El Bayern se da un festín

No tuvo problemas el Bayern de Múnich para imponerse al modesto Bremer SV de la quinta división en su debut copero y avenzar a la segunda ronda de la Pokal. Todo lo contrario: los pupilos de Julian Nagelsmann endosaron un durísimo 12-0 al cuadro hanseático y, de esta manera, se clasificaron para la fase en la que, sorprendentemente, cayeron el curso pasado. Una derrota en los penaltis ante el Holstein Kiel, de segunda, enterró las esperanzas que había depositado el cuadro, por entonces dirigido por Hansi Flick, en revalidar el sextete de la temporada anterior. Lo de ahora pinta muy diferente.

Escudo/Bandera Bayern

El choque en el Weserstadion, estadio del Werder Bremen que acogió el choque debido a la posibilidad de albergar un total de 10.000 aficionados, comenzó como era de esperar. El Bayern, con poco habituales en el once como Sarr, Richards o Choupo Moting, no tardó en adueñarse del esférico y ponerse por delante en el marcador. Un zurdazo de Choupo-Moting a los siete minutos de partido abrió la lata para un Bayern que fue a por más. Y nunca dejó de ir a por más. Y consiguió más. El asedió muniqués terminó con cuatro dianas más antes del descanso, obras del joven Musiala, de Warm en propia y otros dos de Choupo-Moting para cerrar el hat-trick.

Nagelsmann hizo algún que otro cambio, pero el Bayern siguió a lo suyo y enterró a un pobre Bremer SV. El rival apenas vio el cuero, solo se dedicó a correr detrás de él y evitar males mayores. No lo logró. Le cayeron siete más: Musiala hizo su segunda diana, Choupo-Moting cerró su póker personal y Sané se redimió tras los pitos recibidos el pasado domingo frente al Colonia (3-2) en Bundesliga. Ya iban ocho. Pero los de rojo no pararon. Y terminaron destrozando a un Bremer SV que recordará este 25 de agosto de 2021 como una de las noches más negras de su historia. Tillmann, Cuisance, Sarr y Tolisso cerraron la docena. Descomunal.