Braulio ratifica a Arrasate: “El barco llegará a puerto o no, pero con el mismo capitán”

El director deportivo de Osasuna, Braulio Vázquez, ratificó a Arrasate, que atraviesa su peor momento en Pamplona, con 12 partidos sin ganar y en puestos de descenso. Aseguró que la confianza en el técnico es absoluta, y no parece un tópico previo a una posible destitución: “El barco llegará a puerto o no, pero con el mismo capitán. Si nos hundimos, nos hundimos todos. Confiamos en el cuerpo técnico a muerte, vamos todos juntos. Quedan 60 puntos. Tratar de salvar la categoría es algo que forma parte de la historia del club, lo que pasa es que venimos de dos años en los que hemos estado en Disneyland”, señaló empeñando su palabra en la continuidad del preparador rojilllo. El presidente Sabalza también ha ido en esa misma línea estos días.

El lunes Osasuna anunciaba la cesión de Manu Sánchez, jugador del Atlético de Madrid, hasta final de temporada. El madrileño ya se ejercitó ayer junto a sus nuevos compañeros y hoy ha sido presentado. El lateral izquierdo estuvo acompañado en el acto de presentación por el director deportivo del club, Braulio Vázquez quien explicó: “Como bien sabéis la incorporación de Manu la deseábamos desde verano. Lo hemos seguido mucho. La temporada pasada, tras el confinamiento, jugó cinco partidos con el Atleti y tengo claro que Simeone no regala minutos. Hemos apostado por él por sus características deportivas y viene a completar la plantilla en un puesto para el que solo teníamos un jugador específico. Todos los informes personales que tenemos de él son fantásticos y a eso le damos mucha importancia. En verano no se pudo hacer, pero ya está aquí”.

Manu, por su parte, comentó: “Estoy feliz, muy contento por estar aquí. Pude venir en verano, pero al final la operación no se pudo completar. Personalmente es una opción muy buena y me hacía mucha ilusión venir a un gran club, un histórico de Primera. Ahora el equipo no traviesa un gran momento, pero todavía queda mucha temporada. El objetivo es el de salvarse y yo vengo aquí a intentar sumar, a dar lo mejor de mí y a ayudar al equipo”.

El defensa desglosó como ha sido el proceso de su llegada a Osasuna: “Yo en verano ya quería venir a Osasuna, pero me tuve que quedar en el Atlético. Seguía a Osasuna y cuando se dio la opción de venir en el mercado de invierno, no lo dudé un momento. El grupo me parece fantástico. Todos son muy cercanos y muy humildes. Todos han tenido un momento para hablar conmigo y eso yo que soy joven y acabo de llegar, lo agradezco mucho. Son magníficas personas. Me hacen sentir como uno más. Veo al equipo animado. Aunque no estemos viviendo a mejor situación veo al equipo con ganas”.

Granada y Osasuna enfrentan objetivos: Europa vs permanencia

Diego Martínez y Jagoba Arrasate agarraron al mismo tiempo y en Segunda los proyectos de Granada y Osasuna. Hoy, dos años y medio después, vuelven a cruzarse en la élite y convertidos en dos de los referentes de la nueva hornada de técnicos del fútbol español (sigue el partido en directo en As.com).

El trabajo y los resultados han sido el mejor aval de ambos entrenadores en estas dos temporadas y media. Una previa más, uno y otro se regalaron un buen puñado de elogios y apuntaron las muchas virtudes del rival. Metódicos y perfeccionistas, Diego y Arrasate preparan una nueva batalla en la pizarra.

Sobre el papel, el duelo parece desigual. El Granada mira a Europa y Osasuna trata de salir del pozo. Pero los navarros asoman por Los Cármenes con mayor autoestima y con sensaciones renovadas tras el meritorio empate ante el Real Madrid. Osasuna vuelve a ser Osasuna. Aunque necesita confirmar con victorias y puntos su mejoría de los últimos partidos.

El Granada acumula más fatiga que nadie (28 partidos oficiales) pero, a excepción del partido ante el Barça, mantiene intacta su identidad y sigue superando objetivos. Diego Martínez espera poder contar con Gonalons y medita refrescar su ataque con Luis Suárez, suplente el sábado. Arrasate recupera a Torró y mantendrá el bloque que acumula cuatro jornadas sin perder (cuatro empates). Europa y la permanencia, en juego.

Claves del partido

Desgaste: El Granada acumula ya en las piernas 28 partidos oficiales, más que ningún otro equipo de la Liga. El calendario de los nazaríes ha sido infernal.

Machís: Indispensable para el Granada, Machís ha bajado sus prestaciones en los últimos partidos. Diego le necesita a su mejor nivel.

Recuperación: Arrasate tiene dudas con respecto al once y optará por los jugadores que mejor se hayan recuperado del partido del sábado.

Medular: El Granada tiene mermado su centro del campo. Gonalons y Milla no están al 100 % y Montoro acaba de volver de una lesión.

