Riqui sella un triunfo obligado

Sin brillantez, pero con oficio, el Barça sacó adelante su visita al campo del Elche ganando por 0-2 un partido que asienta al Barça en la zona Champions después de sumar su quinta victoria seguida fuera de casa, algo que no pasaba desde hace tres años. Los goles de De Jong y de Riqui Puig, que aprovechó los cuatro minutos que le dio Koeman, son una inyección de confianza para un equipo que andaba justito de amor propio tras la Supercopa.

Consciente de que el equipo blaugrana no estaba físicamente para muchos alardes, Koeman decidió no arriesgar con Dest y dar descanso a Lenglet, por lo que Mingueza se mantuvo en un equipo titular en el que se alineó Umtiti.

Como era también de esperar, al partido le costó coger el ritmo, con un Elche muy pendiente de defender el marco de Edgar Badia y un Barça que no acababa de entrar en el partido, que amenazaba con hacerse bola y que no hubiera quien lo pudiera digerir.

Foto de Frenkie De Jong

Otro de los peligros era que el equipo blaugrana, que ante la diferencia de calidad con el rival veía el encuentro al alcance de la mano, dejara pasar los minutos, con lo que el Elche podía ir creciendo en su fe.

Al Barça le costó encontrar la manera de crear peligro en la portería local. Primero lo intentó a base de jugadas a balón parado, donde Araújo y Griezmann conectaron unos remates demasiado inocentes, que Badia atrapó fácilmente. Luego optó por los disparos de lejos, pero el de Busquets fue manso a las manos del portero ilicitano y los de Alba y Pedri se fueron desviados. Otra opción era la de utilizar la carta Dembélé, que por un momento se erigió en el líder del ataque blaugrana e interpretó un ‘yo contra el mundo’ que tampoco dio resultado.

Foto de Ricard Puig

El premio legó en una de las pocas circulaciones rápidas del Barça. Pedri habilitó a Braithwaite al espacio como extremo, que centró al área buscando el remate de Griezmann, Diego González en su intento de evitar el remate desvió la pelota hacia su portería superando a su propio guardameta y antes de que la pelota rebasara por completo la línea de gol, De Jong la remachó con rabia a la red.

El Barça había conseguido lo más difícil por partida doble: se había adelantado en el marcador y en el consiguiente y habitual despiste tras marcar, Ter Stegen blocó un disparo de Josean tras un resbalón de Umtiti. El primer patinazo de la tarde estaba superado justo antes de llegar al descanso.

Nada más empezar la segunda parte llegó el segundo resbalón, mucho más grave que el primero cuando Mingueza perdió el balón ante Rigoni, que se plantó ante Ter Stegen, que se lució para evitar el tanto del empate.

Esa jugada abrió el partido y el Elche empezó a subir la velocidad al partido ante un Barça que a medida que pasaban los minutos se le iba haciendo más cuesta arriba a un Barça al que ya le empezaban a pesar las tres prórrogas consecutivas.

El equipo de Koeman logró controlar el partido y llevarlo a un escenario donde no pasaban demasiadas cosas, pero el marcador seguía siendo de mínima ventaja y a medida que se acercaba el final, la posibilidad de que cualquier accidente resultara fatal aumentaba exponencialmente. Si el Barça no lograba el segundo, el partido llevaba camino de acabar con los catalanes pidiendo la hora. Para acrecentar la tensión ny buscar la épica, Almirón sacó al campo a Nino.

Pero el que resultó decisivo en los minutos finales fue Riqui Puig, que ingresó en e campo a falta de tres minutos y logró cerrar el encuentro con un cabezazo tras rematar una excelente jugada de De Jong. El Barça continua con su gira lejos del Camp Nou resistiéndose a dejarse ir. Sumando puntos y buscando la regularidad que le ha faltado. Lo de la brillantez, ya llegará.

Cambios

Trincão (73′, Ousmane Dembélé), Tete Morente (73′, José Raúl Gutiérrez), Luismi (74′, Emiliano Rigoni), Nino (81′, Victor Rodriguez), Ricard Puig (86′, Pedri)

Goles

0-1, 38′: Frenkie De Jong, 0-2, 88′: Ricard Puig

Tarjetas

Arbitro: Valentín Pizarro Gómez
Arbitro VAR: José Luis González González
Busquets (67′,Amarilla) Griezmann (83′,Amarilla

Clasificación

Mensaje a Riqui Puig

La gloria del penalti contra la Real Sociedad, su primer gol oficial (aunque fuera en una tanda), con el primer equipo, ha sido efímera para Riqui Puig. Este jueves, Koeman lo sustituyó al descanso, una señal evidente de que no estaba satisfecho con su rendimiento más allá de la tarjeta amarilla que vio en el minuto seis y que le condicionó pronto.

