En Mestalla, libérate

Mestalla abre sus puertas a un partido que sus protagonistas ven como un antes y un después, una tarde para desmelenarse, de quitarse corsés y caretas (sigue el partido en directo en AS.com). Así lo entienden los del Valencia, que tras levantar cabeza contra Villarreal, Atlético y Real ven hoy una oportunidad de decir “allá voy”, señalando a la zona alta de la tabla. Así lo ven también los soldados de Iraola, que sienten que no tienen techo con sus 23 puntazos, pero que ansían hacer caja fuera, porque el 79,1% de puntos se sumaron en Vallecas. Hasta los aficionados blanquinegros desean que el día sea el de la cruz y raya con la propiedad, con esas 20.000 cartulinas (‘Lim go home‘) que se mostrarán en el minuto 19. Por todo ello, como cantaba Rafael Conde, El Titi, símbolo del teatro de variedades, en Mestalla, unos, otros y los más, “libérate”.

Escudo/Bandera Valencia

Bordalás empieza a darse cuenta de lo cansino que es ejercer (sin serlo) de portavoz de este Valencia. Él solo es su entrenador, que no es poco, pero por ser el único que habla en público, lo mismo le cae una pregunta sobre las lesiones de Thierry y Paulista (Diakhaby-Alderete de nuevo), que por lo que tiene que hacer Maxi para ser titular (si vuelve se recuperaría el 4-4-2), que por el dinero de CVC (“siempre confías en mejorar la plantilla”) o por los bailes de Joey Lim como respuesta a unos aficionados que les pedían en Anoeta irse del club, dibujando más nubarrones a la tormenta social.

Escudo/Bandera Rayo

Iraola, por su parte, llega a Mestalla contento pero fastidiado. Su Rayo puede presumir de ser el mejor recién ascendido de las cinco grandes Ligas y esta tarde tiene el bendito problema de decidir si alinea a Sergi Guardiola, que se salió ante el Mallorca, o apuesta por la vuelta de Falcao, al que se le caen los goles desde que volvió a la Liga (uno cada 66 minutos). Pero el vasco tiene la baja de Trejo y, por su influencia, eso son palabras mayores. Su lugar lo ocupará Unai López, otro que también querrá gritar lo de El Titi. ‘Libérate’.

Falcao: de posible fichaje a amenaza valencianista

Radamel Falcao vive una segunda juventud en el Rayo Vallecano. El colombiano suma cinco goles en apenas 300 minutos y sin duda será mañana una de las principales amenazas para el Valencia Club de Fútbol en el duelo en Mestalla, un rival al que le tiene bien tomada la medida, pues en su etapa como Atlético con un descomunal partido suyo apeó a los blanquinegros de las semifinales de la Europa League.

Ahora, tras unos años más que complicados por las lesiones ‘El Tigre’ parece haber recuperado gran parte de aquel nivel que maravilló a Europa, atrajo a los más grandes a ficharlo…Y también al Valencia. Y es que mañana Radamel visitará Mestalla después de xx años, pero podría haber jugado mucho antes allí…Y como local. El delantero siempre ha sido del gusto de Peter Lim y en más de una ocasión su representante, Jorge Mendes, lo ha ofrecido para su fichaje por el club che. La ocasión en la que su fichaje estuvo más cercano fue en el verano de 2019, cuando el proyecto de Mateu Alemany ya agonizaba.

Por aquel entonces, el punta quería salir del Mónaco y pese a que el Galatasaray le ofrecía más dinero, su deseo era el de regresar a España. En el Valencia lo consideraban una oportunidad de mercado, si bien con la salida de Rodrigo por aquel entonces más que encaminada, en el caso de Mateu Alemany siempre que era preguntado por él, echaba balones fuera dejando claro que “ningún jugador llegará sin que el entrenador de el visto bueno” Al final ‘El Tigre’ se marchó al Galatasaray al ver que en el club che no había acuerdo para su llegada, que Rodrigo se quedaba en el club y que ese mismo verano la entidad fichó a Maxi Gómez. Curiosamente, desde ese verano de 2019, Maxi ha marcado 18 goles y Radamel Falcao 25.

