Filomena contra los Hispanos

Los Hispanos, como gran parte del país, también se han visto perjudicados por el paso del temporal Filomena. Los jugadores de Jordi Ribera preparan en Guadalajara el Mundial que arranca mañana en Egipto con el duelo entre la anfitriona y Chile (18:00, TDP) y el grupo apenas ha podido entrenar en bloque. Llegará con preparación escasa debido a la incorporación tardía de los jugadores que participaron en la Final Four de Colonia de finales de año y la pandemia.

España tenía el sábado un duelo amistoso ante Croacia en el WiZink Center de Madrid, cancelado por la nevada que no permitió a la selección croata llegar a la capital. Con Guadalajara bloqueada, tampoco pudieron hacer prácticamente nada el fin de semana, ya que solo entrenaron de manera escalonada en el gimnasio del hotel, por lo que ayer tuvieron sesión grupal doble ya en el pabellón. Hoy completarán un último entrenamiento antes de desplazarse mañana a Barajas para emprender rumbo a Egipto en un vuelo chárter.

De los 18 convocados, uno viajará por separado a la cita mundialista: el portero Sergey Hernández. Es el único de los Hispanos B reclutado por Ribera para el torneo, pero lleva desde el sábado en Estambul junto al resto de sus compañeros sin poder regresar a España. La ciudad turca era escala después de que los Hispanos B jugaran el torneo de Moscú. De esta manera, el actual meta del Benfica y el fisioterapeuta Emilio Martín se reunirán con el equipo ya en suelo africano. “Las sensaciones son bastante buenas y el trabajo es correcto más allá del frío y el contexto en el que estamos actualmente; esperamos trasladar todo esto a la competición en Egipto”, dijo el seleccionador Ribera en la preparación.

España solo ha podido jugar dos partidos desde que se proclamara campeona de Europa hace un año: ante Hungría (4 de noviembre) y contra Croacia (5 de enero), ambos con derrota. Un año atípico y una preparación corta para un grupo veterano, que tiene en el propio Sergey y en el pivote Rubén Marchán (ocupa el lugar de Aginagalde) las únicas novedades respecto a la cita continental. Este laureado bloque tiene como objetivo dar un último servicio en los Juegos de Tokio, pero antes espera luchar por la tercera corona mundial tras las de 2005 y 2013.

Brasil, primer rival de los Hispanos, con cinco positivos

 La Confederación Brasileña de Balonmano (CBHb) informa que cinco integrantes de la selección masculina de balonmano, en preparación para el Mundial de Egipto, presentaron resultado positivo para COVID-19 en un examen de PCR el pasado seis de enero en Portugal, donde realizaron su preparación. Un jugador y cuatro miembros del cuerpo técnico, positivos asintomáticos, han sido aislados del resto de la delegación y, siguiendo los protocolos que determinen las autoridades locales, permanecerán así durante 14 días, cuando volverán a ser examinados.

Cabe recordar que Brasil es el primer rival de los Hispanos en el Mundial de Egipto. El encuentro está previsto para el próximo viernes día 15 a las 18:00 horas (TDP). En Brasil, debido a los casos positivos registrados y con el objetivo de preservar la salud de todos los profesionales involucrados en la preparación, los demás miembros se sometieron a un nuevo PCR antes de embarcarse hacia El Cairo, el 13 de enero, mismo día que viaja España.

La resurrección de Luis Alberto

Luis Alberto lleva tres campañas y media siendo un jugador importante en la Serie A. La temporada pasada la cerró con seis goles y 16 asistencias y llevó a la Lazio a la Champions League más de trece años después. Sin embargo, el inicio de esta campaña no estaba siendo nada fácil para el mago de San José del Valle. A pesar de no perder nunca la condición de titular, le estaba costando ser decisivo en las posiciones peligrosas de campo contrario y se vio rodeado en una polémica con Claudio Lotito, presidente y propietario del club. Empezó ejerciendo una labor más posicional y ayudando al equipo en la salida de balón y no era clave en el área contraria.

