El Barça se orienta en Europa

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La temporada del Barça está siendo enrevesada. Difícil de entender. Muchos frentes abiertos y direcciones encontradas. En ACB, el conjunto blaugrana llegó al Clásico tercero y zarandeado por el huracán Heurtel; pero logró imponerse. En Euroliga, después de rugir como nadie hasta la jornada 15, se quedó sin aire y desfalleció: tres derrotas en los últimos tres partidos. Hoy, de alguna manera, las dos líneas de acción colisionaban. Tanto en lo geográfico como en lo tendencial. Un camino, de menos a más, se cruzaba con el otro, de más a menos. Frente al Valencia, en el Palau y en el inicio de la segunda vuelta de la Euroliga. La ecuación dio resultado: victoria holgada y cómoda (89-72), de esas en las que el marcador no engaña.

Era el tercer asalto de la temporada entre el equipo blaugrana y el taronja. En el segundo, en ACB, se imponía el Valencia con unos Dubljevic y Derrick Williams inmensos. Hoy, el primero no estaba (lleva dos partidos sin jugar tras anunciarse un positivo en el equipo) y el segundo ha terminado en unos míseros 4 puntos. Malos augurios. Todo lo contrario en el lado blaugrana, donde, hoy sí, los Abrines (16 puntos y 4 de 6 en triples para 18 de valoración), Higgins (13 y 15) o Hanga (13 y 15) han dado un paso al frente en ausencia, nuevamente, de su líder: Nikola Mirotic. A ellos, se sumó un Leo Westermann de dulce debut: 16 minutos, 5 puntos y destellos de gran calidad, como un pase sin mirar a Sergi Martínez.

Un quiero y no puedo

El Valencia arrancó el partido golpeando. En los primeros minutos, endosó al Barça un parcial de siete puntos y se mostró correoso y agresivo en la pintura. Llegó a parecer que el conjunto de Sarunas podría sufrir por ahí, donde Rolands Smits y Artem Pustovyi se han quedado solos. Pero nada. Y eso que Pustovyi, después de jugar los primeros cuatro minutos y colocar dos tapones, sólo sumaría un minuto más en todo el partido. El tiro exterior, de la mano de Labeyrie (17 puntos y 4/6 en triples), fue lo que mantuvo, más o menos, a los hombres de Ponsarnau en pie. Eso y un imponente Mike Tobey, que terminó el partido con 14 puntos, 10 rebotes, 22 de valoración y un exultante mate frente a Roland Smits, de los que dejan cicatriz (en la memoria). Mucha voluntad y poca eficiencia.

Mientras tanto, al Barça le salía casi todo. Sarunas pudo hasta hacer probaturas con una doble base formada por Westermann y Calathes (8+7+7), en detrimento de Bolmaro, con sólo un minuto en su contador. Parecía que lo del primero en 2014 no fue sólo un espejismo. Como si llevara toda un vida de azulgrana. Hanga, por el camino, le decía a Mike que él también sabía machacar: brazo estirado y perfecto para el póster. El Barça se lo podía permitir. Sólo tuvo dos borrones: al término del primer (18-12) y del segundo cuarto (38-22). El resto lo solventó con gracia. En este cara o cruz al que está jugando últimamente, le salió la parte ganadora.

Tras empezar 2021 con dos sólidos triunfos en ACB, el Valencia se ha encontrado con la primera piedra puntiaguda. Por delante, dos más: en sus feudos, ya le esperan Bilbao Basket y Armani Milán. Malos lares para resarcirse. En clave Barça, la segunda vuelta de la Euroliga empieza igual que la primera. En sus manos quedará no volver a desorientarse.