El Baskonia logra algo de paz con su victoria ante el Tenerife

Tenerife se plantó en Vitoria con las bajas de Marcelinho, Fitipaldo, Doornekamp, Bogris y Todorovic. De hecho, el único base que tenía Vidorreta era Álex López. Faltando dos minutos para el descanso ya llevaba tres faltas personales por lo que hubo que tirar de Salin o Butterfield como directores de juego.

El primer jugador que tomó protagonismo en anotación fue Peters. Curiosamente, Giedraitis no salió en el quinteto inicial y empezó a participar en el partido en el minuto 5. Shermadini tuvo una tarde gris, con números inéditos para él, pero salió al rescate un gran Fran Guerra. Faltando dos minutos para el final del primer cuarto, regresó también Santi Yusta que llevaba lesionado desde el mes de marzo. Lo primero que hizo fue meter un triple.

Sedekerskis cogió protagonismo al comenzar la segunda entrega. Los canarios estuvieron casi 4 minutos sin anotar (30-25, min. 16) porque, a pesar de ser el mejor equipo en tiros triples de la competición, firmaba un mal porcentaje. Cuando las cosas se iban poniendo muy feas, hubo un arreón de Iberostar (con un parcial de 1-10) y el luminoso volvió a equilibrarse.

Polonara se lesionó en el tercer cuarto porque se dobló el tobillo y estuvo bastante tiempo fuera del partido. Baskonia concedía muchos tiros abiertos y, por ejemplo, Sergio Rodríguez se aprovechó de esa circunstancia. Vildoza cogió ritmo en los últimos minutos del tercer periodo, aprovechando también la cuarta falta de Álex López, y ese cuarto terminó con un 62-56.

Fall fue el principal artillero en el inicio de la última entrega. TD Systems llegó a ponerse 11 puntos arriba con el 69-58. Pero Tenerife volvió al choque y, gracias a su rebote ofensivo, se volvió a acercar en el marcador. Guerra se hizo daño en el pie y Shermadini tuvo una mala tarde por lo que Baskonia cerró el partido -jugando con dos bases para controlar el tempo del choque- y ganó al segundo clasificado de la Liga ACB.

El MoraBanc Andorra coge aire en su lucha por la Copa

El MoraBanc Andorra coge aire y se vuelve a enganchar en la lucha por la Copa del Rey al vencer al Movistar Estudiantes tras acumular dos derrotas seguidas en Liga Endesa. El coronavirus y la plaga de lesiones han hecho que la temporada de los del Principado sea un Everest continuo. Este domingo, faltaba la línea dura de su zona: ni Tyson Pérez ni Moussa Diagné ni Malik Dime. Tampoco Jeremy Senglin en el perímetro. Pero sí Babatunde Olumuyiwa (Tunde): 6 puntos de entrada, 13 con 6/8 en tiro de dos al final, y matazo antológico, con falta de Arteaga incluida, de salida. Y también Llovet, en trabajo de intendencia hasta la extenuación. Pero, sobre todo, una labor calmada, capaz de recuperarse de malos momentos, de un 0 de 9 desde el triple y de resistir las embestidas colegiales para saber jugar con el +10 (65-55) de mitad del último cuarto.

Y, ¿el Estu? Un rival distinto, la misma historia de siempre. Comenzó con fuerza, hilando buenas jugadas para los exteriores, que le dispararon con un 6 de 9 desde el triple hasta el 17-27 al inicio del segundo cuarto. Giedraitis y Roberson hacían de estiletes. Delgado controlaba bien el rebote (13, 6 ofensivos), mientras Gentile luchaba con sus fantasmas.

Gentile, solo 13 minutos por un problema en la nariz

El italiano lo falló todo en sus primeras intervenciones (0/5) menos dos tiros libres y solo jugó 13 minutos. Ni uno en el tercero ni uno en el cuarto por un problema en la nariz (puede estar rota, en palabras de Javi Zamora) tras un choque. Desde ahí, desde esa ventaja en el minuto 7, lo cotidiano, caída poco a poco en el marcador hasta llegar a los instantes finales por detrás, pero con alguna opción que se disipa cuando se llega al minuto 40.

