El TAD rechaza la cautelar: João Félix no jugará ante el Alavés

El Atlético peleó hasta el final por João Félix, pero ni Apelación ni el TAD le han dado la razón. El portugués fue sancionado con dos partidos por el comité de Competición después de que Gil Manzano le expulsara durante el Atlético-Athletic. El portugués vio dos amarillas, una por darle un manotazo a un contrario y otra por protestas. Pero, además, el árbitro reflejó en el acta que el futbolista del Atlético le dio una patada a un balón mientras se retiraba y este acabó impactando a un aficionado. Por todo ello, Competición decidió sancionarle con dos partidos que tendrá que cumplir.

Escudo/Bandera Atlético

El Atlético recurrió la pena a Apelación después de que João Félix cumpliera ya el primero de los dos partidos contra el Getafe. La esperanza es que estuviera el sábado (14:00 horas) contra el Alavés. En primera instancia, no hubo ni siquiera una rebaja de la sanción para el portugués, pero el club quiso pelear hasta el final para que pudiese estar ante el Alavés. Los abogados del club acudieron al Tribunal de Arbitraje Deportivo y presentaron la solicitud de suspensión cautelar para João Félix, pero también ha sido desestimada.

El atacante fue expulsado por doble amarilla el pasado sábado frente al Athletic en el Wanda Metropolitano: la primera tarjeta fue por “golpear a un contrario con el brazo de manera temeraria después de haber sido objeto de falta”; la segunda por “dirigirse” al árbitro, Jesús Gil Manzano, “con el dedo índice en la sien en señal de disconformidad tras haber sido amonestado”, según el acta.

“Una vez expulsado y cuando se dirigía al túnel de vestuario, golpeó con su pie un balón lanzándolo a la grada en señal de disconformidad”, añadió después el árbitro en “otras incidencias”, con lo que el Comité de Competición, en el global de todos esos hechos, acordó sancionar con dos partidos al delantero rojiblanco.

En este último hecho ha centrado el Atlético su recurso, “en la existencia de un error en la tipificación de la infracción impuesta” a Joao Félix, según expone la resolución del Comité de Apelación, una vez que el club rojiblanco considera que debería sancionarse como acto “de desconsideración con directivos, técnicos, espectadores u otros jugadores”, castigado con amonestación, y no como “conducta contraria al buen orden deportivo”.

“Asimismo, el club apelante (el Atlético de Madrid) considera que el término ‘buen orden deportivo’ es ambiguo e indefinido añadiendo que el jugador en su camino al vestuario y ya fuera del terreno de juego golpeó el balón que se encontraba en su trayectoria sin provocar ningún tipo de interrupción del juego. El club apunta que este acto de impotencia por haber sido expulsado se dirigió a la grada, siendo pues una desconsideración a los aficionados”, añadió el escrito de Apelación, publicado en la página web de la RFEF.

Para el Comité de Apelación, “tras el examen de las alegaciones formuladas”, “la calificación de los hechos contenida en la resolución del Comité de Competición es acorde a la infracción prevista en el artículo 122 del Código Disciplinario de la RFEF y que también resulta conforme la imposición por su comisión de una sanción de suspensión en su grado mínimo”, que es un encuentro, aparte de otro por la doble amonestación y consiguiente expulsión.

“La conducta desplegada por el jugador sancionado no se corresponde con un acto de desconsideración con directivos, técnicos, espectadores (la conducta no tiende ni a ofenderlos ni a menospreciarlos ni a desconsiderarlos o faltarles al respeto) u otros jugadores, sino que afecta al buen orden deportivo”, advirtió.

“En el caso que nos ocupa, nos encontramos con una conducta relevante, aunque solo sea por su publicidad abierta y por producirse tras otros antecedentes de infracción por el jugador (aunque las circunstancias puedan explicar humanamente de modo parcial los hechos, no los justifican ni disculpan en modo alguno, menos aún en un profesional)”, continuó el Comité de Apelación.

