Precaución con Gayà

El Valencia se ejercitó para preparar el duelo copero ante el Alcorcón el próximo domingo a las 18:00 horas. En el entrenamiento cobraron relevancia en los ejercicios de partidillo aquellos futbolistas menos habituales y que tendrán su oportunidad en el Santo Domingo, tales como Mangala, Koba, Lato o Vallejo. No obstante, el susto de la mañana lo dio uno de los imprescindibles en la disciplina che: José Gayà.

El capitán se tuvo que retirar del entrenamiento antes de que este concluyera al sentir un pinchazo en el isquiotibial. A mitad ejercicio sintió un dolor en la zona y automáticamente acudió con el cuerpo médico con gestos de dolor, para posteriormente marcharse dentro de la Ciudad Deportiva a tratarse.

Tras someterse a un control por parte de los doctores, el futbolista abandonó Paterna por su propio pie y no fue necesario marcharse a una clínica externa a ejecutar un diagnóstico mayor por lo que se trató solo de una molestia y el propio futbolista paró de entrenar para prevenir posibles lesiones. Tanto en el club como el propio futbolistas son muy prudentes con el isquiotibial ya que ya ha estado lesionado de esa zona esta misma temporada y es un músculo que le ha lastrado a lo largo de su carrea.

Gayà es la voz y el corazón de Valencia tanto en el vestuario como sobre el terreno de juego. El capitán, que ya suma 3 asistencias y está a otras tres de igualar su mejor registro, ha sido clave para evitar que el equipo se terminara de romper por completo en los peores momentos, es un referente para el resto de sus compañeros y un fijo para Gracia. Por suerte, este fin de semana en un principio no iba a partir de inicio dado que la Copa, hasta la fecha, es para Toni Lato quien además rindió muy bien en Yeclano, por lo que tiene tiempo para recuperarse de las molestias.

Gayà saca brillo a su guante

La victoria del Valencia contra el Valladolid, el pasado fin de semana, la firmó Carlos Soler, con un gran disparo, tras un pase que se convirtió en asistencia de Gayà, que recibió en banda izquierda, recortó hacia dentro y de la dejó a Soler para que ensayara el chut a portería. La acción de Gayà acabó en gol de Soler pero esta temporada la presencia del capitán en campo contrario está siendo más numerosa que en las anteriores. De hecho, en el mismo partido contra el Valladolid, Gayá estuvo a punto de marcar su primer gol de la temporada con un disparo cruzado que se marchó a la cruceta tras tocar en Masip.

Sin embargo, ha sido en los últimos partidos cuando las internadas de Gayà han empezado a generar goles. De hecho, a la asistencia de Gayá contra el Valladolid hay que añadirle la del partido contra el Cádiz, con el pase a Maxi Gómez. También el uruguayo fue el destinatario de la primera asistencia de Gayá este curso, en el duelo contra la Real Sociedad. Sus asistencias han significado siete puntos en este curso y las dos victorias fuera de casa.

Por tanto, Gayà ya acumula tres asistencias en 16 partidos disputados, unas cifras que, a estas alturas, suponen unos registros únicos en su carrera. De hecho, a falta de un partido para acabar la primera vuelta Gayá tiene a tiro su mejor temporada en el capítulo de asistencias: seis, en 37 partidos, en la temporada 2014-15. En el curso 2017-18, el de Pedreguer dio cinco asistencias, en 38 partidos; y una temporada después, dejó su registro en cuatro, en 49 partidos disputados, ambas con Marcelino. En los cursos 2015-16 y 2016-17, Gayà firmó tres asistencias, las mismas que lleva en la actualidad. Su peor temporada en este capítulo fue la pasada: sólo dos asistencias en 32 partidos.

El vestuario de Gracia está “roto”

El Valencia puso punto y final al año 2020 a las puertas de la zona del descenso. De hecho, no está en ella por la diferencia de goles respecto al Real Valladolid. La situación por Mestalla es preocupante y con el paso de las semanas se están dando los condicionantes para una “tormenta perfecta”: crisis social, crisis económica, crisis de resultados, un entrenador que quiso marcharse y ahora también un vestuario que está “roto”.

Lo dijo Javi Gracia en sala de prensa (“el equipo está roto”), refiriéndose al estado anímico de los jugadores tras la derrota en Granada, pero la frase también define el espíritu colectivo que hoy reina entre los jugadores. El vestuario está “roto” y ese oasis que tenía Gracia de puertas hacia dentro se está marchitando.