Escudo/Bandera Valencia

Cuesta volver al fútbol

A los aficionados de la Liga les está costando volver a los estadios en la cantidad de antes de la pandemia. La media de espectadores en los estadios de Primera desde que se permitiera abrirlos sin restricciones de aforo (jornada 8, salvo en Cataluña y País Vasco, que fue una jornada después) es del 66,3%. Ello conlleva una reducción porcentual de siete puntos con respecto a la media de espectadores que presenciaron fútbol en los estadios en la temporada 2018/19, la última completa previa a la pandemia (73,3%).

Según datos de aforo y asistencia publicados por Liga y clubes, en los 58 partidos disputados desde el 2 de octubre se han ofertado un total de 2.083.368 asientos, habiéndose ocupado 1.383.194 (66,3%). No todas las aficiones están teniendo un comportamiento similar. De hecho las hay que van más en masa ahora al fútbol que antes de que el coronavirus alterase nuestras rutinas. Así, de los 15 clubes que ya estaban en Primera en la 2019/20, Rayo Vallecano, Espanyol, Real Madrid, Real Sociedad y Betis están por encima de la media de entonces, aunque en el caso de Vallecas y Bernabéu con el matiz de que hoy su aforo, por reformas, ha sido reducido.

La cara opuesta, los clubes que han visto reducir su media de espectadores tras la vuelta del público sin reestricciones, son Barcelona (de un 75,8% a un 57,4%, y eso que uno de los tres partidos jugados en el Camp Nou fue el Clásico, que congregó a 86.422 espectadores, un 87% del aforo), Sevilla (a pesar de su trayectoria en Liga, donde es tercero, en los dos partidos que ha jugado desde el 2 de octubre en el Sánchez Pizjuán tan solo acudió el 58% del público posible), Celta, Getafe, Alavés y los tres valencianos: Valencia, Levante y Villarreal. Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao se mantienen en porcentajes similares a los de antes de la pandemia (82% y 76%).

Curiosidades de las jornadas sin restricciones de aforo en los estadios

Vallecas es el único estadio que ha presentado un 100% de aforo. Lo hizo el día del Barcelona (9.580 espectadores). Se acercaron El Sadar contra el Granada y el Reale Arena, en el derbi vasco (93%). En el Betis-Sevilla se agotaron las entradas en taquilla, aunque el aforo se completó en un 83%, quedándose 10.000 asientos de abonados libres. El partido con más porcentaje de asientos vacíos fue el Elche- Celta.

Los 'Desayunos en Mestalla' desde dentro

Son las 9:30 de la mañana y en Mestalla levantan la persiana para recibir a los aficionados que han decidido acudir al ‘Desayuno en Mestalla’, los grupos son habitualmente de hasta diez personas, pero en este encuentro son siete los que deciden pasarse por el feudo valencianista. Una vez en el palco VIP, se sirve un desayuno completo que desde café hasta magdalenas, pasando por bocadillos de tortilla, preparan a los aficionados y a los empleados del club para lo que se vivirá minutos después en una sala dentro del palco.

Los ‘Desayunos en Mestalla’ nacieron a principios de esta campaña 2021/2022 con el objetivo de que los aficionados pudieran transmitir cara a cara a empleados del club che todas aquellas dudas, problemas o cuestiones que tuvieran acerca de la entidad. Es innegable que las distancias entre club-afición se han agrandado en los últimos dos años, por ello desde la entidad consideraron este acto clave para conocer el feed-back personal de todo aquel aficionado que quisiera acudir a expresar su opinión, así como otras acciones que llevan tiempo ejecutando como la iniciativa ‘Habla con el VCF en todos los desplazamientos que realiza o los ninots para ayudar a los artistas falleros durante el Covid-19.

