Barcelona struggle to ditch Griezmann – Paper Round

Barcelona struggle to sell Griezmann

Spanish newspaper Marca reports on the struggles at Barcelona to balance their books. Selling Ousmane Dembele seems impossible with the 24-year-old French international injured, and Samuel Umtiti and Miralem Pjanic are not interested in having their contracts rescinded. That leaves the high-earning Antoine Griezmann, 30 years old and in the midst of another racism scandal, as the next in line.

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14 HOURS AGO

Paper Round’s view: Even when they signed him from Atletico Madrid, it was not clear how Griezmann was going to fit in at Barcelona. He’s been fine as a player, but nothing exceptional, and his 120 million transfer appears to be a huge waste of cash for the Catalans. The only thing is that with Philippe Coutinho to be sold as well, there will almost certainly be similar mistakes to come.

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United target Goretzka

Bayern Munich hope to keep hold of Germany international Leon Goretzka. The 26-year-old midfielder has won titles with the Bundesliga champions and is in his final year of his contract at Bayern. That has seen him linked with Manchester United, but the Mail reports that he would rather remain in Germany than move to Old Trafford, even if it would make sense financially for Bayern.

Paper Round’s view: If Goretzka wants to stay at Bayern, few could blame him. The German side are likely to keep challenging for titles both at home and abroad, and there is presumably little appeal in switching to a Brexit-blighted Britain. Instead, he can hold out for a sizeable increase in his wages in the next few months and remain at the best-run club in Europe.

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Arsenal face Aouar difficulties

The Mirror reports on the struggles that Arsenal face in order to secure the signing of 23-year-old French international Hassem Aouar from Ligue Un side Lyon. Aouar posted a picture of his return to training in preparation for the next season, and the paper also suggests that Arsenal will need to sell players in order to raise funds in the transfer market to make the signing.

Paper Round’s view: Arsenal already have to sign Ben White from Brighton which will cost around £50 million, which is a pretty big sum for a club that seems to have little chance of finding its way to the Champions League in the near future. As well as that, Bruno Tavares and Albert Sambi Lokonga will also cost a fair chunk of cash, meaning any move for Aouar seems unlikely.

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Real ready to sell Varane

The Sun suggests that Real Madrid are ready to entertain a £43 million deal for their French central defender Raphael Varane. The 28-year-old player is said to be a top target for Manchester United. In turn, Real would use the cash in order to build up funds to land Paris Saint-Germain striker Kylian Mbappe, who is above Erling Haaland as their top target.

Paper Round’s view: Mbappe is clearly the best striker in the world perhaps after Erling Haaland, but signing either of them would be a huge achievement for Real as they finally prepare to move on from Karim Benzema, Gareth Bale and Cristiano Ronaldo. Keeping Nacho and adding David Alaba means their defence is probably fine for a year or two, and they can let Varane go.

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A DAY AGO

Transfers

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A DAY AGO

Otro estacazo al Barcelona

La victoria ante la Real Sociedad, hasta hace poco líder de la competición y aún en el vagón preferente para luchar por el campeonato, parecía que reenganchaba al Barcelona a LaLiga. Al menos, a nivel de sensaciones. Después de una victoria sufrida contra el Levante y tras dos derrotas seguidas ante Cádiz y Juve, el equipo jugó una buena primera mitad y supo sufrir en la segunda, amén de Pedri y Ter Stegen, absolutos salvadores atrás.

Las buenas sensaciones, una vez más este 2020, han tenido una continuidad relativamente breve en Can Barça. Este fin de semana, el Valencia, de los pocos clubes que pueden decir que viven un momento similar y peor que del Barcelona en lo institucional y en lo deportivo respecto a lo esperado, visitaba el Camp Nou y rascó la mitad del botín. Un premio que no fue completo gracias a Ter Stegen y Jaume Domenech. El partido, un caótico intercambio de golpes, se resolvió con un resultado insuficiente para ambos y más, dados los resultados del resto de rivales.

A pocos minutos de que empezara el partido del Camp Nou, acababa el encuentro del Wanda Metropolitano con un 3-1 en el marcador. Luis Suárez, ex del Barcelona, metía presión a sus antiguos compañeros con un doblete rematado por Diego Costa. Tres puntos ante el Elche que le acabarían asegurando el liderato. con dos partidos menos que el Real Madrid, uno menos que el Barcelona y tres menos que la Real Sociedad. El resultado se hizo mejor a las 18:00 h, cuando terminó la cita en Barcelona.