Gracia ha tenido el respaldo del vestuario desde el primer día que apareció por Paterna, inclusivamente cuando se reunió con Anil Murthy y puso su cargo a disposición. Entonces los jugadores le respetaron y hasta entendieron, pero le pidieron que una vez iba a continuar, borrón y cuenta nueva. Pero últimamente ese respaldo del vestuario es casi más por temor a qué vendrá (la sombra de inventos como el de Gay Neville sigue siendo alargada por Paterna).

Hay jugadores desenchufados con el proyecto, como Maxi Gómez, cuya actitud y reproches hacia el cuerpo técnico le llevó a la suplencia en Granada (AS ya informó que el Wolves le tenía en agenda); jugadores que se sienten de paso por Mestalla y temen que la dantesca temporada provocada por la gestión de Lim les pase factura en su caché. Otros como Kang-in Lee están desquiciados, desilusionados, viendo como su participación es residual y que el estilo de juego por el que aboga Gracia para salir de la crisis de resultados se aleja cada vez más de sus virtudes (contemplaría inclusive salir ahora en enero).

Guedes sufrió un cortocircuito mental contra el Granada (“Vete a la mierda” le dijo al árbitro en la cara) que evidenció que no se está con los cinco sentidos en las consecuencias de sus acciones. “No podemos quedarnos con 9 jugándonos la vida como nos estamos jugando”, dijo Gayà a la conclusión del encuentro, señalando también a Jason y sus amarillas injustificables. Mientras que otros como Thierry Correia han desconectado del día a día y un capitán como Carlos Soler fue sincero a la hora de hablar de un cambio de sistema contra el Sevilla que apenas se había trabajado.

El club mantiene su respaldo a la figura de Gracia

Respecto al futuro de Gracia, lo que se cuenta desde el club es lo mismo que tras la derrota contra el Sevilla: respaldo. Obviamente su crédito va menguando, pero hoy no se contempla su destitución. Se habla del calendario (Cádiz, Valladolid y Osasuna) y también de la ventana que se abre en el mercado de enero.

Anil Murthy cuenta que la intención es realizar algún refuerzo (lo mismo decía en verano). Pero también que no hay dinero (en eso no ha cambiado). Por Valencia, en los últimos días, a raíz de su visita a la ciudad por Navidad, se habla del regreso de Cristiano Piccini a la plantilla, un futbolista que se fue cedido a la Atalanta (congratulándose por ello estaba la directiva en agosto) y que, salvo por 52 minutos, lleva año y medio sin competir. Otro nombre propio es el de Ferro, un central que ha jugado cuatro ratos en el Benfica y que podría llegar en calidad de cedido a partir de la segunda semana de enero.

Gracia, porque llueve sobre mojado, desea casi más que no se le vaya nadie en enero que confianza en que le lleguen esos refuerzos. Cuando se le pregunta por el mercado, opta por un discurso de lanzar balones fuera, aunque a la segunda o tercera pregunta al respecto suele dejar en sus palabras ‘chinitas’ que apuntan a la cúpula. Gracia, que solo ha ganado tres partidos, ya no transmite energía de verano ni tampoco firmeza en sala de prensa. De su mensaje allá por septiembre de que pedía refuerzos para pelear por la historia del Valencia obliga a cualquiera que entre a ese vestuario a la frase con la que acabó la rueda de prensa en Los Cármenes: “Con lo que hay, nos tiene que dar”. Refiriéndose a salvar la categoría.

 

Tirón de orejas de Gayà a Jason y Guedes: “No podemos quedarnos con nueve jugándonos la vida”

El capitán del Valencia José Luis Gayà no ocultó a la conclusión del encuentro contra el Granada, en los micrófonos de Movistar, su “preocupación” por la situación que atraviesa el equipo (4 puntos de los últimos 21 en juego) y su incomprensión por las acciones que protagonizaron Jason y Guedes cuando fueron expulsados: “Hay que hacer autocrítica y no podemos quedarnos con nueve jugándonos la vida como nos estábamos jugando”.

Mazazo: “Veníamos con ilusión de poder ganar. Hicimos una buena primera parte, con las ideas claras y pillándoles al contragolpe. Nos fuimos jodidos al descanso por ese gol. Fue un mazazo y esta temporada es así, son todo golpes que recibimos. Luego las expulsiones… No puede ser que nos quedemos con dos menos por esas acciones, porque nos perjudican muchísimo”.

