Paco López y Luis García, de Benidorm a su primer duelo en los banquillos

Paco López y Luis García, dos de los entrenadores más relevantes de la historia del Levante, se miden por primera vez en los banquillos tras compartir equipo en el ocaso de sus carreras y al compartir ciertos paralelismos en sus inicios en los banquillos. Ya como técnicos, fue López el que sustituyó a García en el Benidorm cuando el madrileño firmó por el Levante en la 2008-09 para comenzar una andadura para el recuerdo.

Precisamente ambos entrenadores se cruzan por primera vez en sus trayectorias en los banquillos, en un marco incomparable, Primera División, a sus 54 y 48 años respectivamente. Nunca antes habían coincidido en ninguna categoría pese a sus dilatadas carreras, especialmente en el fútbol valenciano.

Escudo/Bandera Levante

Paco y Luis coincidieron dos años en el Benidorm. El de Silla llegaba en 1999, a sus 32 años, al conjunto alicantino como un curtido delantero que había desarrollado su fútbol en Segunda y Segunda B. El madrileño, sin saberlo, apuraba su carrera con tan sólo 27 años, pues una complicada lesión de rodilla le obligó a retirarse antes de tiempo.

Fueron dos temporadas juntos. En la primera lograron el ascenso al fútbol de bronce. La siguiente fue en la que Luis García se produjo la lesión que le apartó del fútbol. Durante su recuperación también coincidió con Paco López, que también sufrió problemas en dicha articulación. Es más, tal y como recordó Luis García en ‘Sin Tregua’, Paco López le rompió la nariz de forma involuntaria en un entrenamiento.

Precisamente Paco López superó a Luis García el pasado mes de marzo como el técnico con más partidos en la historia granota en todas las competiciones. El madrileño dejó su cuenta en 128 encuentros (51 victorias, 34 empates y 45 derrotas); mientras que el valenciano suma en la actualidad 146 choques (49 victorias, 41 empates y 56 derrotas). García estuvo dos años en Segunda y uno en Primera; mientras que Paco López ha desarrolado su cargo en la máxima categoría. Mañana en Son Moix, dos leyendas vivas del banquillo levantinista se miden por primera vez en los banquillos en plena crisis granota.

Luis García: “Cuando haces un mal partido contra el Madrid, te mete un buen palo”

El entrenador del Mallorca, Luis García Plaza, no quiso analizar en exceso el partido ante el Real Madrid, una mala actuación de los suyos que costó el 6-1 de este miércoles en el Santiago Bernabéu, una goleada que no les debe apartar de un buen camino en LaLiga Santander tras seis jornadas.

“Cuando haces un mal partido en otro campo, pierdes, cuando lo haces contra un rival como el Madrid te meten un buen palo. Empieza mal el partido, le entra el nerviosismo al equipo, es mala suerte por un resbalón, no hay nada que decir cuando haces un partido tan malo”, dijo en rueda de prensa.

El técnico de los baleares apeló a corregir y pensar en el próximo partido. “No hemos estado en defensa nadie, nos han superado, han estado muy finos, le metieron cinco al Celta, hay que corregir las cosas, nadie nos tiene que sacar de la línea. Llevamos ocho puntos. Sabíamos que tendríamos momentos duros y ha llegado el primero”, apuntó.

“No es fácil que a los dos minutos le pase lo que le ha pasado. Es un chaval que ha debutado en Primera que tiene que seguir trabajando y aprendiendo. Estamos en cuadro atrás, es lo que tenemos. Hay que dar confianza a todo el mundo”, dijo sobre Josep Gayá, al tiempo que confesó que Kubo dejó el césped con “una molestia en la rodilla”.

