Solo Messi y Benzema tienen la misma madera que Embarba

Justo a tiempo, tras superar la COVID-19, se recuperó Adrián Embarba en la primera vuelta para reencontrarse con el Rayo Vallecano. Para rememorar sus siete temporadas en Vallecas y especialmente sus registros de la pasada campaña, 11 asistencias (además de siete goles) que le llevaron a fichar por el Espanyol y a terminar el curso siendo el máximo pasador de Segunda aun habiéndose marchado en enero. Ahora, justo un año después, el extremo recibirá al Rayo en el RCDE Stadium liderando una estadística muy diferente.

Foto de Embarba

Se ha convertido Embarba, muy a su pesar, en el jugador de Segunda y de todo el fútbol profesional español –igualado solo por Lionel Messi y Karim Benzema, palabras mayores– que más disparos estrella en la madera de la portería rival. Con el del pasado sábado en Montilivi contra el Girona en una rosca que había superado a Juan Carlos Martín, lleva cinco esta temporada, por delante de los cuatro de Gerard Moreno e Iñaki Williams y los tres, entre otros, de su compañero Javi Puado y del goleador del Almería Umar Sadiq. También se topó con los postes el atacante perico ante Albacete, Mirandés, Leganés y Cartagena.

El desatino de Embarba –o su puntería fina, que hay que tenerla para acertar con el palo– erige también al Espanyol como el equipo profesional, junto al Real Madrid, que más veces ha estrellado sus sueños con la madera esta temporada. En hasta 12 ocasiones ha chutado al poste, por las 11 del Oviedo y del Zaragoza, y las diez del Atlético de Madrid, el Valladolid y el Leganés. Además de los cinco palos del extremo y los tres de Puado, en el Espanyol han corrido esa suerte Wu Lei (dos veces), Raúl de Tomás y Lluís López.

Escudo/Bandera Espanyol

La representativa jornada 23

Con tanta madera, y a pesar de que lleva cinco goles esta campaña con el Espanyol, no consigue marcar Embarba desde el pasado 7 de noviembre, frente al Lugo. Y, con otras cinco asistencias, ninguna acaba en gol desde el 2 de diciembre en Cartagena.

A pesar de su peso innegable en el equipo de Vicente Moreno, se encuentra por ahora lejos de esos dígitos, 11-7, de cuando dejó el Rayo hace un año para enrolarse en el Espanyol. Lo hizo tras la jornada 23, exactamente la misma en que ahora los vallecanos visitarán Cornellà. Le queda todo un mundo por delante para revertir los guarismos, bastará con redirigir su pulso un par de centímetros.

Keidi Bare, la pared maestra

El fichaje de Keidi Bare se desarrolló por capítulos, como una serie de Netflix cuyo desenlace estaba cantado desde un comienzo pese a los giros de guion. El Espanyol ya había puesto sus ojos en el albanés antes incluso de que finalizara la temporada en Primera. Hasta algunas fuentes apuntaron que podría existir un compromiso escrito entre todas las partes: el mediocentro recalaría en un mejor club, el Málaga obtendría un ingreso y el Espanyol, reforzarse con una pieza que le faltaba en su año en Segunda. Al final, la operación se cerró en dos millones.

Foto de Keidi

Han transcurrido cuatro meses de aquel desenlace y Keidi Bare, tras un inicio falto de ritmo y con lesiones, se ha convertido en la pared maestra del equipo de Vicente Moreno, un complemento ideal debido a su recorrido, lo que provoca que los laterales puedan ser extremos y el equipo no se resienta defensivamente. Partido a partido, el ex del Málaga ha ido encajando, mejorando sus prestaciones, y ahora parece que será el mediocentro posicional titular hasta que finalice el campeonato, por delante de Pol Lozano, Fran Mérida y un David López asentado atrás.