Conocedor de todo esto, el Real Madrid salió con ambición en Eibar y supo sacar partido de su mejor media hora para adelantarse en el marcador. Después de sendas derrotas ante Alavés y Shakhtar, los de Zidane se vieron al filo y así, han dado con su mejor forma. El Madrid ganó en el Pizjuán, cerró en media hora su clasificación europea ante el Gladbach, salió victorioso en un derbi capital ante el Atlético para estar en la pelea por LaLiga y clavó sus resultados ante ambos equipos vascos: 3-1 ante el Athletic y 1-3 ante el Eibar. La diferencia de dos goles puede llevar a engaño. Los de Zidane volvieron a sufrir pero supieron sobrellevarlo gracias también a un excelso Karim Benzema que se ha alzado una campaña más desde la salida de Cristiano como el goleador del equipo. De nuevo, un resultado que no favorecía a los de Koeman en su vuelta a la lucha por LaLiga, que ellos se ponen difícil y que los rivales le complican aún más. 

¿Cómo queda LaLiga para el Barcelona en 2020?

El Barcelona tiene dos compromisos más este 2020, igual que Atlético y Real Madrid. Los culés tienen, a priori, un calendario más sencillo. Este miérrcoles se enfrentan a un Valladolid que lucha por salir del descenso y cerrarán el año ante el Eibar, que ya demostró ante el Real Madrid ser capaz de todo. Las dos victorias son exigidas antes de que acabe el año para seguir en 2021 en la pelea por LaLiga ante dos conjuntos de la parte baja de la tabla. 

Real Madrid y Atlético tendrán mitad y mitad. Uno de arriba y uno de abajo. Los blancos jugarán entre semana ante el Granada de Diego Martínez, que suma dos victorias seguidas y calca la temporada del Barcelona (21 puntos en trece partidos) con bastante menos recursos. El año lo acabará contra el Elche, metido en una lucha por el descenso con multitud de candidatos, pero que demostró competir bien ante los grandes en el Metropolitano a pesar del resultado.

El Atlético, por su parte, tiene el compromiso más difícil. Los de Simeone juegan este martes ante la Real, que viene sufriendo en los últimos cinco encuentros (tres empates y dos derrotas consecutivas) y mermado por las lesiones. Ni Aritz, ni Silva, ni Januzaj, ni Oyarzabal y la lista sigue… El encuentro, sin duda, se presenta favorable para los rojiblancos en busca de mermar a otro candidato al título que no se rendirá con facilidad. Luego, visita del Getafe, un rival más irregular que en las últimas campañas pero no precisamente cómodo para cerrar el año.

La ventana se abre para Real Madrid y Barcelona de cara a esperar un tropezón rojiblanco, que por otra parte, parece complicado dado el buen estado de forma de los de Simeone.

Una anomalía en cabeza

Con el duopolio histórico de la competición entre Real Madrid y Barcelona, LaLiga de este año es una anomalía en lo que a la última década se refiere. Los dos grandes, convertidos en gigantes en la pasada década con equipos históricos de la competición (el Barça del Sextete, los 100 puntos de Mourinho…), se repartieron los títulos en la gran mayoría de las campañas y si el Atlético de Simeone estaba en la lucha, esta siempre fue de tres y… nunca se resolvió a favor de los blancos. Este año, por tantos y tantos motivos, es distinto. Dado el mal inicio del Barcelona, la lucha por la cabeza está siendo a brazo partido entre Real Madrid, Atlético y Real Sociedad.

En las últimas ligas que la lucha fue de tres, ninguna salió cara para los del Bernabéu. En la 15-16, Zidane reenganchó a los suyos con su llegada de manera magistral luchando hasta la última jornada pero, el Barcelona se impuso por un punto al ganar en Granada. En la 13-14, la última victoria atlética en LaLiga se dirimió en el Camp Nou y fue resuelta por un cabezazo de Godín. El Real Madrid aguantó en la pelea durante un buen tramo de competición. Salió líder de la jornada 28 pero empezó a caer acumulando una derrota en el Clásico (3-4, J.29), otra en el Pizjuán (2-1, J.30) y el empate en Valladolid, en la jornada 34, que les dejó a cinco puntos de los rojiblancos. El Barcelona si apretó pero el Atlético acabó ganando el duelo definitivo. 

