve tantos y diez asistencias capitales para hacerse con el trofeo.

Y en este inicio de temporada sigue siendo protagonista, con tres goles y una asistencia que le convierten en fundamental para Simeone. Sin embargo, hace tan sólo dos años y un mes, su historia como rojiblanco estuvo a punto de concluir. La presencia de Diego Costa y Morata arriba, el fichaje de João Félix y la intención de ver a un mejor Lemar y un paso adelante de Vitolo provocaban que el argentino sintiese que sus puertas al once se habían ido cerrando. El Milan apretaba para hacerse con sus servicios con un proyecto destinado a volver a la Champions y Correa iba a ser una piedra angular en su ataque.

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Su agente se desplazaba entre Madrid y Milán y el Atlético buscaba en Rodrigo Moreno su recambio, que hasta llegó a viajar a la capital española para someterse al reconocimiento médico si el Milan subía su última oferta a la cifra estipulada por el club rojiblanco. Pero no fue así. El 26 de agosto de 2019 el equipo italiano no asumió esa cifra que se acercaba a los 50 millones y todo se quedó como estaba, Correa de rojiblanco, Rodrigo en el Valencia y Rafael Leão como refuerzo arriba en los milaneses. El resto es historia.

Correa ha ido asumiendo cada vez más galones en el Atlético y, aunque el regreso de Griezmann le ha restado minutos, cada vez que entra en el terreno de juego se muestra con una marcha más que sus compañeros de ataque. El argentino podría ser titular en San Siro para un partido donde el Atlético ve fundamental conseguir la victoria después del empate en casa contra el Oporto. En un grupo de Champions tan complicado, con un doble enfrentamiento ante el Liverpool a la vuelta de la esquina, es clave conseguir el triunfo fuera de casa y recuperar sensaciones después de unos partidos muy pobres en ataque.

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El ‘10’ había mostrado su mejor versión en el final del curso pasado y en el inicio de este jugando en la delantera, aunque en las últimas citas ha tenido que volver a participar tirado a la banda derecha. Pero Correa se siente protagonista y no quiere perder el hueco que tanto le ha costado conseguir. Tan sólo ha logrado un gol en Champions, en su debut contra el Benfica y tratará de desquitarse en la que pudo ser su casa. La afición del Milan podrá ver en su feudo al que casi se convierte en su delantero y el argentino buscará desquitarse de las malas sensaciones del equipo en los últimos encuentros en un campo que estuvo a punto de ser su hogar hace muy poquito tiempo.

Correa será el acompañante de Suárez en Milán y no Griezmann

El Atlético se entrenó en Majadahonda con la mira puesta ya en el encuentro ante el Milan. El equipo rojiblanco tuvo una sesión de trabajo en la que participaron todos los futbolistas menos Savic. El defensa tuvo día libre, ya que no podrá jugar el partido de Champions al estar sancionado. Es la única baja del Atlético para el segundo choque de la fase de grupos.

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Simeone aún maneja algunas dudas sobre el equipo que saldrá de inicio en San Siro: la más importante es saber si el Atlético jugará con el sistema de tres centrales y dos carrileros o lo hará con defensa de cuatro. Por lo trabajado en el Cerro, parece que en el centro del campo estarán Llorente, Kondogbia y el capitán Koke, que vuelve tras su lesión. Y en ataque el acompañante de Suárez será esta vez Correa y no Griezmann. 

Lemar sí estuvo junto al resto de sus compañeros. El francés está en condiciones de medirse al conjunto italiano, aunque veremos si sale de titular o empieza en el banquillo. El rojiblanco se lesionó en el choque ante el Oporto y no ha participado en los siguientes partidos. João Félix, sancionado en LaLiga, también regresará a la convocatoria.

El Atlético viajará por la tarde y no se entrenará en el estadio. Los rojiblancos aterrizarán y se marcharán directamente al hotel de concentración.

Correa, el gran damnificado

Correa es el gran damnificado en el día de hoy por la titularidad de Griezmann. El jugador argentino comenzará de suplente a pesar de ser el máximo goleador del equipo, junto con Luis Suárez, en este inicio de temporada, con tes dianas cada. Desde que el francés llegó al equipo rojiblanco, es la segunda suplencia de Correa después de haber sido titular en todos los partidos hasta entontes.