No obstante, el todocampista español está empezando a mostrar su mejor nivel en el último mes de competición. En el último partido, ante el Parma, abrió la lata de su equipo con una gran definición desde el corazón del área tras un buen pase de Lazzari. La entrada de Gonzalo Escalante en el centro del campo le ha liberado de parte del trabajo defensivo y ha anotado tres goles importante en los últimos cinco partidos de su equipo. En el último, además, dio 7 pases clave y creó 3 oportunidades de gol.

Simone Inzaghi volvió a destacar su papel durante los 65 minutos que estuvo durante el terreno de juego y justificó su sustitución ante la especulación: “Luis Alberto lleva tres partidos a un nivel altísimo. Contra la Fiorentina nos dio muchísimo y hoy también, por eso le tenemos que reposar”. Los ‘biancocelesti’ tienen un partido clave a la vista: el próximo viernes 15 jugarán el derbi de la capital ante la Roma y una victoria les acercaría a tres puntos de su máximo rival, que ahora mismo es tercero.

Nunca se ha escondido, pero Luis Alberto se encuentra en un extraordinario momento de forma. Está en todas las acciones ofensivas de la Lazio, pide el balón, supera líneas con una facilidad inquietante, sabe cuando su equipo necesita algo de pausa, oxigena el juego y está siendo diferencial en el último pase. Ante la Fiorentina, el pasado día de reyes, completó 5 regates (el que más sobre el campo), ganó 13 duelos y recibió 4 faltas. Roberto De Cosmi, hombre importante durante muchos años en la cantera lacial, destacó su actuación: “Volvió a ser uno de los mejores. Entendió muy bien el juego y manejó el partido”.

Un abrazo que marcó un antes y un después

La temporada de Luis Alberto estaba siendo algo irregular. Se había perdido cuatro partidos por el coronavirus y una lesión en el abdomen y, además, durante el mes de noviembre tuvo un cruce de declaraciones con Lotito, presidente del club.

El jugador criticó al máximo mandatario por la compra de un avión y el recorte salarial a la plantilla: “¿Qué pienso sobre el avión? Nos podían pagar a nosotros. Compran cosas y no nos pagan”, aseguró en su canal de Twitch. Lotito e Igli Tare, el director deportivo, querían sancionar con 50.000€ al jugador y apartarle del equipo durante, al menos, un partido, pero Inzaghi intercedió y el español siguió en la dinámica del equipo.

Un mes después de esa situación, a mediados de diciembre, Luis Alberto anotó uno de los goles en la victoria de su equipo ante el Napoli en un encuentro que cambió el rumbo de la Lazio. En su gol se lanzó a por Inzaghi en un abrazo icónico y que fue muy comentado en Roma, acabó con cualquier tipo de polémica y mostró la unión jugador-entrenador. En ese partido dio 4 pases clave, creó 2 ocasiones y exhibió todo su talento. Aquel encuentro supuso un punto de inflexión para un renovado Luis Alberto, que vuelve a ser capitán general de la Lazio. Su equipo afronta un tramo importante de temporada, ya que se enfrentará a Roma, Sassuolo, Atalanta e Inter en el próximo mes. Justo después medirá su nivel con el Bayern Múnich en los octavos de la Champions League y el gaditano quiere tocar la puerta de la Selección Española. 

Muere Casado, defensa del Madrid de la década de los 60

Pedro Casado Bucho, extremo y defensa (actuó tanto en el lateral derecho como en el izquierdo en algunas ocasiones) del Real Madrid, falleció en Madrid a los 83 años de edad. Casado había nacido el 20 de noviembre de 1937 en la capital madrileña. Desde muy joven mostró sus buenas cualidades, sobre todo la velocidad: empezó de extremo en el Cascales, desde donde pasó al Juvenil y al Aficionado del Real Madrid, club en el que ingresó en 1954. Militando en el Plus Ultra, jugó tres encuentros de Primera División de la campaña 1956-57: debutó ante Osasuna en Pamplona (derrota por 2-0), justo el mismo día que lo hacía Juan Santisteban. También jugaría ante el Valladolid (3-1) y el Zaragoza (3-3) esa misma campaña.