La Real no llegaba tan arriba en condición de pelear el título desde la 02-03, donde solo dos puntos le privaron de hacerse con LaLiga, que acabó en las vitrinas del Real Madrid.

Este duelo capital y con los vascos viene siendo la tónica de la campaña con un Villarreal que, abonado al empate (7 en catorce partidos) podría llegar a entrar. El Barcelona, preso de su irregularidad, tiene a favor el factor del tiempo pero debe mejorar los resultados. Ahora, los de Koeman deben golpear en cada oportunidad que cedan blancos y rojiblancos después de perder ambos duelos directos (1-3 ante el Real Madrid, 1-0 ante el Atlético). De otra manera, el invierno se puede hacer realmente largo. 

El pichichi, al rojo vivo

El francés Karim Benzema, delantero del Real Madrid, marcó su séptimo tanto del curso liguero y se situó en el grupo de perseguidores del líder de los artilleros de LaLiga Santander, Gerard Moreno (Villarreal), que encabeza la tabla con ocho goles.

Benzema, que disfrutó de más oportunidades para ampliar su cuenta, igualó con el uruguayo Luis Suárez (Atlético de Madrid), Iago Aspas (Celta) y Mikel Oyarzabal (Real Sociedad), y dejó atrás al argentino Leo Messi (Barcelona), que empató con su diana ante el Valencia con Pele como futbolistas de la historia que han marcado más goles en un mismo club.

Brais Méndez y Roberto Soldado lograron sus primeros dobletes con el Celta y el Granada para sellar las victorias sobre Alavés y Betis, respectivamente, y alcanzar tres tantos, los mismos a los que llega el colombiano ‘Cucho’ Hernández, que abrió el triunfo del Getafe en Cádiz.

Así está la lucha por el pichichi

Con 8 goles: Gerard Moreno (4p) (Villarreal).

Con 7 goles: Luis Suárez (URU) (Atlético de Madrid); Iago Aspas (2p) (Celta); Karim Benzema (FRA) (Real Madrid); Mikel Oyarzabal (4p) (Real Sociedad).

Con 6 goles: Lionel Messi (ARG) (2p) (Barcelona).

Con 5 goles: Joao Félix (POR) (Atlético de Madrid); Carlos Soler (5p) (Valencia); Paco Alcácer (1p) (Villarreal).

El ERTE de Zidane

“Estoy contento con mis jugadores y voy a contar con todos. Claro que pueden pasar cosas. Hasta final de enero pueden pasar cosas en todos los clubes. Mis jugadores son los más importantes, son los mejores y quiero contar con ellos siempre”. En la penúltima conferencia de prensa, previa al encuentro ante el Eibar, Zinedine Zidane volvió a repetir una de sus máximas habituales y que suele remarcar en casi todas sus comparecencias públicas: cuenta con una plantilla de 25 jugadores, que la temporada es larga y que contará con todos sus futbolistas a lo largo de los diez meses de competiciones.

Ahora cuando el Madrid afronta su décimo encuentro en apenas 33 días, el miércoles ante el Granada (19:45 horas), es hora de pensar en la Unidad B de la plantilla blanca… pero todo apunta a que no será así. Desde que el Madrid saliese derrotado de su visita a Kiev para medirse al Shakhtar en la quinta jornada de la Champions (el pasado 1 de diciembre), Zidane ha confiado prácticamente en el mismo grupo central de jugadores a los que ha ido añadiendo a los futbolistas que han ido saliendo de lesiones, caso de Sergio Ramos y Carvajal. En los cinco últimos partidos de los blancos, cinco jugadores han sido fijos para el entrenador blanco: Courtois, Varane, Mendy (el Madrid no ha perdido ni un solo encuentro de Liga con él sobre el campo), Kroos y Benzema. Esa ha sido su columna vertebral: han disputado los 450 minutos de los cinco encuentros. Junto a estos han estado Lucas Vázquez (435 minutos) y Luka Modric (430). Sorprende el caso del gallego, que acumula 13 encuentros consecutivos siendo titular tanto como lateral derecho como de atacante. De esas 13 titularidades, el de Curtis acabó el partido en 11 ocasiones… Junto a ellos se asientan Ramos (360 minutos, titular en los cuatro últimos encuentros), Casemiro (otros 360 minutos y baja ante el Athletic por acumulación de amonestaciones) y Vinicius (que acumula 306 minutos y que estuvo ausente en Ipurua al contraer una gastroenteritis).

