Hermoso: “LaLiga fue el aperitivo, nos dio hambre para ir a por más”

Mario Hermoso es uno de los hombres de confianza del Cholo, como central izquierdo o como lateral. En esta tercera temporada con el Atleti, el defensa hace balance en AS y lanza retos para el futuro, con la Champions como gran sueño y la Selección como otro desafío personal.

—Es su tercera temporada en el Atlético y le ha cambiado la vida: campeón de Liga, titular en un equipo grande…

Es para lo que venimos. Cuando di el salto al Atlético fue para eso. Para ver mi techo como jugador, como gesto de ambición, de ganas de llegar a un equipo que se ha consolidado entre los mejores de Europa, con el mismo entrenador… Un grupo de gente con una filosofía muy concreta, el de trabajar cada día y cada partido a pesar de los títulos y de las buenas dinámicas. El proyecto me ilusionaba y sobre todo poder lograr un título, que es lo más importante, y especialmente la Liga, un campeonato regular.

—¿Satisfecho?

Muy satisfecho, muy contento. No cambiaría la decisión de venir. Cuando se me planteó la oportunidad del Atlético dejé todo lo demás atrás. Sabía que estaba en mi casa, con mis amigos, con mi familia, en un club donde tenía grandes compañeros de la Selección y conocía a jugadores de otros momentos. Es lo que caracteriza al club, ese sentimiento de unidad, de ambición, de familiaridad y sobre todo de no tener techo.

—Y ahora sabe mejor lo que es el Atlético. ¿Qué es?

Es esto. He tenido la suerte de vivirlo muy de cerca. La mayoría de mi entorno es del Atlético. He crecido viendo estos partidos, días en el Calderón… Ya lo sabía, por todo lo que ellos perciben, por el sentimiento de pertenencia a un equipo, a sus jugadores, independientemente de cómo vayan las cosas… No sé, es algo especial, se lo digo a la gente con la que comparto anécdotas, que en situaciones adversas está ese sentimiento de empuje, de pertenencia a lo que ellos quieren, que es el Atlético, e independientemente del jugador que esté, ellos siempre lo dan todo por el equipo, como haríamos nosotros por ellos.

“Recuerdo la remontada a Osasuna, la implicación, la gente que entra al partido y lo resuelve, la familia que somos…”

—Usted es campeón de Liga. ¿Qué se siente?

—Ganas de trabajar cada día más, de lograr cosas grandes y consolidarlas en un club como el Atlético, que es especial para lo bueno, lo malo, para vivir todo al límite. Eso es lo que te empuja a seguir reivindicándote a pesar de ganar una Liga. Es un aperitivo. Todos los que integramos el Atlético estamos con más hambre de seguir creciendo. Sabemos que tenemos potencial, lo hemos hecho y, con la filosofía y la mentalidad de trabajar cada día para mejorar, el equipo no tiene techo. La Liga nos ha despertado algo dentro que nos hace ir a por más.

—Se le ve muy ambicioso…

Cuando haces una carrera deportiva lo único que te marca, a pesar de ser injusto, son los títulos. Marcan tu trayectoria. Cuando pasa todo esto queda el recuerdo de los grandes días, de los títulos… Si eres capaz de llegar a la élite, te consolidas en un equipo y ganas títulos, no hay nada como eso. Es un premio al esfuerzo del día a día, visible y no visible. No sólo las horas que pasamos aquí, sino pelear contra tu cabeza en situaciones adversas, los buenos cuidados, la buena alimentación, no dejarse influir por las redes sociales… Cuando llegan esos momentos te das cuenta de lo bonito que es y la importancia que das a estos títulos.

—¿Con qué momento de la pasada temporada se queda?

Tengo muchos. Cuando me siento siempre viene alguno a la cabeza. La remontada ante Osasuna en casa, que parecía que todo estaba y en un momento desaparecía. A pesar de estar en malas situaciones, cuando la gente duda de ti o piensa que no eres capaz, el equipo se sobrepone. Es la identidad. Más que el recuerdo es el sentimiento de decir: todo es bonito cuando todo va a favor de corriente, pero cuando tienes que luchar en situaciones adversas en momentos tan decisivos de la temporada que llevas peleando durante muchos meses y se te puede escapar en minutos… Es uno de los recuerdos que se me quedan por la gente que entra al partido y resuelve, por la implicación que tenemos, por la unión, por la familia que somos…

—La Liga está loca…

Cada vez hay más igualdad y seguramente seguirá pasando. El fútbol evoluciona, cada vez hay más facilidades para todos, a la hora de ser profesionales y de convertir al jugador en élite. Cada día se asemeja más todo, todos los equipos poseen grandísimos futbolistas, que tienen talento, que cuidan la alimentación, que son capaces de ir a la Selección en cualquier momento. Habla muy bien del nivel de LaLiga y es lo que todo el mundo quiere. Esto es lo bonito, si fuera cuestión de dos o tres equipos sería monótono o aburrido. Cualquier equipo puede ganar o perder…

“Me siento cómodo de central puro… pero lo que me pida el míster, como si me pone delante con Koke”

—Ustedes son casi los mismos más Griezmann. ¿Qué me dice del francés?