“Pero, desde luego, no parece grave. El Comité de Competición de la RFEF ha considerado leve la contrariedad al buen orden deportivo de la conducta al encuadrarla en el art. 122 CD y, además, ha optado, dentro del margen sancionador que permite este precepto, si no por la sanción mínima, que sería la de multa, sí por la más baja de suspensión: un partido (podría llegarse a cuatro), por lo que no parece desproporcionada a la trascendencia del hecho, al margen de que otras resoluciones se refieran a diferentes supuestos fácticos, de eventual distinta gravedad”, concluyó.

Griezmann no levanta cabeza

Simeone hizo referencia a Griezmann en la rueda de prensa posterior al encuentro ante el Getafe. El entrenador del Atlético elogió al francés y se mostró muy optimista con respecto al futuro del delantero: “Contamos con la suerte de tenerle y seguro que rendirá como esperamos”. También dejó claro que “está en el proceso de adaptarse a este nuevo Atlético que no es el Atlético en el que estuvo”. Y el Cholo, sin decirlo, pareció pedir algo de tiempo para esa nueva aclimatación del punta. Griezmann, de momento, se asemeja al que ha jugado en el Barcelona y no levanta cabeza en el Atlético.

Griezmann ha sido titular en los tres partidos ligueros desde que llegó al equipo rojiblanco. Simeone mostró fe ciega en él, aunque no completó ninguno de los tres. Jugó 59 minutos ante el Espanyol, 55 ante el Athletic y 67 contra el Getafe. En Champions, frente al Oporto, fue suplente y entró en el lugar de João Félix. El francés no ha tenido peso específico en el equipo y hasta ahora no ha sido determinante en ninguno de los tres encuentros. Incluso ya han llegado críticas hacia el francés, como en ‘Foot Mercato’.

Escudo/Bandera Atlético

Ante el Getafe  fue de menos a más y antes de ser cambiado tuvo dos disparos a portería que pudieron ser gol. Un remate se fue muy alto y el segundo estuvo a punto de suponer su primer gol en esta segunda etapa de rojiblanco. Con superioridad numérica, y ya con Cunha en el campo por Griezmann, y con el Atlético lanzado al ataque, el equipo sí se mostró mucho más ambicioso en el ataque.

Griezmann empezó ante el Getafe como segundo delantero, cerca de Luis Suárez, aunque con total libertad de movimientos. Entró por la banda izquierda. Simeone sacó también a Correa y Carrasco. El argentino jugó como medio por la derecha y Carrasco como interior zurdo. La diferencia entre el Atlético de ahora y el de su anterior etapa parece evidente.

Ahora es un equipo más combinativo, que le gusta jugar cerca del área rival. Un Atlético con muchos jugadores de calidad cerca de la portería contraria, con muchas opciones ofensivas. Entonces era un Atlético más contragolpeador. Un conjunto madrileño con Griezmann como lanzador para futbolistas rápidos como Fernando Torres o Gameiro. Un equipo con menos posesión, más vertical y que jugaba muy alejado de la portería contraria. Ahora está Suárez como delantero centro, un jugador más de área, menos explosivo y al que busca el Atlético en los últimos metros. Griezmann no aparece, aunque se le espera. Le espera Simeone, sus compañeros y la afición rojiblanca.

Dos partidos para João Félix

La expulsión ante el Athletic le ha salido muy cara a João Félix. El Comité de Competición le ha impuesto dos partidos de suspensión, uno por la doble amarilla y otro por el balonazo a la grada, según ha informado Deportes Cuatro y ha confirmado AS, aunque de momento, en la página web de la Federación no se han publicado aún. Simeone pierde por tanto al portugués para el partido de esta tarde ante el Getafe y el del sábado ante el Alavés. El Atlético aún puede recurrir esta sanción al Comité de Apelación.

