Kiev fue el comienzo del fin de la segunda etapa de Zidane

Casi un año después, el Real Madrid regresa a Kiev, la capital de Ucrania, donde el conjunto blanco volvió a hacer historia en la máxima competición europea. En el Olímpico ucraniano, donde volverá a jugar el martes, rozó el cielo en 2018 al derrotar al Liverpool (3-1) en el que sería su tercer título continental consecutivo, algo que nadie había conseguido hasta entonces. Habría que retroceder hasta la década de los 70 cuando Ajax, primero, y el Bayern, después, lo hicieron. Fue el culmen perfecto para una generación de jugadores que dominó el continente con triunfos sonados en Francia (ante el PSG), Italia (derrotó a Roma, Nápoles y Juventus), Alemania (Bayern)…

Escudo/Bandera Real Madrid

Pero Kiev es también sinónimo de amargura. Ese mismo 2018, e instantes después de que acabase la final, Cristiano anunciaba su deseo de marcharse del club blanco, algo que consumaría un par de meses después, tras el Mundial de Rusia. Gareth Bale mostró también en la capital ucraniana su descontento hacia Zidane, y señaló su posible marcha si el francés continuaba al frente… Pero todo cambió cinco días después, con el paso al costado de Zizou. El Madrid se empezaba a resquebrajar… Pasaron dos técnicos (Lopetegui y Solari) hasta que el mismo Zidane regresó.

Pero en diciembre de 2020 volvió a pasar algo parecido: fue el principio del fin de la segunda etapa de Zidane al frente del banquillo madridista. Entonces, 1 de diciembre de 2020, los blancos tenían que ganar para continuar vivos en su lucha por acceder a los octavos de la Champions: habían perdido el primer encuentro ante los ucranianos (2-3 en Valdebebas), empatado en Mönchengladbach en un encuentro agónico, y superado al Inter en el doble enfrentamiento. El quinto encuentro lo jugarían en Kiev, ante el Shakhtar. Un triunfo le clasificaba directamente para la siguiente fase…

Escudo/Bandera Shakhtar

El Madrid sucumbió ante los de Donetsk (2-0), que venían de recibir diez goles en su doble enfrentamiento con el Gladbach. Dos contras, similares a las que ejecutaron en Valdebebas, liquidaron a los de Zidane, que empezó a ser cuestionado por esta derrota: “No voy a dimitir. Siempre vamos a tener momentos delicados. Es una mala racha a nivel de resultados (sólo una victoria en los cuatro partidos anteriores)”, explicaba el entrenador. Y en cierto modo, tenía razón: los blancos lanzaron nueve veces sobre la meta del portero Trubin (19 años), más otro tiro que dio en el poste.

Esa semana fue de calma chicha en la directiva blanca: pese a que se filtraba un estado de tranquilidad y serenidad, achacaban a las lesiones los malos resultados cosechados y mostraban plena confianza en Zidane, los rumores de un posible cese y su relevo por técnicos como Pochettino y Raúl estaban en circulación. Un mal resultado ante el Sevilla, cuatro días después, invitaría al despido del francés. Pero en Sevilla emergieron Modric y Vinicius, la cara y la cruz para Zidane: el brasileño, en el que no confiaba, marcó el único gol del encuentro. El croata completó una extraordinaria actuación junto con Kroos. Sobre esos pilares cimentó un inicio de muro de contención que volvería a frenarse a comienzos de 2021 tras caer en Copa. Pero aquella derrota en Kiev fue el principio del fin de la segunda etapa de Zidane en el Madrid: “Me siento fuerte, pero sé dónde estoy…”. Entrelíneas, el técnico comenzó a modelar su segunda salida del club, algo que ocurriría meses después…

Thorgan pasa a Eden

El portal especializado Transfermarkt ha hecho la primera actualización de valores de mercado del curso. Con ella, ha retratado a aquellos que no están rindiendo según las expectativas esperadas y ha encumbrado a las sensaciones de la parte inicial del campeonato. João Félix, pese a su gran actuación en la victoria ante el Barcelona, y Antoine Griezmann son dos de los principales señalados de la competición, a los que se unen otros nombres mediáticos como Eden Hazard, Coutinho o Gareth Bale.