Era una semana importante para el centrocampista de Matadepera, 21 años. La falta de efectivos del Barça en el centro del campo, y la acumulación de prórrogas, le brindaba una buena oportunidad para ser relevo de Pedri. Pero no puede decirse que lo haya aprovechado. Ante la Real estuvo fallón y cometió varias pérdidas de riesgo. Su valentía para tirar el quinto penalti, sin embargo, compensó todo. Pero, futbolísticamente, tampoco estuvo al nivel en la prórroga contra el Athletic. Riqui es víctima de cierta precipitación en su juego, traslada con demasiados toques en ocasiones y, defensivamente, le cuesta mantener la posición.

Foto de Ricard Puig

Contra el Cornellá, se condicionó él mismo el partido con una tarjeta en el minuto seis de partido (debe templarse también con los árbitros, dentro del campo y en la grada), pero tampoco fue capaz de marcar el ritmo del Barça. El centro del campo, con Pjanic, Ilaix y el canterano, sufrió hasta que en el campo aparecieron Busquets y Pedri. El temple del canario, con el fútbol en la cabeza, contrasta con la precipitación de Riqui. Koeman no estaba para fiestas. Sabía que tenía que asegurar la victoria como fuese y que el partido estaba en cierto riesgo. La entrada de Dembélé por Riqui fue un mensaje al canterano, que no goza de la confianza total del holandés y que está en un año fundamental para su carrera.

Camino de los 21 años, su idea es seguir en el Barça. Pero el tiempo pasa y no tiene muchos minutos. Eso sí, las bajas del Barça y la acumulación de partidos pueden darle pronto nuevas oportunidades.

El enfado de Riqui Puig con el árbitro durante el partido ante el Cornellà

El Barcelona selló este jueves su pase a los octavos de final tras derrotar, no sin sufrimiento, al Cornellà de Segunda B gracias a los goles de Dembélé y Braithwaite en la prórroga.

Al conjunto azulgrana se le notó con nervios durante buena parte del partido tras fallar dos penaltis en los primeros noventa minutos y ante el temor de que les sucediese lo mismo que le pasó al Real Madrid ante el Alcoyano.

Esa tensión también se pudo ver en la cara de Riqui Puig, uno de los jóvenes talentos de la cantera del Barça, tal y como reveló El Chringuito. El canterano tuvo sus más y sus menos con el árbitro del partido, el colegiado Soto Grado, al que le dijo “Habla bien y con respeto”, a lo que el árbitro le respondió: “A mí no me grites”.

El colegiado de hecho mostró amarilla a Puig en el minuto 6 de partido por “protestar una de mis decisiones”, tal y como reflejó en el acta del partido, aunque varios de los participantes de El Chiringuito opinaron que el árbitro fue en busca de Puig en este lance. Ante esta situación y el posible temor a quedarse con diez jugadores, Koeman decidió cambiar a Puig en el descanso para dar entrada a Ousmane Dembélé, que pese a fallar un penalti se erigió en uno de los héroes del equipo con su gol en el primer minuto de la prórroga.

Sin Messi pero con Ter Stegen

Me gusta esta Supercopa en ‘formato Rubiales’, y me gusta más en Andalucía, aunque sé que da menos dinero. Y digo Andalucía porque para estas fechas ofrece más garantías, no digamos ya este año, y tiene ciudades y campos no para una Supercopa, sino incluso dos, la de hombres y la de mujeres. Esta última, disputada íntegra en Almería ya tiene final, Atlético-Levante, que se jugará el sábado. Que se celebren casi en simultáneo las dos supercopas creo que no resta atención a la femenina, sino que la potencia, metiéndola en un todo que viene a constituir algo así como una gran feria donde el fútbol español muestra lo mejor que tiene. 

Córdoba hospedó una semifinal soberbia, a la que sólo le faltaron el público y Messi. El Barça y la Real soltaron un partido precioso y nos permitieron rebañar el plato hasta el fondo con una prórroga en la que se redobló la emoción y una tanda de penaltis inolvidable. Ter Stegen paró los dos primeros de los donostiarras, pese a los cuales, fallos de De Jong y Griezmann mediante, la Real quedó viva hasta el quinto del Barça, que transformó Riqui Puig, el incomprendido de Koeman. Había salido en la prórroga, no pesó, pero se dio el gusto de poner la firma a un partido superior y compartirá los mejores elogios de la noche con Ter Stegen.