Comienza la charla. Sentados en un pequeño círculo y después de un breve discurso introductorio, la conversación fluye de manera natural. Son muchos los asuntos que se tratan, desde los precios de los abonos y entradas hasta los polémicos gestos del presidente Anil Murthy. Mientras, un empleado del área de afición escucha y responde a cada intervención y otras dos toman nota de cada una de las sugerencias que se llevan a cabo. El mencionado empleado explica el punto de vista del Valencia en cada asunto que se pone sobre la mesa, hace autocrítica en algunos otros como en el caso de las redes sociales y en otros aspectos justifica las actuaciones del club como acertadas, como en el caso de los abonos, en el que detalla exactamente el ‘por qué’ del precio de los mismos y de las entradas cuando el aforo era limitado.

Sin embargo, son dos asuntos los que copan la mayor parte del debate: La reubicación de la grada de animación de los mayores de 25 años y la imposibilidad de interactuar con los perfiles en redes sociales del club. Curiosamente, dentro del grupo hay dos personas que fueron reubicadas de la grada de animación y el resto reconocen ser habituales en redes sociales, no sorprende pues que estos dos asuntos copen gran parte de la conversación.

Escudo/Bandera Valencia

Desde el club admiten que se trata de dos asuntos delicados y para los que la solución perfecta es difícil de encontrar. Con respecto a la animación, el objetivo era que no continuaran los catalogados como violentos, de hecho, el propio Valencia realizó un comunicado hace unos días negándose a reunirse con representantes de Yomus que querían volver al Estadio. Mientras que en lo que respecta a las redes sociales el objetivo, según esgrime el club, era frenar las faltas de respeto y los insultos, que se viven en Twitter, no la crítica racional. Para el club, según comentan, lo que reflejaba su muro de redes sociales, plagado de insultos y faltas de respeto, era muy distinto a lo que quieren transmitir como entidad, de hecho se trataba de una situación que ya afectaba a patrocinadores y que la entidad quería reconducir de una forma u otra. La entidad pone como ejemplo que en ‘Tik Tok’ no han limitado los comentarios, pese a que en ocasiones reciben críticas también por esa red social, al tratarse esta de crítica respetuosa.

La explicación no termina de convencer y se genera debate, sobre todo en lo que respecta a las redes sociales, no porque el grupo no se crea lo que le dicen, de hecho, muchos consideran que las redes sociales se han tornado una ‘jungla’ de insultos, sino porque se considera la medida injusta en la que pagan justos por pecadores y limita la libertad de expresión. En la entidad reconocen que están tratando de buscar nuevos caminos “para que no ocurra eso y no paguen justos por pecadores”, tanto para volver a abrir las redes sociales, como para recuperar una animación familiar y con libertad de edades. La realidad es que de momento no hay avances, al menos en cuanto a la apertura en las redes sociales

Terminado el evento, algunos aficionados quedan más convencidos de las posiciones del club, otros siguen con sus opiniones interiorizadas y no comprenden algunos movimientos de la entidad, sin embargo, todos ellos salen de Mestalla habiendo expresado sus opiniones cara a cara con representantes del club. A fin de cuentas, según trasladan desde el área afición, desde el primer momento el objetivo es ese: “No queremos convencer a nadie de nada, queremos explicar nuestra postura en determinados asuntos y que os sintáis libres de sugerir y criticar lo que sea”.

Duro castigo para el Atleti

Griezmann salía en todas las fotos del partido. La del gol, la de la asistencia, la del confetti cayendo en cada acción. En todas. Pero también en ésta. En esa jugada en la que el árbitro veía falta en un derribo del francés sobre Guedes. Mestalla rugía. Hugo Duro acababa de acercar al Valencia en el marcador, en el minuto 91′, acortando la diferencia que hacía nada parecía definitiva, un 1-3, el final ya ahí. Pero en ese momento, cuando Soto Grado alzó la amarilla ante Griezmann, faltaban apenas dos minutos. Una falta lateral que voló al área de Oblak y Hugo Duro se adelantó en un bosque de hombres para cabezearla a la red. A este Atleti ya le da igual. Felipe que Savic, Hermoso que Giménez. La vieja solidez sólo está en el museo, al lado de las fotos de Godín. Y por ese agujero se le van los partidos, los puntos, por ese agujero le empató el Valencia. En un partido lleno de giros de guión, como escrito por M. Night Shyamalan. Un 3-3 que caía sobre el Cholo como una difícil derrota.

