Parece mano

No se juega al fútbol con la mano, ya lo sabemos, pero la mano está ahí, nadie puede guardarla en un cajón, en una bolsa, ni siquiera en un bolsillo, para dejarla al margen del partido y que no moleste. Ojalá fuese a rosca, como los tapones, o como aquel maniquí con el que un amigo mío estuvo saliendo dos meses; podía quitarle y ponerle los miembros para vestirlo. La mano lleva décadas interpretando el papel de fantasma en el fútbol. Sin buscarse, mano y balón se andan encontrando cada poco. Cuando se cruzan, si la mano es tuya acabas casi siempre por meterte en líos. Nunca fue más confusa la relación entre ellos. Recuerdan a aquellas parejas del instituto que nunca sabías si estaban o no saliendo, porque cortaban y retomaban el romance todos los días.

No importa si existen más facilidades que nunca para ver en televisión cómo el balón golpea una mano dentro del área, por ejemplo. Hay un tipo de contacto impenetrable, nada seguro se puede decir sobre él. Queda en el aire si es o no es punible. Unos árbitros pitan, y señalan penalti, y otros no. Por supuesto, genera cierta impotencia ver el impacto del balón en la mano con tanta claridad, desde distintas cámaras, y aún así no saber a ciencia cierta si es o no penalti. Puede parecer ambas cosas. Acaso solo pueda afirmarse, como decía aquel señor, que la confusión está clarísima.

A menudo las manos se vuelven un problema cuando no se les asigna un rol. Pasa en el fútbol y en otros ámbitos de la vida. Puedes volverte loco solo pensando en qué hacer con ellas mientras posas para una foto. No tienen un sitio seguro cuando el futbolista permanece en el área. ¿Acaso en la espalda, o pegadas al cuerpo? Es imposible hacerlo todo el tiempo. Lo curioso es que, cuanto mejor vemos el impacto del balón en la mano, menos sabemos sobre él. Eso genera la ficción de que éramos más felices cuando estábamos más ciegos y quedaba la duda de si el jugador tocaba realmente el balón. La salida es resignarse a creer en los fantasmas.

Unos comentarios racistas anulan la sanción a Sun Yang

El Tribunal Federal Suizo, el último órgano al que se puede recurrir, ha decidido revocar la sanción de ocho años que se le había impuesto a Sun Yang por parte del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) en febrero de este mismo mes. Este segundo organismo, que suspendió a Yang a petición de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), deberá arbitrar de nuevo en el caso. “Se anula la decisión del TAS. El TAS deberá pronunciarse nuevamente sobre el caso de Sun Yang en una composición diferente”, comunicó el Tribunal Federal Suizo.

De esta manera, se aceptó la solicitud del nadador chino, que alegaba la parcialidad de uno de los árbitros del TAS. Todo apunta al presidente del panel, el italiano Franco Frattini, que se burló de la madre de Yang durante el juicio y, además, en sus redes sociales vertió varios comentarios de un profundo contenido racista, llegando a llamar “monstruos de caras amarillas” a los ciudadanos del país asiático.

El nadador fue sancionado ocho años por el TAS en febrero de este mismo año después de que se aceptará la apelación de la AMA contra la decisión de la FINA. Este último organismo absolvió al nadador en 2018 después de que cometiera varias irregularidades para, primero, saltarse un control de orina y, posteriormente, destrozar con un martillo las muestras de su sangre.

Ahora, al triple medallista en los Juegos Olímpicos, vigente campeón mundial y olímpico de 200 libre, se le abre una pequeña ventana para estar en Tokio el año que viene. Aunque el camino es todavía largo para Yang, que se ha convertido en uno de los personajes más controvertidos del deporte. La AMA dijo que “presentará su caso de manera contundente nuevamente cuando el asunto vuelva a Panel del TAS, que será dirigido por un presidente diferente”.

VARiando de opinión

Lo confieso sin más preámbulos: con esto del VAR, soy de opinión intermitente y cambiante. Lo mismo amanezco como un firme defensor del aparato, que me acuesto pensando en tiempos mejores de arbitraje artesanal. Esas noches, en mis sueños murmuro entre dientes aquello del odio eterno al fútbol moderno.

