Isak gusta al Barça

Tras la convincente victoria del Barcelona contra el Valencia (3-1), en ‘Carrusel Deportivo’ analizaron no solo el choque, sino también otros temas de actualidad blaugrana como los mercados de fichajes venideros. Ahí salió a la palestra el nombre de Erling Haaland, sobre el que Jesús Gallego, periodista de la SER, piensa que “será el fichaje más caro del próximo verano”.

El noruego está casi imposible para el Barça, por temas de viabilidad económica, y Sique Rodríguez deslizó una alternativa que tiene la dirección deportiva azulgrana apuntada en su agenda: “Uno que sé que gusta: Alexander Isak”. No es un nombre novedoso, puesto que en abril de 2020 ya apareció como uno de los futbolistas que monitorizaban en la Ciudad Condal si no lograban hacerse con el, por entonces, objetivo número uno del club: Lautaro Martínez.

Se necesita pólvora

No llegaron ni el sueco ni el argentino, ya que la delicada situación económica del club solo permitió incorporar refuerzos a coste cero, una vez se hizo hueco salarial el verano siguiente (Messi, Griezmann, Pjanic…). Así llegó un Agüero que acaba de estrenarse tras una lesión que le ha tenido en el dique seco hasta este fin de semana. No obstante, en el Barcelona esperan sumar pólvora el verano próximo, ante la acuciante falta de mordiente de este inicio de temporada. El deseo es Haaland, pero, de nuevo, parece que Isak aparece como plan B.

Escudo/Bandera Barcelona

Desde ese mes de abril de 2020, Isak no ha hecho más que revalorizarse (ha pasado de 22.5 a 40 millones de euros para Transfermarkt), y aunque este curso solamente haya logrado marcar en Europa League (sigue a cero en LaLiga tras seis partidos disputados), los 17 tantos del curso pasado, sus 22 años, y su papel estelar con Suecia le convierten en uno de los delanteros con mayor potencial del continente. De ahí que el Barcelona no le quite ojo…

La confirmación de João Félix

Bendito problema para Simeone. El entrenador del Atlético tiene a su disposición a toda su artillería y deberá elegir delanteros para medirse al Liverpool, un encuentro que puede marcar el futuro del equipo en esta fase de grupos. Luis Suárez, Correa, Griezmann, João Félix, Cunha… Cinco delanteros para dos puestos. Mucho y bueno para elegir y el Cholo sabe que los necesita a todos para derrotar al conjunto inglés. Entre los delanteros hay uno que acabó en plan figura en el último partido disputado por el Atlético: João Félix, quien le causó muchos problemas al Barcelona. Tuvo una gran conexión con Luis Suárez y Lemar y mostró el nivel que tanto el Cholo como los seguidores rojiblancos pretenden.

El propio Simeone admitió en la rueda de prensa posterior al choque ante el Barcelona que espera esa gran versión del portugués durante toda la temporada. El Cholo busca una mayor regularidad del delantero y no que haga dos o tres buenos partidos por ejercicio. Para el técnico rojiblanco eso no es suficiente.

Escudo/Bandera Atlético

El portugués ha tenido un inicio de temporada muy complicado, puesto que tras la Eurocopa se operó de su tobillo derecho y no pudo comenzar a tiempo LaLiga. Se perdió los tres primeros partidos, frente a Celta, Elche y Villarreal, y posteriormente, cuando estaba jugando bien, llegó su expulsión ante el Athletic, por lo que se perdió otros dos partidos ligueros, frente a Getafe y Alavés. Es decir, jugó ante Espanyol, Athletic y Barcelona. En total, 121 minutos de competición liguera. En Champions sí jugó ante Oporto y Milan.

La Champions es una competición especial y diferente para el portugués y uno de losmotivos por los que firmó por el Atlético fue por intentar ganar esta competición. La temporada pasada fue el mejor del equipo rojiblanco en el partido en Londres ante el Chelsea. Y la campaña anterior sucedió lo mismo en el encuentro ante el Leipzig, en la fase final disputada en Lisboa. João Félix se marchó apesadumbrado tras estos dos partidos y ahora tiene de nuevo otra oportunidad para confirmarse como un delantero de talla mundial.