Asensio se carga de razón

Era un Mallorca recién ascendido y plagado de suplentes, para no llamarse a engaño, pero tomen nota de este cuarteto de violines: Rodrygo, Asensio, Benzema y Vinicius. Va a costar echarles de ahí. A Hazard, a Bale y cualquiera que lo pretenda. El Madrid recuperó el liderato con una decoración lujosa en un partido sencillo. Y Asensio encontró su lugar en el Madrid y en el mundo. No se le recuerda un partido tan completo ni en la derecha ni en la izquierda. De mediapunta, ese sitio que lleva años sin existir en el Madrid, reapareció ese jugador que un día pareció llamado a marcar una época. Cumplieron Ancelotti, que manejó bien el descontento del jugador, y Asensio, que replicó en el foro adecuado. El Madrid salió del partido como si hubiese cerrado un fichaje galáctico. El Mallorca, como si aquello no hubiera ido con él.

El once de Ancelotti dejó un rastro muy visible. No habrá rotaciones extremas. A Casemiro la paliza Madrid/Brasil le ha dejado plomo en sus piernas y niebla en su cabeza. Conviene despejarle. De Hazard sólo pueden servirse medias raciones. A Modric únicamente le van a sacar del once partidos de presunto medio pelo porque no hay gestor de juego que se le acerque. Camavinga y Rodrygo están en la primera línea de suplentes, los que tocan merecidamente con la punta de los dedos la titularidad. Son la punta de lanza de la next gen. Benzema puede ir olvidándose de las vacaciones y Jovic puede tomárselas cuando quiera. Y Marco Asensio tiene en su mano ser lo que aparenta. La banda derecha le esperó durante todo el curso pasado y él no se presentó. Ayer Ancelotti le tendió esa mano izquierda con la que ha levantado tantas copas y dejó la pelota en su tejado. Le dio la plaza de mediapunta en ese 4-2-3-1 al que empieza a coger el gusto. Un acierto, porque el balear dejó el mensaje de que este tren no lo va a dejar pasar. Más si el puesto le cae como un guante.

El error de Gayá

Luis García, desde la otra orilla, jugó dos partidos en uno: el del Bernabéu y el del domingo próximo en Son Moix ante Osasuna. Sucede en los equipos cortos de munición, que no pueden dispararle a todo. Así que el técnico sólo mantuvo a cuatro de los que jugaron ante el Villarreal la semana pasada. Fue una aceptación tácita de que estaba frente a un imposible.

El partido le dio la razón pronto. Gayà, el lateral del filial del que tiró ante la plaga de bajas en defensa, metió la pata en un mal control. Una desgracia seguida de otra: Benzema era el enemigo más próximo y lleva tres años sin dejar pasar una. Esta tampoco. Metió media docena de zancadas y cruzó la pelota a la red.

En estado de shock, en los minutos siguientes, el Mallorca fue desmintiendo todas sus virtudes. Fue una cama deshecha atrás, sin orden, sin presión, presa del pánico. Aún así, tuvo dos ocasiones claras para empatar, de Kubo y Lago Junior, que le devolvieron al partido. Eso también lo tiene este Madrid de Ancelotti, un equipo largo, divertido y entrañablemente vulnerable. Da mucho y quita poco. Pero esta vez supo pronto que aquello no iba a ser San Siro o Mestalla, donde sus rivales murieron por insuficiencia respiratoria. Eso siempre lo tuvo el Madrid: vive de su fe cuando no puede vivir de su fútbol.

El festival blanco

Con las defensas a la fuga, quedó un partido de recreo, muy de áreas y muy poco de entrenadores. Asensio marcó el gol del que pasaba por allí cuando ni Reina ni su defensa supieron sacar una incursión imposible de Rodrygo. Kang-in Lee respondió con un tanto de alta gama en zurdazo colocado desde fuera del área. Y para que no parara la juerga, Asensio repitió esta vez con un gol a su altura: desmarque, control orientado, casi autopase, de espuela y resolución académica con la izquierda. Una jugada de gran pureza, como ese fútbol que siempre le acompañó (intentó incluso un gol olímpico, la repera de este juego). Completó el hat-trick con un calco del tanto de Kang-in Lee. Fue una reivindicación brutal por el conducto reglamentario: sobre la hierba. Así se piden las oportunidades.