En realidad los presagios estuvieron ahí desde el inicio, aunque nadie los viera. Porque no había llegado el reloj al cinco y el Atleti podía sentir que jugaba como si no se hubiera terminado Anfield. Minuto cinco y ya jugaba con un hombre menos. Había chocado Trippier  en carrera con Helder Costa y había caído a plomo, sobre su hombro izquierdo. Cuando se levantó lo hacía con elbrazo en cabestrillo y era Vrsaljko el que ocupaba su lugar en el campo. El partido volvía a ser once contra once, que demasiado cansancio traía ya el Atleti de esos 90′ en dos partidos frente al Liverpool con diez. Un Atleti que repetía el once ante el Betis, por eso de lo que funciona es mejor no tocarlo y Simeone apostaba por Correa y no João, por Griezmann moviéndose libre a la espalda de Suárez, por Savic que, haber si con él sí, se acababan las goteras. Enfrente, Bordalás salía con ese Valencia 2.0 que se vio ante el Villarreal. Un Valencia más abrigado, 4-1-4-1, con todos los centrocampistas que tenía, para alejar a Suárez del área, llenando de hombres los pasillos interiores, que el talento rojilanco no encontrara por dentro un resquicio. Alzar un espejo ante el Cholo siempre ha sido su plan ante el Atleti. Pero con una diferencia de aquel Getafe. Más blando, sin la presión feroz, su alma cholista.

La marcha de Trippier y el césped alto, lento, fueron las dos únicas noticias que dejó el partido en los primeros veinte minutos. Porque el Atleti llegaba sin convertir en ocasiones su dominio. Foulquier un frontón ante Griezmann, Diakhaby y Alderete dedicado en exclusiva a ser la sombra de Suárez. La hormigonera de Bordalás funcionando a pleno rendimiento. Y con las espinilleras altas. Ni los cambios constantes de juego de De Paul le encontraba, de momento, una grieta.

Un De Paul que saludaba Mestalla cinco años y decenas de tatuajes después. Aquel De Paul que fue suyo y que ya no reconocía en ese hombre omnipresente. De allí se había ido sin gloria ni raíces y el Atleti en esos minutos de nada sólo era él. Con aperturas, con pases, pelea, con su mira telescópica. Tratando de cambiar la velocidad del juego en ese empacho de balón que Bordalás le regalaba a Simeone. Demasiado arriesgado. Era cuestión de tiempo que el plan le estallara en la cara. Esa blandura. La falta de presión.

Griezmann y Correa tunelaron a la espalda de Guillamón para hacerle al Valencia un sombra aquí-sombra allá. Grizi, primero desorientó a Diakhaby y creó el espacio. Correa, después, se giró para iniciar una nueva jugada, esa en la que dos segundos después la pelota ya viajaba en el pie de Suárez. Un Suárez que se quitó de encima al guardián, ese Diakhaby que más que defensa es moneda al aire, y disparó toda su pólvora sobre Cillesen. El balón entró en la portería besando la red. 0-1. Bordalás ya con la hormigonera rota. Tan preocupado estaba por frenar al Atleti que le ahogó su propio corsé. Ni una contra, ni una ocasión, ni una nada.

