Ferro deja atrás su casa y se mira en el espejo de Ezequiel Garay

“Cuando me llamó mi hermano para decirme que por fin iba a fichar por el Valencia lo noté más feliz que en mucho tiempo“. Francisco Reis Ferreira (Oliveira de Azeméis, Portugal, 1997) ya es nuevo jugador del Valencia Club de Fútbol tras una operación que comenzó en verano y que parecía agonizar a finales del mes de enero, pero que terminó en alegría tal y como relata su hermano Jean Ferreira. Sin ir más lejos, el central hace solo cuatro días pensaba que iba a quedarse en el Benfica, pero los che reactivaron el movimiento y hoy Ferro sonríe. El luso deja atrás su casa y aunque nunca ha sido muy dado a abandonar el nido, esta vez lo hace con el gusto de emprender una aventura que siempre ha considerado como prioritaria.

Escudo/Bandera Valencia

Ferro proviene de la Portugal profunda, tanto es así que pese a que nació en Oliviera de Azeméis, vivió toda su infancia en Madail, una localidad al norte del país de apenas 800 habitantes. Francisco desarrolló su gusto por el fútbol a raíz de ir a ver los partidos de su hermano y en cuanto tuvo la edad no dudó en apuntarse al equipo de la ciudad más próxima a su localidad, el Oliveirense. Tras un paso por el Benfica de Aveiro, con apenas 11 años, llamó la atención del Benfica (Sport Lisboa e Benfica) y emprendió el rumbo a la capital portuguesa. Allí dejó de llamarse Kiko, como había sido conocido hasta entonces, y pasó a ser conocido como Ferro en referencia a su apellido, ya que ya había un Kiko en la plantilla. Todo marchaba de maravilla, sin embargo tras dos años en Lisboa se quiso marchar de allí.

“Ferro es una mezcla entre el poderío aéreo de Diakhaby y la salida limpia de balón de Hugo Guillamón”

Jean Ferreira

Las razones no fueron deportivas, mucho menos económicas…Simplemente, Ferro a sus 13 años echaba de menos su casa y su familia. Ese caracter familiar llevó a que el Benfica accediera a esa petición pero lo mantuviera ligado al club y lo cediera al Taboeira, un equipo a tan solo 28 minutos de su casa (lejos de los 280 km que separan Lisboa y su ciudad), y allí Ferro creció las dos temporadas siguientes hasta estar listo para volver a la capital.

Foto de Ferro

Y en Lisboa se quedó desde los 15 años. Con el Benfica ha crecido paso a paso: debutó con el filial ante el equipo del que su hermano es ojeador el Oliveirense, dio el salto al fútbol profesional debutando en todo un derbi de semifinales de la Taça de Portugal ante el Sporting en 2018. También ha dado el salto al máximo nivel siendo titular en 4 de los 6 partidos que jugó su equipo el curso pasado en Champions. Y finalmente ha llegado a un punto de estancamiento bajo el mando de Jorge Jesús, que este curso apenas le ha dado participación y quien solo le ha dejado salir cuando Veríssimo ha vuelto de la Libertadores. De hecho, Ferro suspira porque en el duelo del Benfica ante el Sporting el pasado lunes, el central Jardel se lesionó y está convencido de que si eso hubiera sucedido el fin de semana él hoy no sería valencianista.

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FERRO DEBUTÓ EN EL BENFICA ‘B’ ANTE EL EQUIPO DEL QUE SU HERMANO ES OJEADOREn el centro de la imagen se puede apreciar a Ferro dándose un abrazo con su hermano. DIARIOAS

Por ello, pese a su falta de minutos esta temporada y su juventud, el Valencia incorpora un jugador que sabe lo que es disputar la Champions y tener titularidades con continuidad. “Para mí es una mezcla entre el poderío aereo de Diakhaby, pero la salida de balón técnica de Hugo Guillamón“, así define Jean Ferreira a Ferro en calidad de hermano pero también como Scout futbolístico que es. “Mi hermano tiene muy buena técnica, por encima de la media para ser central, buena visión de juego y también buen posicionamiento” continúa Jean, quien también señala que a veces debe ser más duro y que se compenetrará muy bien con Gabriel Paulista.

Esas cualidades técnicas (que le llevaron a iniciarse en el futbol como centrocampista) son las que le han hecho decantarse por LaLiga pese a que hace unos años tenía en mente ir a la Premier. Su familia en la que siempre se apoya siempre le ha recomendado el fútbol español y el Valencia desde que surgió el interés. Curiosamente uno de los futbolistas en los que más se ha fijado Ferro en los últimos años es Ezequiel Garay, a quien admiraba desde su paso por el Benfica y quien tiene unas aptitudes similares a las suyas. El argentino ya es pasado del Valencia, Ferro es el presente y entre ceja y ceja tiene ser también el futuro de la entidad che.