De hecho, el belga es el que más cae de toda la competición. Antes, tenía un valor de mercado de 40 millones de euros, ahora lo tiene tan solo de 25. Por primera vez en su carrera deportiva, es superado por su hermano Thorgan. Coutinho, Ocampos, Kroos, Griezmann y João Félix caen en diez. Los tres primeros especialmente acusan sus lesiones que les han impedido disputar con normalidad este arranque de campaña. Bale viene tras ellos, pierde ocho millones de valor y se sitúa con tan solo 18. Alcácer, Ceballos y Lenglet caen exactamente lo mismo que el galés.

El renacer de Lemar

Thomas Lemar ha vuelto a ser el que era cuando el Atlético de Madrid hizo una fuerte apuesta para traerlo a la capital. Ya la pasada temporada fue fundamental para Simeone, pero en esta ha despegado definitivamente. Su golazo frente al Barcelona fue la señal de su estatus. También lo ve así Transfermarkt, que le presenta como el jugador con más crecimiento de la competición, con 15 millones de subida. Así, pasa de 25 a 40 desde el arranque de la campaña.

Gavi crece más que él, pero se debe a que ni siquiera estaba registrado en el portal. Vinicius sube diez millones hasta los 50; Vivian pasa de ser prácticamente un desconocido a registrar 6M€ de incremento, Iñigo Martínez vuelve a los 25 millones, Miguel Gutiérrez ya vale diez; Lamela y Rafa Mir suben cuatro ‘kilos’…

El Villarreal despunta

Pese a que el equipo de Emery está algo estancado en mitad de tabla, su primer tramo de temporada ha dado mucho que hablar. No ha contado con Gerard Moreno y Alcácer ha sido intermitente. Tampoco Boulaye Día parece despegar. Pero esta crisis ofensiva se ha disipado gracias a dos grandes talentos: Danjuma y Yeremy Pino.

Una banda para cada uno, el español se estrena con la Selección y el neerlandés regresa con su país tantos años después. Lo suyo son los goles, pero sobre todo el descaro, la habilidad, el regate y la variedad de recursos en su juego para destronar defensas. Por supuesto, se refleja en los valores de mercado. ‘La Cobra’ pasa de los 15 millones de valor a los 25. Yeremy Pino, de los 15 a los 30. Ambos están entre los mejores de la Liga, como no podía ser de otra manera.

El ‘Top-10’ de LaLiga

Cabe recordar que Transfermarket elabora los ránkings en relación al rendimiento, progresión, edad, mejora… Es decir, que los diez jugadores más valorados de LaLiga no tendría por qué ser los diez mejores, sino, más bien, los diez que pasan por mejor momento deportivo o con mayor expectativa de progresión. Tras esta actualización, la clasificación queda:

10- Koundé (60 millones)

9- Ansu Fati (60 millones)

8- Fede Valverde (65 millones)

7- Casemiro (70 millones)

6- Oblak (70 millones)

5- Oyarzabal (70 millones)

4- Joao Félix (70 millones)

3- Marcos Llorente (80 millones)

2- Pedri (80 millones)

1- Frenkie de Jong (90 millones)

Los cambios de Segunda

En la división de plata sorprende uno de los mayores cambios porcentuales en mucho tiempo: el de Jon Karrikaburu. La perla de la Real Sociedad ha pasado en un año a debutar con el C a ser un habitual en los partidos del Sanse. De este modo, pasa a costar tres millones de euros, tras tener solo 100.000 de valor con anterioridad: un 2.900% de incremento. Julen Lobete crece de 1,5 a 5 y evidencia el enorme talento que crece en Zubieta con Xabi Alonso a los mandos.

Mención especial, cómo no, a Umar Sadiq. El Almería consiguió retener a su gran estrella, pese a que llegó a sonar, incluso, para el Bayern de Múnich. El delantero vale 18 millones de euros y es, por supuesto, el jugador más caro de toda la Segunda División. No solo eso: su espectacular rendimiento en este arranque de campaña le ha llevado a crecer todavía más. Su incremento es de tres millones, el segundo que más sube de toda la categoría.

