La Champions exige a Felipe

Al Atlético se le acumulan los problemas en el centro de la defensa. El Virus FIFA ha vuelto a golpear al conjunto rojiblanco y Giménez, el central más seguro en lo que marchaba de temporada, tendrá que estar en el dique seco cuanto menos dos o tres semanas después de lesionarse con Uruguay.

Su baja se une a la de un Savic que acabó el partido contra el Barcelona con molestias y que todavía acumula dos partidos de sanción en la competición europea tras la expulsión de la temporada pasada contra el Chelsea y que ya le ha dejado fuera ante Oporto y Milan. Y el Atlético tiene en el centro de la zaga su posición menos poblada, con cuatro únicos especialistas en un esquema que recurre a tres de partida con asiduidad. Algo que no será posible contra el Liverpool, salvo que Simeone convierta a jugadores como Kondogbia o Vrsaljko fuera de sitio.

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Sin Giménez y Savic, el Cholo aparentemente tendrá únicamente disponibles a Felipe y Hermoso para jugar atrás. Hay que tener en cuenta que el madrileño se ha desempeñado poco con dos centrales, ya que ejerce habitualmente como el zaguero perfilado a la izquierda con tres gracias a su salida de balón y llega a ocupar más asiduamente el lateral zurdo cuando Simeone recurre a una defensa de cuatro. Y Felipe no ha comenzado a buen ritmo la temporada, todavía lejos de su pico de forma alcanzado hace dos cursos y en el final del campeonato pasado.

El brasileño siempre tarda más en ponerse a tono por su fisionomía y este verano no pudo llevar a cabo una pretemporada tradicional, ya que fue citado por su selección para la Copa América y tras el primer partido sufrió una rotura parcial del ligamento lateral externo de su rodilla que le tuvo fuera de los terrenos de juego las tres primeras jornadas de Liga. Felipe ha jugado muy poco en Liga, únicamente contra el Espanyol y el Alavés, además de los últimos instantes ante el Barcelona y ha aprovechado las ausencias de Savic para ser titular en Champions para ir cogiendo sensaciones.

Escudo/Bandera Atlético

Pero, tras dos semanas de parón, el Liverpool visita el Wanda Metropolitano el día 19 y Felipe se antoja como capital para intentar frenar el impresionante ataque de los ingleses. Hace dos temporadas lo consiguió, dejando una actuación fantástica en Anfield donde el Atlético acabó pasando a los cuartos de final después de imponerse por 2-3 en la prórroga. El brasileño fue el mejor atrás junto a un salvador Oblak para mantener al equipo con vida y demostró que es un futbolista que puede rendir y aparecer en partidos grandes.

A Felipe se le ve más cómodo cuando el Atlético juega con dos centrales, con menos obligaciones de salir de sitio que cuando juega en uno de los perfiles y con muy buen entendimiento cuando tiene a su lado a Giménez o a Savic. Con Hermoso se le ha visto poco, pero el Cholo tiene 16 días para que vayan cogiendo la química y el entendimiento durante este largo parón en el que ha perdido a Giménez.

Felipe: “¿Milan? Ganar fue muy importante. Nos da confianza”

Felipe se pone bajo el foco de la pregunta de Mahou y habla de la importancia para que el vestuario tuvo regresar de Milan con victoria. También de lo que viene por delante. El Barça, en Liga, en casa, rodeado de toda la gente, que ha vuelto al estadio y ya lo llenará. Y de sus inicios, en el barrio, como central.

-Su mejor momento en el Atlético:Cuando fuimos campeones. Hacía mucho tiempo que el Atleti no lo era y poder participar, estar en el grupo. Es el mejor momento. No voy a decir un partido porque hay un montón pero cuando fuimos campeones”.

-La vuelta del público al estadio:La relación con el público en el estadio son siempre buenas. Siempre cercanos y ahora este año mucho mejor. Cuando necesitamos algo, una energía, la gente está siempre ahí”.

-¿Siempre quiso ser defensa?: “Cuando estuve de 17 a 18 años jugaba ahí en el barrio donde vivo y el míster que siempre me llamaba para jugar me dijo: ‘Mira, ¿quieres jugar esta competición?’. Porque yo no era profesional, jugaba en el barrio. Yo: “Sí, sí, voy, pero creo que no tienes sitio para mí’. Porque tenía delantero, tiene volante. ‘¿Dónde voy? ¿De portero?’. ‘No, no, de central’. ‘Vale, me pones de central entonces’. Ahí empezó todo. Me sentí importante. Porque vi que tenía mucha velocidad, que estaba siempre fuerte. Claro que en mi adaptación, que quería salir como un loco. ‘No, tranquilo, que aquí es más así’. Yo le escuchaba mucho. Soy una persona que escucho mucho, entonces para crecer me ayudó mucho. Hoy soy central por ahí”.