Escudo/Bandera Espanyol

En Girona, incluso, pudo golear en un centro de Raúl de Tomás que remató a bocajarro  y desbarató el meta Juan Carlos. Una muestra más de su capacidad para abarcar varias zonas del campo, como se puede comprobar en el gráfico que ilustra esta información ante el Castellón. El albanés, con un alto porcentaje de acierto en el pase, ocupa prácticamente todas las zonas centrales del mediocampo.

Keidi Bare ante el Castellón.

Keidi Bare ante el Castellón.

Uno de los aspectos del juego que ha corregido el centrocampista es la efectividad en el pase. Ante el Logroñés, por ejemplo, Bare perdió 17 balones, por solamente ocho en Girona o tres ante el Castellón. Más arropado, el albanés también ha mejorado su índice de tarjetas sin perder agresividad, pues solamente ha visto dos en los partidos que acumula (en total 11, siete de titular). A sus 23 años, el Espanyol ha podido ganar un jugador de futuro, el único de los fichajes de verano que está teniendo continuidad salvo Miguelón, que llegó cedido. En caso de lograr el ascenso, solamente quedará desvelar la incógnita de su rendimiento en Primera, una categoría con menos espacios y donde más se penalizan los errores.

El caso Meléndez: 12 años y 11 partidos en Primera

A los aficionados al fútbol en los años 80 la imagen de Carlos Meléndez, quien hoy celebra sus 64º aniversario, les evoca a un bigote y a un banquillo. Inconfudible la fotografía del guardameta vasco que se ganó el apodo de Macario, el muñeco de José Luis Moreno, debido a su parecido, y que después de pasar 12 temporadas por dos clubes históricos como Espanyol y Athletic solamente jugó 11 partidos en Primera División, a la sombra de Andoni Zubizarreta y Thomas N’Kono.

La carrera de Meléndez cambió el 27 de octubre de 1980, curiosamente ante el Espanyol y un día después del aniversario de la fundación del club perico. Guiños del destino. Después de jugar dos temporadas con 18 y 19 años en el Arenas de Getxo, Javier Clemente se lo llevó al filial del Athletic, donde jugó una campaña y se ganó el ascenso al primer equipo. De él hablaban que era un portero valiente y flexible de 1,80. Después de la retirada del Chopo Iribar, quien ocupa la portería rojiblanca de 1962 a 1980, al siguiente portero se le examinó como a un extrarrestre.

Escudo/Bandera Espanyol

Había empezado el curso Aguirreoa, pero un 7-1 sonrojante ante el Real Madrid le dio la alternativa a Meléndez. En los primeros cuatro partidos, el Athletic recibió cuatro tantos y sumó cinco puntos (las victorias valían dos), un buen arranque. Pero se torció en Murcia, con un 5-4 en el que Meléndez no estuvo acertado, y en el 1-2 en San Mamés ante el Espanyol. Urbano Ortega anotó un gol de cabeza en el que el meta vasco salió a destiempo. La grada de La Catedral lo juzgó. Clemente lo devolvió al banquillo y hasta el curso 1985-86 solo actuó seis partidos más, ninguno de Liga: Zubizarreta se asentó en el equipo y el club ganó dos ligas.

Escudo/Bandera Athletic

De una noche de Brujas a tocar el cielo

Llegó luego al Espanyol, de la mano de Javier Clemente. De la sombra de Zubizarreta a la de N’Kono, otro de los porteros más carismáticos de la historia de LaLiga y de los años 80. Pese a ello, Meléndez se ganó el cariño de todos los aficionados pericos porque le tocó lidiar con dos partidos trascendentes en la historia del club: las semifinales de la UEFA de 1988 y los penaltis que devolvieron al Espanyol a Primera en 1990.

Meléndez le detuvo el penalti a Villa y Albert Albesa marcó el definitivo. El Espanyol regresaba a Primera

En la campaña 1987-88, Meléndez disputó cinco encuentros, dos de ellos de la famosa UEFA en la que el Espanyol perdió la final en Leverkusen. Tan dolorsa como inolvidable. El vasco jugó en Vitkovice, en los cuartos de final (0-0), y ante el Brujas en semifinales (2-0). Pese a la derrota, el equipo perico logró pasar a la final después de remontar en la prórroga jugada en Sarrià, uno de los encuentros más icónicos del anterior estadio.