Vinicius, ninguneado por Tite

El globo de Vinicius en esta temporada 2021-22, que había empezado infladísimo y volando bien alto gracias a sus cinco goles en las cinco primeras jornadas de LaLiga, venía ya perdiendo fuelle en las últimas semanas y ha terminado de pincharse en su convocatoria con Brasil, donde no sólo no está teniendo el papel protagonista que esperaba, sino que vio cómo Tite ni siquiera le consideró convocable para el duelo ante Colombia (0-0); vio el encuentro desde la grada del Estadio Metropolitano de Barranquilla.

Un jarro de agua fría para Vinicius que le ha sorprendido mucho, trasladan a AS fuentes de su entorno cercano; el jugador no termina de entender que no tenga sitio ni siquiera en una convocatoria de 23 nombres. En el duelo anterior de este parón, contra Venezuela, no fue titular, pero si disfrutó de media hora en el segundo tiempo. Tite venía mostrando una cierta confianza en Vinicius en los últimos tiempos, de ahí que el futbolista esté descolocado.

Vinicius es un fijo de las convocatorias de Brasil desde noviembre de 2020; ya había debutado en septiembre de 2019, tras su buena temporada 2018-19 con el Madrid, pero luego dejó de ser llamado. Tite parecía estar probando fórmulas para encajarle, aunque queda claro que al entrenador no termina de entrarle por el ojo: ha disputado siete partidos con la canarinha, de los que sólo fue titular una vez, y ese día fue sustituido en el descanso. Todavía no ha podido ni marcar ni asistir con la camiseta de Brasil, aunque apenas acumula 152 minutos con ella. 

Malo para Vinicius, bueno para el Madrid

Vinicius tenía y tiene una fe importante en jugar un rol determinante con Brasil; lleva tiempo acudiendo a las categorías inferiores, donde ya dejó su huella. Sobre todo en la Sub-17, donde brilló marcando 12 goles y dando dos asistencias en 14 partidos y ganando el Campeonato Sudamericano Sub-17 disputado en Chile. Su paso por la Sub-20 fue efímero, pues se asentó pronto en la Absoluta, a los 21 años que cuenta hoy. Pero este parón ha supuesto un retroceso en la progresión que él esperaba tener. Tite parece tener más interés ahora en Antony, extremo del Ajax, también de 21 años.

En el Real Madrid no han recibido ninguna comunicación de la CBF (Confederación Brasileña de Fútbol) explicando que Vinicius tenga lesión alguna; el brasileño será de los que regrese más tarde, pues tiene partido el viernes contra la Uruguay de Valverde. Los kilómetros ya no se los quita nadie, pero al menos el Madrid recibirá al jugador más descansado para disputar lo que viene por delante, que es exigente: Shakhtar, Barcelona, Osasuna, Elche, Shakhtar de nuevo y Rayo, antes del parón de noviembre. 

Vinicius, mejor que Neymar, Mbappé, Musiala, Danjuma…

Si hay una característica en la que Vinicius sea un maestro esa es el regate y esta temporada está más inspirado que nunca. El brasileño, espoleado por el estilo de juego alegre y ofensivo que propone Ancelotti, está siendo capaz de exprimir al máximo sus situaciones ante uno o dos rivales en banda derecha. Además, ha añadido una variedad de recursos que le permiten salir hacia cualquiera de los dos lados, y no solo hacia línea de fondo como le sucedía en sus primeros partidos en Madrid.

Los números son definitivos. En LaLiga, el ex Flamengo es junto al bético Fekir el jugador que más regates ha completado en las ocho primeras jornadas según datos de Opta: 25. Les siguen de cerca Javi Galán (Celta) con 23 y Yannick Carrasco (Atlético de Madrid) con 21. El mejor partido de Vinicius en la finta fue contra el Betis, cuando completó siete. Hizo cinco contra el Celta y cuatro ante el Mallorca.

Su capacidad para eliminar rivales no queda solo en España, y es que también lo hace con facilidad por Europa. De hecho, es el máximo regateador de la Champions tras las dos primeras jornadas con 16. Las redes sociales de la competición han publicado el ránking con el futbolista blanco en la más alto, seguido por Neymar (13), Musiala (12), Mbappé (11) y Danjuma (10).