En ese girigay disfrutó Vinicius. Metido en fiesta es imparable. Desbordó, recortó, tiró caños, se gustó… El repertorio completo de ese fútbol callejero en peligro de extinción. Con otro estilo también alzó la voz Camavinga, un estupendo distribuidor de juego que conjuga el presente. Le ha cogido el aire al equipo en tiempo récord. Y Rodrygo le quitó el silenciador a su juego y puso su esprint a la altura del de Vinicius.

Asegurada la goleada, Ancelotti hizo política de vestuario. Dio esperanzas a la cantera entregando minutos a Blanco y Sergio Santos; consoló a Isco y Lucas Vázquez, que aspiraban a más en el duelo (el primero cerró el set), y regaló diez minutos a Jovic para no abusar del físico de Benzema, que antes de irse llegó al doblete con un gol que retrata bien el momento que vive: controló de espaldas, sin que sea posible determinar si sucedió por azar o por duende, y su disparo posterior tocó en dos defensas del Mallorca antes de acabar en la red. Ahora se siente capaz de meter un balón medicinal en un hoyo de golf.

Cambios

Iddrisu Baba (45′, Take Kubo), Jaume Costa (58′, Josep Gaya), Antonio Sánchez (58′, Aleix Febas), Abdón Prats (58′, Matthew Hoppe), Antonio Blanco (59′, Eduardo Camavinga), Isco (71′, Marco Asensio), Lucas Vázquez (71′, Rodrygo), Jordi Mboula (75′, Lago Junior), Jovic (79′, Benzema), Sergio Santos (79′, Nacho)

Goles

1-0, 2′: Benzema, 2-0, 23′: Marco Asensio, 2-1, 24′: Lee Kang-In, 3-1, 28′: Marco Asensio, 4-1, 54′: Marco Asensio, 5-1, 77′: Benzema, 6-1, 83′: Isco

Tarjetas

Arbitro: Javier Alberola Rojas
Arbitro VAR: César Soto Grado
Rodrygo (46′,Amarilla) Iddrisu Baba (56′,Amarilla) Nacho (66′,Amarilla

Clasificación

Rotación sobre aviso

Unknown

Tres partidos en siete días aconsejan echar las primeras cuentas. El Madrid ve al Mallorca como la etapa más llana de cuantas ha recorrido y de las inmediatamente posteriores. Así que Ancelotti anuncia cambios. Y el Mallorca mira al Bernabéu como un esprinter a una cumbre alpina, lejos de sus posibilidades. Así que Luis García anuncia cambios. Lo que sucede es que luego nada puede ser lo que parece (sigue el partido en directo en As.com).

Hace dos temporadas, tras una ventana FIFA, Zidane exageró el plan B en Son Moix y el Madrid cayó ante un Mallorca que acabaría en Segunda (1-0). El postpartido se llenó de señalados: Odriozola (que vio la roja), Militao (no jugó un minuto en los siete encuentros siguientes), Isco, James, Jovic (tardó dos meses en volver a ser titular) y hasta Vinicius. Nueve de los titulares de aquel día en el equipo bermellón siguen en la plantilla. Zidane no repitió una rotación tan radical y el Madrid encadenó luego 21 partidos sin perder, quince de ellos de Liga. Esa racha le conduciría al título.

Kubo, en el Bernabéu

Ahora el Mallorca tiene mejor cara gracias a su firmeza defensiva. Con tres goles ha hecho ocho puntos. Ese plan ya le llevó a Primera el curso pasado con Luis García. Como equipo menos goleado de la categoría ascendió con mucha solvencia. Con todo, se ha reforzado con diez fichajes y una inversión de nueve millones. Entre ellos, Kubo, que sólo ha rendido a gran nivel en el Mallorca. Lo hizo en la primera temporada, con cuatro goles y cinco asistencias después de un comienzo incierto, pero pinchó en el Villarreal. Emery sólo le dio dos partidos como titular en la Liga y acabó saliendo al Getafe en el mercado de invierno. Tampoco cuajó allí. Fue más suplente que importante y lo más reseñable de su estancia fue anotar el gol que salvaba matemáticamente al equipo. Fue su única diana de azulón.

