Ancelotti respira: Alaba sólo tiene un golpe y estará disponible

La posible lesión de David Alaba (29 años) se va a quedar en un susto. El defensa, que sufrió un fuerte golpe en la rodilla en el encuentro que disputaba con su selección, Austria, ante Dinamarca, fue examinado por los servicios médicos del Real Madrid a su regreso de la concentración con su selección. Y los galenos madridistas diagnosticaron que tiene un fuerte golpe, pero que no le impedirá estar tanto en el próximo encuentro de los blancos ante el Shakhtar (martes 19, a las 21:00 horas) como en el que será su primera Clásico ante el Barcelona (domingo 24, 16:15 horas). El golpe que sufrió el austriaco es una dolencia en la que prima también el dolor que puede sufrir el jugador, pero el futbolista se siente bien. Aún así, y en previsión del Clásico, Ancelotti tendrá la última palabra en hacer jugar al austriaco ante los ucranianos o bien, dejarle reposar para que llegue en las mejores condiciones posibles para el encuentro ante los azulgrana.

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Las estadísticas de la plantilla del Real Madrid jornada a jornada.
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El otro jugador que acabó tocado en este parón de selecciones es Eder Militao. El brasileño se tuvo que retirar del encuentro que jugaba ante Colombia en el minuto 72 de encuentro. En un primer momento, el jugador se echaba las manos a la zona lumbar, pero tras ser examinados por los médicos de la selección brasileña, se le diagnosticó un problema muscular en la parte posterior del muslo derecho. El jefe médico de la canarinha, Rodrigo Lasmar, ha estado en permanente contacto con los galenos del conjunto blanco y es el que ha tranquilizado la situación. Militao pasará pruebas médicas el viernes 15 y, a la espera de confirmar los resultados, también llegaría para jugar en Kiev. Del mismo modo que Alaba, será Ancelotti quién decida si le alinea ante los ucranianos o le reserva para el Clásico.

Escudo/Bandera Real Madrid

Por otra parte, Hazard está muy recuperado de su sobrecarga en el isquio derecho. En la sesión de entrenamiento ha trabajado con el grupo y en solitario. Tampoco se descarta su presencia en Kiev, pero en su caso, es duda razonable. Asensio, Mendy y Camavinga, otros tocados en la plantilla blanca, se ejercitaron sin problemas y con el resto del grupo. Jovic, por su parte, se quedó trabajando en el gimnasio, pero no tiene problema ninguno. Quienes no estarán en Kiev son Dani Carvajal y Mariano. El lateral sigue con su proceso recuperatorio y es duda para el Clásico, mientras que el delantero trabajó en solitario por sobrecarga muscular. Es duda para el encuentro ante el Shakhtar. Mientras, los dos lesionados de larga duración, Bale y Ceballos, siguen con sus procesos de recuperación. Serán baja para los dos encuentros de la semana próxima.

Ancelotti sonríe a dos semanas del duelo ante el Shakhtar

Buenas noticias para Carlo Ancelotti en el primer entrenamiento de la semana tras tres días de descanso, y en donde primó el trabajo físico alternando con el trabajo con balón: Marcelo y Mendy se ejercitaron al mismo ritmo que sus compañeros, por lo que no sería de extrañar que uno de los dos sea titular dentro de dos semanas en Kiev ante el Shakhtar (martes 19, 21:00 horas). El primero se reincorpora al grupo tras notar molestias musculares en el último entrenamiento antes de medirse al Valencia, el pasado 18 de septiembre. Desde entonces ha venido ejercitándose de manera individual y con trabajo específico en Valdebebas.

La presencia de Mendy se vislumbra clave en el once de Ancelotti, ya que ahora puede disponer del francés para bien ser lateral zurdo, bien para poder ser central y disponer de Alaba en el carril para potenciar los ataques blancos por el lateral zurdo. Fue el propio Ancelotti en la conferencia de prensa posterior a la derrota del Espanyol el que explicó porque había alterado la zaga, situando a Nacho como central zurdo y a Alaba como lateral: “Pensaba que podía ayudar en la posición ofensiva, creo que lo ha hecho y ha empujado mucho. A veces no hemos tenido buen equilibrio en aquel lado, pero no era problema suyo. Si Alaba va a empujar, el medio tiene que ir a cubrir la posición y a veces no estábamos bien posicionados”. Ahora, con Mendy y Marcelo disponibles, Ancelotti puede reforzar aún más la zaga madridista.