En el ejercicio pasado jugó 40 partidos y marcó diez goles, siete en LaLiga y tres en Champions. Su objetivo esta temporada es superar esos registros y ayudar al equipo a luchar por todos los títulos.

El 10 de noviembre cumplirá 22 años y ya habrá jugado los dos partidos ante el Liverpool de la fase de grupos de la Champions, partidos que estarán en el escapate del fútbol mundial. João Félix, por cierto, contribuyó al triunfo del Atlético ante el conjunto inglés en el ya histórico triunfo en Anfield y la noche mágica de Marcos Llorente. El partido del martes debe suponer su confirmación y demostrar que lo que hizo ante el Barcelona será la tónica del año.

La victoria como bálsamo

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Nuevo compromiso en Mendizorroza con la urgencia de puntuar. Javier Calleja no peligra pero, en caso de sumar una derrota más, volverían a sonar los tambores de guerra. No se puede estar con tan pocos puntos a estas alturas de la película. Le libra la situación económica del club y la constancia de que no es el principal responsable de la situación. La plantilla se ha debilitado con respecto a la del año pasado y eso lo saben de sobra los directivos. En el caso del Betis, trata de recuperar sensaciones tras caer en Villarreal, para asentarse en la zona alta de la tabla (sigue el partido en directo en As.com).

El entrenador albiazul podría recuperar el 4-4-2, con la variante del 4-2-3-1. El madrileño apostó por una defensa de cinco ante el Atlético del Cholo Simeone pero luego tuvo que defenderse con uñas y dientes durante casi todo el partido debido al gol de Laguardia. Las cosas le salieron bien, pero esa filosofía futbolística no le gusta en absoluto a Calleja. Además, en Bilbao ante el Athletic, se sufrió demasiado durante los 90 minutos. Con defensa de cinco, lejos de ser un equipo profundo por las bandas, se echa muy atrás e incluso es demasiado permeable.

Otra gran noticia es la realidad que ofrece ahora mismo la pandemia. Todo el mundo podrá acudir a Mendizorroza aunque no es ni el mejor día ni la hora más adecuada. La peña ‘Iraultza 1921’, responsable principal del gran ambiente que hay en las gradas, ha anunciado que regresará al campo después de casi 600 días. Hasta ahora habían dado libertad a sus miembros para ir de forma individual como abonados que son pero, a nivel de grupo, se trata del primer partido. Y eso que todavía siguen existiendo restricciones por la epidemia, por ejemplo para meter parafernalia de pancartas, banderas o bombos en el estadio.

El equipo vitoriano cerró ayer su dinámica de entrenamientos que se han visto aderezados con un amistoso en Pamplona (jugando con el 4-4-2), una sesión de gimnasio en el Bakh, un entrenamiento medio nocturno en Mendizorroza y muchos días de trabajo en la ciudad deportiva José Luis Compañón de Ibaia. Loum ha faltado muchas jornadas debido a su convocatoria con Senegal pero ya está con el grupo desde el jueves mientras que Lejeune, Edgar y Pons completaron el viernes su primer entrenamiento con el grupo por estar saliendo de lesiones. Será complicado que jueguen porque todavía no tienen ritmo de competición pero estarán en la convocatoria con total seguridad.

Pellegrini elogió a un Calleja al que recuerda con cariño por la etapa en la que lo tuvo como jugador en el Villarreal: “Era un jugador muy profesional. Como entrenador está demostrando una gran capacidad”. El Betis llega a Vitoria con casi todo su plantel disponible (se quedó fuera Víctor Ruiz pese a estar ya listo). Vuelve Canales, que se perdió los dos últimos partidos y las miras estarán también de reojo en la cita del jueves de Europa League ante el Bayer Leverkusen. Pellegrini elegirá un once teniendo en cuenta esa circunstancia, aunque se antoja posible que Canales entre de inicio y jugadores como Fekir, William Carvalho o Guido son casi intocables.

