Vuelven Hazard, Isco y Vinicius; se cae Luka Modric

El Real Madrid se ha entrenado este martes por segunda y última vez de cara al partido de mañana (19:45 horas, Movistar LaLiga) con el Granada. La jornada ha dejado de nuevo buenas noticias para Zidane, que mantiene la enfermería prácticamente vacía. Si esa es una alegría siempre, lo es todavía más en esta temporada de calendario apretado y multiplicación de contratiempos físicos.

Zizou sólo contará con la baja de Modric para la visita de los de Diego Martínez al Di Stéfano. El croata, a un nivel altísimo desde junio, gripó el domingo contra el Eibar. Sus primeras sensaciones entonces apuntaban a que sufría una sobrecarga y las pruebas le han descartado para el encuentro. “Esperamos todos que sea poca cosa, pero no vamos a arriesgar. Lo que hemos visto es que es poca cosa. Veremos si en estos días de descanso podemos recuperarle rápidamente”, dijo Zidane en rueda de prensa.

El ’10’, pues, no estuvo con el grupo en el entrenamiento, pero sí lo hizo Isco. El andaluz arrastraba un golpe en un tobillo que ya provocó que no viajara a Ipurua, pero hoy completó la sesión. A él se une como refuerzo Vinicius, ausente el domingo por un problema estomacal.

Los ejercicios consistieron en los tradicionales rondos iniciales, seguidos de otros diseñados para mejorar el físico, la salida de balón, la presión y la posesión, según recogió el club en su página web. Por último, hubo un partido en campo de dimensiones reducidas, centros y remates.

Horas más tarde del entrenamiento, el club ha publicado la lista de convocados para el partido ante el Granada. Se confirma la ausencia de Modric y la vuelta de Hazard, Isco y Vinicius. La lista completa es la siguiente:

Porteros: Courtois, Lunin y Altube.

Defensas: Carvajal, Militão, Sergio Ramos, Varane, Nacho, Marcelo, Odriozola y Mendy.

Centrocampistas: Kroos, Casemiro, Valverde, Ødegaard e Isco.

Delanteros: Hazard, Benzema, Asensio, Lucas, Jović, Vinicius, Mariano y Rodrygo.


Rodrygo retrata a Vinicius

El partido contra el Eibar del pasado domingo suponía una oportunidad importante para Rodrygo Goes. El futbolista brasileño pudo ser titular y lo aprovechó con una asistencia muy bonita para que Karim Benzema marcara el 0-1 en los instantes iniciales del choque. El pase por encima de la defensa reforzó la apuesta de Zidane por el joven jugador, ya que ocupó la banda izquierda por las ausencias de Hazard (le falta poco para regresar de su lesión) y Vinicius (no pudo viajar por unos problemas en el estómago).

Rodrygo ha podido de esta forma ganarle terreno a su compatriota, que en las últimas jornadas había sido señalado por su rendimiento. Aunque el ’20’ provocó en Sevilla el gol de la victoria blanca y pasó a Kroos para el 1-0 contra el Athletic, sus actuaciones en el derbi o contra el Mönchengladbach han generado dudas. Sin él en Ipurua, ‘El Rayo’ no participó continuamente en el juego pero cuando lo hizo pudo sentenciar, puesto que gozó de dos ocasiones claras frente al portero. Así demostró su gran olfato en los metros finales.

A pesar de que no logró el doblete, la segunda temporada de Rodrygo en el Madrid está siendo muy positiva. Es un futbolista que gusta mucho a Zidane y que continúa con una progresión esperanzadora. Ha marcado dos goles y ha dado cinco asistencias en los 642 minutos que ha disputado. Son unos datos muy buenos y, de hecho, suponen una participación en un gol cada 91,7 minutos. Vinicius, por su parte, ha anotado tres goles y dado tres asistencias en 975 minutos. El carioca ha intervenido en un gol cada 162,5 minutos.

A Rodrygo ahora le queda el reto de disfrutar de mayor protagonismo. Después de tres meses de competición, es el futbolista número 15 en minutos de la plantilla, aunque también es el noveno en partidos en los que ha participado, con 16. Sin embargo, sólo ha sido titular en seis. Su actuación en la última jornada puede ayudarle a dar otro salto. Se comprobará el miércoles, a las 19:45 horas, frente al Granada.