Escudo/Bandera Real Madrid

Los otros lesionados (Asensio, Bale, Carvajal, Ceballos, Isco y Mariano) siguen con sus procesos de recuperación. La próxima semana ya irán reintegrándose al grupo. Se espera que Asensio, que salió a correr por el césped de Valdebebas, Carvajal e Isco ya puedan estar con el resto de jugadores no convocados por sus selecciones nacionales, como Casemiro, ausente de la convocatoria de la selección brasileña debido a unos dolores en la muela de juicio que le provocó inflamación y fiebre. Las salidas a Ucrania y al Camp Nou para medirse al Barcelona son claves en el futuro más cercano del conjunto blanco: el primero para revertir el pinchazo ante el Sheriff del pasado 28 de septiembre en el estadio Santiago Bernabéu, mientras que el segundo va a dirimir el potencial de los blancos ante uno de sus rivales históricos en su historia.

El ataque es cosa de uno

Karim Benzema está en el mejor momento de su carrera deportiva. A sus 33 años, el francés ha completado un inicio de curso estelar: diez goles y siete asistencias en diez partidos oficiales con el Madrid. Ahora mismo es el delantero centro más en forma de Europa. Un rendimiento del que se aprovecha su equipo, pero que no da para ganar partidos si sus compañeros no le acompañan. Y, de momento, ninguno de los otros futbolistas de ataque del Madrid ha tenido continuidad. Todos han brillado en algún momento, aunque sin regularidad.

El que más ha ayudado de momento a Benzema es Vinicius, pero el brasileño se ha apagado en las últimas semanas: después de un inicio de temporada esperanzador (cinco tantos), ahora lleva cuatro encuentros seguidos sin ver puerta. Ha dejado buenas actuaciones, aunque en el Madrid actual a todos los atacantes se les exigen también goles.

Quien ha ayudado poco es Hazard. Y el problema es que comienza a no ser novedad, porque cada vez juega menos. Contra el Espanyol hizo un buen gol que le hubiera recargado la confianza, pero fue anulado por el VAR. Cuando se le fichó, se contaba con que el belga aportara una cifra cercana a los 20 goles por temporada, algo que comienza a darse por imposible.

Por si todo esto fuera poco, las lesiones también han jugado un papel importante. Contra el Espanyol, Ancelotti perdió a Asensio, que hace poco fue protagonista por su hat-trick ante el Mallorca. El balear, con Carletto, es más centrocampista que delantero pero su facilidad para marcar y asistir es una gran ayuda para Benzema. En la enfermería también está Bale, que comenzó siendo titular e hizo un gol contra el Levante.

A Benzema le faltan socios y también sustitutos, porque los dos recambios naturales que tiene en la plantilla no carburan. A uno de ellos, Mariano, ni se le espera. Sigue en la plantilla porque lleva años negándose a salir, pero no cuenta. El otro, Jovic, cuenta con la confianza de Ancelotti, que cada vez le da más minutos. Ante el Espanyol le dio a Benzema el pase del gol (aunque la jugada es mérito del francés) y le hace falta ver puerta por primera vez este curso para ganar confianza.

Por último, el caso de Rodrygo es curioso. El brasileño tiene una facilidad asombrosa para ver portería cada vez que suena el himno de la Champions (marcó ante el Inter) pero en Liga le cuesta un mundo. De momento ha dejado muy buenas actuaciones esta temporada, aunque el equipo necesita también de su aportación goleadora.

El Madrid, de momento, sobrevive gracias a Benzema. Pero es una obviedad que el francés no puede mantener este nivel durante todo el curso. Llegarán momentos peores, molestias físicas… Y ahí, Ancelotti necesita que sus socios empiecen a asomar la cabeza o el equipo tendrá un problema aún mayor. 

