Este Herbalife Granca es otro

Se esperó hasta el final el Gran Canaria para amarrar un precioso partido de baloncesto, atractivo para el espectador, puede que no tanto para los entrenadores. Con un notable acierto exterior y la batuta de Slaughter, los pupilos de Porfirio Fisac sellaron la quinta victoria en los últimos seis partidos ante un Joventut en crisis.

El partido se puso disfrutón desde el principio, una delicia para el espectador, acaso un dolor de cabeza para los entrenadores. En el intercambio de canastas inicial, Dima le dio al Granca un11-7 que tampoco es que significara mucho en ese momento, mas supuso el inicio del primer despegue local. Balcerowski, todoterreno pura clase desde un inmensa atalaya de 216 centímetros enchufó un triple frontal como precedente a otra canasta de Shurna que puso a los de Fisac 16-9 en el marcador.

El Joventut se agarraba entonces a Brodzianski, que anotó su séptimo punto para acercar 16-11 a los suyos, pero sendos triples de Albicy y Shurna le dieron al Herbalife un peligroso 22-13. Reaccionó bien rápido la Penya, hasta el punto de que una canasta de Birgander le acercó a dos, 22-20, en menos de lo que dura un pestañeo. Antes de acabar el primer cuarto, otros dos triples locales, en este caso de Okoye y Clark, le dieron un respiro a los muchachos de Porfirio Fisac antes de que se acabase un trepidante primer cuarto: 28-22.

Por entonces ya había entrado en escena López-Aróstegui, que con cinco puntos consecutivos mantenía a los suyos en vereda 32-27. Aunque solo fuera momentáneamente, el flujo ofensivo decaía entonces sobremanera, imponiéndose por fin las defensas. Eso, al menos, debían pensar Fisac y Durán.

Otro triple de Clark amenazó con disparar al Gran Canaria, 40-32, pero no resulta el Joventut una roca fácil de horadas, acaso un equipo que te obliga a ganarle varias veces dentro del mismo partido, ni asomo de rendición. Así, entre Tomic, Birgander y López Aróstegui, los visitantes empataron a 40, un parcial de 0-8 que fulminó Beirán con una canasta y una excelente asistencia sobre Diop, que reventó el aro verdinegro para poner un 44-40 que rápidamente recortaron el hiperactivo López-Aróstegui, con otro triple, y Ferrán Bassas sobre la bocina para poner el 44-45 con el que el partido se plantó en el descanso.

Aquella agónica canasta de Bassas fue vitamina para la Penya, que empezó a controlar tempo y marcador, aunque tampoco es que se marchara en el marcador. El marcador volvió a moverse con un triple de Brodziansky automáticamente contestado por otro de Okoye para el 47-48. Reinaba de nuevo el intercambio de canastas, y si Shurna enchufaba otro triple, Tomic contestaba bailando en la pintura rival para mantener a los suyos con ventaja: 50-55.

Reaccionó entonces el Gran Canaria, que espantó de golpe a todos sus fantasmas. Un parcial de 10-0, coronado por sendos triples de Okoye y Albicy, le dio de nuevo la delantera en el electrónico: 63-58. Bassas y Dimitrijevic mantenían a los suyos en vereda, 64-63. El duelo pasaba por ser un continuo intercambio de golpes como demostró el marcador que reinaba en el cielo del Gran Canaria Arena una vez consumidos los primeros 30 minutos de juego: 74-71.

El último periodo se inició con una centelleante secuencia triplista sellada por Parra, Slaughter y Morgan que mantenía el duelo en un puño: 79-77. El escolta pasaporte polaco enchufó desde los 6,75 para darle algo de carrete al Granca, 84-79, más centrado que nunca en conservar su ventaja por pírrica que esta fuera. Con el partido encarando sus dos últimos minutos, Stevic le sacó un 2+1 a Bassas para comenzar a decantar la balanza: 89-81.

Nada pudo hacer el combativo equipo de Carles Durán por levantar un marcador que ya era imposible. El propio Stevic había entrando en trance cuando más falta hacía, y con sendos 2+1, intercalado un gancho de Beirán, dispararon al Herbalife en el marcador: 95-83.

Desde luego, este Herbalife Gran Canaria es otro. Una vez consumado el fracaso de quedarse fuera de la Copa del Rey tras su pésimo inicio de temporada, acumula cinco victorias en la Liga Endesa en los últimos seis partidos. Todo lo contrario que el Joventut, en ligera decadencia.