El ERTE de Zidane

“Estoy contento con mis jugadores y voy a contar con todos. Claro que pueden pasar cosas. Hasta final de enero pueden pasar cosas en todos los clubes. Mis jugadores son los más importantes, son los mejores y quiero contar con ellos siempre”. En la penúltima conferencia de prensa, previa al encuentro ante el Eibar, Zinedine Zidane volvió a repetir una de sus máximas habituales y que suele remarcar en casi todas sus comparecencias públicas: cuenta con una plantilla de 25 jugadores, que la temporada es larga y que contará con todos sus futbolistas a lo largo de los diez meses de competiciones.

Ahora cuando el Madrid afronta su décimo encuentro en apenas 33 días, el miércoles ante el Granada (19:45 horas), es hora de pensar en la Unidad B de la plantilla blanca… pero todo apunta a que no será así. Desde que el Madrid saliese derrotado de su visita a Kiev para medirse al Shakhtar en la quinta jornada de la Champions (el pasado 1 de diciembre), Zidane ha confiado prácticamente en el mismo grupo central de jugadores a los que ha ido añadiendo a los futbolistas que han ido saliendo de lesiones, caso de Sergio Ramos y Carvajal. En los cinco últimos partidos de los blancos, cinco jugadores han sido fijos para el entrenador blanco: Courtois, Varane, Mendy (el Madrid no ha perdido ni un solo encuentro de Liga con él sobre el campo), Kroos y Benzema. Esa ha sido su columna vertebral: han disputado los 450 minutos de los cinco encuentros. Junto a estos han estado Lucas Vázquez (435 minutos) y Luka Modric (430). Sorprende el caso del gallego, que acumula 13 encuentros consecutivos siendo titular tanto como lateral derecho como de atacante. De esas 13 titularidades, el de Curtis acabó el partido en 11 ocasiones… Junto a ellos se asientan Ramos (360 minutos, titular en los cuatro últimos encuentros), Casemiro (otros 360 minutos y baja ante el Athletic por acumulación de amonestaciones) y Vinicius (que acumula 306 minutos y que estuvo ausente en Ipurua al contraer una gastroenteritis).

Lejos quedan Carvajal (ha salido de una lesión y acumula 259 minutos) y Rodrygo (224 minutos en tres titularidades y participando en los otros dos encuentros entrando desde el banquillo). Atrás quedan otros como Asensio (96 minutos), Nacho (90, fue titular en el triunfo en Sevilla y el regreso de Ramos le ha condenado de nuevo al banquillo) y Valverde (84 minutos: acaba de salir de una lesión de fisura y está empezando a coger minutos de puesta a punto). Isco, con 26 minutos, y el canterano Arribas (16 minutos) son los últimos que han contado con tiempo de juego en este tramo.

Aquí es dónde arranca el ERTE de Zidane: hasta ocho jugadores no han contado para el técnico francés por diversos motivos: Hazard y Odegaard han salido de lesión. Con el primero, Zidane no quiere correr riesgo alguno: acumula nueve lesiones desde que llegase en el verano de 2019 procedente del Chelsea. Con el joven noruego, titular en las dos primeras jornadas ha pasado lo mismo. Igual que con Jovic, que entre parones por COVID-19 y lesiones no acaba de arrancar (se rumorea que su agente puede llegar a Milán para negociar una cesión de seis meses con el conjunto rossonero). Marcelo parece haber caído en desgracia, como su compatriota Militao, pero tanto Zizou como el propio lateral (está trabajando en duras sesiones con el preparador físico de Marcos Llorente) esperan acabar de la mejor manera esta temporada. Mariano, que marcó en Villarreal (precisamente este tramo comenzó con el empate blanco en el Estadio de la Cerámica (1-1) el pasado 21 de noviembre), ha tenido una serie de molestias musculares que le han dejado en el dique seco. Llama la atención el caso de Odriozola que, recuperado para poder jugar como lateral, el formidable rendimiento de Lucas Vázquez le ha condenado al ostracismo del banquillo. Por su parte, los únicos que no han debutado hasta el momento han sido los dos porteros suplentes, el ucraniano Lunin y el joven Altube.