Isco y Asensio se quedan fuera

Asensio e Isco son las dos grandes ausencias en la lista de convocados por Carlo Ancelotti para el partido de mañana domingo (16:15, Movistar LaLiga) contra el Espanyol en Cornellà-El Prat. El técnico italiano se lleva a 19 futbolistas, entre los que no están los dos españoles. El balear está aquejado de fuertes molestias en el glúteo izquierdo y el malagueño sufre una sobrecarga en la espalda. Tampoco está Mariano, convaleciente de un golpe en el tobillo en el entrenamiento del viernes. A ellos se suman las bajas que arrastra el equipo en los últimos partidos: Mendy, Marcelo Carvajal, Ceballos y Bale.

Ancelotti ha optado por no completar la convocatoria (esta temporada aún se mantiene la posibilidad de inscribir a 23 jugadores por partido) y sólo ha llamado a dos jugadores del Castilla: el tercer portero Luis López y el lateral izquierdo Miguel Gutiérrez. El defensa lleva jugados esta temporada cuatro partidos, todos de titular, con el primer equipo.

Escudo/Bandera Real Madrid

LaLiga Santander

*Datos actualizados a fecha 2 de octubre de 2021

Convocatoria de Carlo Ancelotti para el Real Madrid-Espanyol

Porteros: Courtois, Lunin y Luis López.
Defensas:
Militao, Alaba, Vallejo, Nacho y Miguel Gutiérrez.
Centrocampistas:
Kroos, Modric, Casemiro, Valverde, Lucas Vázquez y Camavinga.
Delanteros:
Hazard, Benzema, Jovic, Vinicius y Rodrygo.

Ancelotti ya tiene el tridente

De un centro del campo de época a un abanico con enormes posibilidades para Carlo Ancelotti. La recuperación de Kroos, que jugó contra el Sheriff sus primeros minutos de la temporada tras recuperarse de una pubalgia, permite al entrenador alinear, junto a Casemiro y Modric, la tercera pieza del tridente que tantas alegrías ha dado al Madrid en el último lustro. Pero a diferencia de recientes campañas, cuando el centro del campo era la zona más corta de efectivos de la plantilla blanca y dejaba a Zidane con escasas alternativas para cubrir las ausencias de alguno de los miembros del tridente, Ancelotti dispone esta campaña de un buen fondo de armario para armar su ‘Sala de Máquinas’. Con la recuperación de Kroos, el fichaje de Camavinga, el próximo regreso de Ceballos y la reubicación de Asensio en la que trabaja el técnico, Carletto tiene la posibilidad de componer su centro del campo con hasta tres combinaciones de jugadores diferentes.

Escudo/Bandera Real Madrid

LaLiga Santander

*Datos actualizados a fecha 30 de septiembre de 2021

El preparador blanco puede optar por la experiencia y el oficio de Casemiro, Modric y Kroos, la juventud con talento de Camavinga, Valverde y Asensio, y una tercera vía con el canterano Antonio Blanco y Ceballos e Isco por delante. La decisión queda en manos del técnico de Reggiolo.

El centro del campo campeón

Tres jugadores que han marcado una época. El centro del campo de las tres Champions de Zidane (y otros nueve títulos juntos). Desde la 2015-16, Casemiro (29 años), Modric (36) y Kroos (31) han jugado juntos 156 partidos, en los que el Madrid ha logrado 97 victorias (62,2%), 32 empates y 27 derrotas. La lesión del alemán ha impedido que el trío haya coincidido ahora sobre el césped (Casemiro fue uno de los sacrificados en el cuádruple cambio en el que el italiano dio entrada a Modric y Kroos), pero sus otros dos compañeros sí han sido piezas importantes en los planes de Ancelotti.

Sobre el brasileño, el propio técnico ha reconocido lo difícil que es afrontar su ausencia ante la falta de un recambio específico en la plantilla. Solo le dio descanso contra el Mallorca. Salvo ese mismo partido y el del Sheriff, Modric también ha sido titular cuando ha estado sano (se perdió los duelos ante Levante y Betis por lesión). Y Kroos está llamado a ser titular en una temporada en la que su adiós a la selección alemana le descargará de minutos en los parones internacionales.