La Real se fue triste. Hizo un partido bueno, meneó mucho a Ter Stegen, que se apuntó las mejores paradas de la noche, aunque también Remiro tuvo su actividad. Pero en los penaltis, el alemán se agigantó. Sus saltos por la línea, de lado a lado, intimidaron a los tres primeros lanzadores, incluido Oyarzabal, que llevaba quince aciertos seguidos (el último anoche mismo) con su peculiar estilo, ese saltito que me recordó a las niñas de los sesenta jugando al tejo, cuando conducían una piedra entre cuadros de tiza. Digno perdedor la Real, pero perdedor al fin. Madrid y Athletic lo verían por la tele, en Málaga. Hoy les toca a ellos. A ver si nos dan un espectáculo así.

Koeman: “Pregunté quién tiraba el último para ganar y Riqui dijo: 'Yo'”

Ronald Koeman elogió el esfuerzo y sacrificio de sus pupilos, que no sólo tuvieron fuerzas para aguantar 120 minutos, sino que además salieron victorioso en la tanda de penaltis.

¿Cómo ha visto el partido?

La Real Sociedad es un equipo fuerte, que presiona muy bien. Como el día que jugamos contra ellos en el Camp Nou, hemos tenido muchos una contra uno en todo el campo. Así nunca puedes jugar tranquilo desde atrás. Nos ha costado entrar en el partido, pero poco a poco hemos ido a más. Los dos equipos hemos tenido nuestras oportunidades.

Una victoria importante también a nivel de confianza, ¿no?

Estamos mejorando nuestro juego, pero también la concentración y la mentalidad. Hacer lo máximo para ganar un partido. Estamos por el buen camino. Para los jóvenes es importante haber jugado un partido así, a nivel de experiencia.

¿Cómo está el equipo ahora?

Estos 120 minutos hay que recuperarlos. Tenemos un día más, pero ya veremos a cuántos jugadores podremos recuperar. Ha sido un partido muy intenso y de mucho desgaste.

¿Y Messi?

No sé si llegará para el domingo. Tenemos que esperar, ya veremos.

¿Cómo ha escogido los lanzadores en la tanda de penalties?

Yo tenía cuatro nombres en el papel y he preguntado quién quería chutar el quinto, el último para ganar. Y Riqui Puig ha levantado la mano con decisión.

¿Qué valoración hace del partido de Ter Stegen?

Ha sido decisivo. Ha hecho un gran partido y ha sido fundamental en la tanda de penaltis. Ha parado los tres primeros penaltis. Es la ventaja de tener un gran portero.

¿Qué valor da pasar a la final sin haber tenido a Messi?

Estoy muy orgulloso de este equipo. Es importante tener gente atrás que puede cumplir. Hemos sido justitos vencedores.

¿Araujo es ya un jugador clave en su once?

Está mejorando mucho en poco tiempo, sobre todo en su confianza y juego con el balón. Está en un buen camino. Es muy joven, es futuro del club. Si sigue con los pies en el suelo y es humilde, llegará muy lejos.

¿Cómo valora que Dembélé haya aguantado 120 minutos?

Físicamente está muy bien, como ha demostrado en este partido. Nos da mucho por su profundidad y juego uno contra uno.

¿Qué consejo les ha dado a sus jugadores antes de lanzar los penaltis?

El único mensaje que les he dado a los tiradores es que lanzaran sin dudas y al lado de la portería.

Riqui Puig en Movistar: ““He sido el primero en decir que quería tirar el quinto

Riqui Puig desvela que Koeman había fijado cuatro tiradores pero tenía en el aire el último y que el de Matadepera se lo pidió. Acabó siendo decisivo. Decisivo en el último penalti, Riqui Puig desveló que la decisión de lanzar el quinto fue suya, porque Koeman sólo había designado cuatro lanzadores. “El míster ha designado cuatro y faltaba el quinto, y he sido el primero en decir que quería chutar yo”. El de Matadepera estaba radiante: “Estaba esperando el momento de celebrar un gol con el primer equipo y estoy contento porque estamos haciendo una piña muy buena y nos lo merecíamos”. Luego habló sobre la falta de oportunidades que está teniendo y su insistencia en seguir en la primera plantilla en lugar de salir a buscar una oportunidad: “Tienes que creer en ti mismo. Nunca pierdo las ganas de jugar, sobre todo estando en el primer equipo. Me ha costado mucho llegar aquí y nadie me va a quitar la ilusión de triunfar aquí. Si me dan un rato en cada partido lo aprovecharé; y si no, pues al día siguiente trabajaré”.

