El Madrid se asegura a Heurtel para la próxima temporada

La rescisión de Thomas Heurtel del Barcelona tenía que tener no uno sino varios porqués. El principal es tener un plan trazado. En él el principal equipo para llevárselo era y es el Real Madrid. El club blanco ansiaba poder haberle fichado ya para lo que restaba de año, pero la falta de acuerdo del jugador y su ya ex-equipo dejó la operación en reposo. El 6 de enero acabó el plazo para poder inscribir en otro equipo de la Euroliga a un jugador que la hubiera jugado esta campaña

Heurtel no podrá jugar la Liga Endesa por una cláusula incluida en el acuerdo de desvinculación con el Barça. Eso hace que tampoco vaya a fichar por el Real Madrid para jugar sólo la competición nacional. Pero a partir de julio es libre para irse a cualquier equipo y ahí, ya sin ningún lastre, entrará de nuevo en escena el Madrid. 

Chema de Lucas (Movistar+) avanza que esa negociación ya ha finalizado con el siguiente resultado: Thomas Heurtel será jugador del Real Madrid la próxima temporada y con la opción de prolongar el acuerdo un año más, hasta 2023. El francés arrastraba también un contrato con esa posibilidad de ampliación en el Barcelona, algo que finalmente no se ha dado por las evidentes diferencias entre ambas partes. AS ya informó al finalizar el plazo de la Euroliga de que las conversaciones entre Heurtel y Madrid iban por buen camino y el destino final era el 1 de julio, momento en el que el jugador sería completamente libre

La baja de Campazzo ha pesado demasiado a un equipo que venía lanzado antes de la pandemia y que, con la marcha del argentino a la NBA, ha perdido fuerza en el puesto de base. Los planes del Madrid para encajar a Heurtel en este esquema son todavía desconocidos. 

El Real Madrid tiene, como los demás clubes, un problema económico derivado de la pandemia. Esto no quita que la llegada de un jugador directamente cortado por el eterno rival sea un acicate (morbo añadido, si se prefiere) con el que se quiera contar, ajustando el presupuesto de la próxima temporada en otra parcela.

La intención del jugador es no fichar por otro club antes de que el momento del Madrid llegue. Sólo si la oferta fuera rentable económicamente. Por delante tiene que preparar los Juegos Olímpicos, aunque para ello cuenta con el respaldo de la federación francesa. 

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El fracaso en la NBA del bosnio al que comparaban con Doncic

Europa tiene un nuevo retornado de la NBA. La liga estadounidense ha rechazado de pleno a un jugador que llevaba allí sólo dos años y medio y que no ha conseguido hacerse un sitio. Dzanan Musa, de 21 años, ha regresado esta semana a su baloncesto, el del Viejo Continente, gracias a un contrato con Anadolu Efes que se extenderá hasta junio de 2023, tiempo suficiente para que vuelva a coger impulso y valor y para que le veamos con un rol importante en una competición donde ha jugado muy poco: la Euroliga. 

“Estoy supercontento de unirme a este equipo. Vienen grandes cosas”, avisa Musa en un mensaje a los aficionados del Efes en un vídeo a través de las redes sociales. 

No sólo es una segunda oportunidad en la carrera de Musa, también lo es en el intento del Efes por reinar en Europa. El rumbo que llevaba antes de que explotara la pandemia de coronavirus era de ir arrasando por las canchas de la Euroliga, algo que ha cambiado diametralmente en la temporada 2020/21. Retener a Micic y Larkin, con aspiraciones de NBA, y tener en plantilla a talentosos como Simon, Balbay, Pleiss, Singleton, Beaubois, Moerman o Dunston no les ha valido para seguir por la senda de las victorias sin paliativos. Los de Ataman están con un balance clasificatorio de 11-9, metidos entre los ocho primeros simplemente porque tienen un buen diferencial de puntuación. 

Después de dos temporadas en la NBA, los Nets le empaquetaron en un acuerdo por el que se llevaban a Bruce Brown y Dzanan Musa se marchó a los Pistons. Pese a la idea de reconstrucción y que están apostando por los jóvenes (y europeos, como Killian Hayes), Detroit le cortó antes de Navidad y el Efes ha supuesto una renovación de ánimo para un jugador con todavía una carrera profesional larga por delante. 

