Lucas Veríssimo, la nueva joya de Santos que tiene atada el Benfica

Después de superar a Boca, Santos jugará la final de la Copa Libertadores contra Palmeiras. Un duelo brasileño por el trofeo más apreciado de Sudamérica que no se daba desde 2006, cuando Internacional venció a Sao Paulo. El Peixe ha demostrado ser uno de los conjuntos más sólidos del torneo y Cuca, que asumió el banquillo en agosto y que ya sabe lo que es conquistar América (lo hizo en 2013 con Atlético Mineiro), uno de los técnicos más inteligentes. La apuesta de Santos por jóvenes talentos como Kaio Jorge, Marcos Leonardo o Angelo Gabriel, le han valido para plantarse con todas las de la ley en la final de una Copa atípica. Pero si hay un jugador que está despuntando por encima del resto es Lucas Veríssimo, que ya tiene su fichaje cerrado por el Benfica.

El central de 25 años ha cuajado una Copa Libertadores completísima. Jefe de la zaga de Santos, sus últimas actuaciones han llamado la atención del club portugués, que se hará con sus servicios por 6.5 millones de euros, según confirmó Andrés Rueda, presidente del Peixe. También estuvo en la agenda la Roma, pero los lusos hicieron la propuesta más seria. Tras el partido contra Palmeiras el próximo 30 de enero, el brasileño viajará a Portugal y se pondrá a las órdenes de Jorge Jesús, que busca con su fichaje recuperar la solidez defensiva.

Veríssimo ya venía realizando una buena campaña, pero en la eliminatoria contra Boca Juniors ha terminado de destaparse. El zaguero fue clave para que Santos sacara un valioso empate de La Bombonera y anoche en Vila Belmiro se dejó todo por su equipo. En la primera parte dio el susto en un choque que le provocó un fuerte sangrado, pero pudo recuperarse y se mostró imperial. El jugador de Santos, que se encuentra en plena madurez de su juego, aporta jerarquía atrás y ayuda a romper líneas con sus conducciones. Se anticipa con mucho criterio, está atento a las coberturas, cortando con solvencia cada posible ocasión. Ante Boca, maniató a Soldano y no le permitió a Tevez a recibir con comodidad

Se formó en el José Bonifácio y el Linense y a principios de 2016 debutó con el primer equipo de Santos, pero no fue hasta 2017-2018 cuando comenzó a tener continuidad y se asentó en el conjunto brasileño. En 2019 fue elegido como uno de los mejores jugadores del Brasileirao. Ahora, Lucas Veríssimo quiere despedirse de Santos ganando la Copa Libertadores y comenzar su andadura en Europa por todo lo alto.

Así fueron las anterior finales brasileñas de la Libertadores

Palmeiras y Santos se enfrentarán en la gran final de esta Copa Libertadores 2020 después de eliminar en las semifinales a River Plate y Boca Juniors respectivamente. El Verdao buscará su segundo título, tras el logrado en 1999, en lo que será su quinta final mientras que el conjunto peixe va a por su cuarta copa, siendo también esta edición su quinto duelo por levantar el título.

¿Cuántas finales hubo entre equipos brasileños?

En esta atípica Copa Libertadores 2020, marcada por el parón y el retraso obligados por la pandemia de coronavirus, se jugará la tercera final entre equipos brasileños desde que fuera creada en el año 1960. Palmeiras o Santos reemplazarán como campeón al también brasileño Flamengo, que venció en la final de 2019 a River Plate.

Cabe destacar que el reglamento de CONMEBOL de años atrás provocaba que los equipos de un mismo país se enfrentaran en rondas anteriores para evitar, precisamente, que se vieran las caras en la final dos equipos del mismo lugar.

¿Qué finales hubo antes del Palmeiras-Santos?

Las dos finales brasileñas que hubo antes de esta Copa Libertadores 2020 tuvieron lugar en las ediciones de 2005 y de 2006. En la Copa Libertadores de 2005, Sao Paulo se proclamó campeón tras golear en el duelo de vuelta a Atlético Paranaense (4-0 tras el 1-1 de la ida). Un año después, el propio Sao Paulo sucumbió frente a Internacional después de caer 1-2 en la ida y empatar a dos en la vuelta.