Más dudas hay arriba, con Borja Iglesias y Willian José peleando por un sitio. El que juegue en Vitoria tiene muchas papeletas para descansar en Europa. No cambiará esa filosofía Pellegrini ahora. El equipo firmó un buen bagaje de puntos tras el anterior parón y el técnico no quiere descolgarse de la pelea por la zona europea. Confía en el potencial ofensivo de su equipo, con el canterano Rodri atravesando un gran momento, pero hay temor por la zona defensiva: la fiabilidad sigue ausente y sólo se dejó una portería a cero en diez partidos.

Como un derbi gaditano

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Una estatua en Cádiz asegura Vicente Moreno que deberían levantarle a Álvaro Cervera, de quien puso en valor su lustro de éxitos en el Nuevo Mirandilla, con ascensos desde Segunda B a Primera –que no deja de ser un auto-reconocimiento del técnico del Espanyol a sus propios logros– y con una permanencia, solvente además, que es la asignatura pendiente del valenciano. Y que está obligado a conseguir como perico. Igual que la victoria esta noche en un partido que en realidad es como un derbi gaditano. Insólito, eso sí (sigue el encuentro en directo en As.com).

Porque, si Cervera merece un monumento en Cádiz, en Jerez hay pocos personajes tan venerados como Vicente Moreno y su ahora ayudante Dani Pendín. El primero fue el capitán del ascenso a Primera del Xerez, en 2009, que se logró con un gol suyo, y el estandarte de un club en el que se pasó 11 años de jugador y donde debutó como entrenador. Pendín también pasó allí por el césped, el banquillo –ya como Xerez Deportivo FC– y hasta siguió la saga con su hijo Juli, quien hasta el pasado verano vistió los colores blanco y azul. Los mismos que el Espanyol.

En esta suerte de derbi, parten los de Moreno con la ventaja anímica de haber derrotado antes del parón al Real Madrid. Y de enlazar dos triunfos en casa. También de que seguramente pueda debutar Yangel Herrera, refuerzo de lujo de la temporada inédito aún por una rotura de tibia, que apunta esta noche a revulsivo. Y en una convocatoria de Primera se estrenará Rubén Sánchez. La cruz, porque en el Espanyol la hay incluso en las situaciones más favorables, la pone Keidi Bare, víctima del Virus FIFA. Y la moneda está de canto con Aleix Vidal, la gran incógnita hasta última hora.

Otro virus asola a los de Cervera, quien aún no recupera a José Mari a pesar de que ya se entrena con el grupo, que sí ha levantado la sanción sobre los siete jugadores que decidieron irse de fiesta en Madrid tras la derrota ante el Rayo –en la última salida– pero que ahora ha tenido que castigar a Osmajic por verse involucrado en una trifulca nocturna. Una sola victoria en ocho jornadas, la del 17 de septiembre en Balaídos, empieza a impacientar a un Cádiz que, sin embargo, sí ha logrado empatar ante Barcelona, Valencia o Betis, a expensas de lo que ocurra en este inesperado derbi gaditano.

Claves

Virus FIFA

Llegó Keidi Bare lesionado de su participación en el Albania-Polonia, lo que trastoca los planes de Vicente Moreno, que lo tenía como ancla de su 4-3-3 de las últimas jornadas.

Falta de gol

El Cádiz ha marcado siete goles en ocho jornadas y uno en los últimos tres partidos. Álex y Espino (2), máximos goleadores.

Estabilidad

Tras su victoria de prestigio ante el Real Madrid, persigue el Espanyol ganar por primera vez dos partidos seguidos en LaLiga, que serían tres en casa.

Necesidad

Cervera lo recalcó en rueda de prensa: “Necesitamos ganar para volver a la normalidad”. Sólo han ganado un partido.

Contra la hora

Estrena el RCDE Stadium con el aforo abierto al cien por cien en malos día y hora, pero con la motivación de sus abonados y con 600 cadistas en la grada.

Ases a seguir

Raúl de Tomás

El hombre gol del Espanyol, y más en casa, quiere poner su sello el día después de su vigesimoséptimo cumpleaños.

Ledesma

El argentino salvó un punto ante el Valencia con sus paradas. Su presencia es fundamental para el Cádiz.