No sería hasta 1960 cuando fuese reclamado para el primer equipo. Se asentaría como defensa y así disputaría otros 120 partidos más como jugador madridista hasta completar 123 encuentros entre todas las competiciones. Sólo marcaría un gol: al Standard de Lieja en 1962 (triunfo madridista por un rotundo 4-0), gracias a un avance sobre la meta belga y potentísimo disparo. Ese año sería titular en el once que perdió la final de la Copa de Europa ante el Benfica en Holanda. Pero sí ganaría la final que jugarían los blancos ante el Partizan (2-1) en 1966. Sus buenas actuaciones de blanco hicieron que fuese convocado para defender la camiseta de la Selección española en una ocasión: ante Francia el 2 de abril de 1961 en el Bernabéu (2-0 para los españoles). A la conclusión de la campaña 1965-66 se marcharía al Sabadell, donde jugaría dos temporadas más antes de retirarse. Con los blancos ganó una Copa de Europa (1966), una Copa Intercontinental, cinco Ligas y una Copa de EspañaDescanse en Paz.

 

 

 

Las RedSticks caen ante Irlanda en su primer partido de 2021

La selección española femenina de hockey perdió por 1-4 ante la de Irlanda en partido amistoso disputado en la localidad murciana de Santomera. Las españolas se adelantaron en el marcador por medio de María López, de lanzamiento directo desde el penalti córner.

A partir de este momento Irlanda, vigente subcampeona mundial, subió líneas y dominó el partido hasta el 1-4 final. Concluido este choque, las pupilas de Adrian Lock tuvieron una segunda cita contra el equipo senior masculino del Club Atlético San Vicente, en una extensión competitiva de la jornada de este domingo.

El segundo de los duelos programados entre ambas selecciones nacionales será, en este mismo escenario, el próximo martes a partir de las 12 horas.

España cae ante Grecia y jugará por el tercer puesto

La selección española masculina de waterpolo jugará por la tercera plaza ante Italia tras caer este sábado frente a Grecia (12-11) en las semifinales de la Fase Europea de la Liga Mundial después de que un gol de Stylian Argyropoulos -a cinco segundos de la conclusión- dejase a España sin premio.

El equipo de David Martín, que no estuvo afortunado en un partido que pudo ganar cualquiera, se jugará este domingo ante la selección italiana -a las 18.15 horas- la tercera plaza que da acceso a la Superfinal de la Liga Mundial.

España empezó muy ‘enchufada’ y se llevó el primer cuarto por 2-3 con un doblete de Munárriz, uno de penalti, aunque la sensación no fue la mejor por el juego espeso de ambos conjuntos. En el segundo asalto, con mucho suspense y una pena máxima final, la selección nacional se fue por delante 4-5 gracias a un gran tanto de Álex Bustos.

Sin embargo, Grecia le dio la vuelta al partido con dianas de Skoumpakis y Argyropoulos, que colocaron el 7-5 tras un 3-0 favorable que descolocó a España pese a las grandes paradas de Pinedo. Los helenos lograron tapar a Perrone y Granados, atascando el ataque español, pero el parcial de 4-1 dejó a los griegos con todo a favor para llevarse el triunfo.

Y así fue. España se lo jugaba todo en los últimos 8 minutos. Famera, en su debut con la selección española, remachó en boca de gol tras gran pase de Larumbe. Perrone marcó el 9-9 y a un minuto del final, empate a 11 remontando de nuevo un dos abajo. Cuando todo parecía que se decidiría en los penaltis apareció el brazo armado de Stylian Argyropoulos para el 12-11 definitivo.