El año pasado, con Zidane, ganó presencia. Sin embargo, ha sido con Ancelotti cuando se ha convertido en un fijo. Excepto los dos primeros partidos contra Alavés y Levante, que entró desde el banquillo, ha sido titular en los otros ocho, completando los 90 minutos en cinco. En total suma ya 743 minutos de juego. En ese tiempo ha ayudado al equipo con cinco goles y cuatro asistencias, además de sus 36 regates.

Deberá tener cuidado con su físico: se viene una temporada muy exigente para él. Ahora, se ha marchado a Brasil con la selección, donde cada día es más importante, le esperan tres partidos en menos de dos semanas y con largos viajes entre medias. Se trata de un futbolista que cuida al milímetro su físico tanto en la Ciudad Deportiva como en su casa, pero el nivel de desgaste es notable y las lesiones en el conjunto blanco están a la orden del día. Si resiste, acabará el curso como uno de los jugadores más utilizados por el técnico.

Empresario Vinicius

Todo le sonríe a Vinicius Junior. Segundo máximo goleador del Real Madrid (suma cinco tantos y dos asistencias en 10 encuentros con el Real Madrid en esta temporada), uno de los intocables para Carlo Ancelotti (también para el presidente blanco, Florentino Pérez) y querido por la afición, que por fin vuelve a disfrutar con él como cuando llegó en el verano de 2018. Pero más allá del Vinicius futbolista, existe otro Vinicius que poco a poco está ensamblando su propia estructura económica para el día del mañana, cuando los focos de los estadios ya no anuncien su nombre. Con las iniciales de su nombre VJR, Vinicius tiene un grupo de 12 personas que trabajan sólo para él. Además, hay otro grupo, éste de 27 personas, que le prestan servicio, pero sin exclusividad.

Ha sido el portal brasileño O Globo quien ha diseccionado esta versión oculta del joven brasileño. Un futbolista diferencial en el terreno de juego y ahora, también fuera de él. Sus tentáculos económicos van desde la presencia de un chef francés que se encarga de su alimentación hasta su preparador físico, Thiago Lobo, con el que estuvo entrenándose durante los primeros meses de la pandemia en su propio domicilio particular, adquirido recientemente.

Vinicius tiene una oficina donde trabajan para él, incluido un ‘family office’ (así lo denomina O Globo), para gestionar el patrimonio familiar, una empresa para gestionar su carrera en Europa (ha anunciado la marca de relojes italiana Gagà Milano, así como los productos de Nike y de Dolce Gabbana) más los servicios de la agencia TFM, la agencia que le ha acompañado a lo largo de su carrera (también se ocupa de gestionar la carrera de Emerson Royal, entre otros).

Vinicius, anunciando un reloj de la marca Gagà Milano.

Frederico Peña, CEO de TFM, explica el funcionamiento de toda esta estructura empresarial: “La idea es asociarse con marcas cuyo producto realmente usa o aprueba de alguna manera. Porque en el fondo lo que él (cliente) quiere es esto, una especie de sello de aprobación. No es fácil, a menudo es tentador hacer algo solo por el dinero. Como ahora hay un gran equipo que te conoce bien, somos capaces de poner todos los puntos en perspectiva sobre la mesa y debatir para tomar las mejores decisiones”. Las propuestas que llegan son analizadas desde varios puntos de vista, siempre para proteger la imagen del jugador. Todo para buscar un vínculo real entre el jugador del Real Madrid y de la marca.

Escudo/Bandera Real Madrid

También explica los pormenores de la pandemia y cómo le ha afectado: “La pandemia tuvo un gran impacto. Vemos esta temporada como clave para él aquí (tiene uno de los salarios más bajos de la plantilla: llegó con apenas 17 años a Madrid) Al salir de esta pandemia, creemos que gran parte del mercado regresará”. Uno de sus ejemplos es su canal de Youtube, en el que ahora es menos activo, pero que entre septiembre y octubre de 2019 (hace ahora dos años) alcanzó el millón de suscriptores.

