El Barça se examina en Moscú

El Barça ha arrancado el 2021 de la mejor manera posible en la pista, cuenta sus tres partidos por victorias, pero tiene por delante una prueba mayúscula para seguir en esta excelente dinámica. Dos partidos en Moscú, ante dos clubes de renombre, pero que están en dos posiciones muy distintas. Los de Jasikevicius se miden hoy con el Khimki (18:00 DAZN), último clasificado, antes de la verdadera prueba de fuego, el viernes, frente al CSKA.

Los buenos resultados cosechados por el Barça contrastan con la situación que atraviesa la plantilla, plagada de bajas importantes. Claver y Davies siguen lesionados y no estarán en Moscú, como tampoco Mirotic, con permiso del club. Quien sin embargo sí vuelve al equipo es Rolands Smits, que se perdió el partido ante el Baxi Manresa por su reciente paternidad. Una buena noticia para el Barça, que no puede permitirse el lujo de prescindir de ningún jugador.

Pese a que el Barça acumule tres victorias consecutivas, la trayectoria de los azulgranas en Euroliga ha sido más irregular. El triunfo en Valencia, en la última fecha europea, cortó de raíz una mala dinámica que se extendía ya hasta las tres derrotas seguidas. Una situación que no le ha hecho perder fuelle en la cabeza de la tabla (se mantienen segundos) pero que le exige ganar los dos partidos en Moscú para no perder de vista al CSKA. El Khimki, además, está en una terrible dinámica: ha perdido los últimos 10 duelos europeos.

Las bajas del Barça han reforzado más si cabe el oficio del conjunto de Jasikevicius, muy sólido en defensa, una cualidad que les servirá ante el Khimki: Pese a estar abajo son capaces de anotar con relativa facilidad y están muy por encima en puntaje respecto a los otros equipos de la parte baja de la tabla. Alexey Shved, sin ir más lejos, promedia más puntos por partido que Mirotic. ¿La contrapartida? Que son débiles en defensa. Es ahí donde Calathes, que brilló ante el Manresa, Higgins, Abrines o Kuric pueden hacer daño.

Una victoria ante el Khimki, además, dejaría al equipo en una posición inmejorable antes de medirse el viernes con el CSKA, rival que a priori les debería poner las cosas más complicadas.

Hermannsson supera la trampa del colista

El Valencia Basket superó la trampa del colista Khimki y sigue en la parte alta de la tabla, igualado con el Bayern, con 10 victorias y 6 derrotas. Hermannsson fue el principal artífice del triunfo, con 16 puntos y 9 asistencias. Aunque lo más importante de estos números es que muchos los firmó en el último cuarto.

El Khimki demostró por qué es el colista de la competición, muy anárquico y con decisiones demasiado individuales. Eso sí, a base de talento, como el de McCollum (16 puntos y 20 de valoración) se llegó a poner a tres puntos, en el tercer cuarto, después de llegar a ir perdiendo de 20. Derrick Williams, 15 puntos y 3 rebotes, y Mike Tobey (10+8) también tuvieron sus momentos aunque siempre suministrados de balones por Hermannsson.

No obstante, además del décimo triunfo, la mejor noticia para los taronjas es el regreso de Joan Sastre, tres meses después de lesionarse en la rodilla. El balear se une a la causa y será un hombre importante en la parte decisiva de la competición.

El Valencia Basket se contagió del errático juego del Khimki, en el primer cuarto. Los rusos, colistas en la tabla, forman un equipo que va a tirones y sus constantes pérdidas de balón (18) le hacen generar una inconsistencia tal que ni sus individualidades pueden paliar esta lacra. En el primer acto, el Valencia le igualó a malas decisiones. Y por eso nunca se fue en el marcador.

Otra cosa fue el segundo cuarto. Los de Kurtinaitis seguían alternando errores groseros con alguna canasta repleta de talento. Pero esta vez el Valencia Basket sí que castigó. Sabedores de que el tiro exterior no estaba funcionando (1 de 9 en triples), la receta era correr. Y ahí Derrick Williams brilla con Kalinic de lugarteniente ideal. Hermansson ya dirigía por entonces la nave taronja y la brecha se abrió con un parcial de 22-6 que rompió el partido hasta el 40-24 (min. 17). Bertans y Mickey demostraron algo de vergüenza torera pero Dubi no estaba dispuesto a que la ventaja disminuyera al descanso (45-29). Valencia había anotado 29 puntos en el segundo cuarto y sólo un triple.

Tras una canasta de McCollum, dos triples seguidos de Prepelic pusieron la máxima renta (51-31, min. 22) y con un Khimki muy anárquico parecía que le había puesto el broche al partido. Sin embargo, los rusos no habían dicho su última palabra. El Valencia se relajó atrás y no sabía qué hacer con el balón arriba. Encajó un lamentable parcial de 4-21 que metió al Khimki en el partido (55-52, min. 29). Hermannsson, con dos acciones positivas, dieron oxígeno al Valencia para irse siete arriba (59-52), con un cuarto por disputar.

Fue el islandés el que agarró un partido que el Valencia tuvo que ganar dos veces. El base anotó y distribuyó a su antojo en el acto definitivo. Dos asistencias consecutivas a Williams y Tobey casi mataron el partido (78-68, min. 37). El Khimki aún lo intentó, de tres en tres. Pero Hermannsson no falló en los tiros libres.