La temporada 89-90, en Segunda, fue el curso con más participaciones, hasta nueve. Jugó siete partidos de Liga y la promoción ante el Málaga. En Sarrià el partido acabó 1-0, como en La Rosaleda. La eliminatoria se decidió en los penaltis. Meléndez le detuvo el penalti a Villa y Albert Albesa marcó el definitivo. El Espanyol regresaba a Primera. Meléndez, dos años después, como suplente de nuevo de un Espanyol que esquivó el descenso al final, decidió colgar las botas.

Pedrosa, de alternativa a intocable

Con 1.318 minutos jugados, titular en 15 de los 16 encuentros, Adrià Pedrosa ya no es una alternativa a Dídac Vilà en el lateral izquierdo, sino un futbolista intocable. Ya es el sexto con más minutos, solo superado por la columna vertebral del equipo, de la que, poco a poco, se ha unido Pedrosa. El lateral izquierdo, internacional Sub-21 y que en marzo se perderá dos semanas de LaLiga SmartBank si finalmente lo cita Luis de la Fuente, está viviendo un momento dulce.

“Me siento importante, juego todo, pero quiero ayudar al equipo a lograr el objetivo”, se arrancó el de Gavà: “El año pasado las cosas no salieron como uno quería. Las cosas me salen ahora bien, veo confianza en los técnicos y quiero seguir así”, explicó. A sus internadas veloces por el costado izquierdo se suma su mejora defensiva, por lo que han convertido a Pedrosa de nuevo en el futbolista que deslumbró en su estreno en la máxima categoría en el curso 2018-19.

Escudo/Bandera Espanyol

Encima de su moto, el Espanyol sigue a buena velocidad hacia el ascenso aunque se dejara los tres puntos en Montilivi. Sin embargo, la lectura de la plantilla, también del joven lateral, es positiva. “A nadie le gusta perder, pero la actitud y el trabajo del equipo eran buenos, era complicado perder ese partido. Si jugamos así conseguiremos el objetivo... El fútbol son números y hay que ganar siempre. Es complicado que se escapen los tres puntos así. Queremos jugar ante el Rayo como en Girona, incluso mejorando los detalles”, reflexionó.

Foto de Adrià Pedrosa

El Rayo es uno de los equipos clasificados para los octavos de final de la Copa del Rey, eliminatoria que disputará esta semana (se mide este miércoles al Barcelona), por lo que Pedrosa espera que el equipo “aproveche el cansancio”, por eso “saldremos a por el partido”. El lateral espera repetir en su posición: “El trabajo de cada día sirve para demostrarle al técnico que puedo ser titular, pero no me conformo. Dídac lo da todo y debo estar preparado por si no juego. Él seguro que lo haría bien”.

Para cerrar su intervención, Pedrosa desveló el mensaje de Vicente Moreno al vestuario cuando empezó la temporada. Recalcando que esta competición se hace larga y que la segunda vuelta será más complicada: “Se hará larga, pero el técnico ya nos lo advirtió. Estamos unidos, juntos y con ganas de sacar cada partido adelante. Tenemos que ganar, pasar cada semana y seguir arriba”.

La RdT-dependencia

Tres disparos a puerta, dos bloqueados entre Juan Carlos Martín y el rostro de Jordi Calavera, y dos fuera. Tal es el balance ofensivo de Raúl de Tomás en la desdichada derrota del Espanyol ante el Girona. Una falta de efectividad que no le va a la zaga a la del resto del equipo, que reunió otros 20 remates y tampoco marcó, pero que llama la atención por tratarse del ‘pichichi’ de Segunda, porque viene de una frustración que ya exteriorizó la anterior jornada contra el Castellón y porque enlaza tres fechas ligueras sin anotar, en un equipo que depende –como les sucede a la inmensa mayoría– de su máximo goleador.

