Griezmann le marcó al Elche su primer hat-trick

Sin Messi, la responsabilidad del gol en el Barça recae sobre Antoine Griezmann. El francés ya sabe lo que es marcarle al Elche. De hecho, uno de sus mejores recuerdos lo tiene ante el conjunto franjiverde. Hace siete años, le marcó al Elche su primer hat-trick en la máxima categoría.

Foto de Griezmann

Aquel triplete, en la 2013-14, fue con la Real Sociedad, en San Sebastián. El francés firmó un hat-trick que sirvió para liderar la goleada de su equipo (4-0). Griezmann le tiene tomada la medida al Elche porque le ha marcado cinco goles en cuatro partidos. Al margen del hat-trick, también le hizo un doblete con el Atlético en la 2014-15.

Curiosamente, Griezmann le ha marcado al Elche los mismos goles que Messi, ausente esta tarde por sanción. El argentino también anotó cinco dianas en cuatro partidos ante el cuadro franjiverde.

El desbarajuste de los penaltis

El Barça ha fallado cinco de los doce penaltis que ha tirado esta temporada, sin contar la tanda de penaltis que disputó ante la Real. Eso supone más de un 41% de errores desde los once metros. Una cifra bestia para un equipo de élite. Griezmann (Betis), Messi (Valencia), Braithwaite (Eibar), Pjanic (Cornellá) y Dembélé (Cornellà) han fallado penas máximas en el curso 2020-21. Por fortuna para el Barça, sólo una de las penas máximas, la de Braithwaite, significó pérdida de puntos. Messi marcó el rechace de su propio penalti el día que igualó el récord goleador de Pelé; y ante el Betis y el Cornellà el Barça terminó ganando sus partidos. A la lista negra podría unirse Frenkie De Jong, que falló en Córdoba contra la Real Sociedad en la tanda.

Tal vez lo peor de los penaltis no sean los fallos en sí, sino la sensación de que, cuando no está Messi, vale todo en la jerarquía de lanzadores del Barça. Un día, ante el Eibar, Braithwaite decide cogerse el penalti sin preguntar a nadie. Griezmann falla uno ante el Betis y desaparece de la lista de tiradores. Ayer ni asomó a lanzar el penalti cometido sobre Araújo en Cornellá. Dembélé aparece y desaparece….

Koeman podría tomar cartas en el asunto. El holandés admitió que podía haber un problema “psicológico” y algo de “miedo”, aunque no alcanzaba a comprenderlo porque, como explicó, ni siquiera hay público en los campos. Pero también deslizó que tal vez había dado manga ancha a los jugadores. Es posible que el técnico intervenga en el asunto, que obligue a trabajar más los lanzamientos y, sobre todo, que elabore una lista de tiradores. La autogestión no se ha revelado como una buena idea, de momento.

Griezmann abre otro frente en el vestuario

Se abre otro frente en el vestuario del Barcelona relacionado con la final de la Supercopa. Las declaraciones de Antoine Griezmann al final del partido denunciando mala defensa en las jugadas a balón parado y la falta de comunicación entre los jugadores han creado, según una información de la Cadena SER, polémica en la caseta blaugrana. Por su parte, el entorno del jugador desmiente que haya una polémica, pero lo cierto es que la onda expansiva de esa final perdida sigue sacudiendo los cimientos del Camp Nou. Se ha pasado de una oportunidad pintiparada para recuperar la moral al regreso de las dudas.

“Hemos defendido mal, no hemos hablado en las faltas. Son detalles importantes. Cuando sale el balón o cuando hay que empezar a correr, alguien tiene que gritar. A veces alguien grita y a veces no se grita”, dijo el francés.

Según la información de la SER, en el vestuario no gustaron estas declaraciones porque señalan indirectamente a Te Stegen y a algunos de los defensas.

Desde el entorno del jugador francés se afirma con contundencia que esas palabras no sólo no han creado polémica, sino que también son compartidas por muchos jugadores.

De hecho, el propio Ronald Koeman se quejó en la rueda de prensa posterior de los constantes errores de su equipo en la defensa de las jugadas a balón parado y llevó el agua a su molino dejando caer que faltan jugadores más altos. Koeman y el secretario técnico Ramon Planes tenían perfilado un plan para traer en el mercado de invierno a Eric García por cinco millones de euros. Un jugador criado en La Masia y que ha decidido no renovar por el Manchester City.

El caso es que, como era previsible, la derrota ante el Athletic Club ha dejado abiertas algunas heridas que complican más la tarea de Ronald Koeman.