El calendario se enfría

La borrasca Filomena ha agitado un poco más el convulso calendario deportivo. Si ya era complicado resolver los aplazamientos constantes por contagios, la nieve ha añadido otro puñado de piezas al rompecabezas. La mañana arrancó ayer con la suspensión del España-Croacia de balonmano, que tenía que haberse disputado en Madrid. Ahora habrá que buscarle nueva fecha, porque es un encuentro oficial de la Euro Cup, pero ya no se podrá recuperar su condición de test preparatorio para el Mundial. Los Hispanos viajarán el día 13 a Egipto con un solo choque previo. Menos mal que juegan casi de memoria. A esta cancelación se fueron añadiendo, sin tregua, numerosos partidos más de las diferentes ligas nacionales, que tendrán que ser reubicados en sus agendas, en algunos casos bastante saturadas por la pandemia. El regreso progresivo de las competiciones después de los rígidos confinamientos, allá por finales de primavera y durante el verano, elevaron la moral de los organizadores y de los aficionados, aunque todos supimos siempre que el deporte caminaba en el alambre.

El arranque de 2021 nos ha recordado su fragilidad. También ayer mismo, sin relación con la nieve, se comunicó la mudanza de la Challenge debido a la delicada situación del virus en Mallorca. No es la única anulación del ciclismo, que ya vio clausurados el Tour de Colombia y el Down Under. Este último se disputaba en Australia como pistoletazo del UCI WorldTour. No es el único deporte que inicia sus temporadas en este país. El tenis, que debuta históricamente en Oceanía, ha trasladado la ATP Cup y el Grand Slam inaugural, de su tradicional enero al novedoso febrero. Mientras tanto, la F1 también calibra su apertura en Melbourne en marzo. El calendario se enfría. Aunque el pálpito continúa siendo que la competición, a pesar de los tropiezos contra nieve y contra virus, ya no va a parar.

Público para algunos

El WiZink Center enlaza actividad deportiva durante tres días. Este viernes, el Real Madrid se enfrentó al Milán, en partido de la Euroliga de baloncesto. Sin público. Este sábado, los Hispanos juegan con Croacia, en choque de la Euro Cup de balonmano. Con público. Y este domingo, el Estudiantes recibe al Zaragoza en la jornada de la Liga Endesa. Sin público. Dos deportes distintos, en tres torneos oficiales, y dos criterios diferentes en la grada. Para rematar la paradoja, basta con rebobinar hasta la víspera navideña, a aquellas imágenes virales de unas 4.500 personas cantando al son de Raphael. Dos conciertos celebrados también en el Palacio, allá mismo donde los aficionados al basket no pueden animar a sus equipos, ni siquiera en un número restringido, como pide la ACB. 

Hace unos días pude plantearle la paradoja al ministro de Cultura y Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes, que por supuesto defendió “una cultura segura”, aunque tampoco le gustaron esos conciertos en la cresta de la ola. La diferencia entre unos eventos y otros es, sencillamente, que el baloncesto ACB está recogido en la Ley del Deporte como disciplina profesional, igual que el fútbol de Primera y Segunda. Una explicación de Uribes es que estas competiciones pueden verse en televisión. Pues bien: el España-Croacia se emite este sábado en Teledeporte. Otro argumento, lanzado desde el CSD, es que preocupa tanto la asistencia de público, como los prolegómenos sociales. En todo caso, la disonancia de criterios resulta chirriante. Los afectados se aplazaron para buscar una solución después de las Fiestas. O sea, ya. En plena ebullición de la pandemia, quizá no sea el mejor momento para reivindicar público, pero la sensibilidad debe alcanzar también al deporte profesional. En el caso de la canasta, donde los balances no suelen ser boyantes, se juegan incluso su subsistencia.

Se desata la 'Pedrimanía' entre los seguidores barcelonistas

Se ha desatado la Pedrimanía entre los barcelonistas. El joven jugador canario, de 18 años recién cumplidos, está superando las expectativas que marcó su fichaje y su camiseta. Según confesaron fuentes de la división de marketing del FC Barcelona, es ya una de las más solicitadas en los pedidos de estas fechas. Después de Messi, los niños quieren ser Pedri, una de las pocas buenas noticias de un 2020 blaugrana de cariz absolutamente nefasto y huérfano de impulsos positivos.