Altas y bajas

Espanyol: No hay convocatoria, pero Keidi Bare, Gori, Puado y Miguelón son baja segura, mientras que apuntan a la lista Yangel Herrera y Rubén Sánchez.

Cádiz: Lista de 24. Vuelve Perea. Son baja Osmajic, castigado, Garrido, por lesión y José Mari, por falta de rodaje.

Rincón estadístico

En 33 partidos oficiales se han enfrentado Espanyol y Cádiz, con 14 victorias pericas, nueve cadistas y diez empates.

Los de Cervera ya jugaron en el RCDE Stadium, en dieciseisavos de la Copa del Rey 2018-19: 1-0 con gol de Hernán Pérez.

Kiev fue el comienzo del fin de la segunda etapa de Zidane

Casi un año después, el Real Madrid regresa a Kiev, la capital de Ucrania, donde el conjunto blanco volvió a hacer historia en la máxima competición europea. En el Olímpico ucraniano, donde volverá a jugar el martes, rozó el cielo en 2018 al derrotar al Liverpool (3-1) en el que sería su tercer título continental consecutivo, algo que nadie había conseguido hasta entonces. Habría que retroceder hasta la década de los 70 cuando Ajax, primero, y el Bayern, después, lo hicieron. Fue el culmen perfecto para una generación de jugadores que dominó el continente con triunfos sonados en Francia (ante el PSG), Italia (derrotó a Roma, Nápoles y Juventus), Alemania (Bayern)…

Escudo/Bandera Real Madrid

Pero Kiev es también sinónimo de amargura. Ese mismo 2018, e instantes después de que acabase la final, Cristiano anunciaba su deseo de marcharse del club blanco, algo que consumaría un par de meses después, tras el Mundial de Rusia. Gareth Bale mostró también en la capital ucraniana su descontento hacia Zidane, y señaló su posible marcha si el francés continuaba al frente… Pero todo cambió cinco días después, con el paso al costado de Zizou. El Madrid se empezaba a resquebrajar… Pasaron dos técnicos (Lopetegui y Solari) hasta que el mismo Zidane regresó.

Pero en diciembre de 2020 volvió a pasar algo parecido: fue el principio del fin de la segunda etapa de Zidane al frente del banquillo madridista. Entonces, 1 de diciembre de 2020, los blancos tenían que ganar para continuar vivos en su lucha por acceder a los octavos de la Champions: habían perdido el primer encuentro ante los ucranianos (2-3 en Valdebebas), empatado en Mönchengladbach en un encuentro agónico, y superado al Inter en el doble enfrentamiento. El quinto encuentro lo jugarían en Kiev, ante el Shakhtar. Un triunfo le clasificaba directamente para la siguiente fase…

Escudo/Bandera Shakhtar

El Madrid sucumbió ante los de Donetsk (2-0), que venían de recibir diez goles en su doble enfrentamiento con el Gladbach. Dos contras, similares a las que ejecutaron en Valdebebas, liquidaron a los de Zidane, que empezó a ser cuestionado por esta derrota: “No voy a dimitir. Siempre vamos a tener momentos delicados. Es una mala racha a nivel de resultados (sólo una victoria en los cuatro partidos anteriores)”, explicaba el entrenador. Y en cierto modo, tenía razón: los blancos lanzaron nueve veces sobre la meta del portero Trubin (19 años), más otro tiro que dio en el poste.

Esa semana fue de calma chicha en la directiva blanca: pese a que se filtraba un estado de tranquilidad y serenidad, achacaban a las lesiones los malos resultados cosechados y mostraban plena confianza en Zidane, los rumores de un posible cese y su relevo por técnicos como Pochettino y Raúl estaban en circulación. Un mal resultado ante el Sevilla, cuatro días después, invitaría al despido del francés. Pero en Sevilla emergieron Modric y Vinicius, la cara y la cruz para Zidane: el brasileño, en el que no confiaba, marcó el único gol del encuentro. El croata completó una extraordinaria actuación junto con Kroos. Sobre esos pilares cimentó un inicio de muro de contención que volvería a frenarse a comienzos de 2021 tras caer en Copa. Pero aquella derrota en Kiev fue el principio del fin de la segunda etapa de Zidane en el Madrid: “Me siento fuerte, pero sé dónde estoy…”. Entrelíneas, el técnico comenzó a modelar su segunda salida del club, algo que ocurriría meses después…

