Hazard no resiste la comparación con Bale

“Vamos poco a poco, vamos poco a poco…”. Es la letanía a la que se ha apuntado Zidane cada vez que se le pregunta, insistentemente, por Hazard en las ruedas de prensa previas a los encuentros. La eterna esperanza del Madrid. El fichaje de los 100 millones más 40 en variables que debía servir para un Madrid de transición a ese otro que estará comandado por Mbappé. Pero, de momento, al belga le cuesta arrancar. En el Sadar, con el campo helado, volvió a ser titular y dejó algún destello, pero está aún muy  lejos de su mejor nivel. Más aún, para encajarlo, Zidane tuvo que deshacer algo que venía funcionando muy bien, y eso era que Asensio jugara en la izquierda.

Las lesiones tienen la culpa de su mal momento en el Real Madrid. Hazard está inmerso, no en vano, en su enésimo regreso tras la última de una larga lista de lesiones desde que viste de blanco. Algo nuevo para él. Antes de llegar al Madrid jugó una media de 50 partidos en cada una de las siete campañas que estuvo en el Chelsea… Ahí es nada. Y con picos de 62 encuentros por curso como en la 2012-13.

Ahora, el Real Madrid maneja la situación del belga con la máxima cautela, con la misma que trataba las lesiones de Bale. A día de hoy sigue siendo un misterio si las constantes recaídas de Hazard son por causa del tobillo que fue operado la pasada temporada (después de un lance desafortunado con su compatriota Meunier), pues en esa zona ya se le había puesto una placa con anterioridad, o si es la biomecánica de su pisada la que ha cambiado. Ese también podría ser el causante de sus constantes recaídas (que, en este caso, serían musculares). Pero, por una razón u otra, los números de Hazard en el Real Madrid son verdaderamente decepcionantes y no resiste en la comparación a Bale.

El precio de ambos fue parecido: 101 Bale y 100 fijos Hazard. El primero llego con 24 años, el belga con 28 (acaba de cumplir 30). Pero en su primera temporada y media Bale ya había marcado (a estas alturas) 32 goles y Hazard sólo ha podido hacer tres… Es más, el galés pudo jugar el 59% de los minutos posibles en su primera temporada de blanco y el 78% en la segunda. Lo de Hazard es mucho peor: sólo disputó el 33% en su primer ejercicio y, en este, no ha asado del 16%. Si bien en cierto que Bale se fue del Madrid habiendo participado en el 43% de los minutos posibles, hasta la fecha, Hazard se queda (sumando las dos temporadas) en un triste 28%… Una pena.

Saltan las alarmas.

La situación con Hazard es uno de los principales problemas que se barajan en la actualidad en los despachos del Bernabéu. La inversión que se hizo en el jugador, más allá del precio (100 más 40 en variables), en su ficha: Hazard cobra, como Bale, 15 millones netos por temporada, lo que suponen 30 para el Real Madrid. Entre los dos se llevan 60 millones de los 448 de la masa salarial total de la entidad y el rendimiento para el club es nulo. En el caso del belga, ya con los 30 cumplidos, su precio ha caído en picado desde que firmó por el Madrid. Entonces estaba valorado (por la web especializada Transfermarkt) en 150 millones y ahora está tasado en 50… Los dos próximos meses, con la Supercopa y la vuelta de la Champions, serán decisivos para atisbar cuál será su futuro de blanco.

Otro día carbón para Hazard

Dijo Roncero una frase lapidaria en Carrusel que resume perfectamente la trayectoria de Hazard desde que llegara al club como un fichajazo:”Llegó con 28 y tiene 30 y no me he enterado”. Tal cual. Zidane le sigue teniendo una fe inquebrable pero cada vez que le da minutos el belga demuestra que es una sombra del futbolista que se salía en la Premier. Se ha convertido en un futbolista intrascendente,cómodo y que es incapaz de arriesgar buscando el desequilibrio para su equipo. Sea por el físico, por el tobillo o por ambas la realidad es que no está para ser titular en este equipo. Hazard tiene suerte de que su jefe está teniendo una paciencia infinita y de que la afición no puede acudir al Estadio, porque en cualquier otra circunstancia se le estaría juzgando con mucha mayor severidad. Lleva temporada y media en el Madrid y se le ha exigido poco y se le ha consentido demasiado. Le está quitando minutos a jugadores que se lo han merecido y currado más y,hasta el momento, su respuesta es muy deficiente. Zidane de momento no duda y sigue empeñado en que resucite,pero este club no puede esperar a nadie y a Hazard se le está esperando demasiado…

Otra vez a bajo cero

Cambia la estación, aparece la Liga polar y el Madrid sigue en el mismo sitio: inválido ante equipos herméticos, sea cual sea su condición. En El Sadar se encontró una noche y un rival desapacibles y el abuso de la pelota no le condujo al gol, mal endémico. Por ahí se le está marchando esta Liga, porque la aplicación y la firmeza defensiva ya no dan para cazar a un Atlético disparado.