Los Nets seleccionaron a Musa en el Draft 2018. Fue una elección de primera ronda, la 29ª. Un año antes, en 2017, había sido el MVP del conocido campus para futuras estrellas que se celebraba en Treviso (Italia) y en el que participaron otros a los que les está costando hacerse un hueco (Goga Bitadze o Isaac Bonga) y otros jugadores que todavía no han dado ese salto (Arnoldas Kulboka, Santi Yusta, Sergi García, Louis Olinde o Tamir Blatt). En la NBA ha jugado 54 partidos, pero promediando sólo 10,3 minutos de juego. 

Dos caminos cruzados 

Musa, un jugador de 2,06 metros que puede jugar tanto de escolta como de alero, es bosnio de nacimiento aunque su impulso para recibir la llamada de la NBA se dio en Croacia. El Cedevita fue el club en el que rompió a jugar. Sus apariciones en la Euroliga, sólo diez, se dieron con los de Zagreb, aunque fue en su segunda competición, la EuroCup, donde fue catalogado como jugador con más futuro. Ese 2018 promedió en la ABA 14,8 de valoración y llegó a registrar 46 créditos en un partido ante el Mornar. 

El debut de Dzanan Musa en una Euroliga a la que ahora regresa fue el 15 de octubre de 2015, con 16 años. Es el décimo joven de menor edad en hacerlo. Un día después, sólo un día después, Luka Doncic le emuló con el Real Madrid. Años después todo cambiaría, el esloveno se pondría en una posición dominante y el bosnio le tocaría ir por detrás en cuanto a promoción. 

Al ser coetáneos y tener carrera paralelas la comparación siempre ha estado ahí. Aquellos que flipaban con las cosas que hacía Doncic en el EBA del Madrid, o en la MiniCopa, o dominando la ACB ya en una etapa posterior, podían escoger también ver crecer a Musa. El papel del bosnio en las categorías de formación fue rompedor en su momento: máximo anotador del Europeo sub-16 en 2014 y 2015, logrando el titulo en la segunda tentativa, máximo anotador del EuroBasket sub-18 de 2016 y un gran Mundial ese último año en el que incluso anotó 50 puntos en un encuentro ante China-Taipéi. En el profesionalismo el plano sí era diferente y ahí empezó el crecimiento dispar de cada uno. 

En muchos informes de ojeadores de 2018 los nombres de Doncic y Musa iban a la par. Acabaron siendo los únicos europeos elegidos en primera ronda aquel año junto a Moritz Wagner. El jugar a un nivel más alto y el tener una mejor capacidad de lectura de juego, además de tener un carácter complicado por el que el presidente de su propio equipo le llamó arrogante y egocéntrico, fue lo que decantó la balanza a favor de Luka, que incluso pudo haber sido el 1º si los Suns hubieran hecho caso al consejo de Igor Kokoskov.

Cuando llegó a la NBA el paralelismo con Doncic, por ser compañeros de generación, procedencia, aspecto y edad, era tal que la propia Liga publicó un documental, Something In The Water, en el que se trataba, también con otros como Divac o Dragic, la ruptura de la antigua Yugoslavia, su diáspora y la reconstrucción en términos de baloncesto que tiene a jóvenes como ellos como grandísima esperanza. Dzanan Musa dejó reflexiones muy interesantes en una entrevista de promoción que realizó para Sports Illustrated, a recordar aquí: 

Drazen Petrovic: “Cuando anotaba una canasta, parecía que hubiese marcado un gol. Tenía mucho amor por el baloncesto. Era un héroe”

Ser musulmán y tener que soportar insultos por ello: “Era un crío de 16 años cuando escuché los insultos. Me afectó mucho. Ni siquiera jugué, me tiré los 40 minutos sentado en el banquillo y mi equipo perdió. Los aficionados me insultaban por detrás y me tiraban cosas. Tienes que acostumbrarte a ser el blanco de las críticas cuando estás en un país extranjero”

Estados Unidos: “Quizá me compre un tigre, como hizo Mike Tyson”

Crecer en un lugar a reconstruir después de la guerra: “La gente de Yugoslavia tiene un autodisciplina que no se ve en el resto de países. Somos niños de la guerra. Yo nací cuando ya había terminado, pero la sentí porque mi padre estaba en el ejército y era responsable de 2.000 soldados. Cuando ves a gente morir a todas horas, es lógico tener las emociones a flor de piel. Tenemos algo que nadie puede describir porque el horror y el terror de la guerra nos hizo más fuertes”