Desde ese +10, y sin Gentile, el Andorra se recuperó. Se lamió las heridas y se lanzó a por el partido. De la nada al todo con un parcial 20-6 en siete minutos. Los estudiantiles solo anotaron una canasta en juego en ese lapso (Avramovic). Jelinek sobresalió con 8 puntos gracias a dos triples después de una sequía de nueve fallos de arranque desde perímetro para el MoraBanc. Llegaron al descanso por delante, 37-33.

Una diferencia que se abrió por cuatro pérdidas seguidas del Estu (41-33), que transformó su defensa para agobiar a su rival. Zona mixta, híbrida con Giedraitis en el uno contra uno sobre su par. El Andorra colapsó y con 14 de los 17 puntos entre Avramovic y Roberson, los colegiales alcanzaron el último cuarto solo dos abajo (52-50). El serbio cerró con 21; el estadounidense, con 14.

Bueno momento de Gielo

Buen trabajo, buena remontada para recuperarse en un choque que se resolvió definitivamente con la explosión de Gielo: 7 puntos en casi 120 segundos para infligir un duro latigazo. Del empate a 55 tras triple de Brown al 65-55 (min. 34) que los colegiales no pudieron superar. Oriol Paulí aumentó su cuenta hasta los 16 tantos para convertirse en el máximo anotador en los locales, que finiquitaron el último cuarto con 30 puntos.

Sexta derrota en siete partidos para el Estudiantes, que aún no sabe lo que es ganar en Andorra (10-0) y que debe conseguir hacer redondos los partidos: unir los grandes primeros minutos con los intermedios. Si no, será imposible que los nervios no empiecen a atenazar a un club que vive con ellos desde hace años.

Robertson machaca al Zaragoza: 37 puntos con nueve triples

Monbus Obradoiro venció este domingo por 102-91 a un Casademont Zaragoza que no pudo frenar el recital ofensivo del escolta canadiense Kassius Robertson, autor de 37 puntos con nueve triples, y que dio a su equipo la primera victoria después de siete derrotas consecutivas. 

El encuentro comenzó frenético, con ambos equipos encadenando canastas sin descanso y con un altísimo nivel de acierto por ambas partes, lo que llevó a que en menos de tres minutos los dos contendientes se situasen ya en dobles dígitos de anotación (10-11). 

De este intercambio salió beneficiado en primera instancia un Obradoiro en el que brillaron Laurynas Birutis y Kassius Robertson y que llegó a colocarse nueve arriba (20-11), aunque la salida a cancha de Jason Thompson dio más consistencia a su juego interior y facilitó que se acercasen al conseguir un parcial de 2-10. 

Un triple de Robertson con el tiempo casi finalizado cerró el primer cuarto con marcador de 28 a 23. 

La entrada de jugadores de la segunda unidad no hizo disminuir el ritmo anotador de los locales en el inicio del segundo cuarto, ya que el Obradoiro llegó a despegarse hasta los catorce puntos de ventaja (39-25) después de dos triples convertidos por Chris Czerapowicz. 

En un momento de dificultad, el Zaragoza volvió a encontrar argumentos para aferrarse al partido y, de la mano de los triples del talentoso Dylan Ennis y de un mejor trabajo defensivo, consiguió otro parcial favorable de 0-8 para recortar distancias con el club gallego. 

Sin embargo, la intensidad defensiva aragonesa se tradujo también en una acumulación de faltas que, en el último tramo del segundo cuarto, facilitó al Obradoiro sumar con frecuencia desde la línea de tiros libres y dejar la diferencia al descanso en diez puntos (47-37). 

No obstante, el mayor problema para los visitantes estaba por llegar, ya que la explosión anotadora del Obradoiro en la reanudación -culminada por dos triples consecutivos de Robertson- los dejó 19 abajo en el marcador (58-39), provocando que Sergio Hernández tuviese que solicitar tiempo muerto para frenar la sangría.