La emisora Catalunya Ràdio inició el miércoles un sorteo entre sus oyentes. Se regalaba la camiseta a elegir del jugador que escogiera la audiencia y Pedri ganó por goleada. Su partido ante el Athletic en San Mamés disparó las peticiones del mismo modo que su valoración en el mercado se ha disparado desde que juega en el Barcelona. En abril del año pasado, cuando aún era jugador de Las Palmas, estaba tasado en 7,20 millones de euros. En octubre, subió a 15 millones y el 23 de noviembre se duplicó, hasta los 30 millones de euros después de su exhibición en Turín contra la Juventus. Ahora ya es de 50 millones, un precio a la altura de su proyección.

Titular indiscutible en el esquema de Koeman, el jugador canario empieza a sonar con fuerza para ser uno de los integrantes de la Selección española que acudan a la Eurocopa de este verano. Explican desde Las Rozas que Luis Enrique le tiene en el radar, que sigue muy atentamente sus evoluciones y que podría ser llamado en la próxima convocatoria de la Selección en una cresta de la ola de la Pedrimanía.

Claudia Gómez: “Podemos ser la generación que recoja el testigo de Laia Palau”

Las respuestas se intercalan con sonrisas. Claudia Gómez (Madrid, 2002) no puede ocultar su felicidad. Por qué iba a hacerlo estando en Nueva York. Tras formarse desde los seis años en el Baloncesto Torrelodones, se encuentra en su primera temporada de NCAA. Además, estudia Biología. Todo un sueño, pero aspira a más. En 2021, podría alcanzar la gloria en la competición universitaria y ser campeona del mundo. Casi nada. Llega tras hacerse una PCR, la primera de la semana. Cosas de la nueva normalidad. En dos días, pone rumbo hacia la frontera con Canadá, donde espera que se alargue la buena racha de su equipo, el Iona College.

¿Cómo está llevando todo esto? Tanto test, tanto control…

Hoy teníamos día de descanso, pero los días de descanso tenemos recuperación en la piscina y, ahora, test Covid. La verdad es que aquí lo tenemos todo muy pautado. Por una parte, estoy contenta porque sea así, pero también se hace un poco pesado. Tenemos tres test a la semana y muchas prohibiciones: no podemos ir a Manhattan, no podemos comer en restaurantes, tenemos que tener mucho cuidado con la gente con la que nos relacionamos… Tenemos un círculo muy reducido y lo controlan mucho. Pero bueno, supongo que es lo que nos ha tocado a todos este año.

Llegar y, en vez de poder descubrir Estados Unidos con total libertad, encontrarse con esto…

Ya. Yo llegué, tuve que hacer cuarentena dos semanas y luego dos personas con las que había estado en contacto dieron positivo, con lo que tuve que hacer cuarentena otra vez. 14 días más. Aquí se cumplen todos, aunque des negativo.

En el ámbito deportivo, ¿ha sentido un contraste muy grande? 

Sí. Noté mucha diferencia nada más llegar. Menos mal que hay dos españolas (Lucía Becerra y Juana Camilion) en el equipo, que también les pasó lo mismo y me ayudan mucho a adaptarme. Es muy distinto. Al principio teníamos entrenamientos de correr, en pretemporada, y yo iba muerta. Pero bueno, ahora solo tenemos físico de gimnasio, que se lleva mejor. Y, a la hora de jugar, el baloncesto estadounidense es muy distinto al europeo. 

Tanta española en el equipo, ya casi casi se debe hablar castellano en el vestuario, ¿no?

Nosotras lo hablamos muchas veces sin problema delante de todas y algunas ya pillan algunas palabras y todo (risas).

¿Se imaginaba, hace no tanto, estar respondiendo a una entrevista así desde Nueva York?

No. La verdad es que para nada. Yo siempre he sabido que mi sueño era venirme a Estados Unidos, desde muy pequeña, pero no pensaba que iba a ser Nueva York. Todavía menos estar haciendo una entrevista online para mi país.

Entonces… ¿Está viviendo el sueño americano o 2020 lo está poniendo demasiado difícil?

2020 la verdad es que lo está poniendo un poco complicado (risas), pero yo lo que quería era jugar al baloncesto y, a pesar de las restricciones, es una muy buena oportunidad que me gustaría aprovechar al máximo.