Lejos quedan Carvajal (ha salido de una lesión y acumula 259 minutos) y Rodrygo (224 minutos en tres titularidades y participando en los otros dos encuentros entrando desde el banquillo). Atrás quedan otros como Asensio (96 minutos), Nacho (90, fue titular en el triunfo en Sevilla y el regreso de Ramos le ha condenado de nuevo al banquillo) y Valverde (84 minutos: acaba de salir de una lesión de fisura y está empezando a coger minutos de puesta a punto). Isco, con 26 minutos, y el canterano Arribas (16 minutos) son los últimos que han contado con tiempo de juego en este tramo.

Aquí es dónde arranca el ERTE de Zidane: hasta ocho jugadores no han contado para el técnico francés por diversos motivos: Hazard y Odegaard han salido de lesión. Con el primero, Zidane no quiere correr riesgo alguno: acumula nueve lesiones desde que llegase en el verano de 2019 procedente del Chelsea. Con el joven noruego, titular en las dos primeras jornadas ha pasado lo mismo. Igual que con Jovic, que entre parones por COVID-19 y lesiones no acaba de arrancar (se rumorea que su agente puede llegar a Milán para negociar una cesión de seis meses con el conjunto rossonero). Marcelo parece haber caído en desgracia, como su compatriota Militao, pero tanto Zizou como el propio lateral (está trabajando en duras sesiones con el preparador físico de Marcos Llorente) esperan acabar de la mejor manera esta temporada. Mariano, que marcó en Villarreal (precisamente este tramo comenzó con el empate blanco en el Estadio de la Cerámica (1-1) el pasado 21 de noviembre), ha tenido una serie de molestias musculares que le han dejado en el dique seco. Llama la atención el caso de Odriozola que, recuperado para poder jugar como lateral, el formidable rendimiento de Lucas Vázquez le ha condenado al ostracismo del banquillo. Por su parte, los únicos que no han debutado hasta el momento han sido los dos porteros suplentes, el ucraniano Lunin y el joven Altube.

 

 

Benzema es medio Madrid

Benzema fue el líder del Real Madrid en Eibar, en las buenas y en las malas, cuando el equipo blanco nadó a favor de corriente y cuando lo hizo golpeado por esa catarata de juego directo que son los pupilos de Mendilibar. Junto a Modric, alumbró 20 minutos de cine del Madrid en el arranque del encuentro e impuso su figura por encima de las demás: primero haciendo bueno el pase sutil de Rodrygo para marcar el 0-1; y luego, asistiendo al croata para el 0-2, danzando sobre la cal, en una acción que evocó a aquella jugada en el Calderón que catapultó al Madrid a una nueva final de Champions y cortó de raíz la embestida rojiblanca.

Pudo hacer dos goles más Benzema en Ipurua, se le fue un cabezazo claro para el 0-3 (de tan fácil que parecía, se pasó de cuellazo) y se le anuló, por centímetros, el segundo tanto tras una excelente galopada, un control exquisito y una definición con el exterior. En la segunda parte, con el Eibar empujando y el Madrid cansado, se desplegó por los costados para dar aire en la sala de máquinas, sacrificando proximidad al área. Y al borde del final, de propina, una nueva asistencia, esta vez a Lucas Vázquez. En Eibar y en el general del curso, Benzema es medio Madrid.

Benzema: siete goles, cinco asistencias

Figuradamente, pero también literalmente. El francés acumula siete goles (segundo de la tabla, sólo por detrás de Gerard Moreno, con ocho) y cinco asistencias en el campeonato nacional, lo que produce una participación directa en 12 de los 25 tantos que el Madrid ha anotado en los 14 partidos que ha jugado (el que más de LaLiga, junto a Aspas). No llega al 50%, pero por poco: es el 48%. Si se tiene en cuenta su participación en las jugadas de los goles (sin implicar marcar o asistir), ese dato se eleva a 15, el segundo que más de la Liga, sólo por detrás de Iago Aspas en el Celta.