La vuelta a cancha de un Nicolás Brussino desaparecido por problemas de faltas y los puntos de Ennis -el mejor de su equipo en este choque- trataron de mantener al Zaragoza en el partido, pero no fueron suficientes para frenar a un Robertson en estado de gracia ni a un Birutis dominante en la pintura, principales responsables de que la diferencia creciese hasta los 27 tantos (77-50).

En pleno vendaval, el equipo maño apenas pudo resistir y cerró el tercer cuarto demasiado lejos del Obradoiro como para soñar con la victoria (85-61).

Los intentos de Rasheed Sulaimon y de Ennis, demasiado solo y empeñado en hacer la guerra por su cuenta, acercaron a once puntos (95-84) a un Zaragoza que no dio su brazo a torcer y que incomodó con su presión a toda pista, pero que afrontaba un reto titánico a la hora de remontar el partido.

Un triple de Sulaimon consiguió incluso bajar de diez puntos (95-87) la diferencia ante la desconexión de un Obradoiro temeroso de cerrar sin apuros la victoria después de siete derrotas consecutivas, aunque finalmente terminó llevándose el encuentro al hacer valer la abultada renta acumulada.

Desde el tiro libre, Álvaro Muñoz puso la rúbrica a un partido ya cerrado.

Candidatos para cubrir la baja de Randolph en el Real Madrid

La gravísima lesión de Anthony Randolph ante el Olympiacos, una rotura del tendón de Aquiles que le llevará a estar entre 8 y 10 meses de baja, es un quebradero de cabeza para el Real Madrid. Ha llegado en un momento en el que no han ni podido hacer frente a la marcha de Facu Campazzo a la NBA fichando un relevo. Ahora sí tienen que moverse. Las dos piezas que se pedían para reforzar y dar más garantías al entrenador, Pablo Laso, eran un base y un pívot; no ha llegado ninguno de los dos, pero el problema de Randolph hace que el club deba decantarse finalmente por buscar a alguien para las posiciones interiores. 

Randolph tiene contrato hasta 2023, por lo que se espera que complete su recuperación y esté disponible para el comienzo de la próxima temporada. 

La crisis de ingresos que ha forzado la pandemia del COVID-19 ha hecho que se diera orden a la sección de baloncesto de no gastar lo que no se necesitase. El fichaje de Alberto Abalde, por el que se pagó una cláusula de 1,5 millones de euros el pasado verano, fue considerado suficiente desembolso. 

Randolph tiene exactamente el mismo perfil que Trey Thompkins, el que le acompaña en la posición de ‘4’. Por esa parte están cubiertos. Dos jugadores que son muy fiables en el tiro de tres pero que gozan de altura y experiencia suficientes como para jugar en el poste bajo en ataque y capturar rebotes que den segundas oportunidades. 

Hay algún punto que comentar sobre una posible incorporación en una posición interior… Lo primero, la nacionalidad. Es preferible que sea comunitario, pero no obligatorio. Laso ha estado haciendo convocatorias en los últimos años por tener tres extras en vez de dos, lo permitido en la Liga Endesa. Además se puede retomar la nacionalización de Deck, en suspenso desde hace un tiempo. Lo segundo, la posición. No tiene por qué ser ala-pívot, que es la posición que ocupa Anthony Randolph, porque el que requiere algo de descanso es Walter Tavares y se puede ampliar la participación de Felipe Reyes y jugar muchos minutos con Usman Garuba por fuera. 

Dos que le vendrían como un guante 

· Gustavo Ayón. El mexicano abandonó el Madrid hace un año y medio para buscar una oportunidad en la NBA, acercándose a América del Norte por una cuestión familiar, pero no resultó. Cazó un contrato en un Zenit repleto de exACB y dirigido por Joan Plaza (y luego por Xavi Pascual, que continúa ahora) en el que siguió haciendo buenos números. Hace unas semanas terminó una pequeña aportación con los Astros de Jalisco de la LNBP, por lo que está libre. Ayón, de 35 años, conoce la casa, donde estuvo de 2014 a 2019, y ha manifestado su deseo de volver.