Foto de De Tomás

Que el Espanyol precisa de los goles de Raúl de Tomás es una evidencia que demuestran los números. Habiendo disputado las 22 jornadas, lleva 12 goles repartidos en diez partidos, en los que el Espanyol ha sumado ocho victorias, un empate y solo una derrota (esta, precisamente, contra el Girona en la primera vuelta). En los otros diez encuentros en que no ha visto puerta, ha cosechado el conjunto perico seis triunfos, dos empates y hasta cuatro derrotas. Dicho de otro modo, cuando él marca, el Espanyol logra el 83,3 por ciento de los puntos posibles –lo que, extrapolado a estas alturas, le supondría llevar 55 en lugar de los 45 reales–; cuando no anota, consigue el 55,5 por ciento, por lo que tendría solo 36 puntos sin los goles del madrileño.

¿Y a qué se debe su actual parón goleador? Indudablemente, a la ineficacia. Si bien es cierto que ante Las Palmas no llegó siquiera a rematar, contra el Castellón tiró cinco veces (dos a portería), por las siete (y tres a puerta) del sábado en Montilivi. Esto es, 13 disparos (cinco a puerta) sin gol. Una barbaridad teniendo en cuenta que, hasta ese momento conseguía De Tomás convertir uno de cada cuatro tiros, 12 dianas en 49 disparos, por lo que de no haber cambiado su puntería habría acumulado otros tres goles en estas jornadas en que no ha ‘mojado’.

Escudo/Bandera Espanyol

Otro ejemplo de esa pólvora mojada es que en ninguno de los diez encuentros en que marcó había necesitado rematar más de tres veces a portería y que en cinco de ellos, la mitad, convirtió todos los chuts que fueron entre los tres palos: frente a Oviedo (en que estableció un doblete), Ponferradina, Málaga, Fuenlabrada y Girona en el RCDE Stadium.

Una puntería que temporalmente se ha perdido, lo cual se puede achacar a la propia ofuscación de querer marcar y no conseguirlo o a un criterio mucho más técnico, como su ubicación a menudo alejado del área, lo que impide que llegue a remate tan aseado como debiera, si bien esto ya le ocurría cuando sí anotaba.

El último tanto de Raúl de Tomás fue su golazo al Almería, el 20 de diciembre.

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El último tanto de Raúl de Tomás fue su golazo al Almería, el 20 de diciembre. Alex Caparros (Getty Images)

De todos modos, no es la primera sino la segunda vez esta temporada en que De Tomás se queda a cero durante tres jornadas consecutivas. La anterior mala racha comenzó ante el Rayo Vallecano, que además de ser su exequipo es el próximo rival, con el que tratará de rehacerse. En la primera ocasión, después de tres partidos de vacío, el ‘pichichi’ encadenó cinco marcando. A partir del domingo cabrá ver si la historia se repite.

El Espanyol rompe la máquina

Me da vergüenza decir que lo hicimos bien y no ganamos, pero es que esa es la realidad”, reconocía sonrojado Vicente Moreno. “Le he dicho a Juan Carlos que menudo cabr…”, confesaba Adrián Embarba, excompañero del guardameta. “Lo hemos intentado de todas las maneras posibles, pero la pelota no quería entrar”, se lamentaba Adrià Pedrosa. Lo cierto es que perdió el Espanyol ante el Girona (1-0), pero también lo es que reventó la máquina de las estadísticas. La producción ofensiva fue de récord, en esta temporada y en mucho tiempo. Un castigo histórico.

Escudo/Bandera Espanyol

27 fueron las veces que remató el Espanyol en Montilivi, una barbaridad; diez llevaba a la media hora de partido. Pero no fueron chuts a voleo, sin criterio, sino con toda la intención del mundo. Ocho se dirigieron a puerta, lo nunca visto en el equipo de Vicente Moreno, y siete se toparon con intervenciones –alguna portentosa– de Juan Carlos Martín, en la que muy probablemente fuera la mejor actuación de su carrera profesional. Otros 12 se marcharon fuera, alguno rozando la meta, y dos directamente se estrellaron en el palo.