El Barça no encuentra la paz

Mientras el Athletic celebra con justicia un gran título, el Barça siente que se le va fijando cara de perdedor. Este título hubiera sido un buen bálsamo tranquilizador en días en los que hace muchísima falta. La noticia de que se atrasan las elecciones, retraso cuya causa muchos entienden ajena al club y fruto de la fea lucha en el tablero mayor de la polémica más que imposición de la pandemia, es mala para el club. Se alarga la interinidad, se atrasan las soluciones, incluso se va a llevar por delante la posibilidad del fichaje de Eric García por 5+5 millones. No hubo consenso entre los candidatos en la reunión en la que supieron del aplazamiento. Una pena.

Este título, que antes era menor pero que con el nuevo formato ya no lo es (sólo hay que ver las consecuencias que tuvo para el Barça el año pasado), le hubiera venido muy bien a Koeman para serenar al entorno e ilusionar a la propia plantilla. Pero la Copa se fue a Bilbao, ganada merecidamente por un equipo mucho más entusiasta, agrupado en torno a Marcelino, cuya capacidad de contagio (“los chicos están como cañones”, declaró en la víspera) contrasta con la circunspección de Koeman, al que tampoco dejó en buen lugar el reclamo de Griezmann sobre la falta de organización de la defensa ante los saques de faltas sobre el área propia. Sal en la herida.

Y Messi. ¿Por qué jugó? Porque él quiso, sin duda. Recordé uno de los últimos partidos del Manzanares, cuando acababa de ser padre, viajó por esa causa mal dormido y no salió de inicio. Cuando compareció a media hora del final, todo se alteró. Un escalofrío recorrió el espinazo de todos los atléticos, en la grada o en el campo, y el Barça ganó con gol suyo. Pensé que ese podría ser su papel en la final ayer, pero jugó de salida y fue para el equipo como una caja de cambios averiada en un coche. Pagó su frustración primero con un cate a Dani García, que ha gozado de disimulo general, y luego con un puñetazo espaldero a Villalibre que le dejó en muy mal lugar.

Williams corona a un Athletic sublime

Iñaki Williams coronó con un golazo descomunal en la prórroga un ejercicio de fe de un Athletic sublime que superó al Barça en una final que tuvo perdida en dos ocasiones y que recuperó en los momentos de la verdad. Los de Marcelino le dieron al Barça una lección de lo que es jugar una final. Marcaron en el último instante de la primera parte, de la segunda y al inicio de la prórroga para imponerse por 2-3 contra un Barcelona que sigue gafado en Sevilla.

Hubo un tiempo en el que el Barça salía a jugar las finales dispuesto a dominarlas de cabo a rabo y a desmentir eso de que este tipo de partidos se deben de jugar con saco terrero, chaleco antibalas, casco y guantes. Eso de que las finales eran partidos en que los equipos se citaban para tratar de que pasaran muy pocas cosas y ajusticiar al rival a la que se equivocar, no iba con el equipo blaugrana…hasta su duelo ante el Athletic en La Cartuja, donde se hizo pequeño ante un rival que le desquició hasta el punto que Messi, impotente, acabó expulsado por agresión.

Sólo hubo que ver cómo afrontaron ambos equipos el tiempo extra. Los vascos se conjuraron y salieron como diablos entre arengas, mientras que los barcelonistas parecían ajenos a la circunstancia y la inercia se los llevó por delante.

El conjunto de Koeman eligió el modo final estándar que ofrecería cualquier videojuego: tapadito atrás, no cometer errores, sin arriesgar y a esperar. Así que, de entrada, Marcelino logró llevar al Barça a su terreno. La diferencia es que los leones supieron evolucionar y acabaron arrasando a los teóricos favoritos.

La presencia en el once inicial de Messi, que fue duda hasta el último minuto, podría haber sido un argumento que justificara una salida más valiente del equipo catalán, porque estaba claro que el argentino no podría estar sobre el terreno de juego en el caso de que el partido se fuera a una prórroga. Entre la opción de aprovecharle al final para decidir o ponerle de inicio para intimidar, Koeman optó por lo segundo, pero la apuesta fue un desastre y el argentino no sólo fue intrascendente, sino que acabó siendo expulsado.

En una primera parte en la que ambos equipos se tanteaban, el Athletic logró controlar al Barça atando en corto al argentino, a Dembélé y a Pedri. Únicamente Griezmann, hiperactivo desde el inicio, daba síntomas de ser consciente de que se estaba jugando una final.

