Messi sigue sin entrenarse

Ahora mismo es una incógnita si Messi podrá jugar o no la final de la Supercopa este domingo. El delantero argentino no salió a entrenar este viernes al campo Tito Vilanova de la Ciutat Esportiva y siguió realizando trabajo de recuperación en solitario. Leo ya no pudo jugar las semifinales ante la Real Sociedad al resentirse de sus molestias en los isquiotibiales de la pierna izquierda. Tras pasar este jueves por la Ciutat Esportiva para pasar consulta con los médicos, se trazó una hoja de ruta para que Messi pueda estar en la final de la Supercopa, aunque todo dependerá de sus sensaciones. A día de hoy, el pronóstico que dan los servicios médicos es todavía de “seria duda” para el partido del domingo.

 

Al no haber comunicado médico por parte del club, se abren las especulaciones sobre la lesión de Messi. Algunas fuentes apuntan que sufre una elongación en el bíceps femoral de la pierna izquierda, lesión que necesitaría en principio unos diez días para recuperarse al cien por cien.En todo caso no será hasta la sesión de activación del mismo día del partido que se tome la decisión final sobre si juega o no. Será una decisión consensuada entre los técnicos, médicos y el propio jugador, que será quien tenga la última palabra. Los jugadores titulares en la semifinal de la Supercopa completaron una suave sesión de recuperación, mientras que el resto jugó un partidillo con jugadores del filial y del juvenil.

Otra vez las manos: ¿distinto criterio con Ramos y De Jong?

El Barcelona se impuso en los penaltis a la Real Sociedad en la primera semifinal de Supercopa de España (1-1) jugada este miércoles en El Arcángel, casa del Córdoba. El estadio blanquiverde vivió un duelo con buen juego, goles, emoción y también polémica. El foco esta vez se sitúa en el penalti por mano de Frenkie de Jong al inicio de la segunda mitad.

Oyarzabal centró desde la banda izquierda y el balón golpeó en el brazo de Frenkie de Jong. En ese momento, Munuera Montero señaló el punto de penalti y, según sus gestos, este había recibido el visto bueno del VAR. Desde los once metros, el propio extremo txuri-urdin batió a Ter Stegen para hacer el 1-1. Luego, el alemán blindaría su portería para forzar la tanda en la que conseguiría el pase. Si bien en esta ocasión no dudó en señalar, en otras anteriores y similares no actuó igual.

Munuera Montero también fue el encargado de arbitrar el Eibar-Real Madrid del pasado 20 de diciembre en Ipurúa. En este encuentro, el Real Madrid se imponía por 1-2 en el 80. En ese minuto, el Eibar atacaba por la izquierda y colgaba un balón al segundo palo de la portería de Courtois. En su busca fueron tanto Muto como Ramos. El japonés se anticipó, remató y el balón golpeó en el brazo del capitán blanco. La realización mostró las imágenes mientras se revisaba pero ni el VAR ni el colegiado a ras de césped decidieron pitar penalti a favor del Eibar.

Desde el césped y desde el banquillo, los armeros se quejaron con el partido en juego cuando la acción sucedió. Mendilibar, entrenador del Eibar, también lo hizo en la sala de prensa después de confirmarse la derrota de los vascos. Este se quejó de la disparidad de criterios a la hora de señalar esta acción.

“No tenemos ni idea, está semana ha habido unas cuentas manos y no sabemos cuando se puede pitar y cuando no. Hoy se ha tomado la decisión en 20 segundos cuando normalmente están dos o tres con imagen lenta, imagen rápida, de una cámara, de la otra. Se ha visto que le ha dado en la mano, el mismo Ramos ha comentado que le ha dado en la mano, pero como no sabemos cuándo se pita y creo que los árbitros tampoco. Seguiremos con el mismo problema toda la temporada. Dará igual que haya VAR o que no haya VAR porque el problema seguirá existiendo”, aseguró tras el encuentro. En este encuentro, y tras certificar la victoria, Ronald Koeman no se pronunció sobre la polémica.

Para Iturralde González, árbitro especialista de AS  la decisión de Munuera Montero fue correcta en el caso de Sergio Ramos. “Para mí no es penalti, es una mano muy natural. Estoy de acuerdo con el árbitro. No hay un error claro y manifiesto. Si el árbitro la ve y considera que no hay nada, Cuadra Fernández no le va a indicar que vaya al monitor”, afirmó.

La jugada de De Jong tiene sus similitudes, aunque el árbitro entendió que también hay diferencias al darle importancia al recorrido del balón (diferente al del caso de Ramos). En el del central del Madrid lo tiene prácticamente encima y en el De Jong viene de un pase largo. ¿Son penaltis los dos? ¿Sólo uno? ¿Ninguno? Con tantos criterios, ya es difícil saberlo.