Cuando regresó el partido, otra vez el Atleti con diez mientras un dedo frío recorría la columna del Cholo: Suárez tirado sobre la hierba, con ostensibles gestos de dolor, la mano en la tibia. El temor a una grave lesión se esfumó cuando regresó al partido. Entraba por un costado mientras ante la portería de Oblak, Guedes cargaba la pierna y disparaba. Oblak rechazó… con tan mala suerte que la pelota rebotó en la cadera de Savic para introducirse en su red. No le dudaría, sin embargo, la sonrisa a Bordalás en el rostro. Ocho minutos tan solo. Ocho minutos de empate. Su Valencia había dejado de regalar la pelota y alrededor de ella, crecía. Pero Griezmann en un chascar de dedos le robaría una pelota a Guillamón y, con ella cosida a la bota, correría hacia Cillessen tatuándole otra cruz en la frente a Diakhaby de camino. Al llegar al área, se sopló el pie y se sacó la capa. Su zurdazo volaría como teledirigido, en un vuelo perfecto a la red. Y aún le quedaría otro golpe. Porque Griezmann había convertido Mestalla en su jardín. Ya había dado un gol, ya lo había metido, ahora le pondría una pelota a Suárez que, en un remate poco ortodoxo de Vrsaljko, acabaría de nuevo en la red, cinco minutos después. En inicio no subió al marcador, pero tras pasar por la lupa del VAR, hubo llamada al árbitro. No había ni fuera de juego ni manos. Era legal. Soto Grado lo confirmaba con su silbato tras verlo en la pantalla. 1-3. La sonrisa de Bordalás se había convertido en rictus.

Faltaba media hora, pero el Atleti sólo tenía que saber administrar su ventaja, sin sufrir. Sin que una pelota en el travesaño de Wass le preocupara. Ni esa ocasión que obligó a Oblak a sacar la pelota por bajo. Simeone demoraba sus cambios. El reloj se iba llenando de minutos de añadido. Y, entonces,casi a la vez que el árbitro sacaba el cartelón, siete, Kondogbia, de flan en Mestalla, esa grada que fue suya y que no le dejó de pitar, convertía una contra a favor, en contra del Valencia. Y gol de Hugo Duro. Minuto 91′. Las pulsaciones se desataron. Mestalla subió la voz. Cada jugada se hacía inosportable. El Valencia volcado. El Valencia con el ‘y si’ en las botas. Entonces, esa falta. Griezmann y Guedes. Hugo Duro metiendo la cabeza en todas las heridas de este Atleti. Para fervor de Mestalla. ‘El Sexto Sentido’ pero al revés. El Valencia lo parecía, pero no, no estaba muerto.

Cambios

Vrsaljko (7′, Trippier), Marcos André (64′, Wass), Yunus Musah (64′, Uros Racic), Kondogbia (72′, Correa), Hugo Duro (84′, Hélder Costa), Koba Koindredi (84′, Carlos Soler), Manu Vallejo (84′, Omar Alderete), Héctor Herrera (86′, Luis Suárez), João Félix (86′, De Paul)

Goles

0-1, 34′: Luis Suárez, 1-1, 49′: Savic, 1-2, 57′: Griezmann, 1-3, 59′: Vrsaljko, 2-3, 91′: Hugo Duro, 3-3, 95′: Hugo Duro

Tarjetas

Arbitro: César Soto Grado
Arbitro VAR: Guillermo Cuadra Fernández
Hugo Guillamón (75′,Amarilla) Vrsaljko (89′,Amarilla) Yunus Musah (93′,Amarilla) Griezmann (94′,Amarilla

Clasificación

De Paul y diez más

Unknown

Rodrigo de Paul (Sarandi, Argentina, 1994) debutó en Primera, Racing, de la mano de Luis Zubeldía. La huella que dejó allí, en aquel club, es tal que, desde hace años, la habitación 13 de Casa Tita, donde viven los chicos de la cantera, lleva su nombre. En el manojo de llaves, durante años, estaba aún esa, la que aún guardaba de aquella pensión. Los pies en el suelo, esa llave testigo, la cabeza llena de sueños. Viajaban todos en su maleta a Europa. A Valencia. Tenía 20 años.

Dos años después se marchó a Italia sin dejar huella, sin más llaves de recuerdo en su manojo que aquellas que ya tenía. Era demasiado joven. En una posición, extremo, en la que no encajó. En Udine se fue modelando, se agigantó como interior. Y con Argentina, la necesidad le convirtió en el fabuloso mediocentro que hoy disfruta el Atleti. Hace una semana, el Metropolitano le despidió en pie, una ovación que llovió sobre él aún más fuerte que la tromba de agua que caía.