Diogo Jota, un viejo conocido con ganas de demostrar su valía

El Liverpool viajará a Madrid con un peligro en su delantera que conoce el método Simeone. Un Diogo Jota que tuvo un paso fugaz como rojiblanco, pero que se ha convertido en un atacante determinante para el Liverpool y un referente en la selección portuguesa, donde ha compartido minutos arriba junto a João Félix hasta hacerse un fijo en los onces de Fernando Santos con mucho más protagonismo que el ‘7’ rojiblanco.

El extremo aparentemente podrá participar en el partido de mañana tras superar unos problemas físicos que le llevaron a no tener minutos contra el Watford, pero quiere lucir sus mejores virtudes en el Wanda Metropolitano. A punto de cumplir 25 años, Diogo Jota dejó la sensación de que el Atlético había perdido un gran talento sin llegarle a dar la oportunidad de mostrar sus cualidades. Firmado en 2016 después de deslumbrar con el Paços Ferreira, mostrando una determinación tremenda de cara a puerta para su edad, Jota trató de presentar su fútbol a Simeone durante aquel verano, en el que llegó a participar en los partidos veraniegos y a marcar ante el Crotone.

Pero, al igual que un Santos Borré con el que fue presentado, Jota se marchó cedido al acabar la pretemporada en busca de ganar experiencia. Y el portugués hizo un gran papel en el Oporto, a préstamo junto a Óliver Torres y consiguiendo una gran versión bajo el mando de Nuno, que quedó prendado de sus cualidades. El técnico logró que el Wolverhampton apostase por su cesión una temporada después en el intento de volver a la Premier y los 18 goles de Diogo Jota llevaron al club inglés a pagar la opción de compra que por entonces dejaba un buen ingreso (algo más de 10 millones) en las cuentas del Atlético por un jugador que no había llegado a debutar.

Sin embargo, la operación no pudo ser más beneficiosa para los Wolves. Disfrutó de un fantástico Jota tres temporadas, la última con 16 goles en la máxima categoría, hasta que el Liverpool de Klopp se lanzó a por sus servicios por su desborde, llegada, juventud, potencial y voracidad de cara a puerta llegando desde segunda línea. Los reds pagaron 50 millones por sus servicios y a Jota no le pudo la presión en su primera temporada, con 13 goles y colándose con continuidad en la tripleta ofensiva del Liverpool restando muchas titularidades a Firmino.

Ahora, y con tres tantos en los primeros nueve partidos del curso, Diogo Jota quiere demostrar en el Wanda Metropolitano que estaba preparado para haber sido importante en el Atlético. Su estado físico determinará el protagonismo que pueda tener en el partido. Uno de varios fichajes que no llegaron a debutar en la era Simeone y probablemente el jugador de más talento que se escapó del radar del técnico argentino. Jota será todo un peligro para la zaga del Atlético, donde los Koke, Giménez, Savic (que no podrá jugar por sanción) u Oblak tendrán recuerdo de aquellos entrenamientos de 2016 donde el portugués era todo un chaval con ganas de comerse el mundo.

Dani Jiménez, un guardián lebrijano en Santo Domingo

“¡San Dani Jiménez!”, “¡portero de Primera!”, “Dani siempre salvando al equipo”… Estos comentarios se repetían en redes sociales entre los aficionados del Alcorcón una y otra vez mientras veían la actuación de su portero frente al Sporting. Jiménez tuvo una decena de intervenciones espectaculares y que mantuvieron al Alcorcón en el partido hasta el final. Pero la actuación antológica en tierras asturianas este fin de semana fue una más. Dani Jiménez tiene dos o tres paradas inverosímiles en cada partido desde hace años. El Alcorcón, un equipo modesto y colista de la categoría, tiene a uno de los mejores porteros de Segunda División. Perfecto en colación, sobresaliente en el uno contra uno y con unos grandes reflejos.