Adiós con ridículo de Boca

La vuelta entre Santos y Boca comenzó a puro ritmo: a los 30 segundos de partido, Marinho hizo sonar el palo derecho de Esteban Andrada y avisó que iba a tener un primer tiempo mucho más activo que en la Bombonera. El Xeneize, sorprendido y estático, sintió el impacto y pagó demasiado caras algunas distracciones.

Luego de manejar el balón e imponerse en la posición, el elenco brasileño abrió el marcador y a los 15‘ puso el 1-0 parcial: Pituca aprovechó una pelota muerta dentro del área, que antes había dado en la mano de Lisandro López, y sorprendió a todos con un remate de zurda y esquinado. Delirio en los locales.

A partir de ahí, el campeón argentino intentó reaccionar, adelantó un poco sus líneas pero tuvo poquísimo peso ofensivo en los últimos metros. Carlos Tevez, muy poco participativo; Toto Salvio movedizo pero impreciso; Sebastián Villa desconocido y Franco Soldano, casi siempre de espaldas al arco. Así, y con un mediocampo lento, imposible.

El comienzo del segundo tiempo fue una verdadera pesadilla para Boca, ya que en poco más de dos minutos recibió el segundo y el tercero. Sí, Santos salió con todo y, gracias a los tantos del venezolano Soteldo y Braga, liquidó la serie mucho antes de lo imaginado en el vestuario. Para colmo, a los 54′, Frank Fabra se fue expulsado por un inentendible pisotón a Marinho.

Los de la Ribera sintieron el golpe, pero Miguel Ángel Russo no leyó bien el partido: el entrenador optó por varios jugadores, como Wanchope Ábila y Emmanuel Mas, pero no incluyó a Edwin Cardona, uno de los pocos que podía haberle dado el fútbol que el equipo necesitaba. El Xeneize siguió intentando, pero tampoco ligó en los momentos justos como para intentar una remontada.

La ilusión de la Libertadores se le escapó de un tirón a Boca, que deberá revisar muchísimas cosas de cara al futuro si quiere seguir siendo competitivo en el plano continental. El nivel y el resultado de Vila Belmiro demuestra que con lo que hay, no alcanza. Por su parte, Santos sacó boleto para el Maracaná y el próximo sábado 30 de enero se medirá ante Palmeiras para definir al campeón.

Santos rompe el protocolo contra la COVID-19 junto a Bolsonaro

Santos, equipo semifinalista en la Copa Libertadores, se medirá en apenas unos días a Boca Juniors por un puesto en la máxima competición continental de Sudamérica. Sin embargo, eso no impidió que los jugadores y los dirigentes del equipo paulista se reuniesen con autoridades, entre las que se encontraba el presidente Jair Bolsonaro, para la disputa de un partido solidario.

El día seis de enero el Peixe visitará La Bombonera, aunque ahora el ambiente de momento es distendido hasta la disputa de un partido tan importante. En el evento celebrado se pudo ver sin mascarilla y sin distancia de seguridad a Orlando Rollo, presidente del club, y a jugadores como Jao Paulo, Marinho o Lucas Lourenço.

Bolsonaro se fotografió y apareció en los perfiles de distintos futbolistas dentro del vestuario santista siempre sin mascarilla, como es habitual en el presidente de Brasil desde el inicio de la pandemia.

Hay que recordar que Santos ha sido uno de los equipos más afectados por los contagios de coronavirus en los últimos meses. En noviembre acumuló hasta 11 casos y más recientemente Soteldo, una de sus principales figuras, no disputó los cuartos de final de la Copa Libertadores por ser positivo.

El propio club ha lanzado un comunicado acerca de esta polémica y ha declarado que en todo momento se mantuvo el protocolo contra la COVID-19 y que se insistió tanto en el uso de mascarillas como en el de alcohol para la higiene de las manos.

Santos desacredita el récord de Messi: “Pelé hizo 1.091 goles”

Leo Messi llegó en este final de año a los 644 goles con la camiseta del FC Barcelona, un hecho que le hizo superar la marca que alcanzó Pelé en el Santos…. o quizás no.

Pese a la felicitación del propio Pelé a Messi tras igualar su marca goleadora, ha sido el conjunto peixe el que ha querido volver a poner a O Rei por delante del capitán bluagrana emitiendo un extenso comunicado en el que explica que el brasileño no anotó 643 dianas, sino 1.091.

