El Espanyol rompe la máquina

Me da vergüenza decir que lo hicimos bien y no ganamos, pero es que esa es la realidad”, reconocía sonrojado Vicente Moreno. “Le he dicho a Juan Carlos que menudo cabr…”, confesaba Adrián Embarba, excompañero del guardameta. “Lo hemos intentado de todas las maneras posibles, pero la pelota no quería entrar”, se lamentaba Adrià Pedrosa. Lo cierto es que perdió el Espanyol ante el Girona (1-0), pero también lo es que reventó la máquina de las estadísticas. La producción ofensiva fue de récord, en esta temporada y en mucho tiempo. Un castigo histórico.

Escudo/Bandera Espanyol

27 fueron las veces que remató el Espanyol en Montilivi, una barbaridad; diez llevaba a la media hora de partido. Pero no fueron chuts a voleo, sin criterio, sino con toda la intención del mundo. Ocho se dirigieron a puerta, lo nunca visto en el equipo de Vicente Moreno, y siete se toparon con intervenciones –alguna portentosa– de Juan Carlos Martín, en la que muy probablemente fuera la mejor actuación de su carrera profesional. Otros 12 se marcharon fuera, alguno rozando la meta, y dos directamente se estrellaron en el palo.

Remates a puerta del Espanyol

Partido Remates a puerta Resultado
Girona vs Espanyol  8 Derrota
Sabadell vs Espanyol 7 Victoria
Espanyol vs Castellón 7 Victoria
Espanyol vs Albacete 6 Victoria
Espanyol vs Sporting de Gijón 6 Victoria
UD Logroñés vs Espanyol 6 Victoria
Espanyol vs Mirandés 5 Victoria
Espanyol vs Real Zaragoza 5 Victoria
Málaga vs Espanyol 5 Victoria
Espanyol vs Alcorcón 5 Victoria
FC Cartagena vs Espanyol 5 Victoria
Espanyol vs Lugo 5 Victoria
Espanyol vs Almería 5 Victoria
Espanyol vs Girona 4 Derrota
Tenerife vs Espanyol 4 Empate
Espanyol vs Ponferradina 3 Victoria
Espanyol vs Mallorca 3 Empate
Fuenlabrada vs Espanyol 2 Empate
Real Oviedo vs Espanyol 2 Victoria
Leganés vs Espanyol 1 Derrota
Las Palmas vs Espanyol 0 Derrota
Rayo Vallecano vs Espanyol 0 Derrota

Fueron una locura, 40, los centros al área que intentó el Espanyol, y otra barbaridad, cinco, las grandes ocasiones falladas, cuando el promedio del conjunto blanquiazul es de 1,41 por partido, lo lo que es lo mismo, 31 en las 22 jornadas que se han disputado hasta la fecha. La posesión, de un 64,11 por ciento, no fue en absoluto estéril en cuanto al arrollador juego ofensivo desplegado, sí por el resultado final.

En cuanto a los nombres propios, tres remates a puerta realizó Raúl de Tomás, por dos de Nico Melamed, tres fuera lanzó un Javi Puado que se convirtió en uno de los mejores –sino el mejor– futbolista del Espanyol ante el Girona y cuatro en total tuvo en sus botas Embarba, contando su palo. Pero también jugadores menos prolíficos en ataque, como David López o Keidi Bare, dispusieron de su ocasión clara. Un asedio que no valió ni para puntuar, pero que sí puede marcar el camino.

La cabalgata de las valquirias

Sobre la justicia. Aunque la injusticia es un valor muy relativo, por no decir inaplicable en el mundo del fútbol, si hubiera un partido que pudiera justificar el concepto este triunfo del Girona ante el Espanyol. Estaba el asedio del Espanyol siendo impresionante –diez disparos acumulaba a la media hora– cuando Pablo Moreno, en el primer tiro a puerta de los rojiblancos, establecía un 1-0 a la postre valiosísimo. Definitivo.

Las valquirias. El ataque y gol perico se sucedió en la segunda mitad, mientras duró la gasolina y las cabezas sin ofuscarse contra los palos y el omnipresente Juan Carlos, como si sonara por la megafonía de Montilivi esa Cabalgata de las Valquirias de Wagner y sobrevolaran los helicópteros de Apocalypse Now. Y no era para menos, pues si las valquirias eran unos seres mitológicos que iban recogiendo a los caídos en la batalla, en el caso del Espanyol se llevaron dirección Mallorca el (co)liderato de Segunda, paradójicamente, en uno de los mejores partidos y de los más corales de la etapa Vicente Moreno. No merecieron empatar, ni ganar, incluso merecieron golear. Inexplicable.