Competición se basa en la redacción del acta por parte del árbitro, que explica las dos amarillas. La primera fue por golpear a un contrario con el brazo de manera temeraria después de haber sido objeto de falta”. Vencedor le agarró y, al zafarse, João Félix le dio con el brazo en la cara. Gil Manzano explica la segunda: Dirigirse a mí con el dedo índice en la sien en señal de disconformidad tras haber sido amonestado”. João le llamó loco casi en la cara. Iturralde, árbitro de AS y la SER, entiende que Gil Manzano debió mostrarle la roja directa en ese momento.

Es decir, que el acta no hablaba ni de insultos, ni actos vejatorios ni siquiera de menosprecio, pero el segundo partido le cae por ese gesto cuando fue expulsado y abandonaba el césped. A partir de ahí, Competición aplica el artículo 137 (Faltas cometidas por jugadores, entrenadores, técnicos, delegados, auxiliares y dirigentes, y sus sanciones) y sanciona a João Félix con un primer partido por la doble amarilla.

Escudo/Bandera Atlético

Sin embargo, el castigo se ha duplicado por donde no se esperan ni el jugador ni la entidad. En ‘otras incidencias’ agregó que “cuando se dirigía al túnel de vestuario, golpeó con su pie un balón lanzándolo a la grada en señal de disconformidad”. Y eso le ha costado otro partido. Competición en este caso aplica el artículo 122, el referido a ‘Conductas contrarias al buen orden deportivo’. Una patada a un balón que le ha costado un partido de suspensión.

Florentino Luís era una estrella y Joäo Félix un desconocido

Florentino Ibrain Morris Luís, 19 de agosto de 1999, Lisboa (Portugal), puede ser la gran novedad que hoy presente el Getafe en su once titular contra el Atético. El joven centrocampista portugués debutó como azulón el pasado sábado en Vallecas al jugar la segunda parte y fue lo único positivo que se vio en el equipo de Míchel contra el Rayo Vallecano. Jugando sólo 45 minutos, Florentino Luis fue el jugador azulón que más balones recuperó (siete) y completó con éxito el 82 por ciento de sus pases. Además, ganó su único duelo aéreo. Sin Arambarri y Jankto, lesionados, tiene todas las papeletas para ser titular.

Campeón en el Europeo Sub-17 (2016) y Sub-19 (2018), Florentino Luís sólo es dos meses y medio mayor que Joao Félix, con el que ha coincidido en las categorías inferiores del Benfica pero no en las de la selección portuguesa, pues el hoy atlético entonces era un desconocido, no era convocado por la selección y su explosión llegó al debutar en el Benfica. El club lisboeta, después de subir la cláusula de rescisión a Joao Félix a 120 millones (cantidad que pagó el Atlético), hizo exactamente lo mismo con Florentino Luís. O novo senhor 120M€’, tituló en portada el diario A Bola cuando hace dos años renovó hasta 2024 con su nueva cláusula cienmillonaria. En agosto llegó al Coliseum cedido. Hoy, Florentino Luís y Joao Félix volverán a coincidir en un campo de fútbol. No serán socios, serán rivales por primera vez.

Simeone, en apuros: Kondogbia se cae de la lista por un esguince

Siguen las malas noticias para el Atlético. Kondogbia se une a la lista de bajas que están castigando al equipo en pleno maratón de partidos. El centroafricano salió del encuentro ante el Athletic con un esguince en el tobillo izquierdo y se cae de la convocatoria para Getafe. Esta ausencia mete en apuros a Simeone, pues Koke y Lemar también están fuera por lesiones musculares. El Cholo no puede contar con tres de sus seis centrocampistas, quizá tampoco para visitar al Alavés el sábado (14:00).

El equipo se concentra en la víspera del encuentro y Simeone ha citado a 20 futbolistas. Del primer equipo hay 18 disponibles, incluido Saponjic, y además ha reclutado a dos chicos del B: Javi Serrano (centrocampista) y Giuliano Simeone (delantero). Hay cierta preocupación porque se están cayendo fichas con demasiada frecuencia. Además, para este partido tampoco estará João Félix, que aún tiene que conocer la sanción que le impondrán por su expulsión del sábado. Se espera que sea un partido.