Ter Stegen conjuró un disparo lejano de Capa al que siguió otro de Messi que se fue alto en una primera parte que se estaba haciendo eterna hasta que en un momento todo se aceleró de repente.

A cinco minutos del final del primer tiempo, Messi conectó con Alba para realizar su jugada favorita. Esa que normalmente acaba con el remate del argentino, que esta vez falló, pero el balón lo recogió Griezmann para anotar el 1-0. El Barça parecía tenerlo de cara. Sin hacer mucho se había puesto por delante. Si todo seguía igual de mediocre, tenía muchos números para llevarse el partido.

Pero en la relajación posterior al gol, Alba se despistó en su regreso a la defensa y Williams conectó con De Marcos, que ganó la espalda al lateral blaugrana para empatar el partido y regresar a la casilla de salida en una segunda parte que se inició con la entrada de Mingueza por Dest.

Ese segundo acto empezó con un Barcelona que seguía en modo que no pasara nada, pero se encontró con un Athletic más agresivo que explotó la banda del recién entrado, que cometió una falta impresentable a Muniain que permitió tras su saque que Raúl García marcara de cabeza. El tanto fue anulado tras pasar por el VAR ya que el navarro estaba en fuera de juego por medio hombro que otorgó a los de Koeman una vida extra.

La misma mínima distancia que condenó a Raúl, le sirvió al Barcelona para volver a golpear. Dembélé, que apareció por sorpresa en la izquierda del ataque culé habilitó a Alba que centró al área para que Griezmann fusilara de nuevo a Unai. Al Athletic le quedaba un cuarto de hora para reaccionar y Marcelino dio entrada a Berenguer y Vesga de inmediato y Villalibre y Lekue a continuación. El movimiento de Marcelino funcionó y fue el Búfalo el que forzó la prórroga al rematar una falta lateral cedida por Lenglet y que Alba volvió a defender fatal.

Y en el tiempo extra, el Athletic machacó a lo grande a un Barça desnortado. El golazo de Willliams culminó la tarea de un Athletic sublime ante un equipo que sigue perdido.

 

El Barça está en los huesos

Estando, en el mejor de los casos, acogotados perdidos por la tercera ola y sus consecuencias, un domingo por la noche hay fútbol. Y es una final. De la Supercopa, pero una final. Sabiendo que el Barça viene de donde viene -la nada- y que el Athletic acaba de contratar a Marcelino y tampoco está para fiestas, la predisposición a la hora de encarar el partido desde el sofá es la de ‘a ver si es divertido’. Y tampoco. Las precauciones, el telele, de los dos equipos hacen que sea imposible cualquier atisbo de alegría, de divertimento, en la final. Está el suspense del resultado; Griezmann marca primero en el 40’ -y baila ante su cámara, claro- y a los dos minutos De Marcos empata. Cualquier chispazo puede inclinar la balanza y el tanto anulado a Raúl García por fuera de juego le añade tensión. Pero diversión, cero.

Nos acostumbramos a todo. A no salir a la calle, a salir sólo durante unas horas, a no vernos, a no abrazarnos, a la angustia, a la incertidumbre y a los estadios vacíos. Y en esta ausencia de expectativas bajamos tanto el listón que corremos el riesgo de dar por bueno lo de que ninguna manera lo es. Tenemos tantas ganas de ilusionarnos que nos agarramos a lo que sea. El héroe de la semifinal fue Ter Stegen, que frente al Athletic el único trabajo que tuvo fue el de sacar el balón desde dentro de su portería. Y hasta Griezmann, incapaz de descolgarse el cartel de bulto sospechoso desde que llegó, que estuvo indecente ante el Eibar hace tres semanas y lanzó un penalti a las nubes hace cuatro días, parecía que iba a ser el protagonista de la final hasta que Villalibre empató en el 89’ porque el Barça no está ni para defender en condiciones un saque de falta cuando el partido agoniza. ¿Y Messi? Pues jugando la prórroga tocado y con la velita puesta de ‘a ver si se le ocurre algo’ hasta que en un ataque de frustración soltó un manotazo que le costó la primera tarjeta roja de su carrera. Este Barça, pobrete, está en los huesos. Ya es hora de aceptarlo.

Griezmann, destrozado: “Adivina cómo tenemos el cuerpo”

Los dos goles de Antoine Griezmann no sirvieron para llevarse la Supercopa de España a Barcelona. El francés aseguró estar muy descontento por perder una nueva final.