Durante años fui un firme opositor a aplicar la tecnología en el fútbol. Mi argumento era que la eficiencia tecnológica desterraría el relato en este juego que tiene tanto de deportivo como de literario. A mí, que siempre me han gustado más las historias que las jugadas, me parecía que aplicar el videoarbitraje suponía pagar un precio desorbitado: la justicia en el fútbol a cambio de historias como la mano de Dios o el gol fantasma de 1966. ¿De qué hablaríamos entonces los hinchas? ¿De tácticas defensivas? ¿De falsos delanteros? ¡Ni que fuéramos vulgares entrenadores!

También creía que con el arbitraje del Gran Hermano el jugador perdía algo fundamental: la capacidad de elección sobre el modo en que quiere intentar ganar. Con un arbitraje imperfecto que depende de la apreciación del ojo del árbitro, era el jugador quien podía elegir si tirarse o no al sentir un soplo en la nuca, si ser un piscinero o un honrado delantero. Sin embargo, en un mundo el en que todo se ve y no hay posibilidad de error, esa elección no existe: si no hay posibilidad de engaño, tampoco hay honradez.

Yo pensaba todo aquello. Y, sin embargo, Rusia 2018 fue la constatación, para mí, de que estaba equivocado y de que el VAR era el mejor de los inventos. Aún así, le escribí una carta a mi amigo y compañero en esta columna Carlos Marañón, en la que le decía que desconfiaba de su aplicación en España, donde las teorías conspiranoicas crecen exuberantes y llegan a todos los rincones del paisaje. Entonces le dije a Carlos que o los árbitros se aplicaban o paradójicamente la tecnología que viene a ayudarles terminaría con su crédito, porque ya nadie se podría refugiar en el “lo siento, no lo vi”.

Pues bien, tras los últimos despropósitos, ahora mismo echo de menos al árbitro ciego de antaño. Creo que no soy el único. Espero que los de negro unifiquen criterios y en la próxima jornada cambie yo, de nuevo, de opinión.

Laporta: “Flipé con el VAR; es un escándalo y una evidencia que favorecen al Madrid”

Joan Laporta presentó el pasado viernes el equipo con el que incurrirá a la carrera electoral por la presidencia del Barcelona. Tras reposar el golpe de efecto que dio con sus lonas en un edificio frente al Santiago Bernabéu, el candidato Laporta concedió una entrevista para el canal ‘El 10 del Barça’, que dirige Miguel Ángel Ruiz y que cuenta con la participación del influencer David Valdearenas. Laporta respondió a las preguntas de varios youtubers (Víctor Palacios y Adrián Sánchez) sobre los temas más candentes de la actualidad futbolística.

Xavi Hernández: “Xavi está casado con el Barça, y sabemos que lo que quiere es entrenar al Barça y algún día lo hará, porque tiene las ganas y los conocimientos pero dependerá un poco de las circunstancias. De darle la alternativa en un momento determinado. Los que han sido referencia en el Barça, ellos saben que son activos y deben estar un poco a la expectativa de lo que resulta”.

Quejas de Florentino y mano de Ramos: “Me parece mano como un castillo. Es penalti, lo vimos todos y estamos hartos de ver cómo nos lo pitan a otros equipos. Estaba flipando. El VAR no me gusta, le saca autenticidad al juego. Celebrar de manera initerrumpida los goles no me aconstumbro. Y después, cuando tiran las línes de colorines: verdes, rojas…, me lo tendrán que explicar mucho. Hablaré con los del VAR y con el presidente de la FEF. Me da la impresión que es mejor que las tracen blancas y sabremos a favor de quién van”.

El Real Madrid se queja: “No se pueden quedar de nada, si les dieron la liga pasada muchas jugadas a favor. La liga del confinamiento, fue un escándalo. Siempre por un milímetro les daba la razón. Ayer un ejemplo más, un escándalo. No sé de que se pueden quejar. Es una evidencia de que les favorecen”.

Messi: “Haré todo lo posible para que se quede. Con Leo nos respectamos y tenemos gran estima mutua. Quiere al Barça por encima de todo. He tenido con él una historia muy bonita, ya que viví en directo la historia de Messi y el Barça. El presidente del Barça tiene que conseguir que esta historia continue. Messi no se mueve sólo por el dinero. No es lo más importante, tuve muchas ofertas y resistimos. Leo está, lo intuyo porque lo conozco, enojado porque lleva años que no ganamos la Champions y piensa que se han perdido años en ese sentido. Quiere seguir ganando Champions. Leo quiere quedarse aquí, le podemos convencer y que la oferta competitiva sea importante. Armarle un equipo. No sé si el equipo actual con algunos retoques o una reforma más completo, pero él lo quiere ya. Estos últimos años le han engañado mucho”.