Expulsiones: “No las he visto bien, la verdad. Pero con una tarjeta tenemos que tener cuidado. Ya nos pasó el día del Getafe y a raíz de las expulsiones es muy difícil, pero no es una excusa. Hay que hacer autocrítica. No podemos quedarnos con nueve jugándonos la vida. Tenemos que seguir”.

Sensaciones: “El equipo lo intenta y se atreve. Pero estamos jodidos. No salen las cosas ni los resultados. Estamos en una situación muy delicada. Hay que seguir. No podemos bajar los brazos. La gente sabemos que está con nosotros. Tenemos que sacar entre todos esto y hay que confiar en el equipo”.

Preocupación: “Claro que preocupa la situación. Somos conscientes. Estamos ahí abajo y no conseguimos sacar partidos. Se nos van partidos en los últimos minutos que teníamos controlados. Queda muchísimo y hay que levantar la cabeza. Si esto ya era una final… lo de lunes contra el Cádiz, imagínate”.

El penalti “claro” de Hernández Hernández

Velasco Carballo le dijo a los árbitros hace pocas semanas que los contactos en el área deberían ser “claros” para castigarlos con penalti. Fíjense si el de Gayà a Griezmann fue “claro” (ironía) que Hernández Hernández no había pitado el que finalmente señaló sino otro (por aparente empujón) que no lo fue. El canario, como le explicó a Gayà y este después relató en televisión, lo que castigó en directo fue un empujón del lateral a Griezmann, de ahí la tarjeta roja, y cuando el VAR le aconsejó que fuera a revisarlo, Hernández Hernández rectificó su decisión… pitando otro penalti por un contacto, esta vez entre piernas, que en vivo no le había parecido “claro”. Así, como dijo en Movistar Ricardo Arias (521 partidos jugados en Primera División) y en el Carrusel de la SER Iturralde González (291 partidos dirigidos) “no hubo penalti”.

Esa acción alteró el orden del partido, aunque no descentró a un solidario Valencia, que jugó en el Camp Nou el mejor partido de la era Gracia. No solo supo defenderse (a excepción de los desajustes en el 2-1) sino que suyas fueron las mejores ocasiones de la tarde (¡Cheryshev!). La lectura del partido de Gracia y sus jugadores fue la correcta, casi perfecta. Al descanso bien podrían haberse ido con una ventaja de más de dos goles. Maxi Gómez tuvo el 0-2 en la jugada anterior al penalti mencionado y el 2-1 llegó tras perdonar Cheryshev el 1-2. Aún así el Valencia siempre creyó en sus posibilidades, liderados por Guedes, que tuvo el desequilibrio que de él se espera, y por Gayà, cuya sola presencia da otro empaque al colectivo.

 

Gayà vuelve al rescate

Tras el controvertido empate del Valencia en Ipurua de anoche, la buena noticia ha llegado estar tarde a Paterna. José Luis Gayà ha salido al campo de entrenamiento por primera vez con el grupo ataviado con las botas de tacos, desde que se lesionara en el último minuto del partido contra el Alavés, hace 16 días.

Gayà, quien ha realizado la primera parte del entrenamiento, se ha calzado las zapatillas después para seguir con su recuperación después de que se le diagnosticara una microrrotura en la zona de los isquios del muslo derecho hoy justo hace dos semanas. La evolución va por buen camino aunque parece precipitado que el lateral internacional esté listo para medirse el próximo sábado al Athletic, en Mestalla.

No obstante, la presencia del capitán en el grupo es un soplo de aire y insufla de energía al grupo ante un final de año con unos compromisos muy complicados. Si todo va según la evolución prevista, Gayà podría regresar para el partido contra el Barcelona, en el Camp Nou, el próximo 19 de diciembre, con lo que se habría perdido solo los partidos contra el Atlético, Eibar y el citado ante el Athletic.

Gracia piensa en Jason y Vallejo

Partidos comprimidos, jornadas intersemanales, pandemia por COVID-19…La temporada no está siendo sencilla para ningún club en cuanto a lesiones y ausencias y el Valencia no está siendo una excepción de ello. Actualmente el equipo che tiene hasta cinco bajas como son Cillessen, Guillamón, Gayà, Cheryshev y Kang-in Lee y por ello Gracia medita movimientos en su alineación de cara al duelo ante el Eibar el próximo lunes a las 21:00 horas.