La alternativa joven

Un medio del campo que puede durar toda una década. Entre los tres tienen una media de edad de 22 años y, lo que es más importante, son los que mejor se adaptan al físico y rápido fútbol actual, ese que tanto ansía practicar Carletto. El más joven de los tres es Camavinga (18). El francés ha demostrado un descaro en sus primeros encuentros que ha enamorado a la parroquia blanca. Su presencia física es determinante, aunque está obligado a mejorar su técnica para convertirse en insustituible.

El que ya se ha vuelto un fijo es Fede Valverde (23). La polivalencia y fiabilidad del uruguayo han enamorado al entrenador, que lo ha usado como titular en los nueve partidos de esta temporada. Suma ya 788 minutos, aunque su punto negro es que todavía no ha visto puerta. Sí lo ha hecho Asensio, que resurgió con su hat-trick ante el Mallorca. Sacarlo de la banda para usarlo de interior le está permitiendo brillar y recuperar la confianza, aunque le queda camino por delante si quiere convencer de nuevo al madridismo de que puede ser uno de los referentes del equipo.

La tercera vía

Se trata de un trío que, a pesar de que nunca han jugado juntos, mezcla a la perfección experiencia y juventud. Isco (29 años), que ha revivido como futbolista bajo las órdenes de Ancelotti, comandaría el tridente. Suma 342 partidos con la camiseta blanca, en los más de ocho años que lleva en la capital (llegó en el verano de 2013 procedente del Málaga). Esta temporada ha jugado 166 minutos repartidos en seis encuentros, saliendo como titular en dos de ellos.

Junto a él, el sevillano Ceballos (25), que esta campaña tiene la difícil tarea de asentarse en el equipo blanco. Llegó del Betis en 2017 y desde entonces apenas ha disputado 56 partidos con el Madrid (2.861 minutos). Tras dos años de cesión en el Arsenal, el mediocampista ha regresado para quedarse, aunque su lesión de tobillo no le ha permitido empezar el curso con buen pie. Por último, aportando equilibrio, estaría Antonio Blanco (21). La gran cantidad de medios que hay en la plantilla este año ha frenado la progresión del cordobés, que solo ha disputado 30 minutos con el primer equipo. Sin embargo, en el Madrid confían en él como un jugador de futuro. De hecho, acaba en 2023 y ya estudian su renovación.

Hazard y sus 3 problemas

La noticia llegaba una hora y media antes del comienzo del partido. Ancelotti dejaba de nuevo a Eden Hazard en el banquillo. Seguía apostando por Vinicius por la banda izquierda, Asensio, tras su formidable encuentro ante el Mallorca por el centro, y con Rodrygo, dinamizador ante el Valencia la semana pasada, por la banda derecha. El belga volvería a comenzar un encuentro fuera del terreno de juego. Ya dicen los entendidos que “lo que funciona, lo mejor es no tocarlo”. Y después del festival goleador del pasado miércoles ante el Mallorca (6-1), el técnico italiano decidió seguir con su apuesta, triunfadora hasta el momento.

En un día espeso de los cuatro atacantes blancos (el Madrid tiró dos veces a puerta, una de Vinicius y otra de Benzema, según datos de Opta), la salida al campo del belga trajo algo de ruido y algarabía al juego blanco. Entró al campo en el minuto 73 por un Modric cansado de acarrear balones una y otra vez al frente del ataque. Y su salida tuvo un efecto gaseosa que perduró hasta el final del encuentro. Refrescó el ataque, ayudó a embotellar al Villarreal en esos 20 minutos finales (dio 8 pases buenos de 10 intentados), se movió por el frente del ataque, a veces estorbándose con compañeros… pero quiso poner orden y sentido a cada ataque final blanco. Incluso sacó un centro que fue rematado por Isco en el que pudo haber sido gol de los madridistas. El belga progresa adecuadamente…

Los datos de Hazard, Vinicius y Asensio en esta campaña.