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La estadística general de Vinicius.
BeSoccer Pro

Además, tiene su propia labor filantrópica. Cuenta con unas instalaciones en Brasil, el Instituto Vinicius Junior, enfocado a la educación de las niñas y los niños más necesitados en Rio de Janeiro. Se ha gastado cerca de dos millones de dólares en poner en funcionamiento este sistema educacional, en la que la tecnología es la herramienta clave en su formación. Así es Vinicius fuera del terreno de juego. Tan veloz como cuando tiene el balón en sus pies…

El Real Madrid pierde a 12 jugadores en este parón FIFA

Carlo Ancelotti pierde a 12 jugadores durante este parón de selecciones. Los más perjudicados son los cuatro jugadores sudamericanos (los brasileños Casemiro, Militao y Vinicius y el uruguayo Valverde) que tienen que cruzar el Océano Atlántico para participar con sus respectivas selecciones en encuentros valederos para el Mundial de Catar-2022, y que no llegarán hasta dentro de dos semanas. Los otros seis jugadores que acuden con sus selecciones absolutas son Courtois y Hazard (Bélgica), Benzema (Francia), Alaba (Austria), Jovic (Serbia) y Modric (Croacia), Por su parte, Miguel Gutiérrez y Camavinga han sido citados por las selecciones Sub-21 de España y Francia, respectivamente, para afrontar encuentros clasificatorios de la Eurocopa-2023. La otra noticia es la no llamada de Luis Enrique a ningún jugador español del conjunto blanco, algo que lleva haciendo desde la pasada Eurocopa.

Courtois, Hazard y Benzema se verán las caras el jueves en partido de semifinales de la Liga de las Naciones. El encuentro se jugará en el Allianz Stadium turinés el jueves 7 (20:45 horas). El ganador jugará la final contra el vencedor de la otra semifinal (Italia-España, que se juega un día antes el miércoles 6 a la misma hora, 20:45 horas), y el derrotado luchará por el tercer y cuarto puesto. Ambos encuentros se jugarán el domingo 10.

Luka Modric, que no acudió a la anterior cita de selecciones al tener un problema muscular, disputará dos partidos clasificatorios con Croacia para el Mundial de Catar de 2022. La selección balcánica se medirá en primer lugar a Chipre en el AEK Arena de Larnaca (viernes, 8 de octubre a las 20:45 horas), para tres días después, enfrentarse a Eslovaquia en el Osijek (lunes, 11 de octubre a las 20:45 horas).

El austriaco David Alaba también afronta encuentros valederos para el Mundial del próximo año. La selección austriaca jugará en las Islas Feroe este próximo sábado 9 de octubre (20:45 horas), para luego viajar a Dinamarca, donde se enfrentará a la selección danesa el martes 12 de octubre a las 20:45 en Copenhague.

Luka Jovic, convocado por la selección serbia, también jugará el sábado. En su caso lo hará ante la selección de Luxemburgo (20:45 horas), para cuatro días después recibir a Azerbaiyán en Belgrado (martes, 12 de octubre, 20:45 horas).

Los tres jugadores brasileños convocados por Tite (Casemiro, Militao y Vinicius), jugarán tres encuentros clasificatorios para el Mundial de Catar. Los pentacampeones del mundo empezarán este parón de selecciones el viernes 8 de octubre en Venezuela (01:30 horas), volarán a Colombia, donde jugarán el domingo 10 de octubre a las 23:00 horas, para acabar el viernes 15 recibiendo a Uruguay (02:30) en Manaos. Precisamente en ese encuentro se medirán a otro de los madridistas convocados por sus selecciones, en este caso, el uruguayo Fede Valverde que, además, se medirá a Colombia el viernes 8 de octubre (01:00 horas) en Montevideo, y viajará a Argentina, para medirse a la Albiceleste el lunes 11 de octubre a las 01:30 de la mañana.

Además, Miguel Gutiérrez y Eduardo Camavinga han sido convocados por las selecciones Sub-21 de España y de Francia, respectivamente. El primero ha sido citado por Luis de la Fuente para medirse a Eslovaquia e Irlanda del Norte los días 8 y 12 de octubre en partidos velederos para la Eurocopa de la categoría de 2023. Ambos encuentros se jugarán en el estadio de La Cartuja en Sevilla. Por su parte, Camavinga, que sufrió un fuerte golpe ante el Espanyol y será examinado a su llegada a Clairefontaine, ha sido llamado por Les Bleuets para los encuentros ante Ucrania (se juegan el liderato del grupo) el viernes 8 a partir de las 18:30 horas en Brest, para el martes 12 jugar ante Serbia en Belgrado (18:30 horas).