Hoy regresa a Mestalla como esencial ya para el Cholo. Reloj y manija. De Paul y diez más. Y eso que el Cholo recupera respecto a Anfield dos piezas fundamentales: Griezmann y Savic. Sobre todo el último (sigue el partido en directo en As.com). Porque en las piernas rojiblancas aún ese cansancio. El de jugar 53’ con diez el miércoles. Otra vez el Atleti condicionado por esa línea, la defensa, que una vez fue de acero y hoy parece frágil cristal. Más allá de la expulsión de Felipe, el de Liverpool es el octavo partido a domicilio de los rojiblancos encajando. Ante el Betis, ya con Savic, Oblak no recogió un balón de su red. Ese es el plan que hoy medita el Cholo. Calcar ese once. Sentaría a João en un banco al que regresa otro ex de Mestalla, Kondogbia. Jugaría Correa. Con Suárez. Con Grizi, que también vuelve, y en cada partido es cada vez más el Grizi de antes.

El plan de Bordalás

Enfrente, Bordalás buscará que su Valencia sea el que se vio ante el Villarreal. La fortaleza con la que comenzó en Mestalla, el equipo fuerte, el ADN che recuperado, se vino abajo tras cinco jornadas. Siete partidos sin victoria, las dudas. Y en la última ese viraje, defensa muy atrás, sin presión, portería a cero, volver a ganar. Esa versión es la que espera el Cholo.

Con Soler y Gayá aunque no estén al cien. Gabriel Paulista directamente no estará. Jugará Diakhaby, una moneda al aire. Maxi vuelve a la lista pero parece que Marcos André no saldrá del once. En este partido en Mestalla en el que Simeone jugará con De Paul con un propósito: robarle todas las llaves a Bordalás.

Posible once del Atlético ante el Valencia hoy en Mestalla

Simeone viaja a Mestalla con la necesidad de volver a ganar para olvidar Anfield, las duras derrotas ante el Liverpool, sobre todo la última, la del miércoles. Por eso, en los planes del Cholo está recuperar las sensaciones que su equipo dejó ante el Betis en el, seguramente, mejor partido de los rojiblancos esta temporada. Por ello, su once, será como aquel. Con dos vueltas muy importantes.

Escudo/Bandera Atlético

Porque en Anfield faltaron por sanción Savic y Griezmann y ambos estarán en Mestalla. Además, el Cholo gana músculo en su banquillo, con el regreso de Kondogbia. La idea del Cholo es que João Félix sea suplente y darle a Correa la titularidad, que forme tridente con Griezmann y con Suárez. De Paul se ha hecho imprescindible. En la negrura de Anfield también fue el mejor.

Este es el once con el que el Atlético piensa saltar en Mestalla: Oblak; Trippier, Savic, Giménez, Hermoso, Carrasco; De Paul, Koke; Correa, Suárez y Griezmann. Cillessen; Foulquier, Diakhaby, Alderete, Gayá;  Soler, Guillamón, Wass; Hélder, Guedes y Marcos André, el de Bordalás.

Vuelven a la lista del Cholo Griezmann, Savic y Kondogbia

El Atlético viaja esta tarde a Valencia para medirse al equipo de Bordalás mañana (16:15 horas, Movistar+ Liga). Simeone recupera a tres futbolistas con respecto al partido en Anfield. El primero, clave, Stefan Savic, que cumplió entonces su cuarto partido por sanción. El segundo, Griezmann, que también cumplió en Anfield la sanción de un partido tras el Atlético-Liverpool del Metropolitano. El tercero, Kondogbia, que regresará a Mestalla, donde jugó de 2017 a 2020.

Escudo/Bandera Atlético

Simeone viaja con 19 futbolistas y sin tener que recurrir esta vez a la cantera para completar su convocatoria. Se quedan en Madrid Llorente, Lemar y Saponjic, por lesión. El Atlético se hospedará en el Westin Palace. La lista de Simeone la componen los siguientes jugadores.