-Victoria ante el Milan: “Nosotros sabemos que ganar es muy importante. Te da confianza. Los que entran, los que salen, están siempre a jugar, 5′, 90′. La victoria fue importantísima. Nosotros sabíamos que era un adversario muy duro pero menos mal. La victoria fue muy importante”.

-Claves para ganar al Barça: “Vamos partido a partido. Son distintas competiciones. Es un rival muy duro. Tenemos que estudiar como todos los partidos hacemos. La preparación, dormir, comida. Todo eso es muy importante y sabemos que la gente está ahí, tiene energía, disposición y está ahí”.

La cita más especial de Felipe

Felipe Monteiro sabe que ha empezado su tercera temporada en el Atlético con desventaja respecto a sus competidores. La defensa de tres formada por Savic, Giménez y Hermoso se ha convertido en la ideal para Simeone y su lesión de rodilla durante la Copa América le dejó fuera de combate durante toda la pretemporada y las dos primeras jornadas de Liga.

Sin embargo, no es una situación inusual para él. En sus dos campañas anteriores de rojiblanco había tenido que hacer frente a una enorme competencia interna y, pese a iniciar el curso como teórico cuarto jugador en el puesto, acabó superando siempre los 35 partidos disputados (36 y 38). Simeone aboga por un centro de la zaga con pocas piezas, únicamente cuatro especialistas más la posibilidad de ubicar ahí a jugadores como Kondogbia o Vrsaljko. Pero sabe que sus cuatro centrales son de máximas garantías. Y en Champions tendrá que hacer frente a la ausencia del más inamovible de ellos durante el último año.

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Savic acarrea cuatro partidos de suspensión por su expulsión en los octavos de final de la pasada temporada ante el Chelsea y no podrá recibir al Oporto, visitar al Milan ni disputar los dos encuentros contra el Liverpool. Y ahí emerge la figura de Felipe, siempre preparado. Ante el Espanyol ya tuvo sus primeros minutos del curso aprovechando el gran esfuerzo que había acumulado Giménez durante el parón internacional y que le obligaba a tomar un descanso. Y pese a los más de dos meses inactivo, respondió con seguridad y contundencia.

En los últimos minutos sufrió un duro golpe en la espalda tras un salto desequilibrado, pero pudo continuar. Y al brasileño se le ve cómodo cerrando la línea de tres centrales, pero aún más cuando pasa a formar pareja con un compañero, como ocurrió en la segunda mitad con Savic tras la entrada de Lodi por Hermoso en el descanso. Su buen nivel le coloca con opciones para repetir ante el Oporto, un rival muy especial para Felipe.

Escudo/Bandera Atlético

El brasileño puso un rumbo a Europa bastante tardío para lo que es habitual. Con 26 años salió del Corinthians para enrolarse en las filas del Oporto, donde fue importante desde el primer día y acabó cuajando tres grandísimas temporadas (45, 44 y 53 partidos respectivamente) como un fijo en el eje de la zaga, brillando bajo el mando de un Sergio Conceição que estará en el banquillo rival en la noche de hoy. El Atlético pagó 20 millones por sus servicios y llegó a LaLiga para demostrar todas esas cualidades que le habían convertido en un muro en el Oporto.

Ahora, Felipe se ha convertido en un habitual en su selección y pese a que con sus 32 años se le puede considerar todo un veterano, su explosión tardía le lleva a querer mostrar un máximo nivel durante muchas más temporadas. Su historia da para escribir un libro. Con 19 años, Felipe llegó a desistir del fútbol tras ser rechazado en las pruebas de más de una docena de clubes. Pasó a trabajar repartiendo setas para su suegro, en restaurantes de São Paulo. Hasta que el Bragantino se interesó por él tras analizar su DVD y le fichó con 20 años para jugar directamente la Segunda División brasileña de 2011. Después de 33 llamó la atención del entonces técnico del Corinthians, Tite, que le contrató. Tras cinco años en el club brasileño, el Oporto le abrió las puertas de Europa y hoy será su rival por primera vez, en un Atlético que sabe que con un grupo tan complicado es fundamental estrenarse ganando en casa.