· Jock Landale. También se ha quedado como Ayón. Ha intentado ir a la NBA, pero no ha obtenido un contrato. En su caso no se quedó jugando, como hizo Facu Campazzo con el Madrid, sino que se quedó libre tras no renovar con el Zalgiris de Kaunas. Este mes ha regresado a Australia para fichar por Melbourne United, uno de los clubes de referencia de la NBL, pero lo lógico sería que en su contrato tuviera una cláusula de salida para jugar la Euroliga. El Barça fue tras él el pasado verano. Promedió 10,4 de valoración en la competición europea la última temporada.

Lo que puede dar el mercado europeo 

· Quincy Acy. Está en las agendas de los clubes importantes del continente después de destacar en el Maccabi de Tel Aviv el año pasado. Apurando opciones en Estados Unidos sigue libre todavía. Es muy rápido y tiene un gran físico, siendo más bajo que Randolph pero con otras características similares. Ha jugado siete años en la NBA, por lo que experiencia no le falta.

· Tarik Black. Otro que dejó Israel cuando explotó la pandemia. En su caso había desavenencias con el entrenador, pero es un interior de garantías. En su caso, pívot para ganarle minutos a Tavares. Fortísimo y con capacidad cerca del aro, llegó a jugar en los Lakers y los Rockets. 

· Jonas Jerebko. Es sueco, por tanto es comunitario, y llegó a hacer una prueba con el Real Madrid cuando tenía 15 años. Tiene equipo, el Khimki, pero está de capa caída y junto a Janis Timma es uno de los señalados por el mal juego que están practicando en la Euroliga y podría salir. Cumple con el perfil de Randolph, siendo brillante en el juego de bloqueos y de tiro exterior.

· Kosta Koufos. Estuvo en el CSKA el año pasado y no cumplió las expectativas, pero nadie le quita los años que pasó en la NBA. Destaca en el bloqueo y continuación, aunque no fuera del perímetro. Tiene nacionalidad griega aunque es de EE.UU.

· Colton Iverson. Está jugando en Oceanía después de salir del Zenit y no encontrar acomodo en otro equipo. Pívot clásico, sin tiro desde fuera pero extracorpulento para poder cubrirle las espaldas a Tavares. Conoce España tras haber jugado en Vitoria o Tenerife. En su día obtuvo un pasaporte de Guinea-Bisáu, lo que le hace ser comunitario por el Acuerdo de Cotonú.

Descartes de la NBA 

· Frank Kaminsky. Después de ser sorprendentemente cortado por los Kings, es libre. Y el Fenerbahçe de Igor Kokoskov ya se ha interesado en él, según la prensa turca. Se hace difícil pensar que no haya otro equipo de la NBA que apueste por él.

· Skal Labissiere. Es haitiano, por lo que es comunitario como ‘cotonú’. Zurdo y fino, como Randolph, no tiene tanto acierto desde fuera pero sí se defiende bien en el poste bajo y con el ‘roll’. Los Knicks son los que han decidido no contar con él.

· Jonah Bolden. Está sin equipo tras no triunfar en los Sixers de su compatriota Ben Simmons y ser rechazado por los Suns un tiempo después. No ha jugado desde febrero. Es joven, ex del Maccabi, sabe jugar por dentro y por fuera y se ajusta a las necesidades del Madrid a la perfección.

· T.J. Leaf. Es israelí y acaba de ser cortado por Oklahoma City. Fue una apuesta ‘europea’ de los Pacers al igual que lo fue Goga Bitadze y no les ha resultado. 

· Noah Vonleh. Ha probado en la pretemporada con los Bulls, pero ya es libre. Fue top-10 del Draft 2014, sin llegar a romper a jugar nunca.

· Henry Ellenson. Ha jugado cuatro años en la NBA, tres de ellos en los Pistons. Destacó en etapas de formación. Más pívot que ala-pívot.

· Taj Gibson. Sería extraño que no tuviera un contrato, aunque fuese por el mínimo, en alguna franquicia. De no lograrlo, es el sustituto que, por lo que conoce el juego, casa perfectamente para legar a Madrid hasta final de campaña. Tiene 35 años. 

· Joakim Noah. Ya ha salido de la rueda en Estados Unidos. Su agente es Bill Duffy, que guarda buen recuerdo del Real Madrid porque también representa a Doncic.