Los datos de Hazard, Vinicius y Asensio en esta campaña.

Ya ante el Valencia fue uno de los más destacados, pero Hazard no debe quedarse ahí. Hasta el momento sólo suma una asistencia (a Benzema ante el Alavés), pero debe de dar un paso contundente y asumir más responsabilidades: es lo que se le exige a un jugador de su talla. Él sabe que de su rendimiento en esta temporada se juega su futuro de blanco, y no está desaprovechando los minutos que le da Ancelotti, pero sabe que lucha contra tres elementos: primero, la competencia dentro del equipo: las buenas actuaciones de Rodrygo, el estallido de Vinicius en este comienzo de temporada y el aprovechamiento de Asensio jugando en una demarcación en la que él mismo actuó ante el Valencia (por detrás de Benzema), hace que parta prácticamente de cero. El segundo es él mismo: volver a ser el jugador que maravilló durante el Mundial de Rusia-18 y que le llevó al Real Madrid un año después. El tercero, es la afición, siempre exigente, del Real Madrid: se le recibió con una ovación, pero al seguidor blanco ya no le chirría ver su nombre en el banquillo, esperando una oportunidad. Un detalle: el orden de los factores no altera el producto.

Escudo/Bandera Real Madrid

Al término del encuentro, en la conferencia de prensa, el propio Ancelotti explicaba que iba a tener minutos en los próximos partidos: el martes, los blancos se miden al Sheriff, el próximo domingo al Espanyol en Barcelona, para, tras el parón de la Nations League, medirse al Athletic en el Bernabéu y viajar a Ucrania para enfrentarse al Shakhtar. Después de estos cuatro encuentros llega el Clásico (domingo 24, a las 16:15 horas) en la Ciudad Condal. Será en estos cuatro partidos cuando el belga pase un nuevo examen, tanto para la afición como para él mismo. Pero los primeros síntomas de brotes verdes comienzan a aparecer en torno a la figura de Eden Hazard.

El Villarreal enfría la euforia

La ola de optimismo sobre la que surfeaba el Madrid sufrió una brusca interrupción con la visita del Villarreal, que no es campeón de la Europa League por la gracia de Dios. Desactivó al Madrid como nadie lo había hecho hasta ahora; empequeñeció a Vinicius, Asensio, Rodrygo, Modric y al que se le acercó. Y se le fue el triunfo por pulgadas. El Madrid abandonó el partido con ganas de celebrar que salió vivo.

Ancelotti trae una obligación (la de ganarlo todo, ineludible en la casa), pero también una misión, incumplida por Zidane: echarse al monte con los jóvenes que el club ha fichado aquí y allá antes de que se volvieran prohibitivos. Por ahí se explican las suplencias de Lucas Vázquez, al que el italiano no le encuentra la gracia como lateral que sí aprecio su predecesor, y de Hazard, que ha pasado por todas las estaciones: ausencia, impaciencia, insistencia y, ahora, intermitencia. Así que para que cupieran Casemiro, que anda fuera de punto, y Modric sin que ello salpicara a Valverde, Asensio, Rodrygo y Vinicius, Ancelotti volvió ordenar al equipo en un 4-2-3-1, moda de otoño. Pero a Valverde se le hizo bola jugar como lateral frente a una gacela como Danjuma.

Las paradas de Courtois

En el Villarreal, la búsqueda del equilibrio se llevó por delante a Trigueros, máximo goleador del equipo. Fue para meter músculo en el centro (Coquelin) sin renunciar a las bandas (Yéremy Pino y Danjuma), uno de sus grandes activos. El primer plan de Emery fue tirar la línea defensiva muy arriba, achicarle el terreno fértil al Madrid y protegerse lejos de Rulli aun a riesgo de tragarse algún esprint de Vinicius o Rodrygo en envíos al espacio.