Un jugador que todo el mundo quiere en su equipo. Lo ha demostrado muchas veces durante muchos años y lo seguirá demostrando. Es un futbolista que te gusta tener cerca. Sabíamos que nos iba a ayudar mucho y lo va a hacer seguro.

—Hablando de usted, ya no sabemos si es central, lateral, carrilero…

Son cosas que hablo con el míster y estamos para ayudar. Hay veces que digo ‘yo quiero jugar aquí’. A mí me gustaría ser delantero y marcar cuarenta goles al año. Pero se trata de mirar dónde me necesita el equipo. Es bueno, como antes pasaba con Saúl, ahora con Llorente; Koke, que pueden amoldarse a cualquier situación, a lo que pida el míster. Estamos para ayudar. Es verdad que hay posiciones en las que me siento más cómodo, por ejemplo, de central puro, pero si tengo que jugar en línea de tres, o en línea de cuatro como lateral, como si tengo que ponerme delante con Koke… Donde me pida el míster.

Escudo/Bandera Atlético

—Llama la atención su golpeo de balón. No es habitual que un defensa tenga esa técnica.

Viene de mi afición por el fútbol. Desde pequeño ha habido jugadores que me han llamado la atención por su forma de jugar, de interpretar el fútbol y sobre todo de hacer de un pase algo bonito, algo que el público diga que es distinto. Hay diferencias de cuando ves un balón que sale bien golpeado a cuando no. Y desde que empecé me gustó cuidar el desplazamiento, tenía mucha fuerza y buena técnica y aprovechaba mucho para tirar faltas cuando éramos pequeños. Y así poco a poco. Y también entrenándolo mucho.

—¿Tienen una espina clavada con la Champions por las dos últimas eliminaciones (Leipzig y Chelsea)?

Es una competición especial que todo el mundo quiere conquistar. Tú ves el cartel de equipos y salir campeón es muy complicado. Hay futbolistas punteros que pueden ser determinantes en muchas situaciones. Se trata de ir ganando partidos en la primera fase, en un grupo difícil como el nuestro y luego ir viendo… Pero es verdad que tenemos hambre y muchas ganas de ganar una competición así.

—Lo siguiente es el Liverpool.

Es un partido especial, muy motivante, ya jugamos contra ellos en 2020… Sabemos de la importancia del choque, de la clase de equipo que es y los jugadores que tiene. Cada año compite por ganar su Liga, en Europa… Será complicadísimo.

“Siempre me ha gustado cuidar el desplazamiento del balón; de pequeño incluso lanzaba faltas”

—El otro día, ante el Barça, el Wanda Metropolitano estuvo cerca del lleno y recordó al ambiente de antes de la pandemia. Me imagino que le emocionaría…

Cuando te juntas en un estadio así, con una afición así, siempre es emocionante. Ver a la gente de vuelta de nuevo… Nos guiamos por la gente, por el empuje, por toda esa ayuda que nos proporciona desde la grada y verlo así es muy bonito.

—Para terminar, le pregunto por la Selección. Es campeón de Liga, titular en el Atlético… ¿Le motiva volver?

Desmotivante no es, claro. Tuve la suerte de ir a la Selección con el Espanyol, luego fui una vez con el Atlético y el míster es el que toma las decisiones. Hay un gran nivel para elegir, es algo bueno. Lo principal es nuestro club, donde pasamos más tiempo, donde entrenamos, mejoramos y donde aspiramos a cosas importantes. Si luego el míster cree que podemos ayudar, estamos encantados. Me encanta la Selección, me encanta mi país, es un sentimiento especial, es algo fantástico, pero bueno, el míster tiene muchos jugadores donde elegir y aquí estamos para cuando se nos necesite.

La Champions exige a Felipe

Al Atlético se le acumulan los problemas en el centro de la defensa. El Virus FIFA ha vuelto a golpear al conjunto rojiblanco y Giménez, el central más seguro en lo que marchaba de temporada, tendrá que estar en el dique seco cuanto menos dos o tres semanas después de lesionarse con Uruguay.