Zidane decidió que, incluso con Filomena desatada, ya va siendo hora y puso de salida a Hazard, que había jugado 29 minutos en el último mes y medio, para que empiece una nueva vida. Así entró el hombre que pasó de figura a fisura en un partido ártico, pendiente hasta el final del Meteosat, los calentadores y 40 quitanieves humanos. Y para hacerle sitio desconfiguró al equipo. No convenía sentar al mejor Asensio en meses y le cambió de banda. No merecía salir Lucas Vázquez y le devolvió al lateral. En definitiva, tocó lo que funcionaba para colar a Hazard, que está muy lejos de sí mismo. Quizá vuelva, pero no parece que pronto. Y quedó claro que Asensio produce más en la izquierda y que Lucas tiene más picante como extremo.

Sin pegada

El primer pitido de Soto desató de nuevo la tormenta y al Madrid, que había sorteado dos palmos de nieve y cuatro de indignación en la víspera para estar en El Sadar, le entraron las prisas por abreviar. Por el clima, por el rival, por la inseguridad que le provoca su situación en la tabla o porque sin afición resulta más difícil intimidar, la primera presión de Osasuna fue tibia. También su alineación, con punta y medio y Budimir en el banquillo. Lo que sucede es que el Madrid ha sustituido abnegación por pegada y eso ralentiza los trámites.

Al Madrid le cuesta masticar las ocasiones y no digamos los goles. Manda mucho para anotar poco. Y pierde el ánimo cuando se demora en marcar diferencias. Al cuarto de hora se le fue una clara, en la primera conexión inalámbrica Benzema-Hazard que concluyó con remate defectuoso del belga sobre un césped semiblanqueado y traicionero. Con Mendy alargadísimo en la izquierda, Hazard se alistó como mediapunta. Aquella parecía tierra de oportunidades, pero no con esta superficie, apta para patinadores. Esa es zona que exige máxima precisión y esta vez era imposible trazar bien el último pase.

Osasuna lo fio todo a lo que cazara arriba Calleri, uno de esos nueves de percusión a los que no molesta el balón largo ni los periodos prolongados de inactividad. Y por detrás, un grupo ordenado, inteligente en su encierro, sin desatenciones. Incluso se permitió un minuto loco en el área del Madrid. Courtois le detuvo el cabezazo a Oier y el resto de remates topó con una pared blanca. La respuesta del Madrid antes del descanso fue poco imaginativa: centros al por mayor al área sin que apareciese un rematador.

Tres nueves

La segunda mitad trajo dos novedades: una presión más invasiva de Osasuna y un mejor juego interior del Madrid, que en corto empezó a manejarse mejor. La primera consecuencia fue un remate de Asensio que rechazó Sergio Herrera. La segunda, un gol anulado a Benzema por fuera de juego indiscutible. Mientras se le iba el tiempo, Zidane metió a Valverde a costa de Asensio. Pana por seda en la derecha. No hubo efecto inmediato. Hazard acentuó su tendencia a irse al centro, pero al Madrid no se le aparecían los espacios. Y como la cosa volvió a derivar en balones a la cazuela llegó Mariano, acompañado de Isco, dos olvidados. A Hazard se le iba otro tren.

Los cambios no mejoraron al Madrid. Isco está lejísimos de Modric, que le puso mala cara su salida. Mariano también anduvo perdido en el zarzal osasunista. Así que acabaron reclamando al tercer nueve, Ramos, al que anularon un gol. El último remedio, el síntoma inequívoco de la desesperación que alguna vez resultó. No esta vez en un equipo inestable que llegó en alerta rojilla y salió de El Sadar en alerta roja.

Aprobados y suspensos de un Madrid gélido en Pamplona

Courtois: Un paradón a remate de cabeza de Oier y poco más, porque no le exigieron.

Lucas Vázquez: 17 partidos seguidos jugados como titular en el Real Madrid en su último año de contrato. Ahí es nada. Eso sí que es pedir la renovación con lo hecho en el campo.

Varane: Por momentos se le veía con dificultades para mantener el equilibrio en determinadas jugadas. En el inicio del encuentro arregló un falló de Ramos.