Escudo/Bandera Espanyol

Un once definido. No contuvo sorpresas el equipo inicial presentado por Vicente Moreno, a diferencia de lo sucedido en la Copa ante Osasuna. Y eso quiere decir que cuenta el Espanyol con una alineación de gala, que se puede casi recitar de memoria, pero también que el nivel entre esos elegidos y el fondo de armario se puede estar distanciando peligrosamente. Hoy por hoy, la única pugna por la titularidad que parece vigente es la del eje de la zaga, con Cabrera y Calero alternándose y con Lluís López aún lesionado. Arriba, se acabó de comprobar en Montilivi que Nico Melamed le tiene ganada la partida a Melendo y que al entrenador le viene de perlas esa dualidad de Puado, ya alejado de la banda, como enganche y segundo punta.

Antiderbi. Se empieza a describir este Girona-Espanyol (o viceversa) como derbi, y lo cierto es que la rivalidad se encuentra por las nubes, y eso que en esta ocasión no hubo público. Pero hace cuatro años esa rivalidad ni siquiera existía. Y pocos derbis cuentan con la singularidad que presenta este: que nunca se sabe cuándo se va a disputar el siguiente. ¿Será la próxima temporada? ¿Dentro de una década? ¿En qué categoría? Una de las pocas tradiciones que sí se podían asociar a este partido se rompió en esta ocasión, puesto que por primera vez no se llevó la victoria el equipo visitante. Y no será porque el Espanyol no lo intentó.

Viejos amigos. Y al borde del descanso, poco antes del 1-0, se encargó el realizador de repetir una de esas acciones que ya evocan a la tradición. Un balón dividido por el que saltan Stuani y David López, en el que el charrúa le deja caer el codo, esta vez sin fractura nasal. Estaba tan cerca de la banda que lo protestaba Vicente Moreno, aunque bien hubiera hecho en protegerse por si acaso. Hablando de viejos amigos, por cierto, los dos primeros capitanes del Espanyol la temporada pasada fueron noticia este sábado. Javi López, que debutaba con el Adelaide United, brindó su primera asistencia. Y Víctor Sánchez estrenó su casillero en el Western United con un golazo. Les sienta bien Australia, en las antípodas, como lo está de lo merecido o de lo justo la derrota del Espanyol en Montilivi.

Moreno: “Da vergüenza decir que lo hicimos bien y no ganamos, pero es la realidad”

Con cara de pocos amigos, Vicente Moreno compareció en la sala de prensa del Girona después de un excelente encuentro del Espanyol aunque acabó en derrota. Una paradoja que el entrenador valenciano explicó así: “Perder el partido no es lo que queríamos. El equipo salió de inicio hasta el final con una mentalidad ganadora. La sensación es haber hecho las cosas muy bien. Da vergüenza decir que lo hicimos bien y no ganamos, pero es la realidad. Si jugaramos diez veces así pues podríamos ganar nueve. No fuimos contundentes. Son accidentes que pasan. Hay cosas a mejorar, hay que ser más contundente en las áreas”.

Según el técnico, consideró que el equipo “tuvo una línea idéntica todo el encuentro, más allá de los últimos minutos que fue más a la desesperada”. Y destacó que “la intención de los jugadores fue magnífica, hay que felicitarlos”. “Estamos en un tramo igual que el que vino en la primera vuelta. Nuestra idea es seguir sumando para mantenernos donde estamos. Jugando como hay habrá posibilidades de ganar el siguiente encuentro”, comentó Moreno.

Escudo/Bandera Espanyol

Tampoco ocultó Francisco Rodríguez que el Girona tuvo “suerte”, pero que “la buscamos”. El técnico, que había pasado por la cantera del Espanyol de jugador, comentó que su equipo también tuvo “ocasiones” y pudo incluso “sentenciar” en los últimos 20 minutos, aunque reconoce que “Juan Carlos fue de los mejores, supimos sufrir”.