Sobre la final, dijo: “Estamos teniendo algunas bajas en jugadores que llevan muchos minutos encima. Estamos cansados y estamos con ganas para ganarla”. “No estaba en el papelito, pero lo tenía clarísimo. Tenía muchas ganas de marcar un gol en el primer equipo. Estaban todos los nombres y sólo faltaba el quinto. Aunque no juegue, me van muy bien las cosas. Tengo familia y salud. En mi idea nunca está arrojar la toalla y menos después de tantos años en el club”

El chico Puig sin miedo ante el penalti

Los dos porteros (y los palos) estuvieron a punto de generar el penalti infinito, y al final un muchacho de la Masía le puso color azulgrana a la suerte. Un partido de los de antes, cuando los futbolistas jugaban sin galones en cualquier posición con tal de ayudar en riesgo de naufragio. Se unió a ese clamor melancólico que responde al esfuerzo inútil la ahora ya legendaria mala suerte de Griezmann. Pero no nos engañemos poniendo estrellitas de perdedores o triunfadores de esta enorme brega que la Real y el Barça le han regalado a su propia historia. Tuvo argumentos para ganar el donostiarra, pero no hay que regatearle al Barça su empeño en borrar sus recientes desaciertos. Hay una nueva manera de ser, que tuvo ayer, animando, la presencia de Messi como si viniera a decir que no hay que tenerle miedo a la reciente caída del ánimo. Al final lo rescató un chiquillo, Riqui Puig sin miedo ante el penalti.

Aprobados y suspensos del Barça: la noche de Ter-Spiderman

Así fue la actuación de los jugadores del Barcelona en el triunfo, en la tanda de penaltis (3-2), ante la Real Sociedad (1-1).

Ter-Stegen: Paró todo lo parable, incluido el primer penalti que falla Oyarzábal en toda su carrera. Tremendo, el portero alemán.

Mingueza: Koeman eligió su perfil defensivo en lugar del más atacante de Dest. Sin alardes, pero cumplió. Al menos hasta que salió más fresco Barrenetxea.

Araujo: Lidiar con Isak y que Oyarzábal caiga por tu perfil, vaya examen ése. Poco a poco contuvo al delantero sueco y alejó de su zona al extremo donostiarra.

Lenglet: Mejor por abajo que por arriba. Despistado en algunos balones aéreos, sobre todo a comienzos de partido.

Alba: Lo pasó regular con Portu en el inicio pero luego se recompuso gracias a su experiencia. En ataque, mucho menos que cuando se asocia con Lio.

Busquets: Le queda el oficio.

De Jong: Comienza a parecerse al todocampista box to box por el que el Barcelona pagó tantos millones de euros. Demasiado box to box, esta vez. Marcó el 1-0 cazándola de cabeza cual ariete e hizo el penalti del 1-1 como un mal central. Luego la mandó al palo en la tanda.

Pedri: Algo despistado, quizá echando en falta a Messi (y quién no), el Barça vivió sus mejores minutos cuando el canario logró encontrar la pelota entre líneas.

Dembele: El mejor. Eléctrico, enchufado hasta acabar con calambres. Incluso vio una amarilla por protestar. No falló en la tanda. Si algún ariete caritativo aprovechara sus internadas al área…

Griezmann: No es 9 ni tampoco el elemento indetectable en el que se había convertido Messi últimamente. Menos peleado con el gol que el año pasado, pero discute todavía. A las nubes su penalti. Le queda la calidad de su asistencia a De Jong.

Braithwaite: En asuntos de pelea y trabajo no se le puede poner un pero. En lo demás… inició la jugada del 1-0 con un gran pase a Griezmann.

Trincao: Quitó más de lo que aportó por una razón: mandó a Dembelé a la izquierda.

Riqui Puig: Raro que Koeman le pusiera para minutos tan decisivos, pero lo fue: marcó el penalti crucial de la tanda.

Pjanic: Con el bosnio y Riqui Puig el Barcelona tuvo más la pelota, pero menos el control.

Júnior: Koeman le colocó extrañamente de lateral diestro. Suerte para ellos que para entonces la Real concentraba su juego en Januzaj, por otra banda.