Ramos: Volvía el capitán después de su ausencia en el primer partido del año ante el Celta. Sobrio, terminó, como era lógico, yendo al ataque al final del partido. Y llegó a marcar, pero se lo anularon por fuera de juego.

Mendy: Más insistente que acertado. Lo llegó a intentar desde lejos.

Modric: Hizo lo que pudo el croata, pero el partido, o mejor dicho el campo, no estaba ideal para sus características.

Casemiro: Muy atento dentro del área, salvó algún balón importante.

Kroos: En el minuto 70 se quedó mirando en lugar de apretar y le costó una ocasión al Madrid. El campo estaba complicado y fue de los que más lo notó.

Asensio: Con la titularidad de Hazard, el mallorquín volvió a la banda derecha, donde ya parece cada vez más claro que es menos determinante. Al arrancar la segunda parte hizo una obra de arte. Pinchó un balón imposible en la superficie helada que era el césped y se sacó un disparo a la escuadra que obligó a Herrera a hacer un paradón. Zidane lo quitó en el 67’.

Benzema: Le anularon un gol por fuera de juego. Lo había peleado bien. Imposible marcar si el equipo no juega.

Hazard: Brotes verdes en los 74 minutos que estuvo en el campo. Alguna jugada brillante, y especialmente eléctrico en el inicio de la segunda mitad. La lesión de Carvajal dio la coartada a Zidane para no ser injusto con Lucas y que jugara el belga.

BANQUILLO.

Valverde: El partido estaba para un hombre con físico como él, pero pasó un tanto desapercibido el tiempo que estuvo en el campo.

Isco: El partido se hizo largo coincidiendo con su entrada y con la del uruguayo.

Mariano: Lo metió Zidane ya decidido a empezar a colgar balones desde las bandas, tan imposible estaba entrar jugando. Hace ruido en el campo siempre. Pero no marcó.

Posible alineación del Real Madrid contra Osasuna en LaLiga

El Real Madrid afronta un partido muy complicado ante Osasuna. A la dificultad habitual que supone siempre el jugar en El Sadar, hay que añadir el temporal de frío y nieve que azota a todo el país, y que, según la previsión, se hará notar a partir del sábado en el norte de España. Incluso cabe la posibilidad de que LaLiga decida posponer el enfrentamiento al domingo, a la espera de una mejora en la meteorología.

Pase lo que pase, el once de Zinedine Zidane parece estar bastante claro a excepción de dos posiciones: el lateral derecho y el extremo izquierdo. Por lo demás, la idea del técnico es seguir dándole continuidad al equipo que ha dado tan buen resultado en el último mes, en el que se han ganado ocho partidos de nueve disputados.

Posible alineación de Zinedine Zidane para el Real Madrid-Osasuna

Para el costado diestro de la defensa, hay dos opciones. La que parece más factible es que Nacho vuelva a la titularidad. Aunque su posición natural está en el centro, el canterano ha jugado en varias ocasiones en los laterales y siempre ha competido a gran nivel. Zidane podría premiar su implicación y gran rendiemiento esta temporada, en la que ha sido clave en partidos importantes como contra Inter de Milán o Sevilla.

También cabe la posibilidad de que Lucas Vázquez retrase su posición a la defensa, un recurso muy utilizado esta temporada y que ha funcionado a la perfección. Esto, a su vez, beneficiaría la inclusión de Eden Hazard en el extremo izquierdo, y dejaría a Marco Asensio jugando a pierna cambiada.

La vuelta del belga a la titularidad es la otra duda de Zizou. Marco viene destacando, mostrando su mejor nivel desde que volvió de la lesión de ligamento cruzado anterior. Además, Lucas ha sido fundamental en los últimos partidos jugando de extremo diestro. Hazard deberá estar al 100% si quiere pelear por un puesto.

El once más probable que sacaría el Madrid para este partido contra Osasuna sería: Courtois; Nacho, Varane, Ramos, Mendy; Kroos, Casemiro, Modric; Lucas, Benzema y Asensio. Si todo marcha según lo planeado, el partido empezará a las 21:00.

¿Cuál es el sueldo de Sergio Ramos en el Real Madrid?

La renovación de Sergio Ramos está más atascada que nunca. El capitán busca un contrato por los próximos dos años al que el Real Madrid no parece dispuesto a llegar. Esto, sumado a las fricciones por las informaciones cruzadas de los últimos días ha provocado que la situación se haya complicado considerablemente.