El atacante argentino no está tan cómodo desde la llegada de Griezmann y eso se refleja en sus números. Antes de su llegada, el delantero salía a un gol por partido, desde entonces, no ha logrado perforar la portería contraria ni tampoco ha logrado dar ninguna asistencia.

Por el contrario, Griezmann disfrutará de su cuarta titularidad en los cinco partidos que lleva en el equipo. Durante todos estos encuentros no solo no ha logrado ningún gol, tampoco ha logrado disparar entre los tres palos ni dar una asistencia. Simeone confía en el francés y cree que dándole la titularidad logrará que vuelva a ser el de antes.

Antes de llegar al conjunto rojibalnco, Griezmann había disputado tres encuentros con el Barcelona en los que tampoco logró ver portería. Los únicos goles de esta temporada del francés llegaron precisamente con su selección anotanto tres tantos en tres partido. El nuevo delantero rojiblanco espera ser con el Atlético de Madrid igual de importante que con su selección y Simeone le está dando la confianza poniendole de nuevoo de titular a pesar de no estar en un buen momento.

Correa, a uno de los 50

Si hay un futbolista que encarna como ninguno lo que es el Atlético en la plantilla del Cholo, ese es Ángel Correa. El caer y levantarse, saber cómo levantarse. El triunfo sufrido, el ganar cuando se sabe disfrutar de ganar, cuánto cuesta. Nunca lo tuvo fácil el argentino. Ni en la vida ni en el fútbol. Pero siempre supo sobreponerse. Futbolista fundamental para la consecución del título de Liga 2020-21 por el Atlético, después de que dos veranos antes estuviera con la manija de la puerta en la mano para irse, es ya el goleador número 36 en la historia del club. Está a uno de los 50. Por delante de Caminero (48), igualando a Rubio (49), a tres de una leyenda como Paulo Futre (52).

La vuelta de Griezmann, de hecho, no ha apagado la fe que Simeone le tiene al argentino. Sigue confiando en él porque el técnico respeta mucho los galones y Correa se los ha prendido fuerte del pecho una vez se fue el francés. Antes era eso que le llevó a plantearse tan seriamente su marcha que, eso, estuvo en la puerta, a un paso de irse, verano de 2019: un revulsivo. Le costaba la continuidad, estar siempre en los planes. La figura del francés ayudaba: sus posiciones son similares. La libertad de Griezmann le obligaba a pegarse a la banda derecha, donde su talento perdía brillo.

Su fichaje por el Atlético estuvo condicionado por las pruebas médicas, donde se le descubrió un tumor benigno en el corazón. Operado de ello con éxito en Nueva York trajo consigo un año en blanco en la competición (sólo jugó con la selección Argentina la Copa América Sub-21, de la que se proclamó campeón). Fue en la 2014-15. El año siguiente, el de su irrupción en el equipo rojiblanco, se le comparaba con el Kun Agüero, un diamante en bruto. Pero durante mucho tiempo en eso se quedó. Un futbolista que desatascaba los partidos, que alborotaba cuando el ácido láctico comenzaba a llenar las piernas de los que habían sido titulares. Pero a veces parecía demasiado alocado, a veces era sólo pura espuma, en seguida se venía abajo.

Fue la 2018-19 su peor temporada en cuanto a números, esa cuyo verano estuvo a punto de irse del Atlético, aunque al final su traspaso al Milán no se concretó (el Atlético tenía sustituto ya, Rodrigo Moreno). Aquel año Correa marcó 5 goles y dio cuatro asistencias. Nada que ver con la última temporada, en la que el Atlético se proclamó campeón de Liga entre otras cosas, amarrado a su botín. Fue decisivo. No sólo por el punterazo definitivo en Valladolid, también por todos los goles (9) y asistencias (11) antes. Ésta es, junto a Suárez, el máximo goleador rojiblanco. Tres goles. El argentino, además, con una asistencia.