Regreso de Neymar: “Sé lo que se puede destabilizar al equipo si hablo de jugadores que encima sale el doble de caro y el jugador que está dentro, estamos reduciendo su valor. No hay temporadas de transición, hay que motivarlos al máximo. Los jugadores han disfrutado, peor mucho con la lona. Tanto, como todos los culés”.

Las manos se nos van de las manos

Llegados a este tramo de la competición, negar el gran problema que tenemos con el criterio sancionador de la mano punible sería de una gran irresponsabilidad. Y escudarse en que la mano es el concepto más difícil de concretar sería lo mas cómodo.

Tantos cambios de criterio que se han venido dando han llevado a un estado de confusión nunca visto. La crítica, desde el mas absoluto respeto, que hizo Dani Carvajal al termino del Eibar-Real Madrid tiene que llamar a la reflexión ya no del arbitraje, sino del fútbol. Que un jugador reconozca que no sabe cuándo una mano es punible o no deja en una indefensión absoluta a los participantes en el juego, y esto no se basa en una opinión personal, sino en un sentir general entre aficionados y profesionales del futbol.

Una vez dicho esto, estamos en el tiempo de buscar soluciones y no culpables. Yo doy mi modesta opinión para abrir un debate que nos lleve a una solución consensuada entre todas las partes, porque siempre digo que el reglamento no es de los árbitros: es del fútbol.

Para empezar, yo dejaría las manos como estaban antes de tanto cambio de concepto. Es decir, manos de rebote, apoyadas en el suelo y con los brazos por debajo de los hombros, no debería sancionarse ninguna. Por supuesto, las manos de espaldas, tampoco. A partir de ahí, hay que sancionar el gesto, el movimiento que provoca que el balón impacte con la mano o con el brazo. Y ahí hay aspectos que considerar: ¿el jugador ha visto el balón y ha podido evitarlo? Si tiene el brazo colgando y el balón impacta en él o en la mano, ¿ha tenido tiempo de retirar el brazo el defensor o lo dejó intencionadamente en esa posición porque así le interesaba?

Resumo, una vez descartadas las que no son, se debe fijar un criterio de las que son y tenerlo claro. Tampoco hay tantas manos. Es cuestión de conocimiento del espíritu del juego y la filosofía de la regla. ¿Que invita la regla a sancionar como acto punible? Toda acción dolosa debe estar contemplada por la norma a efectos de infracción.

El fútbol se va de las manos

El mundo del fútbol atraviesa momentos de desconcierto tras el vaivén que está teniendo el reglamento. Año tras año International Board está modificando las leyes del fútbol y en especial el criterio para señalar mano. Este cambio creó un gran desconcierto, pero ahora cuando muchos de los actores (jugadores, entrenadores y aficionados) parecían comprender dicha nueva norma, IFAB ha pedido a los árbitros que dejen de ser tan estrictos provocando un nuevo giro y mayor confusión. Las manos de Capa en el Real Madird-Athletic o de Ramos en el Eibar-Real Madrid son una muestra de este nuevo escenario. Lo que hace unos meses se consideraba penalti o intervención asegurada del VAR, se ha pasado a considerarse legal o gris, lo que impide que rectifique la tecnología. Desde que el 23 de noviembre IFAB lanzase aquel comunicado, los penaltis por mano han caído casi en el olvido en España.

Desde hace un par de temporadas, los árbitros para dictaminar mano tienen que atender diversos factores: si es una posición natural o antinatural, si ocupa un espacio, si es voluntaria o no, si está por encima del hombro o si genera una ocasión o gol inminente. Sin olvidar la complicación que trae que ya sea de rebote. Con dicho juicio se llevó a que casi toda mano se considerase infracción (algunos equipos tiraban a los brazos de los rivales dentro del área para que les pitasen penalti). Prueba de ello fue récord de penas máximas señaladas la temporada pasada. Fueron pitadas 149, de los cuales 48 (32,2%) fueron por mano. La tendencia continuó esta temporada y al alza. Hasta el 23 de noviembre, el 33,33% de los penaltis señalados fueron por dicho motivo, según datos de Opta. Pero dicho día International Board anunció que había que seguir aclarando dicho concepto y pidió a los árbitros que tuvieran en cuenta a la hora de dictaminar si un brazo estaba ocupando un espacio o en posición natural en relación con el movimiento que estén haciendo. Es decir, habría que atender si la mano de Capa es natural en cuanto a la caída y la velocidad que va o si la de Ramos lo es tras dar un salto y estar girando. Eso consideraron en el campo los árbitros y sus compañeros en el VAR.