Escudo/Bandera Girona

El Girona le ha ganado los dos encuentros al Espanyol. 1-2 en el RCDE Stadium y 1-0 en Girona. “No ocultaré que ellos merecieron sacar puntos, pero les ganamos los dos partidos. No tenemos nada más que ellos, queremos crecer para llegar a su altura”. Y la recete para conseguir no es la regularidad, que ya la tienen, sino ganar más encuentros: “Solo perdimos un partido de los últimos 11 oficiales. El equipo es regular, pero tenemos que sumar más victorias. 33 puntos es un buen punto de partida de la segunda vuelta”.

1×1 Espanyol: un ataque con pistolas de agua

Diego López: El portero gallego se mostró inseguro en algunas acciones aéreas, ya que le costó atrapar los balones. El Girona no le dio demasiado trabajo y lo resolvió con suficiencia aunque con algo de apuros. No fue su mejor tarde pero no tuvo ningún tipo de incidencia en el resultado.

Miguelón: Un extremo más en el primer tiempo, en el que llegó en múltiples ocasiones a la línea de fondo y puso centros poco precisos, eso sí. Su amplitud liberó a Embarba, que jugó con total libertad. Sin balón, sufrió. En la jugada del primer gol su despeje se queda corto y luego no protege portería. Por su costado insistió el Girona con Pablo Moreno y Samu Saiz.

David López: A balón parado, dispuso de una ocasión clarísima para hacer el 0-1. Un remate franco en el área pequeña que no le cogió trayectoria a un costado y se estrelló contra Juan Carlos, el meta. En el 1-0 sale de su zona y provoca un espacio tras la pérdida de Darder. Vio un amarilla y se perderá el siguiente encuentro.

Cabrera: Volvió al equipo y mantuvo a raya a Stuani, eso sí faltó de ritimo, pues también regresaba de lesión. Exitoso en los duelos uno contra uno, solo sufrió en el segundo tiempo cuando había que defender mayores espacios. Bien por arriba y notable, en esta ocasión, cuando le tocó jugar entre líneas.

Pedrosa: Más sólido defensivamente que en la primera vuelta, incluso realizando coberturas a sus compañeros, el lateral de Gavà llegó con peligro por la izquierda aunque sus centros no encontraron rematador en la mayoría de ellos. El jugador perdió algunos balones cuando se jugó el uno contra uno en mediocampo.

Keidi Bare: El mediocampista fue de más a menos, aunque sin duda fue el futbolista que hizo un despliegue mayor. Tanto pudo marcar el 1-1 en un remate de cabeza como cortó contraataques con algunas faltas o recuperaciones cerca del área. Completó un notable encuentro en un partido poco posicional y más de ida y vuelta.

Foto de Keidi

Darder: Participa poco en el juego en un Espanyol que prioriza empezar las jugadas por los costados y luego buscar por dentro a los mediapuntas. Pero cuando entra en contacto con la jugada la mejora. Dio continuidad al juego y sus cambios de orientación dejaron a laterales o extremos en situaciones propicias. No obstante, fue partícipe del 0-1 al no poder despejar en condiciones un balón dividido.

Embarba: El madrileño se reencontró después de varias semanas por debajo de su nivel. El jugador actuó por dentro y en la derecha, estrelló un balón en el poste en un precioso zurdazo, conectó con Puado y Melamed en varias acciones y trabajó defensivamente cuando la jugada lo requería. No estuvo acertado.

Nico Melamed: El mediapunta repitió de titular y tuvo varias acciones de gol. Partió desde la izquierda pero se movió por dentro con libertad. Combinó, piso aéreo y dejó de nuevo detalles de su calidad, como una jugada en la que en una baldosa se fue de tres contrarios y remató con intención a portería. También alivió el juego cuando bajó a recibir a posiciones de mediocentro.

Puado: Tuvo la primera ocasión del partido, un zurdazo que se fue muy desviado. No tuvo el punto de mira atinado, y eso que se movió con inteligencia cuando le tocó pisar área, cuando cayó a las bandas y cuando bajó a recibir. El delantero fue el más sacrificado del ataque a nivel defensivo.

Foto de Embarba

RdT: El delantero también pudo irse del encuentro con un gol, pero Calavera, en una espectacular acrobacia, salvó el tanto en la línea de cabeza. Fue de más a menos, y busco remates en ocasiones con demasiada lentitud.

Wu Lei: Salió para jugar los 12 últimos minutos, con un Espanyol que buscaba ya la desesperada, pero el delantero chino apenas tuvo oportunidades. El equipo perico se desdibujó en ese periodo.