“En las cuentas de la prensa especializada, el Rey del Fútbol marcó 643 en competiciones y los 448 goles marcados en partidos y competiciones amistosas fueron condenados al ostracismo, como si tuvieran menos valor que los demás”, dice el comunicado antes de entrar en el nivel de los equipos a los que marcó en amistosos.

“Los 448 goles que hoy intentan descalificar, se marcaron ante los principales clubes y equipos de la temporada. América (México) y Colo Colo (Chile) sufrieron nueve goles de Pelé cada uno. El Internazionale Milán, uno de los principales equipos de Europa en la década de 1960, sufrió ocho goles más del Rey. La lista es inmensa y con participantes de peso: River Plate, Boca Juniors, Racing, Universidad de Chile, Real Madrid, Juventus, Lazio, Napoli, Benfica y Anderlecht. El propio Barcelona, donde juega Messi, también fue víctima de Pelé: cuatro goles, marcados en cuatro partidos”, explica el texto subido en la página web de Santos.

El Peixe prosigue su argumentación en el comunicado, en contra de los criterios que han utilizado parea contabilizar los tantos. “El argumento de algunos analistas es que muchos de estos 448 goles marcados en partidos amistosos se enfrentaron a oponentes frágiles, como equipos pequeños o equipos regionales. Aun así, los partidos se disputaron con uniforme oficial, con las reglas oficiales del juego y con acta. Debemos recordar que los clubes solo podían jugar partidos amistosos con la aprobación de las federaciones regionales y nacionales, una de las reglas impuestas por la FIFA, el organizador del fútbol mundial. Tener en cuenta atributos subjetivos, como la debilidad de los oponentes, no es ideal para compilar datos estadísticos. Los números son absolutos. Un gol contra el Éibar es estadísticamente lo mismo que un gol contra el Valencia. Un gol contra el Transvaal (de Surinam) tiene el mismo valor que un gol marcado al Real Madrid, en el centro del Santiago Bernabéu”.

Kaio Jorge quiere ser Neymar

Santos ya está en semifinales de la Copa Libertadores. Uno de los equipos con más tradición de Sudamérica vuelve a llegar a las fases finales de uno de los campeonato de clubes más duros del mundo. Lo hace con un estilo que, históricamente, ha sido la clave del crecimiento del fútbol brasileño, controlando las área y sin necesidad de ‘jogo bonito’. Se apoya en varios talentos individuales y un gran orden táctico, todo esto acompañado de gran intensidad en todas sus acciones.

Uno de esos talentos es Kaio Jorge, un chico de apenas 18 años que ha puesto patas arriba a todo el continente. Su rendimiento no puede ser más influyente: 5 goles en 9 partidos disputados en la edición. Entre ellos, tres de los cinco que Santos endosó a Gremio en los cuartos de final. La efectividad de cara a puerta es notable: en el partido de vuelta solo necesito tres tiros para marcar dos veces. A esto hay que sumarle una asistencia y tres regates completados. Es un líder ofensivo.

Sus condiciones son impresionantes. Es un delantero fuerte en el cuerpo a cuerpo y potente en carrera. Sin embargo, también tiene técnica para conducir a gran velocidad, asistir o jugar de espaldas. Ha sido un fijo en las convocatorias de la selección brasileña Sub-15 y Sub-17, con la que ganó el Mundial, y todo apunta a que también lo será en las de la Sub-20, con el Sudamericano de 2021 en el horizonte.

El equipo paulista llevaba desde 2012 sin colarse entre los cuatro mejores equipos del continente, y sin ganarla desde un año antes. Se impusieron en las semifinales a Cerro Porteño y en la final a Peñarol. Por aquel entonces, todos bailaban al son de un jovencísimo Neymar Junior (19), acompañado de grandes futbolistas de la talla de Ganso, Alex Sandro o Elano.

En aquella edición, ‘Ney’ acabó la competición con 6 goles marcados y fue elegido mejor jugador. Esto le valió, poco después, para dar el salto a Europa firmando por el FC Barcelona. Ahora, Kaio Jorge quiere ser Neymar y llevar a Santos a lo más alto.

