Coudet convoca a Iago Aspas para asustar a Dmitrovic

Ampliar

Unknown

Es tal la importancia de Iago Aspas en el Celta que Eduardo Coudet ha decidido convocarlo pese a no recibir el alta médica. La recomendación es que no juegue, pero el Chacho confía en que su mera presencia sirva de pócima para sus compañeros y, a la vez, de antídoto para los rivales. Sólo falta que aparezca en Balaídos disfrazado de Cid Campeador a lomos de Babieca.

La intención es asustar a Dmitrovic, el portero de moda tanto por lo que para como por lo que anota. El reto es empequeñecer a Bryan Gil, un gigante por su banda que reaparece tres semanas después. La idea es hacer dudar a Mendilibar, un sabio con mano de hierro que gana argumentos con la recuperación de Cote y el fichaje de Aleix García (sigue el partido en directo en AS.com).

Enero se le está haciendo más cuesta arriba que nunca al Celta, con cuatro derrotas consecutivas y una preocupante sensación de desamparo por la baja de su estrella. Por si fuera poco, más leña al fuego en las últimas horas por el ‘caso Olaza’, que está a punto de regresar a Boca en contra de su voluntad. Celestes y azulgranas comparten objetivo (permanencia), bochorno copero (eliminados por un Segunda B) y mala racha en 2021.

Coudet se verá obligado a retocar su último once debido a la ausencia de Denis Suárez por acumulación de tarjetas. Todo hace indicar que su puesto lo ocupará Fran Beltrán, un jugador totalmente opuesto al de Salceda, pero el técnico argentino no tiene mucho más donde elegir. Los otros diez futbolistas serán los mismos que jugaron el pasado miércoles ante el Betis, con Emre Mor en el papel de Iago Aspas.

Por su parte, Mendilibar intentará que los suyos olviden la cruel derrota ante el Atlético para centrarse en un partido vital por la permanencia. La principal novedad será la presencia de Bryan Gil en la banda izquierda, en detrimento de Sergio Álvarez. El otro cambio será obligado, con Soares en lugar del sancionado Arbilla. El preparador vasco también cambiará su sistema, pasando del 4-2-3-1 al clásico 4-4-2. Muto, que ante el Atlético actuó por la banda derecha, acompañará a Kike García en la punta del ataque.

Los porteros también tienen gol

Para muchas personas, el acontecimiento que tuvo lugar este jueves 21 de enero de 2021 en el Estadio de Ipurúa fue consecuencia directa de la “simulación” que vive el mundo desde 2020. Hechos extraños e inesperados que sorprenden a cualquiera, como la de que un portero, no solo marque gol a favor de su equipo, sino que sea el encargado de lanzar un penalti. Sin embargo, lo que ha conseguido hoy Marko Dmitrovic no es nada nuevo en LaLiga Santander. El portero serbio del Eibar se ha convertido en el 7º guardameta de la historia de la competición doméstica española en anotar un tanto.

Juan José Santamaría (Real Racing Club)

El primer portero de la historia en marcar un gol en LaLiga fue Juan José Santamaría, natural de Bilbao, por aquel entonces defendiendo la meta del Racing Club de Santander. Fue en un partido contra el Atlético de Madrid en un 14 de marzo de 1976, cuando anotó de penalti el 1-0 contra los colchoneros, situación idéntica que ha repetido Dmitrovic con el Eibar. Santamaría reconoció en 2011 en una entrevista con AS que tiró el penalti “porque no jugaba Ufarte”, lesionado en aquella ocasión. Un momento para la historia.

Carlos Fenoy (Celta de Vigo)

Sin duda, la historia del portero goleador de LaLiga lleva el nombre y apellido de Carlos Fenoy. El argentino de Buenos Aires dejó una época para el recuerdo en su paso por el Celta de Vigo. Tanto que fue el encargado de lanzar los penaltis del equipo. Fue así como finalizó la temporada con hasta cinco goles en total. El primero de ellos, sumándose a la lista de los guardametas anotadores, fue un 19 de septiembre de 1976 cuando batió desde los once metros a, nada más y nada menos, que Luis Miguel Arconada, en un partido contra la Real Sociedad. Fenoy recordó su paso por España (13 temporadas) en una entrevista con AS

José Luis Chilavert (Real Zaragoza)

El exportero paraguayo es el segundo más goleador de la historia, por lo que no podía fallar a su cita con el tanto en su paso por LaLiga. Fue durante su etapa con el Real Zaragoza (1988-1991), cuando dejó una de los episodios más recordados. En la jornada 21 de la temporada 1989-90, Chilavert transformó un penalti en un partido contra la Real Sociedad. La gran anécdota llega cuando Goikoetxea, futbolista rival, sacó rápido, y aprovechando el despiste del portero paraguayo, marcó desde el centro del campo. 

Toni Prats (Real Betis)

En su caso, Toni Prats pasó a ser el primer portero que marcó un gol de falta en LaLiga. El guardameta balear, un 19 de octubre de 1999, en un partido entre el Real Betis y Atlético de Madrid, se dispuso a lanzar una falta directa. ¿Resultado? Gol y directo a los libros históricos sobre la competición doméstica española. No contento con ello, pocos meses después volvería a perforar las redes rivales. Lo paradójico, es que fue contra el otro equipo de la capital, el Real Madrid. Esta vez, a Iker Casillas. El 27 de enero clavó otro libre directo, con el estadio Santiago Bernabéu de testigo.

