Pjanic no encuentra su hábitat

No hace falta ser un sabueso para interpretar que Koeman no confía totalmente en Miralem Pjanic. En un partido sin Sergio Busquets, el bosnio fue el primer jugador sustituido en el Barça. Cuando todo parecía indicar que Mingueza, que sufría una barbaridad ante Muniain y Yuri, sería el cambio, el elegido fue el ex jugador de la Juventus. No fue el único detalle que delató a Koeman. Fundamentalmente, fue el sistema.

Cuando todos sospechaban que, ante la sanción de Sergio Busquets, Pjanic ocuparía su posición en un simple cambio de jugador por jugador, Koeman renunció al espectacular momento de forma goleador de Frenkie de Jong y retrasó su posición 40 metros. “Ha sido un cambio táctico, sí”, admitió Koeman, que se amparó en el juego aéreo del Athletic y en la salida de balón para justificar el movimiento. Todo respondía, sin embargo, a la falta de seguridad de Pjanic, que ni siquiera tiene suerte con el gol. Contra el Cornellà, le sacaron un balón inverosímil. Este domingo, Unai Simón le hizo un paradón después de un remate de cabeza.

Foto de Pjanić

Algo hay en Pjanic que no convence a Koeman desde el principio de temporada. Sea su estado físico, sus condiciones futbolísticas o su predisposición ante los partidos. desde el principio ha tenido claro que no sería titular indiscutible en el Barça. De hecho, sólo ha jugado tres partidos de salida en LaLiga (Wanda, Valladolid y el partido contra el Athletic).

Koeman no terminó de verlo en el doble pivote (Busquets se convirtió en imprescindible para él) y, con el nuevo 4-3-3, queda claro que lo considera más interior, aunque el sistema con el que el Barça jugó ante el Athletic tuvo algo de híbrido. Quien adelantó más su posición fue Pedri.

“Lo más importante es honrar la camiseta”, dijo Pjanic después del partido en su cuenta oficial de twitter. Lo aliñó con una foto abrazando a Messi después del 1-0. Después de pedir más minutos en la primera parte de la temporada, parece haber aceptado su rol y huir de polémicas. Lo más importante para Koeman, sin embargo, será enganchar al jugador porque el Barça está sin efectivos. No hay relevos de confianza y menos en el centro del campo.

Anda muy justo el Barça y Koeman no puede permitirse el lujo de perder a un jugador de experiencia y jerarquía. El técnico tiene que poner de su parte en recuperarlo. El jugador, en recuperar las huellas de un futbolista que ha demostrado ser capaz de tener una influencia importante y buena para el juego del equipo.

El desbarajuste de los penaltis

El Barça ha fallado cinco de los doce penaltis que ha tirado esta temporada, sin contar la tanda de penaltis que disputó ante la Real. Eso supone más de un 41% de errores desde los once metros. Una cifra bestia para un equipo de élite. Griezmann (Betis), Messi (Valencia), Braithwaite (Eibar), Pjanic (Cornellá) y Dembélé (Cornellà) han fallado penas máximas en el curso 2020-21. Por fortuna para el Barça, sólo una de las penas máximas, la de Braithwaite, significó pérdida de puntos. Messi marcó el rechace de su propio penalti el día que igualó el récord goleador de Pelé; y ante el Betis y el Cornellà el Barça terminó ganando sus partidos. A la lista negra podría unirse Frenkie De Jong, que falló en Córdoba contra la Real Sociedad en la tanda.

Tal vez lo peor de los penaltis no sean los fallos en sí, sino la sensación de que, cuando no está Messi, vale todo en la jerarquía de lanzadores del Barça. Un día, ante el Eibar, Braithwaite decide cogerse el penalti sin preguntar a nadie. Griezmann falla uno ante el Betis y desaparece de la lista de tiradores. Ayer ni asomó a lanzar el penalti cometido sobre Araújo en Cornellá. Dembélé aparece y desaparece….

Koeman podría tomar cartas en el asunto. El holandés admitió que podía haber un problema “psicológico” y algo de “miedo”, aunque no alcanzaba a comprenderlo porque, como explicó, ni siquiera hay público en los campos. Pero también deslizó que tal vez había dado manga ancha a los jugadores. Es posible que el técnico intervenga en el asunto, que obligue a trabajar más los lanzamientos y, sobre todo, que elabore una lista de tiradores. La autogestión no se ha revelado como una buena idea, de momento.

Pjanic no se olvida de la Juve

La Juventus ha dejado una huella imborrable en el corazón de Pjanic y así lo demuestra el delantero bosnio. El ex de la ‘Vecchia Signora’ no está contando con los minutos que esperaba al fichar por el Barcelona y, por lo tanto, no está mostrando el rendimiento que ofreció en su etapa en Italia.

Ya sea la falta de minutos en Barcelona o la nostalgia por tiempos pasados, pero Pjanic no se olvida de la Juventus. Tanto es así que el bosnio ha mostrado su apoyo al que fuera su equipo a través de las redes sociales, en concreto en Instagram. Pjanic publicó una ‘story’ apoyando a la Juventus en su partido frente al Sassuolo.

En su día de descanso tras la victoria a domicilio frente al Granada, el centrocampista del Barcelona aprovechó para dar su apoyo a sus excompañeros. Ahora bien, ¿se trata de un guiño o es simplemente una muestra de agradecimiento a su exequipo?