Remates a puerta del Espanyol

Partido Remates a puerta Resultado
Girona vs Espanyol  8 Derrota
Sabadell vs Espanyol 7 Victoria
Espanyol vs Castellón 7 Victoria
Espanyol vs Albacete 6 Victoria
Espanyol vs Sporting de Gijón 6 Victoria
UD Logroñés vs Espanyol 6 Victoria
Espanyol vs Mirandés 5 Victoria
Espanyol vs Real Zaragoza 5 Victoria
Málaga vs Espanyol 5 Victoria
Espanyol vs Alcorcón 5 Victoria
FC Cartagena vs Espanyol 5 Victoria
Espanyol vs Lugo 5 Victoria
Espanyol vs Almería 5 Victoria
Espanyol vs Girona 4 Derrota
Tenerife vs Espanyol 4 Empate
Espanyol vs Ponferradina 3 Victoria
Espanyol vs Mallorca 3 Empate
Fuenlabrada vs Espanyol 2 Empate
Real Oviedo vs Espanyol 2 Victoria
Leganés vs Espanyol 1 Derrota
Las Palmas vs Espanyol 0 Derrota
Rayo Vallecano vs Espanyol 0 Derrota

Fueron una locura, 40, los centros al área que intentó el Espanyol, y otra barbaridad, cinco, las grandes ocasiones falladas, cuando el promedio del conjunto blanquiazul es de 1,41 por partido, lo lo que es lo mismo, 31 en las 22 jornadas que se han disputado hasta la fecha. La posesión, de un 64,11 por ciento, no fue en absoluto estéril en cuanto al arrollador juego ofensivo desplegado, sí por el resultado final.

En cuanto a los nombres propios, tres remates a puerta realizó Raúl de Tomás, por dos de Nico Melamed, tres fuera lanzó un Javi Puado que se convirtió en uno de los mejores –sino el mejor– futbolista del Espanyol ante el Girona y cuatro en total tuvo en sus botas Embarba, contando su palo. Pero también jugadores menos prolíficos en ataque, como David López o Keidi Bare, dispusieron de su ocasión clara. Un asedio que no valió ni para puntuar, pero que sí puede marcar el camino.

La cabalgata de las valquirias

Sobre la justicia. Aunque la injusticia es un valor muy relativo, por no decir inaplicable en el mundo del fútbol, si hubiera un partido que pudiera justificar el concepto este triunfo del Girona ante el Espanyol. Estaba el asedio del Espanyol siendo impresionante –diez disparos acumulaba a la media hora– cuando Pablo Moreno, en el primer tiro a puerta de los rojiblancos, establecía un 1-0 a la postre valiosísimo. Definitivo.

Las valquirias. El ataque y gol perico se sucedió en la segunda mitad, mientras duró la gasolina y las cabezas sin ofuscarse contra los palos y el omnipresente Juan Carlos, como si sonara por la megafonía de Montilivi esa Cabalgata de las Valquirias de Wagner y sobrevolaran los helicópteros de Apocalypse Now. Y no era para menos, pues si las valquirias eran unos seres mitológicos que iban recogiendo a los caídos en la batalla, en el caso del Espanyol se llevaron dirección Mallorca el (co)liderato de Segunda, paradójicamente, en uno de los mejores partidos y de los más corales de la etapa Vicente Moreno. No merecieron empatar, ni ganar, incluso merecieron golear. Inexplicable.

Escudo/Bandera Espanyol

Un once definido. No contuvo sorpresas el equipo inicial presentado por Vicente Moreno, a diferencia de lo sucedido en la Copa ante Osasuna. Y eso quiere decir que cuenta el Espanyol con una alineación de gala, que se puede casi recitar de memoria, pero también que el nivel entre esos elegidos y el fondo de armario se puede estar distanciando peligrosamente. Hoy por hoy, la única pugna por la titularidad que parece vigente es la del eje de la zaga, con Cabrera y Calero alternándose y con Lluís López aún lesionado. Arriba, se acabó de comprobar en Montilivi que Nico Melamed le tiene ganada la partida a Melendo y que al entrenador le viene de perlas esa dualidad de Puado, ya alejado de la banda, como enganche y segundo punta.