¿Cómo está?

Jodido, enfadado y molesto. Tengo todos los sentimientos malos que se pueden tener tras perder una final.

¿Les ha ganado la partida el Athletic?

Ya sabíamos que los equipos de Marcelino presionan muy bien. Hemos cometido muchos errores de estrategia. Ellos han jugado muy bien y han trabajado mucho.

¿Cómo explica la derrota?

Hemos defendido mal, no hemos hablado en las faltas. Son detalles importantes. Cuando sale el balón o cuando hay que empezar a correr, alguien tiene que gritar.

¿Ha visto la expulsión de Messi?

No he visto la jugada. No sé lo que ha pasado.

Aprobados y suspensos del Barça: Fortnite Griezmann, mal Messi

Ter Stegen: Poco que hacer en los tres goles del Athletic aunque en las faltas laterales y los córners no sale de la raya ni quemado. Y cuando sale, como le pasó en la prórroga, casi la lía.

Dest: Dembelé le recorta la presencia en ataque y la defensa no es una virtud suya. Por eso y por las molestias le quitó Koeman en el descanso para meter a Mingueza.

Araújo: Imperial en el corte, mejor que en la salida de balón y algún despeje comprometido, la Supercopa ha comenzado a alumbrar a un central que ya comienza a tener nivel Barça independientemente del resultado final. Va camino de convertirse en otro gran Araújo como Sánchez, ese maestro de periodistas de Alcalá.

Lenglet: Tan mal o peor que casi siempre últimamente. Vio pronto una amarilla por agarrar a Williams y luego no levantó cabeza. Cubría o debía cubrir a Raúl García en el gol anulado al navarro y, cómo no, también se despistó con Villalibre en el empate a dos.

Alba: Casi asistente en el 1-0 y asistente del todo en el 2-1. Eso le redimió de su despiste defensivo en el 1-1 de De Marcos.

De Jong: Cuando no hay espacios brilla mucho menos. Acabó como central.

Busquets: Sufrió sin claridad a la hora de distribuir desde atrás. Algo más lúcido cuando organizó ataques posicionales.

Pedri: Lo hace casi todo sencillo, pero en esta Supercopa no ha hecho demasiadas cosas.

Dembelé: El más activo en ataque del Barça durante la primera mitad, aunque sin acercarse siquiera al recital que dio ante la Real. Volvió a faltarle un socio en el área aunque combinó con Messi en la jugada del primer gol.

Griezmann: En su versión más fidedigna, la del enfant terrible que a veces parece que el partido es partida de Fortnite y va poco con él hasta que aparece para tumbar al oponente. Cazó un rebote de Messi para anotar el 1-0 y luego hizo el segundo al aprovechar otro pase de Alba. Pudo empatar en la prórroga con una volea desviada.

Messi: Era duda, jugó y se notó que no estaba bien del todo. No se pareció nada al que lo decidía todo antes de lesionarse. Tardó 40 minutos en organizar su primera arrancada. Cuando conectó con Dembelé y Alba fue para que el primero acabara subiendo al marcador. La desesperación final le valió la roja por agredir a Villalibre, primera expulsión de su carrera con el Barcelona.

Mingueza: Le cuesta mucho como lateral y se volvió a notar.

Pjanic: 30 años como mediocampista polivalente pero más ofensivo que otra cosa, con Koeman juega poco y siempre lejos del área, sacando el balón.

Braithwaite: Le pone voluntad. Lo otro…

Riqui Puig: Pinturero, sobre todo.

Trincao: Cada partido que juega tiene menos que ver con aquel extremo que deslumbraba, fichado ya por el Barcelona, durante los resúmenes en el Sporting de Braga.

Messi sent off as Athletic stun Barcelona to win Supercopa

Inaki Williams scored a stunning extra time winner and Lionel Messi was sent off as Athletic Club fought back from 2-1 down heading into stoppage time to win the Spanish Supercopa in extra time against Barcelona.

Messi returned to the Barca lineup having missed the penalty shootout victory over Real Sociedad on Wednesday through injury and looked somewhat short of match fitness throughout.

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A DAY AGO

This didn’t stop the Argentine from creating the opening goal after 40 minutes, spreading a pass out to Jordi Alba and then setting up Antoine Griezmann for the shot, which the Frenchman swept home from 12 yards out.

However, Athletic Club responded only a matter of seconds later as Oscar de Marcos ghosted into the box to convert a cross on the half volley with Barcelona caught asleep at the back.