El Atlético repite el arranque liguero de la campaña pasada

El Atlético se atasca en el Wanda Metropolitano, el equipo no termina de arrancar, alguno de sus principales futbolistas están muy lejos de su nivel habitual, pero el campeón liguero está en una situación casi idéntica al pasado ejercicio. Por eso hay total tranquilidad en el Atlético y confianza en una plantilla diseñada para competir por todos los títulos hasta el final.

El Atlético cosechó parecidos números la pasada temporada en el arranque liguero. Comenzó de una manera muy prometedora, puesto que en la primera jornada goleó 6-1 al Granada en un partido redondo de los rojiblancos. Pero en los dos siguientes encuentros llegaron sendos empates y se rebajó la euforia inicial entre la hinchada del Atlético. Dos 0-0 frente a Huesca, como visitante, y frente al Villarreal, en casa. En la cuarta jornada el equipo de Simeone ganó a domicilio al Celta por 0-2 y en la quinta venció 2-0 al Betis. Tres victorias y dos empates. Diez goles a favor por uno en contra. Once puntos sobre quince posibles.

Escudo/Bandera Atlético

Esta temporada el equipo madrileño ha ganado tres partidos ligueros (Celta, Elche y Espanyol) y empatado dos (Villarreal y Athletic, ambos en casa). Siete goles a favor y cuatro en contra. Se da la circunstancia de que tanto en la campaña anterior como en ésta jugó contra Celta y Villarreal en las cinco primeras jornadas y logró vencer en ambas al conjunto gallego y empatar ante el Villarreal.

En el Atlético saben que el inicio de esta campaña ha sido muy complicado, puesto que la Eurocopa, la Copa América y la Copa Oro ha propiciado que los jugadores hayan ido llegando casi a cuentagotas y que el Cholo no haya podido hacer prácticamente una pretemporada digamos normal. Además, Saúl se fue en el último instante y llegó Griezmann también de la misma manera, aunque el francés sabe lo que el Atlético, su entrenador, su afición y no necesita de tiempo de aclimatación. 

La sanción que espera el Atlético para João Félix

João Félix fue uno de los protagonistas del Atlético-Athletic, pero no por lo que le hubiera gustado. El portugués salió expulsado en el minuto 78 en una acción muy polémica, que terminó de enfadar a sus compañeros y a la gente del club, empezando por Andrea Berta. Dos amarillas en un minuto y ahora a esperar lo que decida Competición para el jugador. Por lo pronto, ante el Getafe (martes, 19:30) tendrá que verlo por la tele.

En el Atlético son optimistas en cuanto al posible castigo y entienden que le caerá un partido de suspensión, atendiendo a que fue expulsado por dos amarillas y a lo que Gil Manzano redactó en el acta. “Dirigirse a mí con el dedo índice en la sien en señal de disconformidad tras haber sido amonestado”, fue el motivo de la segunda tarjeta. En ‘otras incidencias’ agregó que “cuando se dirigía al túnel de vestuario, golpeó con su pie un balón lanzándolo a la grada en señal de disconformidad”, pero en la entidad esperan que eso no suponga una sanción mayor.

En el club saben que João Félix se equivocó, y el futbolista también es consciente, pero también aducen que hubo un contexto previo que propició esa rabia del futbolista. El ‘7’ lamenta que, no sólo en esa acción fue él el objeto de la falta, un agarrón continuado, sino que apenas unos minutos antes le dejaron sin pitar otra acción a favor en la frontal del área. Y la tensión se disparó cuando vio la primera amarilla. João entendía que sólo había tratado de zafarse del agarrón del rival.

Escudo/Bandera Atlético

Ahora será el Comité de Competición quien, a partir del acta de Gil Manzano, imponga el castigo de João Félix. La redacción no habla ni de insultos, ni actos vejatorios, ni siquiera de menosprecio, que podrían endurecer la sanción en función del artículo 137 del Código Disciplinario. Por eso, todo lo que sea más de un partido de suspensión será una sorpresa.