Pero el primer esprint fue de Danjuma, otro del gremio, que evaporó a Valverde y Asensio y le sacó a Courtois la parada del partido. Un cuarto de hora después hubo de repetir ante Alcácer, que no acertó en último tramo de una jugada de encaje de Yéremy Pino. El Villarreal es un equipo que le tiene afecto a la pelota y eso desactivó la propensión de ataque a granel del Madrid en la nueva era. Fue para el equipo blanco una vuelta al curso pasado, al fútbol contenido, sin noticias en el área ajena, y con el problema añadido de que un rival con buen pie superaba con elegancia su primera presión.

El Villarreal, que cada vez vende menos y compra más, se dio aire de grandeza en el Bernabéu, se quedó con la pelota (63% en la primera mitad), cortó la acaramelada relación del Madrid con su público y mandó a su manera, o a la de Capoue y Parejo, que no es precisamente una melodía desencadenada. Pero fueron suyas las tres mejores ocasiones. El Madrid se contentó antes del descanso con un arreón desordenado y con reclamar un penalti por obstrucción de Albiol a Nacho que pareció claro. No es el año de Gil Manzano.

Camavinga no fue solución

Como aquello no marchaba, Ancelotti volvió al 4-3-3, con Camavinga por Rodrygo y Asensio de mudanza a la banda derecha. Otro dibujo, otra actitud, otro partido, este del género de acción. Y también favorable al Villarreal, que a un cabezazo sin puntería de Militao respondió con dos oportunidades clamorosas, de Danjouma y Pau Torres, ambas urdidas por Foyth, lateral convertido en primer espada. Cinco saltos mortales después, el Madrid volvía a caer de pie.

Luego todo volvió al principio, a ese ritmo anestésico que siempre le convino al Villarreal, remodelado en un 4-4-2 con los cambios. Camavinga no pudo esta vez darle otro aire al Madrid. Su enorme despliegue físico no se vio acompañado de la precisión. Demasiadas pérdidas en un equipo que recuperaba tarde y mal.

Con todo, el Madrid se justificó con un acelerón final, resumido en un cabezazo de Isco, a centro de Hazard, los últimos refuerzos, que rechazó Rulli. El Villarreal ya se había quedado sin piernas y casi sin ganas. Su momento había pasado. El del Madrid no existió en toda la noche.

Cambios

Eduardo Camavinga (45′, Rodrygo), Moi Gómez (57′, Coquelin), Boulaye Dia (57′, Alcácer), Hazard (72′, Modric), Isco (80′, Marco Asensio), Trigueros (83′, Yeremy Pino), Rubén Peña (83′, Arnaut Danjuma), Mario (85′, Juan Foyth)

Tarjetas

Arbitro: Jesús Gil Manzano
Arbitro VAR: José Luis Munuera Montero
Vinicius Junior (39′,Amarilla) Coquelin (54′,Amarilla) Moi Gómez (69′,Amarilla

Clasificación

Mensajes de Ancelotti con el once

Carlo Ancelotti ha sorprendido con el once para jugar contra el Villarreal en el Bernabéu: Valverde ocupa el lateral derecho y Hazard vuelve a estar en el banquillo por segundo partido consecutivo. Esto manda un doble mensaje del italiano: quiere dar continuidad al buen momento de Rodrygo y Vinicius y no le convence Lucas Vázquez en el lateral derecho. El gallego sustituyó a Carvajal en Mestalla y estuvo desacertado. Después de esta actuación, Nacho ocupó esa demarcación ante el Mallorca y ahora Carletto reconvierte a Valverde a una posición que no es la suya, aunque ya la ocupó con Zidane en algún partido.

Con su alineación, Ancelotti también premia el buen momento de ciertos futbolistas. Juega quien se lo gana. De esta forma, Rodrygo y Vinicius se mantienen en el once, mientras que Asensio se ha ganado la titularidad después de su exhibición contra el Mallorca (hizo tres goles).

En el mediocampo regresa Casemiro, que descansó frente al Mallorca, y se cae Camavinga, que brilló ante el Mallorca. El gran sacrificado es Hazard, puesto que su ausencia ante los baleares podía entenderse como precaución después de ser titular en Mestalla, pero ahora vuelve a ser suplente después de no disputar ningún minuto el miércoles. El belga está acorralado ante el empuje de futbolistas como Rodrygo, Vinicius y Asensio. En total, son dos cambios con respecto al anterior partido: entran Modric y Casemiro y se caen Miguel Gutiérrez y Camavinga.