El principal aspecto que deben tratar es el sueldo. La directiva está dispuesta a ofrecerle dos años más, a pesar de no ser la política del club con jugadores de su edad (34), a los que suelen renovar de año en año. Sin embargo, ahora el obstáculo está en el sueldo, ya que, aunque le ofrecen la misma cantidad que gana actualmente, por medio hay una rebaja salarial debido a la pandemia del coronavirus.

¿Cuánto gana Sergio Ramos en el Real Madrid?

Como es normal, Ramos es uno de los jugadores mejor pagados de la plantilla. Actualmente, está percibiendo 12 millones de euros netos por temporada. O lo que es lo mismo, un millón al mes. Está solo por detrás de Eden Hazard en la escala salarial, ya que el belga alcanza los 14 millones. Gareth Bale era el otro jugador que estaba por encima del defensa (también 14 millones), pero se marchó cedido al Tottenham la temporada pasada.

Su última subida de sueldo llegó con la última renovación, que se firmó en 2015. Fue justo un año después de levantar la Décima en Lisboa, con gol de Ramos en el último minuto del tiempo reglamentario para salvar al Madrid. Sus méritos obligaron a la directiva a renovarle al alza, más aún teniendo en cuenta una oferta del Manchester United, que también le ofrecía una gran cifra.

Hazard, listo: crucen los dedos

Crucen los dedos: Hazard está de vuelta. Será su décimo intento por probarle al Madrid que es lo que costó. Desde su llegada ha sufrido nueve lesiones, ha pasado 291 días de baja y se ha perdido 47 partidos. Jugó el 43% de los de la temporada pasada y el 30% de esta. En siete años en el Chelsea sólo faltó por lesión en 20 encuentros. Y marcó 21 goles en el último curso, cifra que no alcanzaba desde sus tiempos del Lille. Un gran fichaje que se evaporó en Madrid.

Jugó su mejor partido en Eibar hace trece meses, tras un verano sabático. Volvería a brillar ante la Real, marcaría después dos goles en dos partidos con Bélgica y sufriría una fisura de peroné en el siguiente, ante el PSG. No ha vuelto a levantar cabeza. Esta temporada le han parado dos lesiones musculares y el coronavirus. Así que sólo ha jugado seis partidos y marcado dos goles. La semana pasada comenzó a entrenarse con el grupo, pero Zidane no le llevó a Eibar. Sabe que ahí pisa terreno pantanoso. “Necesito jugar para llegar a mi mejor nivel”, dijo tras el partido ante el Inter. Su musculatura sólo aguanto 28 minutos más, mientras desde Bélgica culpaban al Madrid, injustificadamente, de haberle “llevado al límite”.

Los catorce imprescindibles

Hazard es innegociable para Zidane. Así que hoy intentará darle minutos en la segunda parte. Forma parte de esa mitad irrenunciable de la plantilla. La otra mitad ha desparecido y lo prueban los datos. En los cinco partidos de la racha triunfal sólo catorce jugadores han sido titulares y nueve no han disputado ni un minuto (los dos porteros suplentes, Militao, Marcelo, Odriozola, Odegaard, Jovic, Mariano y el propio Hazard).

Hasta este tramo alpino, Zidane nunca había hecho menos de tres cambios por partido (agotó los cinco cuatro veces). Desde el duelo ante el Sevilla, en una ocasión hizo sólo una sustitución, en dos, un par de ellas, y en otras dos, tres. La diferencia entre titulares y suplentes es abismal y es difícil saber cuándo romperá la dinámica de las alineaciones repetitivas. Hoy no tendrá a Modric, tocado después de jugar ininterrumpidamente 26 partidos (1.798 minutos) en 74 días. Una baja notabilísima que cubrirá otro pretoriano, Valverde. También regresan a la lista Isco y Vinicius, este con grandes posibilidades de recuperar la titularidad. Y en el centro del ruedo Benzema, que ha participado en el 60% de los goles del Madrid en esta Liga.

Soldado, enemigo conocido

Y como el peligro no cesa, visita Valdebebas el mejor Granada de siempre, también con una buena paliza encima. Soporta 23 partidos en 94 días, más que ningún otro equipo en España, pero lo lleva bien. Pasó un mes malo, en el que sumó cuatro de sus cinco derrotas, pero a Madrid llega tras tres victorias consecutivas y un dato revelador: no ha recibido un gol en los últimos cuatro partidos (sigue el partido en directo en As.com).