João Félix, de los nervios

João Félix entró para intentar desnivelar el 0-0 del Atlético-Athletic y acabó expulsado a los 18 minutos de saltar al campo. La acción, con dos amarillas seguidas tras una falta a favor, fue muy polémica, pero la otra sensación es que el futbolista deja escapar un tren más. Su mejor versión no aparece y se le ve ya tenso. Está recuperado, pero ante el Oporto no lució y este sábado duró poco más de un cuarto de hora. Y el equipo lo necesita a su mejor nivel para lo que viene.

Con todo, no está siendo un inicio de temporada sencillo para João Félix. Su pretemporada fue ocupada por la recuperación de la operación de tobillo a la que fue sometido tras la Eurocopa. Se puso a punto con paciencia y debutó a la vuelta del parón, en casa del Espanyol. Allí sí despachó media hora interesante. El futbolista reconoció que había tenido muy buenas sensaciones con respecto a la lesión: “Hacía tiempo que no me sentía así, con libertad para hacer movimientos que antes me dolían y ahora no. Mi juego está volviendo”.

Escudo/Bandera Atlético

Simeone le incluyó en el once contra el Oporto, como premio a su trabajo anterior y porque confía en su calidad diferencial. João pasó inadvertido en Champions (como otros muchos rojiblancos, en verdad) y ante el Athletic entró cuando se cumplía la hora de partido. Apenas tuvo tiempo para dar 9 pases (todos buenos), recuperar un balón, sufrir dos faltas, no cometer ninguna y ver dos amarillas.

Duelo con Griezmann, Correa, Lemar…

La competencia en el ataque es feroz, más aún desde la llegada sobre la bocina de Griezmann. Por eso João Félix sabe que no puede dejar pasar oportunidades o perderá fuerza ante el francés y Correa, hasta el momento el mejor de todos los atacantes rojiblancos. Si le cae un partido, podrá reaparecer ante el Alavés. Si fueran dos, tendrá que esperar a las grandes citas que vienen por delante: Milan y Barça. Y para esos exámenes sólo valdrá la mejor versión de cada futbolista…

La guerra no cesa entre Gil Manzano y el Atlético

Hay veces que, sin saberse el motivo, las relaciones no fluyen y en el ámbito arbitral, la designación de un colegiado es sinónimo de problemas. Así lo intuía la afición del Atlético antes del inicio del partido, que concentró todos los silbidos, incluidos aquellos escasos que contra el Oporto fueron para Griezmann y en esta ocasión ya desaparecieron, para una atronadora pitada cuando el nombre de Gil Manzano se escuchó por la megafonía.

Unos decibelios que crecieron cuando el colegiado extremeño decretó el final de la primera mitad, sin que necesariamente hubiesen acontecido excesivos problemas más allá de no añadir tiempo extra cuando se habían producido constantes parones en el juego. Y siguieron aumentando hasta la atronadora pitada del final del encuentro cuando Gil Manzano hizo sonar su silbato después de que Oblak hubiese sacado rápido de portería en una jugada donde Cunha se plantaba mano a mano con Unai Simon. Tan cierto es que el cronómetro había superado por dos segundos los seis minutos de añadido como que en ese alargue se habían reproducido las pérdidas de tiempo por parte del Athletic, incluidos los 30 segundos de espera para sacar ese último córner.

Escudo/Bandera Atlético

Pero el culmen de las quejas de los Atléticos había llegado un poco antes, en el minuto 78. João Félix recibía en el centro del campo, se giraba a la perfección con la cabeza alta para lanzar un ataque prometedor y era frenado con un agarrón claro. En su afán por continuar golpeaba en la cara a Vencedor, que le tenía sujeto de la camiseta y Gil Manzano decretaba falta a favor del jugador del Atlético, pero amonestaba únicamente al delantero por su golpe en el rostro. El portugués se llevó a la mano a la sien y tras decirle “loco”, veía la segunda amarilla y su primera expulsión en la máxima categoría. El Atlético se quedaba con diez cuando más estaba apretando en busca de la victoria y las protestas de los futbolistas se multiplicaban.