Nacido en Lebrija en 1990, Dani Jiménez es un trabajador incansable pero silencioso. No hace aspavientos, no llama la atención y cuando le alaban, casi sin querer, baja un poco la mirada con una timidez que esconde una personalidad de líder. Y es que Dani Jiménez brilla con luz propia desde hace años, pero no ha sido un camino fácil.

Escudo/Bandera Alcorcón

Llegó al Alcorcón en la 2015/16 procedente del Huesca y tras disputar 44 partidos con los oscenses. Sin embargo, en Alcorcón, durante las tres primeras campañas le tocó ser suplente de Dmitrovic, ahora en el Sevilla y de Casto. Tres años en los que jugó menos de una veintena de partidos entre Liga y Copa. Cada vez que salía lo hacia bien. Pero le tocaba volver al banco y trabajar sin hacer ruido en cada entreno. Todo empezó a cambiar un 20 de mayo de 2018 en un Alcorcón-Rayo Vallecano. Dani sustituyó a Casto al cuarto de hora y detuvo un penalti a Raúl De Tomás. Hizo un partidazo. El Alcorcón acabó ganando 4-0 en lo que fue una victoria clave para la permanencia. En las últimas cuatro temporadas ha disputado 118 partidos con el Alcorcón entre Liga y Copa. Imposible de contar los puntos que el Alcorcón ha conseguido gracias a Dani. El pasado mes de septiembre, su buen hacer, le valió la renovación hasta 2024 con los alfareros.

Es uno de los capitanes del equipo y de los líderes del vestuario. Dani es humildad, honestidad, esfuerzo, respeto, educación y algo muy raro… normalidad. Sin duda, para la afición, es uno de los referentes y de los jugadores más queridos por su trato cercano con la parroquia alfarera, especialmente con los más pequeños. Dani es un emblema dentro y fuera del campo. Empezó a jugar de portero casi de casualidad, cuando su abuelo le llevó un día a jugar y la portería le requirió casi como un imán. Para Dani su abuelo es una persona imprescindible en su vida. Ahora él observa los partidos de su nieto desde el cielo ya que falleció en 2003. No es fácil que Dani no se emocione cuando habla de su abuelo porque como ha repetido en varias ocasiones “Donde estoy se lo debo a él”. Su abuelo le acompañaba siempre porque sus padres no podían. Estamos seguros que desde arriba a su abuelo se le hincha el pecho de orgullo por ver en el gran portero en el que se ha convertido y, lo más importante, en la persona de grandes valores que los más pequeños del Alcorcón miran como ejemplo.

Erika Vázquez, la goleadora eterna del Euro-Athletic

Ninguna mujer ha jugado más temporadas (17, para ser más exactos) que ella en el Athletic. Ninguna ha marcado en todas ellas como lo ha hecho la delantera rojiblanca. Sí. Hablamos de Erika Vázquez (Iruñea, 1983), la incombustible leyenda que sigue brillando en el conjunto bilbaíno. La navarra vivió un nuevo momento histórico este domingo, cuando anotó su gol número 261 en el partido ante el Villarreal (2-1) con el Athletic, que ocupa la tercera posición de Champions en la clasificación de Primera.

Con esta cifra, Erika se convertía en la primera mujer que conseguía anotar en 17 temporadas diferentes con el Athletic y sigue aumentando su hito como máxima goleadora del equipo femenino y segunda del club, solo por detrás de Telmo Zarra (335 goles). Y es que desde que la atacante de Iruñea debutara con el Athletic por primera vez en la campaña 2004/05, no se han dejado de contar grandes éxitos de ella con la zamarra rojiblanca.

Con cuatro ligas ganadas con el club bilbaíno (2004-05, 2005-06, 2006-07, 2015-16) y una trayectoria en el Athletic que sólo se vio interrumpida durante un año (2010-11) cuando jugó en el Espanyol, Erika tiene a tiro convertirse también en la futbolista con más partidos disputados con las leonas. En total, la delantera navarra suma 405 duelos y está a ocho encuentros del récord de Eli Ibarra (413). 

