Bajan las ventas de Lotería un 11%

Lotería Nacional ha comunicado que el Sorteo Extraordinario de Navidad de 2020 ha facturado 2.582.687.020 euros, un 11% menos que el año anterior y lejos de los 3.440 millones que reflejaban el máximo a percibir tras la venta de todos los décimos.

Desde Lotería Nacional achacan el descenso en las ventas a los efectos negativos de la pandemia en el sector del comercio. Además, “debido a las restricciones que han afectado a los puntos de venta, hay lugares donde no se ha producido la participación habitual”, explican en una nota de prensa.

En el sorteo de hoy se repartirán 2.408 millones de euros en premios, un 70% de la recaudación máxima. El resto de la recaudación se destinará a “gastos de gestión, administración y Tesoro Público”.

Diferencias por comunidades

El descenso de las ventas se ha manifestado en las 17 comunidades autónomas y Ceuta. Solo en Melilla, la región donde el gasto en lotería por habitante es menor, han aumentado las ventas en un 3,99%. El descenso más grande se ha producido en Canarias, donde las ventas de décimos para el Sorteo Extraordinario de Navidad han caído un 16,41%.

Es significativo que ninguna de las provincias del país ha notificado un aumento en las ventas de lotería. En Granada el descenso ha sido superior al 19%, con un gasto medio por habitante de 51,75 euros.

La provincia de España donde se compra más lotería por habitante es Soria, que con 198,13 euros de media por habitante supera, con creces, los 54,92 euros que cada ciudadano español mayor de edad destina, de media, al Sorteo Extraordinario de Navidad. Sin embargo, las ventas han caído un 11,69% en la provincia soriana.

El proyecto egoísta de la Superliga

Al conocer el alegato de Florentino contra el actual modelo del fútbol miré la evolución del presupuesto del Madrid en este siglo. En la 99-00 fue de 118 M€; en la 19-20, de 821. No es el retrato de una industria en crisis. (La pandemia penalizó el último en 108 M€ y obliga a un cálculo austero para el próximo, pero eso nada tiene que ver con el modelo). Otra cosa es que a los clubes más ricos les parezca poco lo mucho que crecen porque son incapaces de moderar las demandas de sus superestrellas y hayan decidido apostar por empobrecer las ligas nacionales a fin de rebañar más dinero para su club exclusivo de supereuropeos.

Si esto sale adelante tendremos una Superliga a cambio de la Champions. ¿Será mejor? Lo dudo. Lo seguro es que el plan incluye abaratar las ligas nacionales para que el grueso del dinero que los aficionados gastan en fútbol se canalice hacia la Superliga. Jugarán las ligas nacionales con los reservas. Les dará igual el puesto, ya que serán propietarios-fundadores de su ‘superplaza supereuropea’. El Madrid mandaría así a San Mamés, o el Barça a Mestalla, un equipo del tenor del que mandan en la Copa a Ponferrada o a Villanueva de la Serena. Y hasta es posible que sigan ganando ligas con su equipo B, ya que la brecha con el resto se agrandará.

Un planteamiento egoísta, propio, eso sí, de este tiempo de marcha atrás en la Historia en el que cada vez menos gente se queda con más cosas. El fútbol en su conjunto perderá, aparte de que se desencadenará una inquina peligrosa entre la UEFA, que se vería despojada de su Champions, y la FIFA, complotada con los conspiradores. Hace años, un hombre sabio de un club grande me dijo: “Un montón de gente nos calentamos cada día la cabeza para que cada estrella tenga en su garaje seis Lamborghinis en lugar de cinco”. Bueno, pues en eso siguen. Ahora idean sacrificar las ligas nacionales en el altar de esos insaciables semidioses del balón.