Mérida: Salió para cambiar el curso del encuentro, en el tramo final, pero no tuvo demasiada incidencia.

Vadillo: Disputó siete minutos, y no logró conectar con los delanteros más allá de algún centro sin éxito.

Pablo Moreno impulsa al Girona contra un Espanyol impotente

El Girona es el protagonista de las pesadillas pericas esta temporada. Si el conjunto rojiblanco fue el primero en ganar al Espanyol en su estadio, ahora le hace estrenar la segunda vuelta con una derrota. Los gerundenses fueron un muro, con muchísima culpa de Juan Carlos, y, gracias al tanto de Pablo Moreno, suman tres puntos de oro. Los pericos mostraron intensidad, intención, calidad y fútbol, pero no gol. Justo lo que sí tuvo un Girona combativo, sacrificado y solidario que sale reforzado del derbi y catapultado hacia la lucha por el playoff.

El Espanyol empezó a acosando y sometiendo al Girona y, si en el 20’, el conjunto perico se hubiera colocado 0-2 en el marcador a muy pocos le hubiera sorprendido. Tras un aviso de Puado, Melamed y David López hicieron que Juan Carlos se colocara bajo el foco y se luciera. Sus intervenciones fueron tan fantásticas como alentadoras para un conjunto rojiblanco que al verse intacto dio un paso adelante. Mucha culpa de ello la tuvo un Samu Saiz repleto de calidad y que le dio vértigo a las acciones de ataque. Pero si de calidad se trata, Embarba, que además cumplía un año de su fichaje por el Espanyol, la demostró con una acción, en el 29’, que acabó con el balón estrellándose en el palo izquierdo de la meta del Girona. Fueron minutos en los que los gerundenses se colgaron del palo y los visitantes olieron sangre, pero la falta de pegada perica fue alarmante. Ocasiones, entre Keidi Bare, RdT y Cabrera, tuvieron para aburrir. ¿Pero saben qué sucede cuando se perdona? Efectivamente, 1-0. En el 41’, Pablo Moreno, habilitado por Miguelón, aprovechó un balón que fue al espacio tras un rebote para retar a Diego López, marcar y poner por delante al Girona.

Escudo/Bandera Girona

Ya en la segunda parte, el Espanyol apareció impetuoso, aunque siguió negado de cara a gol. RdT no acertó a marcar sin portero, Calavera sacó el balón sobre la línea de gol, y Puado se topó con el palo en el 54’. Después toda la culpa fue de un imperial Juan Carlos. Para enmarcar fue su parada ante un cabezazo desde el área pequeña de Keidi Bare en el 67’. Precisamente el albanés demandó un penalti por un manotazo de Aday, pero el colegiado ni el VAR lo consideraron. Los nervios no tardaron en aparecer en el bando blanquiazul y es que derribar el muro del Girona parecía misión imposible. Y lo fue porque en los últimos minutos, al Espanyol le faltó claridad y los cambios, un tanto tardíos, no tuvieron opciones. Los de Vicente Moreno caen fuera en Liga por segunda jornada consecutiva y ponen a merced del Almería (que tiene dos partidos menos) el liderato. De momento siguen primeros, pero empatados a 45 puntos con el Mallorca.

Escudo/Bandera Espanyol

Cambios

Ramalho (45′, Enric Franquesa), Joel Barcenas (62′, Pablo Taboado Moreno), Mamadou (69′, Stuani), Valery Fernández (69′, Aday), Wu Lei (77′, Javi Puado), Fran Mérida (83′, Keidi), Vadillo (83′, Nicolás Melamed), Ibrahima Kebe (84′, Samuel Sáiz)

Goles

1-0, 40′: Pablo Taboado Moreno

Tarjetas

Arbitro: Juan Luis Pulido Santana
Arbitro VAR: Víctor Areces Franco
Enric Franquesa (44′,Amarilla) Santiago Bueno (70′,Amarilla) Embarba (73′,Amarilla) David López (74′,Amarilla

Clasificación

Sigue la última hora del Girona – Espanyol en directo

ESPANYOL

Al equipo regresarán naturalmente los habituales titulares a la alineación, de Diego López a De Tomás pasando por Keidi Bare o Melamed, con la duda de un Miguelón que vuelve tras sufrir unas molestias, la ausencia de Lluís López por lesión, la de Álex López tras confirmarse este viernes a última hora su rescisión para firmar por el Mirandés y la presencia más que probable en esa defensa de Cabrera, que compartiría un más que interesante choque de uruguayos.