Finalmente, además de las dos amarillas de João Félix, Gil Manzano sacó tarjetas a Savic, Cunha y Giménez por protestar y a Kondogbia en la primera mitad por una falta. El montenegrino indicó al finalizar el encuentro que “con el árbitro no se puede hablar, no es normal que nos saque 15 tarjetas por cada palabra”, algo que también corroboraba Carrasco: “Estoy de acuerdo, cada vez que queremos hablar es que no hay diálogo”. Simeone por su parte aludía a la sensibilidad del colegiado. “Es un episodio que le pasa a cualquier futbolista, el árbitro entendió que lo tenía que expulsar, seguramente si el gesto se lo hace otro futbolista no entendería lo mismo (…) Jesús es un gran árbitro, el año pasado sacamos partidos con él y, la sensibilidad según el día genera ocasiones distintas según se ve”. El acta arbitral también recogió que “el director deportivo Andrea Berta se dirigió al cuarto colegiado diciéndole: ‘Este árbitro es muy malo, no va a volver a venir aquí’. Seguidamente entró al terreno de juego para dirigirse a mí diciéndome: “Aquí nunca más, aquí nunca más”.

<figure id="sumario_2|foto" onclick="javascript:ampliaFoto(this, '/futbol/imagenes/2021/09/18/primera/1631998662_860587_1631998972_sumario_grande.jpg', '976', '651', 'Gil Manzano sacó la tarjeta roja a João Félix. / Gonzalo Arroyo Moreno&nbsp;(Getty Images)’);return false;” class=”item-multimedia” readability=”-22.231578947368″>

Gil Manzano sacó la tarjeta roja a João Félix.
Gonzalo Arroyo Moreno (Getty Images)

Una relación conflictiva que viene de lejos

Pero las polémicas entre el Atlético y Gil Manzano no son nuevas. La más reciente se había producido la pasada temporada, cuando fue el colegiado designado para impartir justicia en el Sevilla-Atlético con el título en un puño. Acuña marcó el único tanto del encuentro en una jugada iniciada con una flagrante mano de Ocampos que el colegiado no señaló y desde el VAR no le llamaron a verla, ya que, aunque propiciaba la recuperación sevillista, no se producía inmediatamente antes del gol, que se elaboró a partir de varios pases. Poco después del tanto, que a la postre redujo la ventaja rojiblanca sobre sus perseguidores, Diego Carlos cortaba con la mano un envío al espacio muy bueno de Correa para Suárez y pese a que Gil Manzano decretaba la falta, no mostró la segunda amarilla al brasileño, algo que indigno al uruguayo, que sí fue amonestado. Suárez, Llorente y Kondogbia vieron la amarilla que les impedía jugar la siguiente jornada contra el Betis por sanción.

Aunque probablemente la mayor polémica entre el árbitro extremeño y el Atlético se produjo en la temporada 2018-19, cuando el equipo de Simeone visitaba el Camp Nou en busca de una victoria que le colocase en plena pelea por el campeonato. Sin embargo, en el minuto 27 de un partido sin goles, el colegiado se giró y mostró la roja directa a Diego Costa por decirle según recogió en el acta: “Me cago en tu puta madre”. Además, indicó que el delantero le agarró por los brazos para que no mostrase más tarjetas a sus compañeros. Finalmente, Costa fue sancionado con ocho partidos, cuatro por cada una de las acciones, lo que le impidió volver a jugar esa temporada. El Atlético acabó cayendo y despidiéndose de su ariete titular y de cualquier opción de pelear el título.