Día clave por Ferro, con varios frentes abiertos

El Valencia está decidido a apurar las últimas horas de mercado. Después de tener a punto la cesión de Patrick Cutrone, operación que adelantó AS, los che no cierran la puerta a otras operaciones.

La primera de ella es la de Francisco Ferro, defensa central del Benfica. El Valencia reactivó la operación hace unos días, tal y como adelantó Cope, y según pudo saber AS el acuerdo entre los clubes está muy cercano. El Benfica quiere que Ferro tenga minutos y el jugador está loco por salir ante la inminente incorporación de Verissimo a las filas portuguesas en las próximas horas (jugó anoche la final de la Libertadores).

Ciertamente la cosa con Ferro y el Valencia no es nueva, en verano el jugador se quedó esperando la llamada de los che hasta el último minuto de mercado y en el mes de enero ha tenido contactos intermitentes con el club de Mestalla. Según pudo saber AS por fuentes de la negociación, Ferro cree que esta vez es la definitiva y podrá recalar en el club de Mestalla,  es más el jugador está preparado para volar a Valencia y tiene la esperanza de que la operación se cierre hoy mismo o por lo menos disipar las dudas de su futuro hoy mismo. Con la incógnita de las últimas horas de mercado acechando, la única preocupación del luso es que no suceda como en verano, donde parecía todo cerrado y a última hora los che dejaron de dar señales.

Mientras, la entidad de Mestalla considera que Ferro sumaría en una plantilla falta de efectivos y al no tener un salario elevado se adapta a los parámetros económicos, no obstante es el jugador el que más aprieta para que se cierre cuanto antes el movimiento dado que en las últimas horas el Benfica ha sido un tanto volátil con su postura con el futbolista. En cualquier caso la entidad che es optimista para que se cierre la llegada.

Mientras, el Valencia sigue expectante a la negociación entre Benfica y Monaco por Florentino Luis. Tal y como AS informó, el Mónaco quiere ampliar la cesión e incluir una opción de compra por el centrocampista, pero el Benfica, que quiere mantener al jugador salvo que tal opción de compra sea alta, espera romper la cesión con los monegascos y mandar al jugador al Valencia, con quien ya tiene un acuerdo.

Lucas Veríssimo, la nueva joya de Santos que tiene atada el Benfica

Después de superar a Boca, Santos jugará la final de la Copa Libertadores contra Palmeiras. Un duelo brasileño por el trofeo más apreciado de Sudamérica que no se daba desde 2006, cuando Internacional venció a Sao Paulo. El Peixe ha demostrado ser uno de los conjuntos más sólidos del torneo y Cuca, que asumió el banquillo en agosto y que ya sabe lo que es conquistar América (lo hizo en 2013 con Atlético Mineiro), uno de los técnicos más inteligentes. La apuesta de Santos por jóvenes talentos como Kaio Jorge, Marcos Leonardo o Angelo Gabriel, le han valido para plantarse con todas las de la ley en la final de una Copa atípica. Pero si hay un jugador que está despuntando por encima del resto es Lucas Veríssimo, que ya tiene su fichaje cerrado por el Benfica.

El central de 25 años ha cuajado una Copa Libertadores completísima. Jefe de la zaga de Santos, sus últimas actuaciones han llamado la atención del club portugués, que se hará con sus servicios por 6.5 millones de euros, según confirmó Andrés Rueda, presidente del Peixe. También estuvo en la agenda la Roma, pero los lusos hicieron la propuesta más seria. Tras el partido contra Palmeiras el próximo 30 de enero, el brasileño viajará a Portugal y se pondrá a las órdenes de Jorge Jesús, que busca con su fichaje recuperar la solidez defensiva.

Veríssimo ya venía realizando una buena campaña, pero en la eliminatoria contra Boca Juniors ha terminado de destaparse. El zaguero fue clave para que Santos sacara un valioso empate de La Bombonera y anoche en Vila Belmiro se dejó todo por su equipo. En la primera parte dio el susto en un choque que le provocó un fuerte sangrado, pero pudo recuperarse y se mostró imperial. El jugador de Santos, que se encuentra en plena madurez de su juego, aporta jerarquía atrás y ayuda a romper líneas con sus conducciones. Se anticipa con mucho criterio, está atento a las coberturas, cortando con solvencia cada posible ocasión. Ante Boca, maniató a Soldano y no le permitió a Tevez a recibir con comodidad

Se formó en el José Bonifácio y el Linense y a principios de 2016 debutó con el primer equipo de Santos, pero no fue hasta 2017-2018 cuando comenzó a tener continuidad y se asentó en el conjunto brasileño. En 2019 fue elegido como uno de los mejores jugadores del Brasileirao. Ahora, Lucas Veríssimo quiere despedirse de Santos ganando la Copa Libertadores y comenzar su andadura en Europa por todo lo alto.