¿La vida universitaria es como en las películas?

Este año, no, pero yo espero que sí (risas). Muchas clases las he dado online, me he perdido muchas presenciales… Es todo muy distinto. Por ejemplo, ahora solo estamos los de baloncesto en la universidad, hasta que empiece el siguiente semestre que vendrá más gente. De momento, no es la experiencia que yo esperaba.

¿Cómo es el proceso de conseguir una beca para estudiar y jugar en Estados Unidos?

Normalmente se suele hacer por agencias. Yo lo hice con W2A y estoy muy contenta. Firmé bastante rápido. Lo hice el verano anterior a segundo de bachiller, personalmente es lo que recomiendo. Básicamente, lo que haces es tener unos vídeos jugando y presentarte a exámenes de idiomas. Luego, según tus notas y lo que busque la universidad, aparecen las opciones. La agencia pone los vídeos en una plataforma y, a través de ellos y del resto, te conceden la beca o no.

Sus vídeos gustaron, claro…

Sí (risas). Yo, además, tuve bastante suerte, porque no me imaginaba estar en Nueva York. Siempre quise estar aquí, con lo que tuve clara la opción por la que decantarme.

Es que vaya ciudad y vaya equipo. Campeón de conferencia en 2016… No sé si cuando ya supo donde iba le entró algo de vértigo.

No, la verdad es que no. Tuve reuniones con los entrenadores, compañeras, etc. Me acogieron súper bien desde el primer momento, son súper cercanos, cariñosos, intentan adaptar a la gente nueva que llega y, sobre todo, a las internacionales. Por esa parte, muy bien, fue muy fácil. Pero claro, luego siempre tienes la cosa de cómo me voy a adaptar, cómo van a jugar, si voy a cuadrar, etc. Pero bueno, poco a poco, la verdad es que estoy muy contenta.

He visto que empezaron el año flojas, pero ahora encadenan tres victorias. ¿Cómo está yendo la temporada?

Empezamos perdiendo partidos de no-conferencia y luego, al empezar la nuestra, perdimos la primera serie, pero la segunda la hemos ganado. Ahora vamos bien. A ver qué tal se nos da este fin de semana. Tenemos buen equipo, así que aspiramos a ganar la conferencia.

¿Se está viendo muy afectado el funcionamiento normal de la liga?

Sí. Imagino que ha pasado en todos los sitios, pero tengo varias experiencias. Por ejemplo, íbamos a jugar un partido de conferencia, habíamos viajado y todo, porque nos tocaba jugar fuera, estábamos en el hotel, habíamos ido a tirar antes del partido, fuimos al pabellón, nos tomaron la temperatura… Terminamos todo el protocolo y, de repente, recibimos una llamada diciéndonos que una jugadora del otro equipo había dado positivo y que se cancelaba el partido. Nos lo dijeron a tres horas de empezar. Nos fuimos al hotel, hicimos las maletas y nos fuimos para la universidad. Por lo menos, pudimos jugar al día siguiente con otro equipo de la conferencia al que también habían aplazado su partido por los mismos motivos. En cualquier momento cambia todo, no sabes cuándo va a pasar, de repente entras en cuarentena o alguien da positivo…

¿Y esos partidos se van a recuperar? ¿O se está improvisando un poco?

Sí. No sé exactamente cuándo, pero está pensado que se jueguen. La NCAA ha establecido una semana al final de los partidos de conferencia para jugar los encuentros pospuestos por la Covid.

Antes comentaba que aspiraban a ser campeonas de conferencia… ¿Cuál es el techo del equipo?

Para ellas es muy importante que se produzca, porque sería repetir título. Tenemos muy buena plantilla. Completamente nueva y mejor que la del año pasado. Si consiguiéramos ganar la conferencia, pasaríamos al campeonato nacional, para el que se clasifican los mejores de cada conferencia, y de ahí ya sale el campeón de la NCAA. Obviamente, esto último es muy complicado, pero sí que vamos a por nuestra conferencia.