Gabigol da 3M€ al Barcelona

El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ha condenado al Santos a pagar 2,9 millones de euros al Barcelona por Gabigol. En 2016, el club brasileño traspasó al delantero al Inter de Milán por una cifra cercana a los 30M€, sin avisar al club blaugrana previamente. Así, incumplió una de las cláusulas recogidas en el acuerdo por Neymar, que marcaba que la entidad de la Ciudad Condal tenía derecho de tanteo sobre el futbolista.

El Barcelona, una vez se produjo el traspaso, acudió a la justicia deportiva para defender sus derechos. Ahora, la Cadena SER ha informado que el Santos debe indemnizar al club por, efectivamente, no haber respetado el acuerdo firmado con anterioridad por ambas entidades. Este marcaba que el Barça tenía 72 horas para igualar la oferta de 30 millones del Inter de Milán. En caso de hacerlo, Gabigol recalaría en el Camp Nou y no en Italia. Sin embargo, tal y como han decidido los tribunales, no se cumplieron los plazos establecidos. 

Pese a todo el revuelo que causó en su día el fichaje, Gabigol no tuvo éxito en su aventura europea. En el Inter de Milán solo fue capaz de marcar un gol en la temporada 2016-17, con diez partidos disputados. Posteriormente, se marchó cedido al Benfica en busca de recuperar la confianza que le había hecho brillar en su país natal. En Portugal solo disputó cinco partidos, con un único tanto. Desde entonces, el delantero de 24 años ha dado tumbos en calidad de cesiones, perteneciendo al Inter hasta enero de 2020. En ese entonces, el Flamengo llamó a su puerta y pagó más de 17 millones de euros para hacerse con sus servicios.

Diego Costa, el caza talento

El Santos está a seis puntos del liderato del Brasileirão y clasificado para los cuartos de final de la Copa Libertadores. En un año de buenos resultados donde el presente le da al aficionado del Peixe motivos para estar optimista, el futuro del club también parece prometedor. En la goleada del sábado pasado contra el Sport (4-2), el joven delantero Bruno Marques marcó cinco minutos de entrar en en la segunda parte, el gol más rápido de un debutante en el equipo profesional del club. Un récord que supera los 40 minutos de Rodrygo, 125 de Gabigol o 149 de Neymar.

En los despachos del club los directivos ya se mueven para intentar renovar el contrato del delantero, de 1,94m, que llegó el año pasado al Santos de la mano de un ‘padrino’ muy especial. Que entiende bien la función ejercida por él en campo.

Bruno Marques viene del Lagarto, club de propiedad del Diego Costa en su ciudad natal, en el interior del Estado de Sergipe, noreste de Brasil.

Conocí a Bruno en un entrenamiento de mi equipo y me llamó la atención su altura, más de 1,90m. Cuándo él tocó el balón, vi que tenía una técnica que no era normal para un jugador de su altura. Después fui a hablar con él y me di cuenta de que tiene la cabeza amueblada, los pies en el suelo”, contó el delantero del Atlético de Madrid a Globoesporte. Diego Costa le apadrinó, le buscó un representante y le ayudó a llegar a un acuerdo de cesión al Santos en 2019.

Después de salirse en la cantera del Santos, Bruno Marques llegó a entrenarse con el primer equipo con Jorge Sampaoli pero no debutó hasta la semana pasada, con Cuca de entrenador, cuando marcó nada más entrar en la segunda parte.

“Vi el gol por internet. Fue un bonito gol de cabeza. Este chico tiene un futuro brillante. Por su altura y técnica, tiene todo para crecer cada vez más como futbolista. Creo que tiene mucho futuro en Brasil y Europa”, afirmó Diego Costa a Globoesporte.

Encantados con la evolución de Bruno Marques, ampliar su contrato es una de las grandes prioridades de los dirigentes del Santos en las últimas semanas. La idea es extender su vínculo al menos hasta febrero y comprarle en definitivo, porque el Lagarto ya ha descartado una nueva cesión. Lo dificulta un acuerdo en este momento es el escenario político del club, que tendrá elecciones el próximo día 12.

Hablo con Diego Costa de vez en cuando. Me da muchos consejos. En campo intento hacer como él, pelear siempre por el balón, incansable. Es un privilegio ter un mentor como él, uno de los mejores delanteros del mundo. Es una felicidad tremenda tenerle a mí lado”, explicó Bruno Marques a Globoesporte.