Antiderbi. Se empieza a describir este Girona-Espanyol (o viceversa) como derbi, y lo cierto es que la rivalidad se encuentra por las nubes, y eso que en esta ocasión no hubo público. Pero hace cuatro años esa rivalidad ni siquiera existía. Y pocos derbis cuentan con la singularidad que presenta este: que nunca se sabe cuándo se va a disputar el siguiente. ¿Será la próxima temporada? ¿Dentro de una década? ¿En qué categoría? Una de las pocas tradiciones que sí se podían asociar a este partido se rompió en esta ocasión, puesto que por primera vez no se llevó la victoria el equipo visitante. Y no será porque el Espanyol no lo intentó.

Viejos amigos. Y al borde del descanso, poco antes del 1-0, se encargó el realizador de repetir una de esas acciones que ya evocan a la tradición. Un balón dividido por el que saltan Stuani y David López, en el que el charrúa le deja caer el codo, esta vez sin fractura nasal. Estaba tan cerca de la banda que lo protestaba Vicente Moreno, aunque bien hubiera hecho en protegerse por si acaso. Hablando de viejos amigos, por cierto, los dos primeros capitanes del Espanyol la temporada pasada fueron noticia este sábado. Javi López, que debutaba con el Adelaide United, brindó su primera asistencia. Y Víctor Sánchez estrenó su casillero en el Western United con un golazo. Les sienta bien Australia, en las antípodas, como lo está de lo merecido o de lo justo la derrota del Espanyol en Montilivi.

Moreno: “Da vergüenza decir que lo hicimos bien y no ganamos, pero es la realidad”

Con cara de pocos amigos, Vicente Moreno compareció en la sala de prensa del Girona después de un excelente encuentro del Espanyol aunque acabó en derrota. Una paradoja que el entrenador valenciano explicó así: “Perder el partido no es lo que queríamos. El equipo salió de inicio hasta el final con una mentalidad ganadora. La sensación es haber hecho las cosas muy bien. Da vergüenza decir que lo hicimos bien y no ganamos, pero es la realidad. Si jugaramos diez veces así pues podríamos ganar nueve. No fuimos contundentes. Son accidentes que pasan. Hay cosas a mejorar, hay que ser más contundente en las áreas”.

Según el técnico, consideró que el equipo “tuvo una línea idéntica todo el encuentro, más allá de los últimos minutos que fue más a la desesperada”. Y destacó que “la intención de los jugadores fue magnífica, hay que felicitarlos”. “Estamos en un tramo igual que el que vino en la primera vuelta. Nuestra idea es seguir sumando para mantenernos donde estamos. Jugando como hay habrá posibilidades de ganar el siguiente encuentro”, comentó Moreno.

Escudo/Bandera Espanyol

Tampoco ocultó Francisco Rodríguez que el Girona tuvo “suerte”, pero que “la buscamos”. El técnico, que había pasado por la cantera del Espanyol de jugador, comentó que su equipo también tuvo “ocasiones” y pudo incluso “sentenciar” en los últimos 20 minutos, aunque reconoce que “Juan Carlos fue de los mejores, supimos sufrir”.

Escudo/Bandera Girona

El Girona le ha ganado los dos encuentros al Espanyol. 1-2 en el RCDE Stadium y 1-0 en Girona. “No ocultaré que ellos merecieron sacar puntos, pero les ganamos los dos partidos. No tenemos nada más que ellos, queremos crecer para llegar a su altura”. Y la recete para conseguir no es la regularidad, que ya la tienen, sino ganar más encuentros: “Solo perdimos un partido de los últimos 11 oficiales. El equipo es regular, pero tenemos que sumar más victorias. 33 puntos es un buen punto de partida de la segunda vuelta”.