Messi: consejos en la prórroga y paseíto para celebrar el pase

Lionel Messi se quedó fuera de la lista pero no se contuvo todo el partido en la grada y acabó bajando al campo para estar junto a sus compañeros y darles algunos consejos justo antes de la prórroga. Charló sobre todo con Jordi Alba. El argentino, de hecho, vivió la tanda a pie de campo, animando como uno más para demostrar luego también que la lesión que tiene no le permite de momento ningún exceso.

Porque cuando Riqui Puig metió el penalti decisivo y los jugadores barcelonistas, titulares, suplentes y cambiados, se marcharon a abrazar a Ter-Stegen, el argentino sólo se sumó a la piña al final, después de dar un lento paseo hacia la grada de Gol. Prefirió no pegar ninguna carrera.

Síntoma de que, como se baraja en un principio, su ausencia en El Arcángel vaya a prolongarse probablemente también en la final de la Supercopa que el Barcelona disputará el próximo domingo ante Real Madrid o Athletic en el estadio La Cartuja de Sevilla.

Ter Stegen: “Podría haber parado algún penalti más”

Marc André Ter Stegen se coronó como el mejor jugador del partido, con sus intervenciones prodigiosas, tanto durante el partido como en la tanda de penaltis.

¿Se le veía muy seguro en la tanda de penaltis?

Pues no los tenía estudiados. Sabía que Oyarzábal tiene mucha experiencia. Al final es un poco diferente. Muy contento por el partido. Pero podría haber parado algún penalti más. La Real Sociedad ha sido un rival durísimo.

Hoy sólo le han marcado de penaltis…

Hubiera sido bueno para el penalti en el partido. Nos merecimos la victoria.

¿Tiene la sensación de haber sido clave para pasar la final?

Siempre busco estar al 100%. Hay que ganar estos partidos. Y muy contento por poder ayudar al equipo.

¿Cómo valora el partido?

En los primeros 25 minutos nos apretaron muy fuerte y lo hicieron muy bien. Nos costó mucho salir, pero poco a poco fuimos encontrado espacios y jugamos entre líneas. Se fueron cansando y pudimos dominar más el balón.

¿Y la prórroga?

En la prórroga todos somos más conservadores porque si te marcan es muy difícil de recuperar.

¿A Quién prefiere en la final?

Me da igual quien toque en la final. Ahora toca recuperar.

¿Cómo ha visto las manos de De Jong?

No sé si ha tocado en la mano Frenkie, pero hay muchas cámaras. Si es penalti, es penalti.

Súper Ter Stegen lleva al Barça a la final

A falta de Messi, Ter Stegen lideró al Barça para llevar al equipo blaugrana a la final de la Supercopa en la que esperará al vencedor del partido entre el Athletic Club y el Real Madrid. El portero alemán fue el ángel de la guarda de los barcelonistas en el partido y en la dramática tanda de penaltis que clasificó a un equipo al que ya le sonríe la suerte.

El partido empezó a las 12 del mediodía, cuando Moisés Llorens en la ESP anunció que Messi era duda para disputar el partido. El argentino se quedó en el hotel y no estuvo presente en el entrenamiento de activación programado por Koeman. Arrastraba molestias desde el partido de Granada y el Barça, en una situación ya precaria de entrada por las bajas de Piqué, Sergi Roberto, Coutinho y Ansu, se apuntaba a un ‘más difícil todavía’ que se completaría más tarde con la ausencia de Dest, también tocado, del equipo titular.

Ante esta precariedad, la Real Sociedad, a la que le faltaba Elustondo y David Silva, salió a la yugular del Barça desde el inicio. Mediante una presión asfixiante a la salida de balón de los blaugrana, el equipo vasco jugó un primer cuarto de hora en el que tuvo hasta cuatro ocasiones para inaugurar el marcador. La más clara de todas, una de Isak en un uno contra uno ante Ter Stegen, que el portero alemán solventó salvando al Barça.

El equipo blaugrana, huérfano del faro de Messi, encontró la ganzúa para salir del embrollo en Dembélé, que en cuanto agarraba la pelota se lanzaba contra la defensa realista, que no veía como conjurar sus aceleraciones. Una vez aparecía en la derecha, otras en la izquierda y a veces por el centro. Viviendo de Dembélé, el Barcelona fue sacando la cabeza del agua y Bratihwaite empezó a aparecer tanto para descargar balones como para avisar a Remiro, el portero txuri-urdin, de que era el Barça el rival.