Suárez ya es de nuevo decisivo

Tropiezo. Ganó el Atlético ante un Getafe que puso mucha resistencia ante el campeón liguero. Sólo cuando se quedó con diez sufrió de verdad el conjunto local. Mereció la victoria el Atlético, pero tiene que jugar más y mejor. Suárez anotó un doblete y empieza a ver portería. No ha comenzado bien el uruguayo pero el cuerpo técnico sabe que con el paso de las jornadas tiene que ir a más. Su dos goles le dan tres puntos al Atlético y le proporcionan mucha tranqulidad de cara a lo que está por llegar antes del nuevo parón. Sufrió el conjunto rojiblanco, pero sacó casta y se encontró con su máximo goleador de la pasada temporada. Suárez está para decidir partidos así.

La racha. Mitrovic hizo el 1-0 y rompió la racha negativa del Getafe ante Simeone. Una jugada en la que falló Oblak y el conjunto local se fue al descanso con ventaja, tanto celebrado por todo lo alto por Michel, sus jugadores y por la afición local. El Cholo llevaba un parcial de 34-0 ante este rival y el Getafe marcó cuando más lo necesitaba. Un tanto psicológico, en la última jugada antes del descanso. Un mazazo para un Atlético que una vez más estuvo espeso en ataque.

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Ofensivo. Y eso que Simeone había salido con un once muy ofensivo, con Griezmann y Luis Suárez en punta y con Correa y Carrasco entrando por las bandas. Un once para dominar al rival, como así fue, pero al Atlético le faltó claridad, ideas y velocidad en el juego. Tras el descanso, ya por detrás en el marcador, el Atlético ya sí le imprimió más ritmo al encuentro, le dio esa marcha más que necesita para ganar los partidos. Pero estuvo impreciso en los pases, en esas acciones que tanto ensaya el técnico argentino en los entrenamientos. Nervioso e impreciso. Y Soria hizo paradas de gran mérito. Aunque por insistencia el Atlético obtuvo el premio que buscaba.

Griezmann. Volvió a pasar inadvertido Griezmann, al que le está costando encontrarse en su vuelta al Atlético. Tuvo una ocasión clara al rematar cerca de la escuadra en la segunda mitad. Pero hay que pedirle más. Llegó para ser decisivo y no para ser uno cualquiera. Por cierto, un disparate lo del Comité y los dos partidos a João Félix. Una clara falta al portugjués, de esas de amarilla, en el encuentro ante el Athletic ha acabado con dos encuentros de sanción para él. Está claro que el Atlético está sufriendo mucho desde el incio de temporada. Como en Getafe, aunque acabó ganando.

Atasco y desesperación

Comienza a ser habitual. Minuto 55, mirada atrás del Cholo y tres hombres que se arrancan el chándal a la vez con una misión: cambiar el partido. Y lo necesitaba el Atleti en esta tarde en la que chirriaban las pizarras en el Metropolitano frente al Athletic de Marcelino. Hasta entonces la defensa vasca había apagado toda imaginación rival. Se iban Griezmann, Lodi y un Kondogbia cojo. Los del chandal eran dos que habían descansado de inicio (Suárez y Carrasco) y un debutante en la temporada (Herrera). De poco sirvió. Porque más allá de un palo de Llorente, lo único que hizo el Cholo fue perder hombres. A los Lemar, Koke, Kondogbia, se unía otro lesionado, Trippier, y uno que no, João, con roja. Pero es que este partido lo arbitraba Gil Manzano y ya se sabe: Simeone debe antes rezar. 

Y eso que había amanecido el Atlético en el partido como quien enciende la luz en una habitación a oscuras. No había llegado el reloj al primer minuto que Llorente le rompía la espalda al lateral para ganar la línea de fondo, levantar la cabeza y buscar a Griezmann. El punterazo del francés se fue fuera pero ya arrancó aplausos de la grada. Algo es algo. Lo necesita más que el gol. En la jugada siguiente Correa se enredaba en regates ante Unai Simón. Era éste uno de esos partidos de la vida sin Koke, tan difícil, lesionado ante el Oporto. Y también sin esos Suárez ni Carrasco de inicio, con un centro del campo con músculo, periscopio y profundidad. Es decir, con Kondogbia, De Paul y Llorente.

Diez minutos tardó Marcelino en apagar la luz fulgurante con la que habían comenzado los del Cholo. Había saltado con la ambición de presionar muy arriba pero la conexión Trippier-Llorente le había desbaratado ese plan en la primera carrera. En su once, los mismos. Sin Sancet, Yuri y Yeray es el de gala y lo que funciona no se toca. Que no pierde y es por algo, un hombre, Lekue. En la punta, ese 22, Raúl García, que fue soldado del Cholo, inolvidable 8. Da igual que su rojiblanco sea ya otro. Siempre será suyo, de esa grada que, en cuanto asomó, rompió a aplaudir como ya nunca lo harán con el 8 de ahora.