Este mensaje de IFAB ha llevado a que desde entonces solo se hayan pitado tres penaltis por mano. Tres en 42 partidos. En dicho tiempo se han señalado un total de 16 penas máximas lo que supone que un 18,75% fueron por mano. Casi la mitad de las que se señalaron en el primer tercio de la temporada. Pero para ver más el cambio de criterio hay que acudir a las intervenciones del VAR. Son ellos los que tienen que entrar siempre y cuando se produzca un error claro y manifiesto, y con esta matización por parte de IFAB hace más complicado que se dé. El VAR hasta la décima jornada (terminó justo el mismo 23 de noviembre) entró en 12 acciones de mano. De 48 intervenciones, una de cada cuatro fueron dicho motivo. Esto supone que el 25% de las irrupciones de la herramienta servían para corregir a sus compañeros por no aplicar correctamente el criterio de la mano. Tras la nota de IFAB se han producido diez intervenciones del VAR, ninguna por dicho concepto. Solo ha actuado por fueras de juego o entradas con las piernas o agarrones…

Las manos ya no son tan manos. O por ahora. Y esto ha provocado desconcierto. Así lo reconocen los protagonistas de este deporte, que son los futbolistas. “Sinceramente no lo tenemos claro. Hay jugadas en las que se pitan y jugadas en las que no. No sabemos claramente el criterio, en qué se basa. Creo que se debería aclarar tanto a favor como en contra, porque lo jugadores estamos en entredicho”, aseguraba Carvajal ayer al ser preguntado por el posible de Ramos. Mendilibar también apuntó a ese mar de dudas respecto a la norma: “No tenemos ni idea, está semana ha habido unas cuentas manos y no sabemos cuándo se puede pitar y cuando no. Hoy se ha tomado la decisión en 20 segundos cuando normalmente están dos o tres con imagen lenta, imagen rápida, de una cámara, de la otra. Se ha visto que le ha dado en la mano, el mismo Ramos ha comentado que le ha dado en la mano, pero como no sabemos cuándo se pita y creo que los árbitros tampoco”. Un debate al que se ha sumado Koeman: “No entiendo el criterio de los árbitros. Pero me quedo con lo que dije el día del Madrid. Hay cosas que no se pueden entender. Si preguntas incluso a diez personas de Madrid, nueve dicen que sí. Pero el árbitro decidió no pitarlo”. Con tanto cambio en el reglamento ni los propios futbolistas saben cómo acertar.

Las jugadas polémicas del Eibar-Madrid: posible mano de Ramos, una roja no sacada a Arbilla…

Polémica en el Eibar-Real Madrid. En el minuto 80, el Eibar solicitó penalti a su favor por una supuesta mano de Ramos dentro del área blanca. El jugador del Eibar Muto remató de cabeza muy cerca del central sevillano y el balón fue directo al codo de Ramos, levemente despegado del cuerpo del defensor de Camas. El colegiado, Munuera Montero, no señaló nada e invitó a los locales a esperar a que el VAR le avisase si había algo que corregir. Pero Cuadra Fernández, desde la sala VOR, no contradijo la decisión de su compañero.

Para Iturralde González, árbitro especialista de AS y del Carrusel Deportivo de la Cadena SER, la decisión de Munuera Montero fue correcta. “Para mí no es penalti, es una mano muy natural. Estoy de acuerdo con el árbitro. No hay un error claro y manifiesto. Si el árbitro la ve y considera que no hay nada, Cuadra Fernández no le va a indicar que vaya al monitor”.

Segunda amarilla para Arbilla perdonada

Además, para Iturralde el jugador del Eibar Arbilla no debió acabar el encuentro, pues mereció ver la segunda amarilla mediada la segunda parte, por una falta dura sobre Valverde: “Deberían haberle sacado la segunda porque es una falta clarísima de amonestación: cerca del área, va a entrar el madridista…”.

Además, desde Real Madrid TV reclamaron que el gol de Benzema que se anuló por fuera de juego en la primera parte no debió ser anulado, pues la imagen de televisión seleccionada por el VAR habría llevado a pensar que era fuera de juego por centímetros, mientras que el frame anterior situaba al francés en línea.