Y un nombre propio ha llegado a la mente del navarro: Jason Remeseiro. El interior derecho ha participado a lo largo de la semana junto a Daniel Wass en el carril derecho como teórico titular y el técnico medita darle la alternativa partiendo de inicio, algo que solo ha hecho dos veces en lo que va de temporada. Ciertamente Yunus Musah se ha hecho amo y señor de la banda derecha, lo que ha llevado a Jason a ser el futbolista de campo que menos minutos ha disputado (201), no obstante el técnico considera que el futbolista trabaja bien en los entrenamientos y por ello medita darle la titularidad.

Algo similar ocurre con Manu Vallejo. El gaditano ha trabajado toda la semana junto a Maxi Gómez con quien poco a poco va mejorando la coordinación y cooperación, y su continuidad desde el once, como ante el Atlético de Madrid, es más que probable. Ipurúa es un campo idóneo para ejercer presión sobre el rival, labor que a Gracia le gusta desempeñar, y el delantero destaca siempre por vaciarse en el campo. Además, las bajas de Kang-in Lee y de Cheryshev hacen de esta opción la más viable especialmente si se tiene en cuenta que Guedes se ha ejercitado toda la semana desde la banda izquierda junto a Toni Lato.

Con estas variantes Gracia planea afrontar el asalto a Eibar para el cual está listo Mouctar Diakhaby. AS ya informó de que el jugador había regresado listo para participar dado que llevaba semanas ejercitándose sobre el verde.  Durante los últimos 7 días en los partidillos no se ha separado de Gabriel Paulista, por lo que también apunta a tener la oportunidad desde el once.

Gayà avanza

Mientras sus compañeros se preparaban para el duelo en Eibar, un futbolista les miraba desde la otra parte del campo de entrenamiento. José Luis Gayà volvió a pisar el terreno de juego dos semanas después de su lesión e incluso llegó a trabajar con balón de manera suave. La sesión que realizó se ajusta al calendario de retorno que tiene en mente, de hecho todavía siente molestias en la zona y por ello los ejercicios que hizo no fueron excesivamente bruscos. Hasta su vuelta Lato es el dueño del carril izquierdo.

La maldición de los defensas

El Valencia afrontará el partido contra el Eibar del próximo lunes con varias bajas. Las más significativas la de los defensas Gayà y Guillamón, que cayeron en los duelos ante el Alavés y Atlético, respectivamente. Y además justo después de que ambos volvieran de las respectivas concentraciones con la selecciones españolas absolutas y sub-21.

El caso es que el Valencia está siendo muy castigado esta temporada por las lesiones, sobre todo en la parcela defensiva. Además de Gayà y Guillamón, también han caído en estos meses de competición Eliaquim Mangala, Gabriel Paulista y Mouctar Diakhaby, todos con problemas musculares en el muslo. Cinco defensas a los que habría que añadir a Jasper Cillessen, portero, que está lesionado con una rotura en el cuádriceps de la que tuvo que ser intervenido.

La maldición de los defensas en el Valencia comenzó a los 17 minutos de temporada. En el primer partido de Liga, ante el Levante, Mangala se lesionó y tuvo que ser sustituido. El central francés se perdió cinco partidos (Celta, Huesca, real Sociedad, Betis y Villarreal) aunque en realidad no volvió hasta el pasado sábado, cuando disputó 33 minutos por la lesión de Guillamón, ante el Atlético.

El siguiente en caer fue Paulista, con lo que los dos centrales titulares en el debut liguero se juntaron en la enfermería. Otra lesión muscular en el muslo le mantuvo fuera de los terrenos de juego tres partidos (Huesca, Real Sociedad y Betis). A renglón seguido el que cayó fue Diakhaby. Fue en el partido contra el Elche, justo cuando regresaba Paulista. Se ha perdido los duelos contra el Getafe, Real Madrid, Alavés y Atlético. En principio, está para volver el lunes ante el Eibar.

Hace dos jornadas, contra el Alavés, el que se echó la mano en la parte posterior del muslo fue José Gayà. Era el último minuto de partido y su isquio dijo basta. Estará varias semanas fuera. Ya se ha perdido el duelo ante el Atlético y se perderá seguro el del lunes ante el Eibar. Sigue trabajando en el gimnasio y con los fisios. El último en caer fue Guillamón, ante el Atlético. Además forzó la quinta amarilla del ciclo con lo que también está sancionado. No obstante, tiene también para varias semanas.

Con estos antecedentes, los defensas deberán tener mucho cuidado el próximo lunes, en Ipurua. Por ahora, los tres únicos defensas de la plantilla que no se han lesionado han sido Wass, Correia y Toni Lato.