AS a seguir: RDT. Vuelve a asumir la responsabilidad del gol. Pistolero a escena.

Stuani reta al líder en un derbi con heridas abiertas

El derbi entre Girona y Espanyol está listo para escribir un nuevo capítulo (sigue el partido en directo en As.com). Pese a que los rojiblancos llegan al duelo con una resaca más dulce gracias a la Copa del Rey, lo cierto es que la dinámica de ambos en Liga es bien distinta. Mientras que los pericos son líderes, a los rojiblancos les está costando engancharse a los puestos de playoff tras encadenar cuatro jornadas sin ganar (tres empates y una derrota). Eso sí, en la primera vuelta las sensaciones que desprendían ambos no eran muy distintas a las actuales y el Girona ya logró darle un revolcón al Espanyol en su estadio (1-2).

Pero si algo ha caracterizado a los últimos envites entre Girona y Espanyol ha sido que el visitante es favorito. En Primera, el Girona logró vencer dos veces en Cornellà-El Prat y en las segundas vueltas, el Espanyol hizo suyo Montilivi. Este curso se ha seguido la dinámica y ahora los pericos esperan volver a conquistar el feudo rojiblanco. La diferencia es que el Girona ya cuenta con Stuani, está al cien por cien tras su lesión, y será la principal referencia gerundense. Además, el uruguayo no sólo tiene el aliciente de enfrentarse a uno de sus ex equipos sino que retará a David López. En sus últimos duelos han saltado chispas, o más bien codazos, y el central ha sufrido alguna que otra fractura de nariz.

Pero el Espanyol bien haría en no sólo centrarse en Stuani porque Francisco ya ha dejado claro que quiere que su equipo sea valiente y ambicioso. Y jugadores como Samu Saiz y Monchu tratarán de ponerle vértigo al juego. Los rojiblancos necesitan empezar con buen pie la segunda vuelta y es que el calendario que les espera es de ‘Primera’.

Tras jugar ante el Espanyol disputarán los octavos de final de Copa contra el Villarreal y después volverán a la Liga para medirse a Mallorca y Leganés. Francisco es consciente de ello, no quiere dar pasos en falso y presentará el 4-3-3 que le ha dado equilibrio en los últimos duelos. Gumbau no podrá jugar por sanción y tampoco estará el joven Ramón Terrats en la medular tras confirmarse su positivo en COVID-19. Cristóforo e Ibrahima Kebe se disputan un puesto en el centro del campo junto a Monchu y un Samu Saiz que tendría libertad de movimientos para tratar de crear desequilibrio y dudas en el Espanyol.

Porque seguramente le queden a los pericos por disputar encuentros más importantes en este segundo tramo de temporada, en el que pretende el campeón de invierno serlo de la primavera y de todas las estaciones para volver a Primera. Pero, ahora mismo, el gran partido del Espanyol es este de Girona.

Al picante creciente de esta suerte de derbi advenedizo y las ganas de revancha por el 1-2 de hace dos meses en Cornellà, que hizo mucho daño a los de Vicente Moreno y al entorno, se une la gris eliminación copera de la semana pasada ante Osasuna. Solo un triunfo puede devolver la sonrisa al pueblo blanquiazul.

Al equipo regresarán naturalmente los habituales titulares a la alineación, de Diego López a De Tomás pasando por Keidi Bare o Melamed, con la duda de un Miguelón que vuelve tras sufrir unas molestias, la ausencia de Lluís López por lesión, la de Álex López tras confirmarse este viernes a última hora su rescisión para firmar por el Mirandés y la presencia más que probable en esa defensa de Cabrera, que compartiría un más que interesante choque de uruguayos con Stuani.

El otro que a priori marcará al delantero del Girona será –de vuelta al eje de la zaga tras su accidentada excursión al mediocentro en la Copa– David López, que buscará acabar esta vez con la nariz intacta. No en vano, no está el Espanyol para que le rompan nada, tampoco un liderato que aspira a conservar a su paso por Montilivi.

