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Boyé tumba a La Nucía y le da el pase a un Elche sin brillo

Sin alardes ni florituras, el Elche pidió otra ronda de Copa. Ni brilló ni espantó las dudas ligueras el conjunto de Almirón en La Nucía. Tuvo que ponerse serio el Elche tras el descanso para no caer ante un Segunda B. Almirón, en su vuelta al banquillo tras superar el Covid-19, tuvo que recurrir a su artillería pesada en el inicio del segundo acto para superar la eliminatoria. El argentino comprobó que su fondo de armario es justo, pero al menos le dio para darse una pequeña alegría tras diez jornadas sin ganar en Liga. Boyé, nada más empezar la segunda mitad, marcó el gol del triunfo tras un zapatazo. La Nucía, de más a menos, murió de pie y tuteó durante muchas fases del choque al Elche.

La Nucía saltó al campo sin ningún tipo de complejo. El hecho de que Almirón apostase por su segunda unidad motivó aún más a los hombres de Ferrando, empeñados desde el principio en demostrar que la diferencia de categoría no debía notarse. Juan Antonio, con el Elche todavía frío, tuvo la más clara tras rematar en el primer palo un centro de Óscar Prats. El tiró salió rozando el palo y despertó al equipo de Almirón, que tuvo fases en las que se dejó dominar. Nino desaprovechó en la frontal una de esas que no perdona y disparó a las manos de Fornés. Lama sacó un remate de Carrillo casi en línea de gol y Salinas cerró el primer acto con un disparo a las nubes tras una asistencia de Nino. La Nucía también volvió a avisar con un tiro de Cabezas que obligó a Diego a realizar una buena parada. A los puntos, en ocasiones y dominio, el empate hacía justicia.

Almirón, agobiado por la imagen y el miedo, tuvo que echar mano de cuatro titulares de golpe para cambiar el rumbo del partido. El argentino recurrió a Boyé, Víctor, Rigoni y Mfulu para asestar un mazazo a La Nucía nada más empezar. Boyé se coló entre los centrales tras una peinada de Carillo y soltó un latigazo que entró por la escuadra. El gol le dio paz al Elche, pero su juego no mejoró en exceso. Al menos, tenía el partido controlado. La Nucía no le perdió la cara al choque en ningún momento. Le faltó mordiente, pero salió reforzado del primer partido de la historia de la Copa en el Camilo Cano.