Su baja se une a la de un Savic que acabó el partido contra el Barcelona con molestias y que todavía acumula dos partidos de sanción en la competición europea tras la expulsión de la temporada pasada contra el Chelsea y que ya le ha dejado fuera ante Oporto y Milan. Y el Atlético tiene en el centro de la zaga su posición menos poblada, con cuatro únicos especialistas en un esquema que recurre a tres de partida con asiduidad. Algo que no será posible contra el Liverpool, salvo que Simeone convierta a jugadores como Kondogbia o Vrsaljko fuera de sitio.

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Sin Giménez y Savic, el Cholo aparentemente tendrá únicamente disponibles a Felipe y Hermoso para jugar atrás. Hay que tener en cuenta que el madrileño se ha desempeñado poco con dos centrales, ya que ejerce habitualmente como el zaguero perfilado a la izquierda con tres gracias a su salida de balón y llega a ocupar más asiduamente el lateral zurdo cuando Simeone recurre a una defensa de cuatro. Y Felipe no ha comenzado a buen ritmo la temporada, todavía lejos de su pico de forma alcanzado hace dos cursos y en el final del campeonato pasado.

El brasileño siempre tarda más en ponerse a tono por su fisionomía y este verano no pudo llevar a cabo una pretemporada tradicional, ya que fue citado por su selección para la Copa América y tras el primer partido sufrió una rotura parcial del ligamento lateral externo de su rodilla que le tuvo fuera de los terrenos de juego las tres primeras jornadas de Liga. Felipe ha jugado muy poco en Liga, únicamente contra el Espanyol y el Alavés, además de los últimos instantes ante el Barcelona y ha aprovechado las ausencias de Savic para ser titular en Champions para ir cogiendo sensaciones.

Escudo/Bandera Atlético

Pero, tras dos semanas de parón, el Liverpool visita el Wanda Metropolitano el día 19 y Felipe se antoja como capital para intentar frenar el impresionante ataque de los ingleses. Hace dos temporadas lo consiguió, dejando una actuación fantástica en Anfield donde el Atlético acabó pasando a los cuartos de final después de imponerse por 2-3 en la prórroga. El brasileño fue el mejor atrás junto a un salvador Oblak para mantener al equipo con vida y demostró que es un futbolista que puede rendir y aparecer en partidos grandes.

A Felipe se le ve más cómodo cuando el Atlético juega con dos centrales, con menos obligaciones de salir de sitio que cuando juega en uno de los perfiles y con muy buen entendimiento cuando tiene a su lado a Giménez o a Savic. Con Hermoso se le ha visto poco, pero el Cholo tiene 16 días para que vayan cogiendo la química y el entendimiento durante este largo parón en el que ha perdido a Giménez.

Suárez desvela la intrahistoria del penalti lanzado en San Siro

Mario Hermoso fue fundamental en el lanzamiento de penalti de Luis Suárez en Milan. Lo confesó el uruguayo en una entrevista con TVE. “Me dijo que tuviera cuidado porque los jugadores del Milan estaban pisoteando el punto de penalti para sacar un poco de ventaja, y yo no me había dado cuenta y bueno son detalles de compañeros que habían salido que los había quitado el técnico“. Hermoso era uno de los futbolistas, por cierto, que ya no estaban sobre el verde, que ya habían sido cambiados por Simeone en el enfrentamiento con el equipo italiano. Algo que resaltó Suárez:

“Es porque están metidos (en el partido). Pero esta plantilla es así y te das cuenta de todo lo bueno que le desean al grupo y esos detalles de jugadores que están ahí que están más en frío que nosotros que estamos con la sangre más caliente viviendo el partido”. Cuando el delantero miró “ya estaba João encima”, João “se había dado cuenta también”. “Son detalles que ayudan mucho“, matizó el delantero. Además de recordar de lo que más dolió de su salida del Barcelona, el equipo del que es una leyenda y a quien se enfrentará este sábado (21:00 horas) habló de su responsabilidad en el campo. Lo decía Simeone en una entrevista que ofreció el pasado verano en AS, que Lucho es uno de esos futbolistas que “con 50 años meterá dos goles y ganará su equipo”.

“Yo asumo la responsabilidad que me toca, puedes tener un día malo o un día bueno pero el del compromiso que tengo, la ambición de no aburrirme de ganar, de no aburrirme de querer competir tenga la edad que tenga y a veces te puede dar el físico y otras veces no. Pero uno tiene otras cosas que siempre ha llevado y es el convencimiento de ir hasta el final por todo”, describió el uruguayo a TVE.