A Vinicius se le hace de noche

Vinicius Junior parece haber gastado toda la efectividad que mostró durante los primeros partidos de la temporada. Lleva desde el partido de Valencia sin ver puerta, cuatro encuentros en los que el equipo ha echado de menos al que todavía es su segundo máximo goleados del curso con cinco tantos. Un flashback de una situación que ha vivido en otras ocasiones de su carrera de blanco.

Según datos de Opta, su porcentaje de acierto era sobresaliente analizando desde el debut contra el Alavés hasta la victoria heroica en Mestalla con él como protagonista. Marcaba un gol cada 3,2 disparos. Contra el Levante, tiró dos veces a puerta y anotó dos tantos. Cuajó otro gran partido contra el Valencia, donde probó suerte tres veces para anotar un gol. Sin embargo, en los últimos cuatro encuentros su media se ha disparado.

Ante el Mallorca no metió a pesar de que el Madrid goleó 6-1. Tiró cuatro veces, solo dos de ellos a puerta, y ninguna le valió para marcar. Números parecidos tuvo ante el Villarreal: también chutó en cuatro ocasiones y solo una tuvo que ser detenida por Rulli. Unos días más tarde, en Champions contra el Sheriff, en sus botas se generaron cinco de los más de 30 disparos del Madrid, dos de ellos, en dirección a portería. Por último, el pasado domingo contra el Espanyol, no aumentó la estadística porque ni siquiera tuvo la oportunidad de disparar a portería.

Sumando todos sus intentos, Vinicius acumula en los últimos cuatro partidos 13 tiros sin celebrar un gol. Si tenemos en cuenta toda la temporada, su porcentaje de acierto es del 17% (29 disparos, ocho de ellos en Champions, para cinco tantos). Muy lejos del 31% que dejó en los primeros seis duelos.

El ex Flamengo, sigue tan activo como siempre. Ayuda al equipo con su desequilibrio constante. Sin ir más lejos es, junto al bético Fekir, el jugador que más regates ha completado en LaLiga este curso (25). También ha aportado dos asistencias. Sin embargo, el Bernabéu le pide acierto en los últimos metros, su principal debe desde que llegó al Madrid en 2018. El propio jugador es consciente de que debe progresar en este aspecto y sigue entrenándolo tanto en grupo como individualmente para mejorar sus cifras. Tanto Ancelotti como sus compañeros necesitan que recupere el acierto para superar la primera crisis de juego y resultados de la temporada.

Escudo/Bandera Real Madrid

LaLiga Santander

*Datos actualizados a fecha 4 de octubre de 2021

El ataque es cosa de uno

Karim Benzema está en el mejor momento de su carrera deportiva. A sus 33 años, el francés ha completado un inicio de curso estelar: diez goles y siete asistencias en diez partidos oficiales con el Madrid. Ahora mismo es el delantero centro más en forma de Europa. Un rendimiento del que se aprovecha su equipo, pero que no da para ganar partidos si sus compañeros no le acompañan. Y, de momento, ninguno de los otros futbolistas de ataque del Madrid ha tenido continuidad. Todos han brillado en algún momento, aunque sin regularidad.

El que más ha ayudado de momento a Benzema es Vinicius, pero el brasileño se ha apagado en las últimas semanas: después de un inicio de temporada esperanzador (cinco tantos), ahora lleva cuatro encuentros seguidos sin ver puerta. Ha dejado buenas actuaciones, aunque en el Madrid actual a todos los atacantes se les exigen también goles.

Quien ha ayudado poco es Hazard. Y el problema es que comienza a no ser novedad, porque cada vez juega menos. Contra el Espanyol hizo un buen gol que le hubiera recargado la confianza, pero fue anulado por el VAR. Cuando se le fichó, se contaba con que el belga aportara una cifra cercana a los 20 goles por temporada, algo que comienza a darse por imposible.