Erika, que recientemente pasó en el ranking de jugadoras con más partidos en el Athletic a su actual entrenadora, Iraia Iturregi (402 partidos), tiene contrato hasta junio de 2022 y se muestra muy motivada con el hecho de seguir creciendo en el club de su vida. Ganas y calidad no le faltan. Y así lo volvió a demostrar ante el Villarreal, partido en el que firmó uno de los goles del decisivo triunfo de las leonas para meterse en puestos de Europa.

La ’19’ del Athletic no deja de mirar hacia adelante. Atrás le queda una trayectoria sin reproches como rojiblanca, elástica con la se deja siempre la piel sobre el césped, y también con la Selección española, con la que jugó la Eurocopa de 2013 y el Mundial de 2015, primero disputado por La Roja. Sin duda, es una de las grandes leyendas que siguen haciendo disfrutar a los aficionados desde el campo. Sus hitos en el Athletic y en el fútbol femenino español no dejan de crecer. Y no lo harán, como mínimo, hasta junio de 2022. ¡Tranquilos/as! Queda Erika para rato…

Barcelona-Valencia en imágenes

Ousmane Dembélé y Pedri en la grada.

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Equipo del Barcelona.

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Equipo del Valencia.

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Gonçalo Guedes con Sergi Roberto.

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0-1. Marc-André ter Stegen en el primer gol de José Luis Gayá.

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0-1. Marc-André ter Stegen en el primer gol de José Luis Gayá.

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0-1. José Luis Gayá marca el primer gol.

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0-1. José Luis Gayá celebra el primer gol.

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0-1. José Luis Gayá celebra el primer gol.

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0-1. José Luis Gayá celebra el primer gol.

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Jordi Alba y Carlos Soler.

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Gerard Piqué y Hugo Duro.

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1-1. Ansu Fati marca el primer gol.

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1-1. Ansu Fati marca el primer gol.

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1-1. Ansu Fati marca el primer gol.

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1-1. Ansu Fati marca el primer gol.

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1-1. Ansu Fati celebra el primer gol.

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1-1. Ansu Fati celebra el primer gol.

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Hugo Duro y Frenkie De Jong.

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Ansu Fati y Jasper Cillessen.

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Mouctar Diakhaby con Frenkie De Jong.

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Gerard Piqué con Maxi Gómez.

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Jugada del penalti de José Luis Gayá a Ansu Fati.

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Jugada del penalti de José Luis Gayá a Ansu Fati.

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2-1. Memphis Depay marca de penalti el segundo gol.

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2-1. Memphis Depay marca de penalti el segundo gol.

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2-1. Memphis Depay celebra el segundo que marca de penalti.

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2-1. Memphis Depay celebra el segundo que marca de penalti.

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2-1. Memphis Depay celebra el segundo que marca de penalti.

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El árbitro Gil Manzano.

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Memphis Depay, Mouktar Diakhaby y Ansu Fati.

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GORKA LEIZA
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Daniel Wass y Sergio Busquets.

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Sergiño Dest con Daniel Wass y José Luis Gayá.

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Jordi Alba con Jasper Cillessen.

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Maxi Gómez lanza una falta directa.

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3-1. Philippe Coutinho marca el tercer gol.

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3-1. Philippe Coutinho marca el tercer gol.

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3-1. Philippe Coutinho marca el tercer gol.

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3-1. Philippe Coutinho marca el tercer gol.

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3-1. Philippe Coutinho marca el tercer gol.

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3-1. Philippe Coutinho celebra el tercer gol.

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18 de octubre de 2021
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3-1. Philippe Coutinho celebra el tercer gol.

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RODOLFO MOLINA
DIARIO AS

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3-1. Philippe Coutinho celebra el tercer gol.

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Jasper Cillessen, Gerard Piqué, Mouctar Diakhaby, Daniel Wass y Gabriel Paulista.

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Marc-André ter Stegen, Marcos André y Sergi Roberto.

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GORKA LEIZA
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Sergio Agüero.

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Hugo Guillamón y Nico González.