El Valencia piensa en Ferro, que quiere salir del Benfica

El Valencia está necesitado de fichajes. La mala dinámica del equipo en LaLiga y las constantes lesiones que han desestabilizado a una plantilla que de por sí ya era corta han aceleardo la urgencia de incorporaciones, la cual ha llegado a su punto más caliente con la lesión de Gabriel Paulista para varias semanas (un mes, más o menos). El Valencia lleva semanas trabajando el mercado de fichajes para el cual esta vez sí que tendrá algo de margen de maniobra económica y uno de los nombres que más concuerda con lo que se busca es el de Francisco Ferro.

El defensa central del Benfica de 23 años es la opción que dentro de la estructura che consideran más viable. El zaguero apenas cuenta en el club portugués, donde ha jugado tres partidos en lo que va de curso y solo uno de La Liga Nos, por ello la entidad de Mestalla está interesada en poder incorporarle en calidad de cedido, dado que la economía no le permite realizar ningún desembolso elevado.

En cualquier caso la opción de Ferro, nombre adelantado por Cope, se valora también por la proyección de un futbolista cuyas condiciones físicas son notables (1,92 cm) y porque casa con la filosofía del proyecto de club actual: apuesta por jóvenes con posibilidad de crecimiento. Por todo ello, el club blanquinegro no descarta incluir una opción de compra (opción, lo que no implica obligatoriedad), por el futbolista aunque no es algo prioritoario ahora mismo dado que el mercado todavía no ha empezado.

Lo que lleva a que esta operación sea viable también es la voluntad del propio futbolista la cual está  bastante definida según pudo saber AS: quiere jugar y en el Benfica no lo está haciendo. A sus 23 años Ferro considera que está en el momento para jugar y crecer para explotar su potencial, algo que no está sucediendo actualmente y por ello quiere salir del club. La opción del Valencia le convencía ya en verano, cuano estuvo muy cerca de firmar pero a última hora se paralizó todo, y ese pensamiento todavía permanece en su mente.

Pese a lo dicho, el mercado todavía no se ha abierto y la complejidad y volatilidad de la ventana de invierno es algo habitual por ello hay otras opciones encima de la mesa, aunque son un tanto más complejas. Entre ellas la de Andrea Rugani, futbolista de la Juventus cedido en el Rennes la cual deportivamente convence pero es difícil porque el futbolista está cedido en Francia y los che tendrían que negociar con tres clubes.

 

Supercampeón Pepe

El Oporto se proclamó este miércoles supercampeón de Portugal tras ganar al Benfica pero la verdad es que el adejtivo de ‘súper’ le queda muy grande. Es triste ver como el Oporto-Benfica, gran escaparate de fichajes para los grandes de Europa, da sensación de haberse quedado sin joyas. En el último atraco de verano, PSG, United y City se llevaron como grandes diamantes a Danilo, Telles y Ruben Dias, respectivamente, todos hombres defensivos, una muestra de cómo se ha rebajado el nivel del gran clásico portugués.

Aun así, ninguno de los dos ha perdido su esencia. El Benfica sigue apostando por un juego vistoso y alegre, mientras que el Oporto se declina más por lo táctico, la rocosidad y la llegada al área más por empuje que por calidad. No es de extrañar por tanto que en un despite defensivo del Benfica, más blando atrás, Vlachidimos terminara derribando a Taremi en el área. El árbitro, tras confirmar con el VAR que no había fuera de juego previo, señaló el penalti y Oliveira se encargó de anotar el primer tanto de su equipo.

El Benfica reaccionó al gol y tomó la inciativa del juego pero se topó con un Pepe recién recuperado de su lesión que estuvo inmeso. El exmadridista, con una máscara protectora, parecía en el Oporto lo que Iron Man para el planeta Tierra en los cómics de Los Vengadores: su mejor defensor, el mayor de sus superhéroes.

Una vez aguantado el asedio, en la segunda parte fue el Oporto el que tuvo las ocasiones más claras pero entonces la figura que sobresalió fue la de Otamendi. Si el argentino y Pepe fueron los mejores del duelo, dos centrales que ya están de vuelta, poco más se puede decir de la mediocridad actual de ambos equipos.

Grimaldo estuvo a punto de llevar el partido a los penaltis (no había prorroga) pero su lanzamiento de falta en descuento dio en la cruceta. Un minuto después, Luis Díaz sentenciaba el partido con un remate cruzado con la derecha dentro del área.