El Madrid no ficha a Heurtel… de momento

El reloj marcó las 18:00 de este martes, 6 de enero de 2021, la hora y la fecha límite para el cierre del mercado de la Euroliga, y Thomas Heurtel continuaba siendo jugador azulgrana. No hubo salida para el base francés. El Madrid sí había anunciado el día anterior a Alex Tyus para suplir al lesionado Anthony Randolph, mientras que el propio Barça cerró dentro del plazo a su sustituto y compatriota, Leo Westermann, pero ni rastro de la pieza del conflicto en las transacciones. A pesar de que Albert Soler, el director de las secciones profesionales del Barcelona, había señalado este día como tope para resolver el entuerto de forma pactada, no se consolidó ningún movimiento. Ni al Real Madrid, ni al Fenerbahçe, ni al Khimki, ni a ningún otro… Heurtel permanecerá oficialmente en una plantilla de la que ya ha sido apartado, bajo las órdenes, o seguramente ni eso, de un entrenador, Sarunas Jasikevicius, que no cuenta con sus servicios, a pesar de que haya sido el MVP de los dos últimos títulos conquistados por la formación catalana: las Copas del Rey de 2018 y 2019.

El francés cobra tres millones brutos al año, de los que ya se ha embolsado uno, así que todavía ingresará otros dos por no jugar, sólo por entrenarse. Ese es el precio que el Barça prefiere pagar para no reforzar a su eterno rival. No hace mucho, Tyrese Rice pasó por una situación similar, enviado a las sesiones preparatorias del filial de la LEB Oro, aunque entonces fue por indisciplinas, y las arcas del club no exhibían el actual agujero. Así que Heurtel seguirá cobrando de un Barcelona en crisis a cambio de nada, lo que no evitará que acabe en el Madrid dentro de seis meses, ya libre y descansado. En realidad, el club blanco tampoco tenía prisa. Desde que se marchó Facundo Campazzo, su balance es de 11 triunfos y dos derrotas. No se ha notado tanto. Y se asegura un fichaje estelar para el próximo curso.

El feo caso de Heurtel

El caso de Thomas Heurtel ha impactado al aficionado, tanto por las dudosas formas empleadas por su club, el FC Barcelona, como por la doble fecha con la que han coincidido los hechos: las vísperas de las Fiestas Navideñas, periodo siempre de paz, amor y buenos deseos, y el tiempo de pandemia, que aconseja ciertas cautelas aquí olvidadas. Heurtel viajó con su equipo a Estambul, donde el Barça jugaba con el Efes, no para participar en el partido de la Euroliga, sino supuestamente para resolver su futuro con el Fenerbahçe. El francés ha contado poco para Sarunas Jasikevicius desde su llegada al banquillo, por lo que el base buscaba una salida pactada. Ni se había sentado en el último choque de Liga frente al Joventut, porque su marcha a Turquía parecía inminente. A cambio, el Barça ya tenía atado a su relevo: Leo Westermann.

Pero mira tú que lo que aparentaba un final feliz para todos, era en realidad otra cosa. Ni Heurtel ni su representante tenían la intención de acabar bajo la disciplina de Igor Kokoskov. Su destino era mucho más cercano: el Real Madrid, el eterno rival, que le tendió la mano para sustituir a Facundo Campazzo. El engaño ha ofendido al Barça, y con razón. Heurtel no ha sido ningún angelito en esta historia, aunque el desenlace lo haya convertido en víctima. Dicho esto, el Barcelona, que es más que un club, sí se ha equivocado con las maneras utilizadas. Al jugador se le impidió volver con el grupo y se le dejó en Estambul una noche más para que embarcara al día siguiente en un vuelo regular. Es verdad que Heurtel no queda desatendido, como afirma el comunicado azulgrana, pero sí fuera de la burbuja y de las medidas de protección por el coronavirus. Ya no se trata sólo de una falta de elegancia, que también lo es, sino de una imprudencia sanitaria. El caso se ha puesto muy feo. Y viendo el camino que lleva, seguramente se resolverá en los tribunales. Una pena… por estas fechas.