Estando ya en Estados Unidos y en un equipo con estas aspiraciones, imagino que la WNBA se ve más cerca.

Bueno (risas). Eso es demasiado complicado. La verdad es que yo, después de terminar aquí, tengo pensado volver a jugar en Europa.

Supongo que sería un sueño.

Sí, pero prefiero irme a Europa. Me gusta más el baloncesto europeo que el americano.

¿Cómo ha visto la evolución, tanto en la WNBA como en Europa, de las condiciones del baloncesto femenino?

En el caso de mi universidad, que es lo que conozco mejor, hay bastante igualdad entre el equipo masculino y el femenino: todos tenemos las mismas instalaciones, todos tenemos los mismos horarios, lo que hay para ellos lo hay para nosotras. Eso en España es un poco distinto, notaba más diferencia; pero aquí estoy muy contenta en ese sentido. Se lo toman muy en serio y mis entrenadores lo llevan muy a rajatabla. Luchan mucho por la igualdad. 

¿Y a nivel de seguimiento?

Este año no puede venir nadie a los partidos y son a puerta cerrada, pero ahí sí que se nota mucha diferencia aún. En cuanto a la gente que viene a verlo, no es lo mismo cuando juegan los chicos que cuando juegan las chicas, por lo que me han contado del año pasado. Hay que seguir luchando. 

Estando en Nueva York, ¿cómo se vive el fenómeno Sabrina Ionescu?

Para mí es que el caso Sabrina es espectacular. Yo la vi jugando con la universidad y, de vez en cuando, nos ponemos algún partido suyo con las de mi equipo. Es que es impresionante como juega.

Qué importante es que emerjan figuras de este tipo, ¿no?

Sí. Eso para nosotras es vital. 

Bien cerca de ella estuvo Maite Cazorla. Supongo que, a pesar de su corta edad (22 años), es un ejemplo para todas las que están ahora en el baloncesto universitario.

Sí. Además, yo tuve la suerte de ver a Maite en la Final Four, porque fui al campamento Next Generation, que organizó la NBA en Tampa, donde se estaba disputando.

¿Cree que tardaremos mucho en ver a otra representante en una Final Four?

No lo creo. Ahora hay bastantes españolas jugando en la NCAA. Antes había muy pocas, pero se ha crecido mucho en ese aspecto. Espero que dentro de poco tengamos más.

¿Podría ser usted?

Hombre (risas), eso espero, estaría muy bien, la verdad.

Comentaba lo de las españolas en la NCAA… He visto que son 60. Qué barbaridad.

Sí, seremos unas 60 en Division I (la máxima categoría), pero yo creo que en total somos como 160 jugando en Estados Unidos. La verdad es que es muy típico en España, e internacionalmente, querer estudiar y jugar aquí. Es una muy buena oportunidad.

Usted, antes de todo esto, ya tuvo una experiencia en Estados Unidos. Fue la única española de su generación elegida para ir al NBA Without Borders. ¿Cómo lo recuerda?

Fue una de las mejores experiencias que he podido disfrutar gracias al baloncesto. Creo que fue como mi primer paso hacia aquí. Me abrió las puertas a todo. Me permitió, sobre todo, ver cómo es el baloncesto estadounidense, conocer nueva gente, el idioma… Fue brutal. Conocí a gente muy buena y me ayudó mucho a desarrollarme como jugadora.

Nikola Jokic, Vucevic, Bogdan Bogdanovic o Deandre Ayton ejercían como entrenadores. ¿Fueron muy duros?

Bueno, eso fue para los chicos. Con nosotras vinieron las campeonas de EE. UU. del 2001. Jugar contra las mejores del mundo fue brutal.

Y por ahí estuvieron Jennifer Azzi, miembro del Women’s Basketball Hall of Fame, Allison Feaster, Ashley Battle… ¿Ha tenido y tiene referentes femeninos?

No. Así una en concreto no tengo, pero ni femeninos ni masculinos. Siempre me ha gustado mucho el baloncesto, pero nunca me he enfocado en alguien.