Necesitados: Los navarros suman cuatro empates consecutivos pero necesitan empezar a sumar de tres en tres. Las sensaciones son mejores, aunque falta confirmarlas.

Ases a seguir

Luis Suárez: Ante el Barcelona fue suplente. Está en un buen momento de forma. El colombiano aporta trabajo, desequilibrio y gol.

Calleri: Ante el Madrid hizo un gran trabajo, buscó el gol en todo momento, aunque no anotó. La presión defensiva empieza a partir de él.

Altas y bajas

– Diego Martínez no podrá contar con Jesús Vallejo, sancionado, y con Neyder Lozano y Víctor Díaz, lesionados.

– Arrasate tiene las bajas de los lesionados Rubén, Brasanac, Adrián y Chimy. Superada su lesión, Torró vuelve a la convocatoria.

Otra vez a bajo cero

Cambia la estación, aparece la Liga polar y el Madrid sigue en el mismo sitio: inválido ante equipos herméticos, sea cual sea su condición. En El Sadar se encontró una noche y un rival desapacibles y el abuso de la pelota no le condujo al gol, mal endémico. Por ahí se le está marchando esta Liga, porque la aplicación y la firmeza defensiva ya no dan para cazar a un Atlético disparado.

Zidane decidió que, incluso con Filomena desatada, ya va siendo hora y puso de salida a Hazard, que había jugado 29 minutos en el último mes y medio, para que empiece una nueva vida. Así entró el hombre que pasó de figura a fisura en un partido ártico, pendiente hasta el final del Meteosat, los calentadores y 40 quitanieves humanos. Y para hacerle sitio desconfiguró al equipo. No convenía sentar al mejor Asensio en meses y le cambió de banda. No merecía salir Lucas Vázquez y le devolvió al lateral. En definitiva, tocó lo que funcionaba para colar a Hazard, que está muy lejos de sí mismo. Quizá vuelva, pero no parece que pronto. Y quedó claro que Asensio produce más en la izquierda y que Lucas tiene más picante como extremo.

Sin pegada

El primer pitido de Soto desató de nuevo la tormenta y al Madrid, que había sorteado dos palmos de nieve y cuatro de indignación en la víspera para estar en El Sadar, le entraron las prisas por abreviar. Por el clima, por el rival, por la inseguridad que le provoca su situación en la tabla o porque sin afición resulta más difícil intimidar, la primera presión de Osasuna fue tibia. También su alineación, con punta y medio y Budimir en el banquillo. Lo que sucede es que el Madrid ha sustituido abnegación por pegada y eso ralentiza los trámites.

Al Madrid le cuesta masticar las ocasiones y no digamos los goles. Manda mucho para anotar poco. Y pierde el ánimo cuando se demora en marcar diferencias. Al cuarto de hora se le fue una clara, en la primera conexión inalámbrica Benzema-Hazard que concluyó con remate defectuoso del belga sobre un césped semiblanqueado y traicionero. Con Mendy alargadísimo en la izquierda, Hazard se alistó como mediapunta. Aquella parecía tierra de oportunidades, pero no con esta superficie, apta para patinadores. Esa es zona que exige máxima precisión y esta vez era imposible trazar bien el último pase.

Osasuna lo fio todo a lo que cazara arriba Calleri, uno de esos nueves de percusión a los que no molesta el balón largo ni los periodos prolongados de inactividad. Y por detrás, un grupo ordenado, inteligente en su encierro, sin desatenciones. Incluso se permitió un minuto loco en el área del Madrid. Courtois le detuvo el cabezazo a Oier y el resto de remates topó con una pared blanca. La respuesta del Madrid antes del descanso fue poco imaginativa: centros al por mayor al área sin que apareciese un rematador.

Tres nueves

La segunda mitad trajo dos novedades: una presión más invasiva de Osasuna y un mejor juego interior del Madrid, que en corto empezó a manejarse mejor. La primera consecuencia fue un remate de Asensio que rechazó Sergio Herrera. La segunda, un gol anulado a Benzema por fuera de juego indiscutible. Mientras se le iba el tiempo, Zidane metió a Valverde a costa de Asensio. Pana por seda en la derecha. No hubo efecto inmediato. Hazard acentuó su tendencia a irse al centro, pero al Madrid no se le aparecían los espacios. Y como la cosa volvió a derivar en balones a la cazuela llegó Mariano, acompañado de Isco, dos olvidados. A Hazard se le iba otro tren.

Los cambios no mejoraron al Madrid. Isco está lejísimos de Modric, que le puso mala cara su salida. Mariano también anduvo perdido en el zarzal osasunista. Así que acabaron reclamando al tercer nueve, Ramos, al que anularon un gol. El último remedio, el síntoma inequívoco de la desesperación que alguna vez resultó. No esta vez en un equipo inestable que llegó en alerta rojilla y salió de El Sadar en alerta roja.