Por si todo esto fuera poco, las lesiones también han jugado un papel importante. Contra el Espanyol, Ancelotti perdió a Asensio, que hace poco fue protagonista por su hat-trick ante el Mallorca. El balear, con Carletto, es más centrocampista que delantero pero su facilidad para marcar y asistir es una gran ayuda para Benzema. En la enfermería también está Bale, que comenzó siendo titular e hizo un gol contra el Levante.

A Benzema le faltan socios y también sustitutos, porque los dos recambios naturales que tiene en la plantilla no carburan. A uno de ellos, Mariano, ni se le espera. Sigue en la plantilla porque lleva años negándose a salir, pero no cuenta. El otro, Jovic, cuenta con la confianza de Ancelotti, que cada vez le da más minutos. Ante el Espanyol le dio a Benzema el pase del gol (aunque la jugada es mérito del francés) y le hace falta ver puerta por primera vez este curso para ganar confianza.

Por último, el caso de Rodrygo es curioso. El brasileño tiene una facilidad asombrosa para ver portería cada vez que suena el himno de la Champions (marcó ante el Inter) pero en Liga le cuesta un mundo. De momento ha dejado muy buenas actuaciones esta temporada, aunque el equipo necesita también de su aportación goleadora.

El Madrid, de momento, sobrevive gracias a Benzema. Pero es una obviedad que el francés no puede mantener este nivel durante todo el curso. Llegarán momentos peores, molestias físicas… Y ahí, Ancelotti necesita que sus socios empiecen a asomar la cabeza o el equipo tendrá un problema aún mayor. 

Ya no es un accidente

Primero pareció un receso (el empate ante el Villarreal), después un accidente (la derrota ante el Sheriff vaciando varios cargadores en el aire) y ya estamos en una protocrisis en el Madrid, un desastre desde Ancelotti hasta Vinicius sin pasar por Benzema, un genio contra el mundo. El Madrid perdió varios partidos en uno. El táctico, con una alineación rozando lo estrafalario. El de la intensidad, pecado colectivo. Y el anímico, que el Espanyol cogió a la primera. El equipo de Vicente Moreno sólo se afligió en el último cuarto de hora, en que encajó un gol y pudo recibir dos más, anulados por fuera de juego. Antes se mereció con creces el premio mayor del triunfo.

Se anunció temporal y convino abrigarse. Como el Madrid venía de defender igual de mal que en el inicio y atacar visiblemente peor (31 tiros ante el Sheriff para acabar disparándose al pie), Ancelotti enfatizó en el 4-4-2 bajo el que se guarecerá muchas veces en los desplazamientos esta temporada. Lo malo vino cuando le puso nombres al dibujo. Y como el Espanyol sólo había metido cuatro goles, su historia le obliga a no mirarse al espejo como un recién ascendido y le visitaba un alérgeno persistente (una victoria sobre el Madrid en las últimas 27 citas), Vicente Moreno también revisó a la baja su plan ofensivo.

Camavinga, perdido

Así, al Madrid se le cayó un punta, también porque sólo Benzema y Vinicius le parecen fiables a Ancelotti para todos los partidos y todos lo campos, y Casemiro, cuya depresión física se cura con reposo. A cambio, Alaba volvió al lateral izquierdo sin mejoría aparente, con Camavinga en su horizonte. El francés ya está en la frontera entre primer suplente para cualquier cosa y primer titular para lo mismo. Pero la polivalencia limita con el sentido común. Pegarle a la izquierda pareció una extravagancia.

Mientras, el Espanyol metió una cerradura doble, Óscar Gil más Aleix Vidal, para detener a la presunta fueraz de asalto del Madrid en la izquierda (Alaba-Camavinga-Vinicius), aun a costa de quitarle compañía a De Tomás.

El tijeretazo en las alineaciones no pareció entristecer el partido. El Madrid, con jugadores de mejor físico y laterales con más sustancia (Lucas Vázquez y el propio Alaba), salió con aire dominante. A los cuatro minutos Benzema ya había probado a Diego López. Pero a los nueve, Embarba había dado al Madrid algo de qué preocuparse, con un disparo lejano, muy de su sello, rechazado por Courtois.