La carta que todo formador de fútbol debería leer

El pasado miércoles, Moisés Hurtado presentó su dimisión como entrenador del Juvenil B ya que no se sentía motivado para seguir, entre otras cosas por sus divergencias con los superiores. Esta carta ha encendido las redes pericas de elogios:

“Si he podido generar alguna duda o incertidumbre en sus cabezas, si he podido remover alguna conciencia, si he podido hacer pensar y reflexionar, si he podido aportarles algún concepto táctico nuevo y si he podido hacerles salir de sus zonas de confort, si algo de eso he conseguido, ya me doy por satisfecho en esta linda y dura etapa formativa que he vivido estos dos años y medio. Porque la vida, afortunadamente, está llena de incertezas y a esa edad, más. Y la solución, en mi opinión, no es simplificarles las cosas, dándoles certezas, sino enseñarles a pensar por sí mismos, en una época en que la mayoría de cosas sin efímeras, nos da cierta pereza pensar y queremos verdades rápidas, poco duraderas e irrefutables. Sin embargo, la realidad, llena de ruido, suele ser otra.

Decía un amigo “en el fútbol unas veces se gana y otras se aprende”, y lo único por lo que he trabajado este tiempo es para que los chicos consigan cumplir sus metas y logren asentar esos objetivos en el tiempo. Evidentemente, si es jugando en nuestro club en el primer equipo, mejor. Sin embargo, y con sinceridad, estaré igual de orgulloso de quien logre realizar su sueño fuera de nuestro club, aunque no lo disfrutemos. Y, por supuesto, quien no lo logre, ahí me tendrá igualmente para que lo necesite. El éxito lo pone cada uno donde quiere.

Con sinceridad, ojalá me hubieran dejado hacer algunas cosas más a mi manera, pero donde manda patrón no manda marinero como es obvio y, en esto como todo en la vida, todos tenemos nuestras ideas en las que creemos; así que, ante tales circunstancias, consierque es mejor dar un paso al lado y dejar que otras personas lleven a cabo sus ideas a su manera. El club siempre está por encima de todos nosotros.

No obstante, permítanmen ofrecer, desde esta carta de “hasta la próxima” un par de contribuciones a quien las quiera recibir.

A los que mandan, que escuchen. Que hagan partícipes a los trabajadores, que hagan sentir cómoda a la gente y que creen un correcto clima de trabajo. No está reñido con la exigencia. Para nada.

A los que mandan menos, que se hagan valer, que confíen en ellos, que ayuden a los que tengan al lado y que se exijan al máximo en todo lo que hagan. Y que traten de disfrutar al máximko con ello porque con pasión todo sale mejor.

A los padres de los chicos, que protejan sin sobreproteger. Que acompañen, que se interesen sin invadir. Que confíen en los profesionales que velan por sus hijos porque están en muy buenas manos.

Al aficionado, tratemos de no etiquetar a los chicos con crack, perla, joya… porque a veces les confundimos, sin quererlo. A todos nos pasa. Y bastante distracción tienen ya hoy en día.

A los chicos, recalcarles tres palabras clave: esfuerzo, constancia, perseverancia. O se lo digo en inglés, que a veces cuesta poner atención: no pain, no gain. Ahora más que nunca. La realidad no es la que sale en Instagram. Pensad, discutir, hablad, poner en duda todo y, sobre todo, absorbed. Aprended de todo y de todos. En la mentalidad que tengáis está la diferencia.

Para finalizar, me gustaría enormemente -es algo que siempre he llevado mal en esta etapa formativa- pedir perdón si no he podido ser justo con algún jugador. No ha sido mi intención y con el tiempo entenderá que no es fácil ser entrenador. Y, por úlyimo, agradecer enormemente a toda la gente que me he encontrado en este camino y que me ha permitido aprender de ellos, nos hemos reído, debatido, charlado… porque lo mejor de la vida es conocer personas abiertas, empáticas que te hacen reflexionar y te remueven los cimientos. Por todo ello, en segunda, en primer o en Chamiñons ligui. Siempre RCDE. Hasta la próxima”.

Aplazado el Espanyol B-Andorra por cinco positivos de COVID-19

El estreno de Eder Sarabia deberá esperar al menos una jornada. El encuentro que se debía disputar este domingo entre el Espanyol B y el Andorra, del grupo 3 de Segunda B, se ha pospuesto debido a cinco casos de COVID-19 en el club perico (según fuentes consultadas), por lo que según los protocolos establecidos por la Federación Española de Fútbol el encuentro se deberá suspender. La noticia la ha hecho oficial el club andorrano aunque todo trascendió durante el miércoles. El Espanyol también la hizo oficial después.