<figure id="sumario_3|foto" onclick="javascript:ampliaFoto(this, '/futbol/imagenes/2021/09/18/primera/1631998662_860587_1631999137_sumario_grande.jpg', '976', '680', 'Los jugadores del Atlético protestan la expulsión de Diego Costa en el Camp Nou. / ALBERT GEA&nbsp;(REUTERS)’);return false;” class=”item-multimedia” readability=”-22.03125″>

Los jugadores del Atlético protestan la expulsión de Diego Costa en el Camp Nou.
ALBERT GEA (REUTERS)

Y hay otro gran enfrentamiento previo también en un partido contra los blaugranas, aunque en aquella ocasión en Copa del Rey después del 1-0 favorable al Barcelona en el Camp Nou. El partido marchaba 2-2 (con el segundo gol atlético conseguido a través de un penalti cuya infracción se había producido fuera del área) y en el minuto 44 Griezmann remataba dentro del área un balón que no se convertía en el 3-2 por una clara mano de Jordi Alba que debía haberse sancionado como penalti y expulsión. Gil Manzano dejó seguir la acción y en el contraataque Neymar marcó el 2-3.

En aquella época, sin VAR de por medio, la protesta del Atlético cayó en saco roto. La indignación se hizo patente y el equipo de Simeone salió con diez en la segunda mitad. Las protestas habían conllevado la roja directa para el capitán Gabi en el túnel de vestuarios. Si el 3-2 hubiese dejado una segunda parte de infarto, el 2-3 con un jugador menos se convirtió en un imposible para el Atlético, donde Arda Turan perdió los papeles protestando una falta donde le habían sacado la bota y lanzándosela directamente al juez de línea. Algo que Gil Manzano dejó en amarilla cuando debía haber conllevado la expulsión.

Un largo y complicado expediente entre el Atlético y Gil Manzano, que se ha saldado con las rojas de Diego Costa, Gabi y João Félix por sus palabras al árbitro y con constante indignación y furia en el vestuario colchonero. Los rojiblancos deberán dejar la polémica atrás de inmediato ya que no hay tiempo para recrearse y el Getafe espera el próximo martes con la necesidad de comenzar a sumar puntos. A ese encuentro el equipo rojiblanco aparentemente llegará sin João Félix por sanción, con Lemar y Koke de baja por problemas físicos y después de que Kondogbia y Trippier se retirasen del encuentro ante el Athletic también doloridos y a falta de más pruebas.

“João Félix debió ver roja directa”

El Atlético tuvo que jugar desde el minuto 77 con uno menos por la expulsión de João Félix. El portugués vio la roja por primera vez en su carrera, apenas 18 minutos después de saltar al campo por Griezmann. Joao Félix vio la doble amarilla en ese minuto 77. Primero, por darle un manotazo a Vencedor, que le había agarrado previamente con el balón en juego. Gil Manzano, que había señalado la falta del del Athletic, amonestó al portugués por ese manotazo, pero el João protestó a Gil Manzano. Se le pudo leer en los labios “estás loco” y el colegiado, inmediatamente, le sacó la segunda amarilla.

Iturralde González cree que Gil Manzano debería haber amonestado al jugador del Athletic, pero lo de Joao Félix está fuera de lugar y fue expulsado correctamente, aunque debió ser roja directa y no doble amarilla. “Debería haber visto la roja directa y no la segunda amarilla. No puedes ser considerado el número uno de ningún país ni ir a un Mundial si un jugador te dice a la cara ‘tú estás loco’ y no le expulsas directamente. Eso te empequeñece con muchos niños mirando. Joao Félix se equivoca, nunca te pueden expulsar por una falta que te pitan a favor”, afirma Iturralde, árbitro de la SER y de AS.

La sanción también estará marcada porque la expulsión es como consecuencia de una segunda amarilla y no de roja directa. Como Gil Manzano lo consideró como segunda amarilla sería catogorizada como leve con posibilidad de hasta tres partidos de suspensión; si hubiera sido roja directa, podría ser propuesta como falta grave, de cuatro a doce partidos.