De Tomás no perdona

El Madrid, que perdió a sus dos centrales de referencia este verano, ya sabe que decisiones así son de altísimo riesgo. Más si falta también el lateral izquierdo titular desde hace ya cinco meses. Todo ello afloró en el 1-0. Alaba le perdió el rastró a Benzema en la derecha y nadie supo interceptar su centro al primer palo antes de que lo rematara De Tomás, un nueve fuera de catálogo. Es anfibio, se mueve igual de bien dentro y fuera del área, pero dosifica mucho su presencia. Sólo aparece cuando presiente que será decisivo y en ese lance lo fue. Esa frialdad, más gestual que deportiva, fue la que no acabó de llenar el ojo del Madrid (ni de Luis Enrique). Y lo que vino tras él (en el Madrid y la Selección) ha acabado por agigantar aún más su figura.

El gol sacó a la luz todas las goteras del Madrid. Si no juega Casemiro es preciso poner ahí algo que se le parezca. Si Kroos nunca fue fiable como tapón, lo es menos si sale de una pubalgia. Valverde y Camavinga no nacieron para pegarse a las bandas. Y Alaba no acaba de cuajar en el centro ni en la banda. Sobraron razones para explicar por qué el Espanyol mandó sobradamente hasta el descanso, con la limitación de que arriba está justo de munición, pero Melendo, Darder y Embarba mostraron una capacidad para elaborar muy superior a la de los creadores del Madrid antes del intermedio.

Un francés contra el mundo

Tampoco el paso por el vestuario aclaró al Madrid. Ancelotti retiró a Camavinga y metió a Rodrygo, que fue ponerle una tirita a una herida de cañón. El Espanyol, que ya se había visto en estas ante el Atlético, donde se derrumbó en la segunda parte tras una primera soberbia, se mantuvo en el mismo registro y siguió castigando a un Madrid perdido, descolocado y sin nervio. En ese clima llegó el 2-0. Arrancó a 45 metros de la portería blanca y le bastó un caño a Nacho para plantarse ante Courtois y superarle. Ni antes ni después apareció un obstáculo.

La respuesta de Ancelotti fue la misma que ante el Sheriff, un 4-2-4 de intenciones suicidas que el Espanyol no supo aprovechar. En un mano a mano desperdiciado por Darder estuvo el cierre del partido. A un Madrid desmayado le metió en el partido Benzema sin más auxilio que su talento. Bordeó el área con un baile de quiebros hasta encontrar el hueco que no cubría Diego López. Un supergol de un jugador que un día fue de culto y hoy es apto para todos los públicos.

Ahí sí se deshizo el Espanyol ante un Benzema descomunal. Al francés le anularon un gol por fuera de juego y le dio otro a Hazard, invalidado por lo mismo. Sin embargo, ni siquiera él valió lo mismo que el enorme corazón del Espanyol.

Javi Galán cambia de rival: pasa de Leo Messi a Vinicius

Si el año pasado rivalizó con Messi, esta temporada está enfrentado a Vinicius. Javi Galán ocupó el año pasado el segundo cajón en el ranking de regates de LaLiga y esta campaña trata de conseguir la medalla de oro. Messi arrasó el curso pasado con 247 regates y el único que se quedó a menos de cien fue el pacense (151), mientras que el tercer lugar fue para Bryan Gil (121).

Curiosamente, el primer y el tercer regateador del pasado campeonato ya no compiten en LaLiga. El argentino se marchó al PSG y el andaluz se fue a la Premier (Tottenham). Javi Galán también cambió de equipo este verano, dejó el Huesca para firmar por el Celta, pero sigue en LaLiga. En su primera comparecencia como céltico ya reconoció su ambición por sustituir a Messi.

Escudo/Bandera Celta

De momento, en las siete jornadas transcurridas, el lateral izquierdo del Celta ya ocupa puestos de podio. En concreto, ahora mismo es el tercer regateador de LaLiga, con 29 regates. Por delante tiene a Fekir (41) y Vinicius (44). El brasileño del Real Madrid se perfila como el gran escollo para asaltar el primer puesto.

Si nos atenemos únicamente a los regates satisfactorios, el líder es el bético Fekir (25), mientras que Galán y Vinicius se encuentran empatados en el segundo puesto, con 22 regates buenos. Todavía queda mucha LaLiga, pero estos tres jugadores comienzan a coger ventaja con respecto al resto. La batalla promete ser apasionante.