El entrenador, que esta semana fue presentado en su nuevo cargo, debutará si no hay más contratiempos la semana siguiente ante el Cornellà (curiosamente rival copero del primer equipo del Barcelona esta noche) y en dos semanas visitará la Ciudad Deportiva Joan Gamper. En el caso del Espanyol B la siguiente jornada disponía de descanso, por lo que tendrá margen para que los jugadores afectados por coronavirus puedan descansar.

En el segundo equipo del Espanyol B ya ha habido varios casos esta temporada, también en la pretemporada, cuando algunos jugadores que se entrenaban con el primer equipo también dieron positivo. El primer equipo perico fue uno de los que más sufrió la pandemia la temporada anterior, cuando hasta diez jugadores y miembros del cuerpo técnico padecieron la enfermedad.

Los 120 años de Zamora, primer icono del fútbol español

Antes de Luis Suárez, primer Balón de Oro español (1960), o de la generación capitaneada por Iker Casillas y Xavi Hernández que alzaron dos Eurocopas y un Mundial entre 2008 y 2012, el icono del fútbol español fue Ricardo Zamora, nacido tal día como hoy de hace 120 años en Barcelona. Como relata Alfredo Relaño en su libro ‘365 Historias del fútbol mundial que deberías saber’, “fue el Jordan de la época, una celebridad del que se hicieron películas y prestó su imagen para anuncios”.

Quedó para la memoria colectiva la siguiente anécdota que refleja su reputación en todo el mundo, una historia entre la leyenda y la realidad. Cuando a Iosif Stalin, secretario del partido comunista en la antigua URSS, le dijeron que en España se había instalado la Segunda República, este preguntó: “¿Y a quién han puesto de presidente?”. Le contestaron que a Alcalá-Zamora. Y la réplica de Stalin fue “ah, el portero de fútbol”. 

Escudo/Bandera Espanyol

En la Barcelona de 1901 nació Zamora, padre de un médico gaditano y de una valenciana. Aunque su padre intentó por todos los medios que siguiera sus pasos en la Medicina (llegó a dejar el fútbol para centrarse en sus estudios), el balompié fue el amor de su vida. Empezó jugando en el Universitari para justo después, con apenas 15 años, debutar ya con los mayores del Espanyol. Con apenas 19 años, fue el portero de la primera selección española, que logró la plata en los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920, durante muchas décadas el único éxito internacional.

Ricardo Zamora.

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Ricardo Zamora. Archivo AS

Nace ‘El Divino’, el fichaje más caro de la época

Allí, en Bélgica, empezó la fama de El Divino y su eclosión internacional. Jugó en el Barcelona como profesional encubierto de 1919 a 1922 hasta que regresó al Espanyol, el club de su vida como siempre ha expresado. Fue allí donde tejió una trayectoria impoluta y brillante, que le llevó a ser popular en América en una gira que hizo el Espanyol y en la que se pagaba con una medalla de oro a la primera persona que le marcara un tanto, algo que logró Piendibene, delantero del Peñarol. En 1929 ganó la primera Copa del Rey del Espanyol, la famosa Final del Agua.

Con la Liga en marcha y con el fútbol inmerso en el profesionalismo, el Real Madrid rompió la hucha para pagar un traspaso sonado en la época: 150.000 pesetas. Estuvo seis años. Su último encuentro fue la final de Copa de 1936, ganada por su equipo ante el Barcelona, y con una espectacular parada a tiro de Escolà. Cuando empezó la guerra, fue preso por “señorito de derechos”, como relata Relaño en su libro, aunque logró escapar y refugiarse en Francia, donde siguió jugando a fútbol en Niza hasta 1938.

” En 1967 se le hizo un homenaje mundial en el Santiago Bernabéu con la celebración de un partido entre España y el Resto del Mundo, en el que participaron jugadores de la talla de Rivera, Eusebio o Mazzola”

Ya retirado, ejerció de entrenador en varios conjuntos, entre ellos el Espanyol, Atlético Aviación (Atlético de Madrid) o Celta de Vigo. En 1967 se le hizo un homenaje mundial en el Santiago Bernabéu con la celebración de un partido entre España y el Resto del Mundo, en el que participaron jugadores de la talla de Rivera, Eusebio o Mazzola. Zamora recorrió medio mundo para reunir a las estrellas, aunque le fallaron Pelé y Bobby Charlton. Once años después, Zamora, a los 77 años, falleció a causa de una enfermedad. Los homenajes no han parado de sucederse.