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Sergio Agüero y Mouctar Diakhaby.

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Getty Images

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Aprobados y suspensos del Barça: Ansu, golazo de elegido

Ronald Koeman apostó por un 4-3-3 con una novedad táctica. Dest jugó como extremo derecho y Gavi se metió de interior junto a De Jong y Busquets. Sergi Roberto jugó como lateral derecho para proteger al estadounidense. Memphis fue la referencia arriba con Ansu haciendo daño por la izquierda con Alba. Este fue el uno por uno del Barça, en el que debutó Agüero.

Ter Stegen. Cal y arena. No reaccionó ante el disparo de Gayá en el 0-1. Luego hizo una buena parada a Guedes, algo heterodoxa. Correcto. Intentando salir de la línea gris.

Sergi Roberto. Cumplió porque cerró bien su banda. No sufrió ante Hugo Duro y se le vio algo más animado. Se retiró por el Gol Nord del Camp Nou y fue aplaudido al ser sustituido

Piqué. Aplaudido por la afición, se fajó con Maxi y salió ganador. Se llevó algún golpe. Cerró bien, mantuvo este vez la línea algo más adelantada y hasta se animó en un contragolpe, en el que casi hace gol.

Eric. Brillante. Tenía una revancha pendiente y jugó un gran partido. Aseado en la salida del balón, con un balón en profundidad a Alba excelente, sólo perdió una vez la posición y Carlos Soler se le coló. Ahí demostró su déficit en velocidad. Por lo demás, perfecto.

Alba. Profundo, como siempre, es imprescindible a día de hoy en el Barça. Estuvo en la jugada del 2-1. Se le vio en capitán, animando a Ansu, a Nico cuando salió. Comprometido. Buen nivel general.

Sergio Busquets. Vio tarjeta, pero le dio continuidad a sus buenos partidos en la Selección. Ordenó al equipo en la primera parte después del 0-1 pese a que el equipo se rompía un poco.

Frenkie de Jong. Lo mejor, sus arrancadas a todo campo. Tiene que intentar frecuentarlas más porque es su mejor virtud y la que le convierte en un futbolista distinto. Buen partido, en general.

Gavi. Brutal su impacto en el equipo con 17 años y dos meses. Excelente en la toma de decisiones. Frena y acelera cuando es necesario. Guarda el balón y trabaja. Tiene que tener cuidado con las tarjetas amarillas.

Sergiño Dest. Partido muy completo. Dio el 3-1 pero, antes, fue un martillo pilón para la defensa del Valencia. Persistió mucho y demostró que puede dar una alternativa a Koeman ahora que está sin extremos. Sabe pegarse a la banda.

Memphis. Trabajador. Le hace falta un poco en los últimos metros para terminar de romper. Pero da muchas soluciones al juego. Viene a recibir, rompe al espacio y combina bien. Tiene que mejorar ese pero del instinto matador.

Ansu. El primer gol sólo está al alcance de los elegidos. La asociación y el golpeo, localizando el rincón izquierdo de la portería de Cillessen, fue una maravilla y levantó a la afición, que sabe que un trocito del futuro del Barça pasa por él. Se le notó algo falto de chispa todavía en el uno contra uno. Él mismo se lo reprochó en alguna acción. Jugó una hora, hay que ver cómo aguanta la semana.

Los cambios

Coutinho. Un día para reencontrarse en el Camp Nou. Empezó, otra vez, algo tímido, pero fue cogiendo ritmo, permitió que el equipo se asociase un poco más y puso la guinda con el gol. Le dará confianza, aunque está lejos del jugador que fue.

Nico. Bien. No se complicó con los pases y estuvo algo más intenso que en el partido del Wanda. Como el resto de los jóvenes, muy aplaudido.

Mingueza. Entró por Sergi Roberto para evitar lesiones y dar consistencia a la defensa en el lateral derecho. Un comodín para Koeman.

Agüero. Debut insustancial, aunque tuvo dos acciones para marcar. En la primera, Memphis no lo vio cuando estaba solo. En la segunda, le faltó potencia y, cuando llegó al área, la defensa del Valencia ya se había colocado.