Marcelino ajustó sus piezas. Envió a Iñigo y Vivian a cerrar espacios y aguar la chispa con el que se encendía el Atletico: las diagonales hacia las bandas, esa bendita pareja, Llorente-Trippier. Era un partido de defensas, donde los delanteros no sabían cómo estallar las pizarras, el tablero de ajedrez. A medida que fueron pasando los minutos se fue fundiendo el Atleti, que no encontraba líneas por dentro. A Lodi te aterraba subir demasiado y dejar demasiado desnuda su espalda. Griezmann seguía siendo una isla, rodeado de agua, lejos de todos, sin físico ni imaginación. A Correa le seguía sobrando siempre un regate. Por mucho que De Paul tratara de ponerle confetti a cada apertura, lo más interesante era ese partido dentro del partido: la guerra Savic-Raúl García.

El amanecer de la segunda parte recordó al de la primera. El Atleti en tromba sobre Unai Simón. Correa lo intentaría esta vez de cabeza mientras el grito de u-ru-gua-yo llenaba el aire: Luis Suárez salía a calentar. Eran tantas las ganas de esta grada de verlo en persona que da igual qué haga, todo se celebra. Trató de silenciarlo Williams en una contra. Corrió como si costara 200 millones, definió como si valiera ninguno, horrible. Justo después fue cuando se dio la vuelta el Cholo, buscando a esos tres hombres en chándal, Suárez, Carrasco y Herrera. Enseguida se sumó otro, João. Marcelino replicó. Salió Raúl García, entró el pequeño de los Williams. Comenzó otro partido. Con el Athletic un paso más cerca de Unai Simón y el Atlético con más ímpetu. Ese que aún le falta a Suárez, sin físico. Una contra lo evidenció: cuando se quedaba mano a mano frente a Unai Simón prefirió buscar a Carrasco que correr un metro más. La contra se emborronó. Él corre con botas de plomo, sin oxígeno, con sus 34 años pesando en los pulmones.

Se fue Trippier, también cojo cuando irrumpió en el partido el árbitro. Porque si está siendo habitual últimamente lo de los tres cambios del Cholo, la actuación de Gil Manzano también sonó a clásico. Revival de la noche de Costa en el Camp Nou… Para llenar una batalla hasta entonces noble de gritos, de barro, de decibelios sin control. Expulsó a João Félix con doble amarilla porque vio la mano atrás del portugués pero no la falta, clarísima, que le habían hecho anterior. Vio eso y también la respuesta, pueril, haciendo el gesto del loco, desde la entraña del ‘7’, que le llevó a la ducha. Gil Manzano había disparado. Amarilla, amarilla, roja. En los minutos finales Llorente enviaría un balón al palo y Villalibre una contra a las nubes. La igualdad no se iría del marcador. Terminaría el partido y todo seguiría igual. Hasta el árbitro que más allá de los 96′ seguía llevándose la mano al bolsillo. Giménez, su elegido. El decimoquinto sancionado. El tercer empate seguido del campeón, segundo en Liga. Del unocerismo se ha pasado al cerocerismo.

Cambios

Héctor Herrera (54′, Kondogbia), Luis Suárez (54′, Griezmann), Carrasco (54′, Renan Augusto ), João Félix (59′, Correa), Nicholas Williams (62′, Raúl García), Villalibre (62′, Williams), Matheus Cunha (76′, Trippier), Vesga (79′, Unai Vencedor), Jon Morcillo (80′, Muniain), Oier Zarraga (86′, Dani García)

Tarjetas

Arbitro: Jesús Gil Manzano
Arbitro VAR: Ignacio Iglesias Villanueva
Dani García (29′,Amarilla) Kondogbia (35′,Amarilla) João Félix (77′,Amarilla) João Félix (77′,Roja) Savic (78′,Amarilla) Nicholas Williams (81′,Amarilla) Matheus Cunha (89′,Amarilla) Giménez (96′,Amarilla

Clasificación