Con el partido ya equilibrado y la Real domada tras su salida en tromba, el Barcelona consiguió hilar una larga posesión que empezó con una recuperación de De Jong y culminó con un remate de cabeza del propio holandés en el área pequeña llegando desde segunda línea. La perla que fichó el Barça del Ajax ha tardado en eclosionar, pero parece que con Koeman está encontrando su sitio.

Pero este Barça es un equipo de altibajos, como lo demostró el propio De Jong al inicio de la segunda parte al despejar con el codo un centro inofensivo de la Real, que se convirtió en un penalti, que a pies de Oyarzabal es sinónimo de gol. Pocos jugadores tienen la seguridad del de Eibar desde los once metros, donde es un espectáculo. A los cinco minutos de la reanudación la Real empata y decretaba un nuevo partido con la fuerza del que llega remontando.

El partido volvió a quedar en manos de la Real y el Barça volvió a aplicar la receta Dembélé, que a punto estuvo de desequilibrar el duelo con un disparo a los 60 minutos, pero el duelo se encaminaba a un duelo de fogonazos en el que ninguno de los dos equipos parecía hacerse con el control del juego. El partido pendía de un hilo y ambos entrenadores se guardaban los cambios temiendo un alargue.

El primer movimiento fue de Koeman, que dio entrada a Trincāo e Imanol respondió con Barrenetxea. Dos jóvenes de banda para cambiar un partido que iba a decidirse en la prórroga.

Riqui Puig y Pjanic fueron las apuestas de Koeman para el tiempo extra, mientras que Imanol daba entrada a William José y Zaldua. Nuevas cartas para un partido apasionante que en la segunda parte del tiempo extra tuvo momentos de infarto en ambas porterías, especialmente en un tiro de falta de Januzaj al poste tras un vuelo inverosímil de Ter Stegen, que completó el milagro en la tanda de penaltis que certificó Riqui Puig.

Merino: “Sin Ter Stegen este partido habría sido distinto”

Merino fue uno de los jugadores de la Real Sociedad que acertaron en la tanda de penaltis. Jugó un gran partido, con mucho choque y encontronazos. Un fenómeno en el despliegue físico.

¿Con qué sensación se van de la Supercopa?

Con una sensación muy buena, quitando la derrota, por el partido tan impresionante que hemos hecho. El equipo ha estado muy valiente, incluso mereciendo mucho más, pero es el fútbol, si perdonas, te viene de vuelta. Tenemos que quedarnos con lo que hemos hecho y gracias a la afición, que estará muy orgullosa.

¿Sin Ter Stegen todo podía haber sido distinto?

Puede ser, por algo el Barça tiene un portero como el que tiene y se nota, para eso está, para sacar partidos como ese.

¿Qué les ha dicho Imanol?

Que estemos orgullosos por lo que hemos hecho, que ha sido espectacular y que la tanda de penaltis se puede ganar o perder, hemos tirando con convencimiento y no han entrado, pero nos vamos satisfechos.

Oyarzabal: “Estoy orgulloso de mi equipo”

“Qué te voy a decir, caer de esta manera todavía te duele más después de hacer el partido que has hecho. Los penaltis son parte de lotería y parte de acierto. Estoy orgulloso de mi equipo y si tuviera que hacerlo otra vez, lo haría igual que hoy. Al principio hemos estado valientes. en la tanda tenía claro que lo iba a meter y no ha sido así, si tuviera que tirar uno mañana, lo echaría igual. Siempre espero lo máximo, cuanto más esperes el portero menos opciones tiene y tal vez me precipité un poco. No cambio nada de lo que hemos hecho este año. Estás a cinco penaltis de meterte en una final y cerca de ganar un título, a nadie gusta, pero es parte del fútbol, porque creo en mi equipo”. 

El chico Puig sin miedo ante el penalti

Los dos porteros (y los palos) estuvieron a punto de generar el penalti infinito, y al final un muchacho de la Masía le puso color azulgrana a la suerte. Un partido de los de antes, cuando los futbolistas jugaban sin galones en cualquier posición con tal de ayudar en riesgo de naufragio. Se unió a ese clamor melancólico que responde al esfuerzo inútil la ahora ya legendaria mala suerte de Griezmann. Pero no nos engañemos poniendo estrellitas de perdedores o triunfadores de esta enorme brega que la Real y el Barça le han regalado a su propia historia. Tuvo argumentos para ganar el donostiarra, pero no hay que regatearle al Barça su empeño en borrar sus recientes desaciertos. Hay una nueva manera de ser, que tuvo ayer, animando, la presencia de Messi como si viniera a decir que no hay que tenerle miedo a la reciente caída del ánimo. Al final lo rescató un chiquillo, Riqui Puig sin miedo ante el penalti.