Acabó séptimo el año pasado y ahora es sexto, lo que habla de un proyecto sólido. Su histórica clasificación para Europa le llevó a gastar 20 millones en refuerzos y la cosa marcha. Hoy tendrá dos bajas notables: el lesionado Machís, su segundo goleador y un aborotador de primer orden, y el sancionado Gonalons. Puertas y Ezeki apuntan a sustitutos. Y en punta repetirá Soldado, al que Del Bosque se trajo del Colegio don Bosco de Valencia con 14 años. Pasó nueve en el Madrid con registros goleadores brutales en las categorías inferiores. Lo mejor de su carrera profesional lo hizo fuera y con 35 años sigue metiendo goles. Está en su naturaleza.

 

El ERTE de Zidane

“Estoy contento con mis jugadores y voy a contar con todos. Claro que pueden pasar cosas. Hasta final de enero pueden pasar cosas en todos los clubes. Mis jugadores son los más importantes, son los mejores y quiero contar con ellos siempre”. En la penúltima conferencia de prensa, previa al encuentro ante el Eibar, Zinedine Zidane volvió a repetir una de sus máximas habituales y que suele remarcar en casi todas sus comparecencias públicas: cuenta con una plantilla de 25 jugadores, que la temporada es larga y que contará con todos sus futbolistas a lo largo de los diez meses de competiciones.

Ahora cuando el Madrid afronta su décimo encuentro en apenas 33 días, el miércoles ante el Granada (19:45 horas), es hora de pensar en la Unidad B de la plantilla blanca… pero todo apunta a que no será así. Desde que el Madrid saliese derrotado de su visita a Kiev para medirse al Shakhtar en la quinta jornada de la Champions (el pasado 1 de diciembre), Zidane ha confiado prácticamente en el mismo grupo central de jugadores a los que ha ido añadiendo a los futbolistas que han ido saliendo de lesiones, caso de Sergio Ramos y Carvajal. En los cinco últimos partidos de los blancos, cinco jugadores han sido fijos para el entrenador blanco: Courtois, Varane, Mendy (el Madrid no ha perdido ni un solo encuentro de Liga con él sobre el campo), Kroos y Benzema. Esa ha sido su columna vertebral: han disputado los 450 minutos de los cinco encuentros. Junto a estos han estado Lucas Vázquez (435 minutos) y Luka Modric (430). Sorprende el caso del gallego, que acumula 13 encuentros consecutivos siendo titular tanto como lateral derecho como de atacante. De esas 13 titularidades, el de Curtis acabó el partido en 11 ocasiones… Junto a ellos se asientan Ramos (360 minutos, titular en los cuatro últimos encuentros), Casemiro (otros 360 minutos y baja ante el Athletic por acumulación de amonestaciones) y Vinicius (que acumula 306 minutos y que estuvo ausente en Ipurua al contraer una gastroenteritis).

Lejos quedan Carvajal (ha salido de una lesión y acumula 259 minutos) y Rodrygo (224 minutos en tres titularidades y participando en los otros dos encuentros entrando desde el banquillo). Atrás quedan otros como Asensio (96 minutos), Nacho (90, fue titular en el triunfo en Sevilla y el regreso de Ramos le ha condenado de nuevo al banquillo) y Valverde (84 minutos: acaba de salir de una lesión de fisura y está empezando a coger minutos de puesta a punto). Isco, con 26 minutos, y el canterano Arribas (16 minutos) son los últimos que han contado con tiempo de juego en este tramo.

Aquí es dónde arranca el ERTE de Zidane: hasta ocho jugadores no han contado para el técnico francés por diversos motivos: Hazard y Odegaard han salido de lesión. Con el primero, Zidane no quiere correr riesgo alguno: acumula nueve lesiones desde que llegase en el verano de 2019 procedente del Chelsea. Con el joven noruego, titular en las dos primeras jornadas ha pasado lo mismo. Igual que con Jovic, que entre parones por COVID-19 y lesiones no acaba de arrancar (se rumorea que su agente puede llegar a Milán para negociar una cesión de seis meses con el conjunto rossonero). Marcelo parece haber caído en desgracia, como su compatriota Militao, pero tanto Zizou como el propio lateral (está trabajando en duras sesiones con el preparador físico de Marcos Llorente) esperan acabar de la mejor manera esta temporada. Mariano, que marcó en Villarreal (precisamente este tramo comenzó con el empate blanco en el Estadio de la Cerámica (1-1) el pasado 21 de noviembre), ha tenido una serie de molestias musculares que le han dejado en el dique seco. Llama la atención el caso de Odriozola que, recuperado para poder jugar como lateral, el formidable rendimiento de Lucas Vázquez le ha condenado al ostracismo del banquillo. Por su parte, los únicos que no han debutado hasta el momento han sido los dos porteros suplentes, el ucraniano Lunin y el joven Altube.