La lista del Atlético para Mestalla

Porteros: Oblak y Lecomte.

Defensas: Vrsaljko, Trippier, Savic, Giménez, Felipe, Hermoso y Lodi.

Medios: Kondogbia, De Paul, Koke, Herrera.

Delanteros: João Félix, Griezmann, Suárez, Correa, Carrasco y Cunha.

Este derbi dejará resaca

Pobre de aquel que pierda hoy, ¡qué domingo le espera! Y qué lunes, martes… Terroríficos, y no por Halloween ni por Todos los Santos (sigue el partido en directo en AS.com). Mestalla acoge un derbi con resaca de garrafón para el que no lo gane. Hasta el empate es malo de antemano para ambos. El Valencia lleva siete jornadas sin vencer, y son ya muchas. En ellas encajó 15 goles, que se dice pronto. Tal vulnerabilidad no se esperaba que la tuviera el equipo con Bordalás, que no ve en los partidos lo que entrena. El Villarreal viene de dos derrotas y un empate que le alejan de donde debiera estar. Y Emery se desespera, porque siente que la Liga está abierta a equipos como el suyo y ellos se están quedando atrás.

Escudo/Bandera Valencia

El partido tiene morbo a raudales. Alcácer, Albiol, Capoué, Emery… Pero sobre todo la vuelta de Parejo y Coquelin a un Mestalla con público. Ellos son estandartes de las razones por las que se critica la gestión de Peter Lim. Y sirve también como argumento o ejemplo la comparativa entre Valencia y Villarreal. Hoy en día, tras 24 años desde la llegada de Fernando Roig y siete de la de Lim, se puede decir, sin caer en ‘amarillismo’, que el Submarino le supera en todo menos en masa social y palmarés, y hasta en eso le recortó el curso pasado.

Su presupuesto es mayor (145 millones por 110), el valor de su plantilla es superior (334,4 millones por 257,8 según Transfermarkt) y tiene más internacionales absolutos (11 por 10). En verdad, la crisis con la que llega el Villarreal a Mestalla es coyuntural (12 puntos de 30 posibles), pero la del Valencia, más allá de lo que haga o deje de hacer el equipo con Bordalás, es endémica y estructural.

Escudo/Bandera Villarreal

Sucede, eso sí, que en el fútbol dos y dos no siempre son cuatro y el factor Mestalla compensa lo suyo. De ahí que Emery le de al Valencia el cartel de “favorito”. Tampoco los che rehuyen de sus obligaciones históricas. Bordalás y su colega de Hondarriba comparten el lamento por las lesiones: Maxi Gómez, Gerard Moreno, Cheryshev o Foyth. Pero las bajas solo hacen que reflejar las diferencias en el fondo de armario: Alcácer, Dia, Danjuma, Pino, Chukwueze… Bordalás se conforma y congratula con recuperar a Soler y Thierry.

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FUTBOL 21/22Unai Emery, pensativo en el entrenamiento del Villarreal.
ANGEL SANCHEZ (DIARIO AS)


CLAVES DEL PARTIDO

Control de las áreas: El Villarreal ha perdido en los últimos tres partidos el control en su área (7 goles encajados) y tampoco anda fino en la contraria: 82 remates para hacer 13 goles.

Presión alta: El Valencia ha perdido la frescura que tenía a la hora de presionar en posición adelantada, lo que permitió que Mallorca y Betis le rompiera líneas fácilmente.

Nervios: La experiencia es un grado en estos derbis y más cuando las trayectorias de unos y otros no son las esperadas. Saber manejar los nervios y los tiempos será clave en este partido.

Velocidad: Si Valencia y Villarreal se acercan a su mejor versión, se verá un partido eléctrico, con jugadores como Guedes, Danjuma, Thierry o Yeremy Pino.

Balón parado: La estrategia es una de las armas que guardan en la recámara tanto Bordalás (sobre todo en los córners) como Unai (en faltas directas o laterales con Parejo).