Desde chico he sido así, nunca nadie me regaló nada y hasta hoy en día valoro eso, el no bajar los brazos es algo que me recalco a mí y me intento no bajonear. El otro día tuve dos situaciones antes del gol y después de todo el run run que hay, de todo lo que se hablaba cualquiera se hubiera bajoneado y bueno levanto la cabeza de nuevo sabiendo que podía haber otra posibilidad y bueno eso refleja el contagio que ven los compañeros atrás, si te ven bajoneado, si te ven cabizbajo eso hace que el grupo vaya más abajo y hay que intentar que el ánimo este por arriba para intentar contagiar al equipo”, finalizó.

La disfuncional 'fórmula Hermoso' del Espanyol

“Hay pocos jugadores así“, reconocía a regañadientes Jordi Lardín, cuando en julio de 2017 se le preguntaba en público por Mario Hermoso. No es que el entonces director deportivo del Espanyol quisiera ahorrarse elogios sobre el central, que venía de jugar en Segunda B con el Real Madrid Castilla. Es que prefería llevarlo con discreción. Y sus razones tenía. Apenas dos semanas después, el club perico acabaría firmando al central por 400.000 euros, una cantidad irrisoria por la mitad de sus derechos.

Escudo/Bandera Espanyol

LaLiga Santander

*Datos actualizados a fecha 10 de septiembre de 2021

La operación Hermoso fue extraordinaria, prácticamente insuperable para el Espanyol, que dos veranos después, en julio de 2019, lo traspasó al Atlético de Madrid por 25 millones. La venta más elevada en la historia blanquiazul, hasta que poco después el Betis abonó los 28 millones de la cláusula de Borja Iglesias, si bien por esos derechos compartidos por el Real Madrid a Cornellà-El Prat ‘solo’ llegaron 12,5 millones. En cualquier caso, el milagro de los panes y los peces por un fichaje en el que no había creído el técnico de turno, Quique Sánchez Flores, pero que a fuerza de calidad y –sobre todo– de una autoestima ciega, acabaría siendo determinante –eso sí, ya con otro entrenador, Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’– en el regreso del Espanyol a Europa tras 12 años de ausencia.

No todos los días se consigue multiplicar por 31 el retorno de una inversión en 24 meses. De hecho, se trata de una excepción. En el caso del Espanyol no hay más que verlo. Desde ese julio de 2019, es decir, desde hace 26 meses, la entidad ha destinado cerca de 18 millones ya a reforzar esa demarcación de central. Ocho se destinaron a Fernando Calero, otro ex del Valladolid, como relevo del propio Hermoso. Nueve más, el importe íntegro de su cláusula, se abonaron el enero siguiente al Getafe por Leandro Cabrera, en un equipo que hacía aguas camino del descenso. Y algo menos de un millón han pagado este verano al Sevilla por Sergi Gómez, tras retornar a Primera.

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Leandro Cabrera y Fernando Calero.
Gorka Leiza (Diario AS)

Más allá de su rendimiento, que hasta ahora únicamente en el caso de Cabrera ha respondido a las expectativas –titular indiscutible y uno de los capitanes desde su segundo semestre en la plantilla–, se antoja inimaginable pensar que pueda el Espanyol en el futuro no ya multiplicar la inversión, sino siquiera recuperarla, ya sea por la edad o por el alto precio que se asumió, tanto en las compras como en los emolumentos.

Héctor Moreno y Álvaro, los precursores

La fórmula Hermoso se ha vuelto claramente disfuncional en un Espanyol que en la última década ya venía haciendo acopio de centrales –a pesar de tratarse de una de las demarcaciones que históricamente más sobresalían en la cantera–, pero al que le salían las cuentas entre gasto e ingresos.

Antes que el actual jugador del Atlético, había traspasado a Héctor Moreno al PSV Eindhoven por cinco millones y a Álvaro González, al Villarreal por cuatro, nueve millones en total, mientras que desde 2011 había abonado 7,25, entre el propio Moreno (2,50 costó ficharlo del AZ Alkmaar), Álvaro (1,1 al Real Zaragoza), Óscar Duarte (1,15 al Brujas) y Naldo Gomes (2,50 al Krasnodar). Y eso que no se cuenta aquí la salida de Eric Bailly al Villarreal, por 5,7 millones en 2015, por tratarse de un canterano.

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Héctor Moreno y Álvaro González.
CARLOS MIRA (DIARIO AS)

Ha llegado el Espanyol a contratar a 15 centrales en la última década, la mayoría sin coste –Diego Colotto, Sidnei Rechel, Enzo Roco, Diego Reyes, Martín Demichelis o Sergio Sánchez–, y con la clave, hasta Hermoso, de que los que comportasen alguna inversión se pudieran revalorizar. Quizá una vez asentado de nuevo el club en Primera, puedan volver a cumplirse ciertas fórmulas.