1×1 Espanyol: un ataque con pistolas de agua

Diego López: El portero gallego se mostró inseguro en algunas acciones aéreas, ya que le costó atrapar los balones. El Girona no le dio demasiado trabajo y lo resolvió con suficiencia aunque con algo de apuros. No fue su mejor tarde pero no tuvo ningún tipo de incidencia en el resultado.

Miguelón: Un extremo más en el primer tiempo, en el que llegó en múltiples ocasiones a la línea de fondo y puso centros poco precisos, eso sí. Su amplitud liberó a Embarba, que jugó con total libertad. Sin balón, sufrió. En la jugada del primer gol su despeje se queda corto y luego no protege portería. Por su costado insistió el Girona con Pablo Moreno y Samu Saiz.

David López: A balón parado, dispuso de una ocasión clarísima para hacer el 0-1. Un remate franco en el área pequeña que no le cogió trayectoria a un costado y se estrelló contra Juan Carlos, el meta. En el 1-0 sale de su zona y provoca un espacio tras la pérdida de Darder. Vio un amarilla y se perderá el siguiente encuentro.

Cabrera: Volvió al equipo y mantuvo a raya a Stuani, eso sí faltó de ritimo, pues también regresaba de lesión. Exitoso en los duelos uno contra uno, solo sufrió en el segundo tiempo cuando había que defender mayores espacios. Bien por arriba y notable, en esta ocasión, cuando le tocó jugar entre líneas.

Pedrosa: Más sólido defensivamente que en la primera vuelta, incluso realizando coberturas a sus compañeros, el lateral de Gavà llegó con peligro por la izquierda aunque sus centros no encontraron rematador en la mayoría de ellos. El jugador perdió algunos balones cuando se jugó el uno contra uno en mediocampo.

Keidi Bare: El mediocampista fue de más a menos, aunque sin duda fue el futbolista que hizo un despliegue mayor. Tanto pudo marcar el 1-1 en un remate de cabeza como cortó contraataques con algunas faltas o recuperaciones cerca del área. Completó un notable encuentro en un partido poco posicional y más de ida y vuelta.

Foto de Keidi

Darder: Participa poco en el juego en un Espanyol que prioriza empezar las jugadas por los costados y luego buscar por dentro a los mediapuntas. Pero cuando entra en contacto con la jugada la mejora. Dio continuidad al juego y sus cambios de orientación dejaron a laterales o extremos en situaciones propicias. No obstante, fue partícipe del 0-1 al no poder despejar en condiciones un balón dividido.

Embarba: El madrileño se reencontró después de varias semanas por debajo de su nivel. El jugador actuó por dentro y en la derecha, estrelló un balón en el poste en un precioso zurdazo, conectó con Puado y Melamed en varias acciones y trabajó defensivamente cuando la jugada lo requería. No estuvo acertado.

Nico Melamed: El mediapunta repitió de titular y tuvo varias acciones de gol. Partió desde la izquierda pero se movió por dentro con libertad. Combinó, piso aéreo y dejó de nuevo detalles de su calidad, como una jugada en la que en una baldosa se fue de tres contrarios y remató con intención a portería. También alivió el juego cuando bajó a recibir a posiciones de mediocentro.

Puado: Tuvo la primera ocasión del partido, un zurdazo que se fue muy desviado. No tuvo el punto de mira atinado, y eso que se movió con inteligencia cuando le tocó pisar área, cuando cayó a las bandas y cuando bajó a recibir. El delantero fue el más sacrificado del ataque a nivel defensivo.

Foto de Embarba

RdT: El delantero también pudo irse del encuentro con un gol, pero Calavera, en una espectacular acrobacia, salvó el tanto en la línea de cabeza. Fue de más a menos, y busco remates en ocasiones con demasiada lentitud.

Wu Lei: Salió para jugar los 12 últimos minutos, con un Espanyol que buscaba ya la desesperada, pero el delantero chino apenas tuvo oportunidades. El equipo perico se desdibujó en ese periodo.