Ampliar

Momento en el que Prats marca de falta al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, con Iker Casillas de portero.

Nacho González (Las Palmas)

Otro portero argentino marcando goles y especialista en penaltis deslumbrando en LaLiga, tras los pasos de Carlos Fenoy. Por su parte, Nacho González hizo historia de la mano de Las Palmas al convertirse en el primer guardameta en marcar un doblete (ambos fueron desde los once metros) en un mismo partido. Fue un 20 de mayo del 2001, en un partido que finalizó en empaté a tres contra Osasuna. El próximo curso, además, finalizó con cuatro dianas en su casillero, aunque no pudo evitar el descenso del equipo canario.

Daniel Aranzubia (Deportivo)

Casi tras una “sequía” de una década sin goles de un portero, irrumpió Dani Aranzubia. Fue un 20 de febrero de 2011, cuando el portero vasco, en una medida a la desesperada, y habitual, subió a rematar un córner. Su equipo, el Deportivo, perdía 1-0 en su visita al Almería. Las cosas del destino quisieron que el balón de Pablo Álvarez, con el fallo en la salida de Diego Alves, lo rematara con un cabezazo Aranzubia, firmando un 1-1 histórico en el minuto 94 de partido. Desde entonces, ver al portero del ‘Depor’ subir a algún saque de esquina en los instantes finales despertaba pavor en sus rivales.

Ampliar

El cabezazo de Aranzubia que supuso el gol del empate para el Deportivo en su visita al Almería. EFE

Marko Dmitrovic (Eibar)

Otra década más de espera vio su fin este jueves 21 de enero de 2021. El encargado de ponerle fin a ello fue Marko Dmitrovic, portero serbio del Eibar. Y, sí, de nuevo con el Atlético de Madrid como rival, el equipo que más ha sufrido goles de un guardameta rival (con tres en total). En una jugada que terminó con pena máxima a favor del cuadro armero tras el derribo de Carrasco sobre Muto, fue Dmitrovic quien dio un paso al frente para asumir la responsabilidad desde los once metros, con una efectividad máxima: zurdazo potente, engañando por completo a un gigante como Jan Oblak.

De Rogerio Ceni a Jorge Campos pasando por Higuita

Fuera de las fronteras españolas, son muchos los porteros que registran unas cifras estratosféricas para su demarcación. El primero de todos, como no podía ser de otra forma, es el histórico Rogerio Ceni, actual entrenador de Flamengo. Hasta 132 dianas firmó el exguardameta brasileño durante su trayectoria en los terrenos de juego defendiendo el arco de Sao Paulo. Lo más característico eran sus faltas directas, creando su propia “marca registrada”. Superó con creces el récord que, hasta entonces, ostentaba el ya mentado Chilavert (62).

Otras figuras que resaltan en la lista son el siempre llamativo René Higuita, conocido, entre otras cosas, por su mítica parada con un “escorpión” y su facilidad para ver puerta rival. 43 dianas fueron las que firmó el colombiano durante su carrera futbolística. También aparece el mexicano Jorge Campos, recordado por sus míticas indumentarias coloridas. Su casillero lo llenó con hasta 41 tantos, aunque con “trampa”, ya que gran parte de ellos fueron con la demarcación de delantero (posición en la que arrancó). O, sin ir más lejos, Hans-Jörg Butt, famoso por recibir la volea de Zidane en la final de Champions League del 2002 entre Real Madrid y Bayer Leverkusen, anotó 32 goles. En su también paso por el Bayern de Múnich, convirtiendo un penalti en la máxima competición continental en un duelo contra la Juventus.

El Sevilla da un golpe sobre la mesa a coste cero con Dmitrovic

El primer movimiento del Sevilla en el mercado invernal va a ser asegurarse un fichaje para la próxima temporada. La entidad nervionense tiene cerrado un preacuerdo con el portero serbio Marko Dmitrovic, que acaba contrato con el Eibar el próximo mes de junio y que podía negociar su futuro desde el pasado 1 de enero.

A pesar de los intentos del conjunto armero por seguir contando con el que ha sido su guardameta en las últimas cuatro temporadas, ha pesado más el deseo de Dmitrovic de dar un salto en su carrera para militar en un equipo que, muy probablemente, jugará competición europea el próximo año. A sus 28 años (cumplirá 29 en diez días), el serbio se encuentra en la edad ideal y el Sevilla no ha querido dejar pasar la oportunidad.

La portería era una asignatura pendiente en el Sevilla que se ha agravado tras la lesión de rodilla que ha sufrido Vaclik en esta primera vuelta. El checho no tiene fecha de vuelta y, además, acaba en junio un contrato que el Sevilla no parece por la labor de renovar. Su rendimiento no ha sido malo y el comportamiento del checo es intachable, pero su estado físico lo lastra en un equipo que quiere dar un salto en sus aspiraciones.

Así, salvo sorpresa, Dmitrovic compartirá portería con Bono la próxima temporada. Un ex portero como Monchi pondrá en manos de un ex portero como Lopetegui a dos porteros con capacidad de ser titulares.