Raul Garcia had a header chalked off for a marginal offside call in the second half before Griezmann scored what looked to be the winner 13 minutes from time, diverting a low cross from Jordi Alba into the back of Unai Simon’s net.

Athletic Club weren’t finished, though, and equalised for a second time when Asier Villalibre came off the bench to finish an Iker Muniain freekick in stoppage time, sending the match into extra time.

Williams netted the winner in stunning fashion three minutes into extra time, cutting inside on to his right foot to lash home a powerful strike off the inside of the far post with Marc-Andre ter Stegen nowhere close.

Barcelona finished the match with 10 men after VAR was used in the final moments of extra time to spot Messi struck Villalibre with an arm off the ball, compounding a miserable collapse by the Catalans.

TALKING POINT – Messi’s lack of fitness was clear from the start

It was somewhat surprising to see Messi’s name in the Barcelona lineup for this one given he had missed the semi final win over Real Sociedad just four days previously. However, it was clear from the start that the Argentine was not fit. Indeed, Messi rarely broke into a sprint. He effectively played on one leg and finished his match with a red card for a petulant reaction. Messi has been in excellent form of late, but he might have been better served sitting this one out.

MAN OF THE MATCH – Inaki Williams (Athletic Club)

Williams’ natural talent has never been in doubt. Long tipped as one for the future, the forward, now 26, is capable of the spectacular. He certainly pulled off the spectacular in this match, scoring a stunning winner in extra time. Williams also contributed an assist. He has now had a direct hand in two goals and an assist in the three games he has played under Marcelino. Is the new Athletic Club manager finally getting the best out of the club’s most talented player? It’s starting to look that way.

Asier Villalibre of Athletic Club celebrates after scoring his team’s second goal with teammates during the Supercopa de Espana Final match between FC Barcelona and Athletic Club at Estadio de La Cartuja

Image credit: Getty Images

PLAYER RATINGS

Barcelona – Ter Stegen 5, Dest 5, Araujo 7, Lenglet 3, Alba 7, Busquets 5, Pedri 5, De Jong 6, Dembele 5, Griezmann 8, Messi 5. Subs – Braithwaite 4, Pjanic 4, Mingueza 5, Puig 3.

Athletic Club – Simon 6, Balenziaga 5, Martínez 6, Yeray 6, Capa 7, Muniain 8, Vencedor 7, D. Garcia 6, De Marcos 7, R. Garcia 6, Williams 8. Subs – Lekue 5, Nunez 6, Vesga 5, Villalibre 7, Berenguer 4, Morcillo 3.

KEY MOMENTS

40’ GOAL! Barcelona 1-0 Athletic Club: The breakthrough and it belongs to Barcelona! Messi spread a pass out to Alba, he squared it back for the Argentine, his pass fell into the path of Griezmann and the French forward swept home a finish from inside the area!

41’ GOAL! Barcelona 1-1 Athletic Club: An instant response from Athletic Club! Barcelona fall asleep at the back and de Marcos nips in to get on the end of a cross into the box, finishing on the half volley past ter Stegen who stood no chance of keeping the ball out!

60’ GOAL DISALLOWED! The officials have decided Garcia was offside when the freekick came into the box. His header is chalked off! A let off for Barcelona. That was very close and wasn’t very obvious from the replays!

77’ GOAL! Barcelona 2-1 Athletic Club: Griezmann grabs his, and Barcelona’s, second of the match! Alba was played to the byline down the left side, he picked out Griezmann in the middle with the square ball and the Frenchman converted into the back of the net!

90’ GOAL! Barcelona 2-2 Athletic Club: A late, late equaliser! Villalibre gets on the end of a freekick delivery into the penalty box and fires high into the Barcelona net! The defensive line from the Catalans there was atrocious! What exactly was Lenglet doing there?!

93’ GOAL! Barcelona 2-3 Athletic Club: What an incredible goal! Athletic Club have completed the turnaround and what a way to do it! Williams picked up the ball on the corner of the box, cut inside on to his right foot and then curled a stunner in off the inside of the far post. Wow!

120’ SENT OFF! Messi has been shown a straight red card! The referee has decided the Barcelona number 10 struck Villalibre off the ball and the Catalans will finish this match with 10 men.

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KEY STATS

Antoine Griezmann has been directly involved in seven goals in his last four games for Barcelona.

Inaki Williams became the first player to score a goal and assist another in a single game against Barcelona in all competitions this season.

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14/01/2021 AT 16:04