Mérida: Salió para cambiar el curso del encuentro, en el tramo final, pero no tuvo demasiada incidencia.

Vadillo: Disputó siete minutos, y no logró conectar con los delanteros más allá de algún centro sin éxito.

Pablo Moreno impulsa al Girona contra un Espanyol impotente

El Girona es el protagonista de las pesadillas pericas esta temporada. Si el conjunto rojiblanco fue el primero en ganar al Espanyol en su estadio, ahora le hace estrenar la segunda vuelta con una derrota. Los gerundenses fueron un muro, con muchísima culpa de Juan Carlos, y, gracias al tanto de Pablo Moreno, suman tres puntos de oro. Los pericos mostraron intensidad, intención, calidad y fútbol, pero no gol. Justo lo que sí tuvo un Girona combativo, sacrificado y solidario que sale reforzado del derbi y catapultado hacia la lucha por el playoff.

El Espanyol empezó a acosando y sometiendo al Girona y, si en el 20’, el conjunto perico se hubiera colocado 0-2 en el marcador a muy pocos le hubiera sorprendido. Tras un aviso de Puado, Melamed y David López hicieron que Juan Carlos se colocara bajo el foco y se luciera. Sus intervenciones fueron tan fantásticas como alentadoras para un conjunto rojiblanco que al verse intacto dio un paso adelante. Mucha culpa de ello la tuvo un Samu Saiz repleto de calidad y que le dio vértigo a las acciones de ataque. Pero si de calidad se trata, Embarba, que además cumplía un año de su fichaje por el Espanyol, la demostró con una acción, en el 29’, que acabó con el balón estrellándose en el palo izquierdo de la meta del Girona. Fueron minutos en los que los gerundenses se colgaron del palo y los visitantes olieron sangre, pero la falta de pegada perica fue alarmante. Ocasiones, entre Keidi Bare, RdT y Cabrera, tuvieron para aburrir. ¿Pero saben qué sucede cuando se perdona? Efectivamente, 1-0. En el 41’, Pablo Moreno, habilitado por Miguelón, aprovechó un balón que fue al espacio tras un rebote para retar a Diego López, marcar y poner por delante al Girona.

Escudo/Bandera Girona

Ya en la segunda parte, el Espanyol apareció impetuoso, aunque siguió negado de cara a gol. RdT no acertó a marcar sin portero, Calavera sacó el balón sobre la línea de gol, y Puado se topó con el palo en el 54’. Después toda la culpa fue de un imperial Juan Carlos. Para enmarcar fue su parada ante un cabezazo desde el área pequeña de Keidi Bare en el 67’. Precisamente el albanés demandó un penalti por un manotazo de Aday, pero el colegiado ni el VAR lo consideraron. Los nervios no tardaron en aparecer en el bando blanquiazul y es que derribar el muro del Girona parecía misión imposible. Y lo fue porque en los últimos minutos, al Espanyol le faltó claridad y los cambios, un tanto tardíos, no tuvieron opciones. Los de Vicente Moreno caen fuera en Liga por segunda jornada consecutiva y ponen a merced del Almería (que tiene dos partidos menos) el liderato. De momento siguen primeros, pero empatados a 45 puntos con el Mallorca.

Escudo/Bandera Espanyol

Cambios

Ramalho (45′, Enric Franquesa), Joel Barcenas (62′, Pablo Taboado Moreno), Mamadou (69′, Stuani), Valery Fernández (69′, Aday), Wu Lei (77′, Javi Puado), Fran Mérida (83′, Keidi), Vadillo (83′, Nicolás Melamed), Ibrahima Kebe (84′, Samuel Sáiz)

Goles

1-0, 40′: Pablo Taboado Moreno

Tarjetas

Arbitro: Juan Luis Pulido Santana
Arbitro VAR: Víctor Areces Franco
Enric Franquesa (44′,Amarilla) Santiago Bueno (70′,Amarilla) Embarba (73′,Amarilla) David López (74′,Amarilla

Clasificación