¿Las nuevas generaciones están creciendo ya con esos referentes?

Aún falta mucho, pero sin ninguna duda estamos mucho más cerca de lo que estábamos antes. Como he dicho, se ha mejorado en muchos aspectos, pero no creo que estemos todavía en este punto.

¿Cree que, algún día, puede ser una referente?

Eso me encantaría (risas). Sería muy importante para mí.

Hablando de ejemplos a seguir… Después de la plata en Río, Laia Palau dijo que “las más jóvenes se deben pensar que esto es lo normal y nada de eso”. Nos han acostumbrado a que, verano tras verano, alguna medalla nos llegue por su parte. ¿Cree que pueden ser la generación que recoja el testigo?

La verdad es que sí. Mi generación en concreto es muy buena. Esperamos ir siguiendo los pasos de las generaciones mayores. Es impresionante verlas jugar y, sinceramente, espero que poco a poco sigamos teniendo esa afición. Eso también es muy importante para seguir en ese camino de la igualdad; en el baloncesto y en todos los deportes.

De momento, tienen el Mundial sub-18 el próximo verano. ¿Están pudiendo concentrarse para prepararlo?

Primero, tenemos que ver si se disputa, por la pandemia. Y no nos estamos pudiendo concertar, pero también porque la mayoría estamos jugando en Estados Unidos.

En caso de que se dispute, que esperemos que sí, se puede apuntar alto, ¿no?

Sí. Y yo espero meterme en el equipo. El año pasado me convocaron, vamos a ver qué pasa ahora al regresar de Estados Unidos.

Año de su mundial y año de Juegos Olímpicos. ¿Se imagina en unos?

Me encantaría. Me encantaría, en general, seguir con el baloncesto profesional. Y ya si llegaran cosas tan bonitas…

Echando la mirada hacia atrás, he visto que al NBA Without Borders fue con una compañera de equipo, Aminata Sanagre, y que el año anterior también fue otra jugadora del Torrelodones, Alba Sánchez-Ramos. ¿Qué les dan allí?

(Risas) Sí, la verdad es que he tenido el placer de compartir equipo con las dos. Alba es dos años mayor que yo y está ahora mismo en Estados Unidos también. Y Ami es como una hermana para mí. Ha vivido conmigo estos tres años que ha estado en Torre. Fuimos juntas, tuvimos la oportunidad de disfrutarlo juntas… Ahora está en Zaragoza, jugando en Liga 1 y es un espectáculo. 

¿Qué es lo que guarda con más cariño de su época allí?

Sobre todo, la gente. Porque, al final, Torre es como mi segunda familia. Me formé allí desde los seis años y tanto los entrenadores como las compañeras siempre me han ayudado en todo lo que han podido. Sigo hablando con ellos todos los días.

¿Y qué les cuenta?

Me preguntan mucho por el ambiente, las instalaciones, el equipo, la universidad, etc. Algunas de mis compañeras también se quieren venir aquí y están intentando enterarse de todo. Y claro, ahora sale mucho el tema de la Covid. Siempre intento sacar un ratito para contarles cómo voy. Mis entrenadores de allí me siguen ayudando en el tema baloncesto. Estoy muy contenta por mantener así las relaciones.

Juntos vivieron una época muy exitosa.

Sí. Logramos ir a bastantes campeonatos importantes, en todas las categorías. La pena es que este año, por la Covid, no pudimos terminar la temporada, pero teníamos un equipazo, tanto en senior como en junior, íbamos a ascender, podíamos tener una buena clasificación en el campeonato de España… Ha sido una pena haber terminado así y no como me hubiera gustado. Pero estoy muy contenta por haber formado parte de eso. Sigue siendo mi familia.

Pregunta obligada en estas fechas. Más allá del deseo conjunto que todos tenemos en el aspecto sanitario… ¿Qué le pide a 2021?

Respecto al baloncesto, me encantaría ganar la conferencia. No sólo eso, intentar aspirar a lo más alto, sea en Estados Unidos, en España o en cualquier sitio. Y, sobre todo, disfrutar de esta experiencia.