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Kubo, durante un calentamiento del Mallorca.
Getty Images

Ahora vuelve a ser relevante. Ha jugado los cinco partidos (cuatro de titular) aunque aún tiene pendiente asistir o marcar. Hoy quizá vuelva al banquillo porque Luis García mira al domingo, cuando su equipo recibe a Osasuna, rival directo. Ayer anunció cambios, que serán de medio campo hacia adelante porque cuatro de sus seis lesionados son defensas. Atrás anda con lo justo. Pero el frente de ataque será nuevo, con opciones para Battaglia, Febas, Hoppe, Kang-in Lee o Lago Junior, verdugo del Madrid en el último encuentro en Son Moix.

Camavinga y Asensio

En las mismas está Ancelotti. Cinco jugadores, Courtois, Benzema, Militao, Casemiro y Valverde, han sido titulares en los seis partidos del curso y jugaron con sus selecciones en la ventana FIFA de septiembre. Los tres últimos, con el plus de los viajes a Sudamérica. Y hay veteranos como Modric muy exigidos. Así que toca cambiar la guardia para repartir el esfuerzo y aliviar descontentos.

Entre los posibles está Miguel Gutiérrez, lateral izquierdo más natural que Nacho; Camavinga, primer relevo en casi todos los encuentros; Rodrygo e incluso Asensio, al que el técnico adivina como centrocampista pero no se atreve a probarle de verdad. Sólo ha jugado 68 minutos en lo que va de curso. Más difícil parece que se arriesgue con Jovic, que está a años luz de Benzema, o con Blanco, cuyo estreno sigue pendiente. Lucas Vázquez relevará a Carvajal.

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Camavinga intenta un pase ante Isco.
Realmadrid.com

El Madrid llega al duelo a la cabeza de las grandes cifras (máximo anotador, mejor elaboración de los goles, mayor número de disparos…), pero ha sufrido demasiado en sus dos últimas citas. Por ahí se le abre una puerta al Mallorca.

Fer Niño: “Después de seis años allí, se hará raro”

La ausencia de la famosa ‘cláusula del miedo’ hace posible que el delantero Fer Niño pueda jugar este domingo el partido que enfrenta a Mallorca y Villarreal. Cedido por el club castellonense al balear al filo del cierre del mercado de fichajes, no consta en el contrato de cesión la famosa cláusula que impida al jugador enfrentarse a su club de origen por lo que el técnico, Luis García Plaza, puede contar con un jugador que se ha ganado la titularidad con los bermellones.

Niño debutó con el Mallorca en la segunda jornada saliendo desde el banquillo y marcando el gol de la victoria en Mendizorroza (0-1) para su equipo. A partir de ahí, en los partidos siguientes contra Espanyol y Athletic ha sido titular. Ahora espera repetir ante sus excompañeros en un partido que, reconoce, se le hará raro: “Después de casi seis años allí, un poco raro sí que se hace, pero yo estoy mentalizado con mi equipo que es el Mallorca y a ver si podemos ganar al Villarreal para sumar tres puntos muy importantes para nosotros”.

Tras la derrota en Bilbao, los bermellones quieren recuperar las sensaciones y los resultados anteriores sabiendo que se enfrentan a un rival de tronío, es decir, equipo de Champions y campeón de la última Europa League. En este aspecto, Niño afirma que “estamos muy motivados ante un rival de gran nivel y con ganas después de la derrota ante el Athletic”.

Sobre ‘su’ Villarreal, Fer niño asegura que es un equipo que “con los años mejora, cada año tiene mejor equipo y estamos ante un partido que va a ser muy difícil, vamos a tener que trabajar muy duro, correr mucho y tener el balón, tenemos que intentar quitárselo para que no se sientan cómodos”.

Pero no solo Niño se va a enfrentar a su club de procedencia, también Jaume Costa y Take Kubo que la pasada temporada vistieron de amarillo, mientras que regresan a la isla dos exbemellones como Gerard Moreno y Estupiñán.