 

 

El que sepa qué es mano que lo diga

Partido de los que hacen afición, se decía antes. Eso fue lo que vimos en Ipurua, un partido bello, de ida y vuelta, con alternativas, sin esos tramos tediosos de ataque estático, de un lado a otro del campo ante un bloque cerrado, tan del balonmano, tan del fútbol últimamente. Un partidazo subrayado por cuatro goles preciosos. De los del Madrid, Benzema, que sigue jugando cada vez mejor y ya es difícil, hizo uno y dio dos. El primer cuarto de hora del Madrid fue imperial, con él y Modric tocando el violín. El Eibar no se amilanó con el 2-0, peleó el partido, se comió contraataques y se fue pensando que hubiera empatado de no ser por el VAR.

Porque el partido estaba 1-2 y a punto de finalizar cuando un cabezazo de Muto pegó en el codo de Sergio Ramos. Hubo un momento de intriga, pero tras un breve diálogo con Cuadra Fernández, que capitaneaba la sala VOR, Munuera dijo no. Para mí, por el Antiguo Testamento no era penalti, pero por el Nuevo Testamento, ese código confuso parido por David Elleray, sí lo es, y vemos pitar penaltis por menos. Al final, Carvajal y Kike García, entrevistados al borde del campo, coincidieron en confesar que ya no saben qué es mano y qué no. No lo saben ni ellos ni nosotros ni Cuadra ni Munuera ni sé si lo sabe el dichoso Elleray.

Esa jugada, que llenó de inmediato las redes (suerte que los que les concedieron la víspera al Atleti y el Barça fueron muy objetables, dejémoslo ahí), tuvo la réplica de un tercer gol del Madrid, que elevaba el resultado hasta más allá del margen de un gol. En todo caso, el Madrid ganó bien, porque llegó más y con más peligro. Zidane sacó otros tres puntos con los de siempre salvo Vinicius que, enfermo, dejó el puesto a un aceptable Rodrygo. Muy avanzado el partido salieron Valverde y Asensio. Zidane, que tanto brillo sacó no hace mucho a la segunda unidad, tira ahora de los justos porque, a diferencia de entonces, poco más hay. Mientras puedan…

Vinicius cumple con Zidane

EI segundo partido contra el Shakhtar fue un punto de inflexión para Vinicius. Pese a la ausencia de Hazard, su principal competencia por la titularidad, Zidane optó por alinear de inicio a Asensio por la izquierda. El técnico sacó al brasileño en el 77′ en pos de la remontada y, aunque el partido invitaba a volcarse en ataque, Vini destacó en un apartado defensivo: recuperó tres balones en apenas 13 minutos de juego.

No debió escapar esa circunstancia a ojos de Zizou. En los cuatro últimos partidos se ha visto un Vinicius siempre titular pero más timorato en campo rival, a la vez que comprometido en el propio, en donde ha aumentado su presencia. Sus números en ataque se han resentido, pero en contrapartida se han disparado las cifras que evidencian su trabajo en defensa. En el Pizjuán, el segundo partido que jugó completo esta temporada, Vinicius fue a tantos duelos defensivos (14), que en los ocho partidos anteriores.

Quedó patente que aún le queda por mejorar en esa faceta, porque apenas salió airoso de cinco, pero en los siguientes tres partidos continuó desplegando sacrificio. Ocho duelos contra el Borussia (ganó cuatro) y otros tantos frente al Atlético (en el derbi salió vencedor en otros cuatro). Contra el Athletic, en línea con el tono general del equipo, su desempeñó bajó (dos duelos ganados de seis), pero aún por encima de su promedio de la temporada. Con todo, en sus últimos cinco partidos (incluido el del Shakhtar), promedia una recuperación cada 21 minutos. En los 13 anteriores arrebataba un balón al rival cada 32…

El afán de Vinicius por ayudar a sus compañeros también se ha dejado sentir en el apartado disciplinario. Frente al Sevilla fue el jugador que más faltas cometió (cuatro) y vio su única amarilla de la temporada; y contra el Borussia, el segundo (tres, una menos que Lucas Vázquez).