La vieja guardia y el nuevo rico

Vila-real ofrece el mayor desequilibrio de Europa entre su censo (51.000 habitantes) y el tamaño de su equipo de fútbol, campeón vigente de la Europa League y en el cuadro final de la Champions. Estamos, pues, ante un club de autor, una obra inteligente y ejemplar de Fernando Roig, que este verano gastó 54 millones de euros en fichajes para redecorar una plantilla para la historia. Hoy llenará de grandeza el duelo del Bernabéu ante el Madrid más ilusionante en tiempo (sigue el partido en directo en As.com).

“El problema del Madrid son sus goles”, repitió ayer con insistencia Unai Emery en la rueda de prensa previa al partido. La afirmación hubiese resultado insólita en los tres últimos años, en los que registró las peores cifras anotadoras en dos décadas. El plan de Zidane, que salió medio bien, era ahorrar en área propia lo que ya no iba a ingresar Cristiano en la ajena. Carlo Ancelotti ha venido a otra cosa. Ya en su primera etapa el Madrid marcaba en casi una tercera parte de sus encuentros cuatro o más tantos. En el inicio de este, goleadas así superan el 40%. En parte, por el ‘baby boom’, aquellos jugadores que fichó el club en edad escolar y ahora han salido del cascarón (en el once que goleó al Mallorca había siete jugadores menos de 26 años); en parte porque los veteranos no han perdido el hambre, aunque ahora se sirvan espaciados.

Veteranos y noveles

Hoy vuelven tres que descansaron el miércoles: Casemiro, Modric y Hazard. El brasileño lleva ya 684 minutos esta temporada y apenas descansaba con Zidane porque no había un gemelo en su plantilla. Ancelotti lo ha resuelto girando hacia un 4-2-3-1 preventivo. Modric se ha perdido tres encuentros y no ha jugado ninguno completo. Y con Hazard está en marcha el último tratamiento: darle un partido a la semana.

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Benzema, en el entrenamiento de este sábado.
Realmadrid.com

Así que Ancelotti deberá afrontar el problema por exceso en lugar de por defecto, como era costumbre el curso pasado. Su reto es encajar en ese plan a Asensio, y eso puede pasar por dar descanso a Valverde, otro de los sobreexplotados, juntar a Casemiro y Modric y poner una línea de tres por delante con Asensio, Hazard y Vinicius o Rodrygo. En defensa tocará poco porque Carvajal, Marcelo y Mendy siguen fuera y en un equipo tan entusiasmado por atacar Nacho ofrece mejor vuelta que Lucas Vázquez.

La resurrección de Alcácer

El Villarreal llega sin Gerard Moreno, una baja que le desarma notablemente. El catalán ha metido 50 goles en las dos últimas temporadas y no hay delantero en la plantilla que se le acerque, pero Roig ha fichado dos prometedores esta temporada. Danjuma, de padre holandés y madre nigeriana, se formó en la cantera del PSV, pero despegó en el Brujas y se consagró en el Bournemouth, donde metió 17 goles la pasada temporada. Su esprint compite con el de Vinicius. Boulaye Dia, francés de origen senegalés, ofrece un perfil más potente. No será titular porque su plaza está reservada a Alcácer, el renacido.

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Danjuma, en una sesión preparatoria del Villlarreal.
ANGEL SANCHEZ

El exinternacional pasó un verano difícil. No jugó en la pretemporada ni tampoco en los cinco primeros partidos del curso. Aún hoy es el fichaje más caro en la historia del Villarreal, pero parecía irremediablemente condenado a salir. El club pretendió meterle en la operación Guedes y no cuajó. Tampoco encontró un equipo capaz de asumir su ficha. Pasó los cuatro primeros partidos en el banquillo, pero en los dos últimos se reveló con un delantero más que aprovechable. Estuvo en tres de los cuatro goles que su equipo le hizo al Elche y se ha ganado otra oportunidad.

La casi segura baja de Yéremi Pino será aprovechada por Emery para ponerle más cemento al centro del campo, con Coquelin junto a Capoue y Trigueros. El Villarreal ha perdido en sus tres últimas visitas al Madrid, pero en sus cuatro grandes citas (Arsenal, United, Chelsea y Atlético) más recientes ha salido ileso. Esa es virtud de los poderosos: hacerse grandes en los partidos grandes.

La transformación de Asensio

Marco Asensio es otro. A sus 25 años, el balear ha alcanzado el punto de madurez perfecto para conocer al detalle su cuerpo y su cabeza. Detrás del futbolista que brilló con tres goles y dio una exhibición contra el Mallorca hay muchísimas horas de trabajo en la sombra. Su carrera, meteórica en sus inicios, le ha ayudado a conocer lo mejor y lo peor del fútbol, en una montaña rusa de emociones que le han ayudado a formar un entorno sólido para triunfar.

La lesión de rodilla que sufrió en 2019 marcó un antes y un después en su carrera. La vida del futbolista está repleta de viajes, concentraciones, partidos, entrenamientos… Es una rutina que deja poco espacio para detenerse, pensar y analizar. Todo el tiempo que normalmente le faltaba lo tuvo de sobra Asensio durante la larga recuperación. Lo primero para lo que sirvió fue para cribar aún más las personas que le rodean: es reservado, familiar y esos meses alejado de los focos le ayudaron a comprender en quién podía confiar incondicionalmente. Además, se produjo un cambio fundamental: conocer su cuerpo. Comenzó a cuidar la alimentación al detalle, a interesarse por cómo ayudaba a su cuerpo cada tipo de comida. Como es lógico, tuvo que cuidar la dieta en los tiempos de inactividad para no coger peso, algo que le permitió conocer qué tipo de alimentos le convenían para cada momento. Ahora se ha vuelto detallista y meticuloso en el apartado nutricional.

En cualquier recuperación de ese tipo se crea una rutina de trabajo, con largas sesiones de unas ocho horas diarias. Esa dedicación la ha mantenido después: se machaca en su tiempo libre con su entrenador personal. Las dobles sesiones diarias se han convertido en un hábito. Ha colocado en su domicilio un gimnasio en el que tiene todo lo necesario para hacer horas extra, siempre como complemento del trabajo físico que realiza en Valdebebas a las órdenes de Pintus. Durante esas sesiones en su casa, con un entrenador personal, trabaja en profundidad dos aspectos decisivos: la fuerza y la prevención de lesiones. Ha ganado musculatura sin que eso suponga un aumento de peso, por lo que ahora se siente con más potencia en las arrancadas y en los choques con los rivales sin que ello haya provocado una pérdida en su velocidad y su agilidad, dos de sus grandes virtudes.

Mente

Por otro lado, el aspecto más importante es el mental. Recuperar la confianza tras la lesión necesitó de una fuerte labor psicológica por parte de su entorno y del club, que han trabajado codo con codo con él para superar cada obstáculo. El miedo a arrancar, a encarar, a girarse… Son muchos pequeños detalles que marcan la diferencia en un terreno de juego y que Asensio ha debido trabajar paso a paso hasta llegar al momento actual, en el que vuelve a ser aquel jugador que maravilló a Europa cuando irrumpió en el fútbol profesional…

Por último, queda el paso decisivo sin el que nada de lo anterior tendría sentido: el feeling con el entrenador. Eso lo tuvo desde el primer momento con Ancelotti, que por fin le ha colocado con libertad en zonas interiores, algo que Asensio reclamaba desde hace años. Siempre se ha adaptado a cualquier demarcación, pero ha estado condenado a estar pegado a una de las bandas cuando su demarcación natural siempre ha sido la de ‘10’, detrás de un punta con el que asociarse para asistir y marcar en los metros finales.

Carletto le dejó claro desde el principio que le veía como un futbolista de juego interior, no como un extremo al estilo de lo que ofrecen Rodrygo o Vinicius. Esas palabras y esa idea han sido claves en la transformación de este nuevo Asensio.