Tras un inicio de curso perezoso, Benzema se ha entonado y el Real Madrid lo nota. Lleva cinco goles y dos asistencias en los cuatro últimos encuentros del equipo de Zidane; sólo dejó de anotar ante el Atleti, en el derbi, en un choque en el que su influencia sólo dejó de notarse en la red rival, pero que impregnó cada rincón del equipo blanco: 43 pases buenos, cinco recuperaciones, dos remates, un control de espaldas a tiempo para entrar en los ‘highlights’ de 2020… No es casual que el momento de mayor brillantez del Madrid, en el que ha encontrado la regularidad de los resultados (van cinco victorias consecutivas), coincida con el acelerón de Karim.

Sus cifras, de hecho, podrían mostrarse más abundantes de no ser por su relación con los postes, esquiva de momento. Es el jugador que más veces se ha topado con la madera de LaLiga (cuatro). Son los gajes de un estilo que antepone la técnica a la potencia: ha hecho 31 disparos, 18 de ellos a puerta; Messi, que lleva un gol menos, ha probado suerte 51 veces en total y hasta 36, el doble que el francés, entre palos. Benzema no malgasta balas, pero sí ha dejado atrás esa versión apática de otros cursos en materia ofensiva: ha rematado entre palos al menos una vez en todos sus duelos de LaLiga.

El que sepa qué es mano que lo diga

Partido de los que hacen afición, se decía antes. Eso fue lo que vimos en Ipurua, un partido bello, de ida y vuelta, con alternativas, sin esos tramos tediosos de ataque estático, de un lado a otro del campo ante un bloque cerrado, tan del balonmano, tan del fútbol últimamente. Un partidazo subrayado por cuatro goles preciosos. De los del Madrid, Benzema, que sigue jugando cada vez mejor y ya es difícil, hizo uno y dio dos. El primer cuarto de hora del Madrid fue imperial, con él y Modric tocando el violín. El Eibar no se amilanó con el 2-0, peleó el partido, se comió contraataques y se fue pensando que hubiera empatado de no ser por el VAR.

Porque el partido estaba 1-2 y a punto de finalizar cuando un cabezazo de Muto pegó en el codo de Sergio Ramos. Hubo un momento de intriga, pero tras un breve diálogo con Cuadra Fernández, que capitaneaba la sala VOR, Munuera dijo no. Para mí, por el Antiguo Testamento no era penalti, pero por el Nuevo Testamento, ese código confuso parido por David Elleray, sí lo es, y vemos pitar penaltis por menos. Al final, Carvajal y Kike García, entrevistados al borde del campo, coincidieron en confesar que ya no saben qué es mano y qué no. No lo saben ni ellos ni nosotros ni Cuadra ni Munuera ni sé si lo sabe el dichoso Elleray.

Esa jugada, que llenó de inmediato las redes (suerte que los que les concedieron la víspera al Atleti y el Barça fueron muy objetables, dejémoslo ahí), tuvo la réplica de un tercer gol del Madrid, que elevaba el resultado hasta más allá del margen de un gol. En todo caso, el Madrid ganó bien, porque llegó más y con más peligro. Zidane sacó otros tres puntos con los de siempre salvo Vinicius que, enfermo, dejó el puesto a un aceptable Rodrygo. Muy avanzado el partido salieron Valverde y Asensio. Zidane, que tanto brillo sacó no hace mucho a la segunda unidad, tira ahora de los justos porque, a diferencia de entonces, poco más hay. Mientras puedan…

Benzema, bonito del norte

Aún queda fútbol del norte y lo guarda el Eibar. Un norte más ilustrado, porque ahí también caben extremos de alta costura como Bryan Gil, pero norte al fin y al cabo, un territorio que exige un alto consumo de energía y de testosterona. Y de esa etapa también salió ileso el Madrid, de etiqueta en la primera media hora y de pana la hora restante, exigido por un adversario orgulloso e irreductible

El Eibar es un equipo sin dobleces. Aunque seas japonés (léase Muto o Inui) entiendes su lenguaje a la primera. No hay medias tintas: presión profunda porque quien evita la ocasión (ajena) evita el peligro, una defensa adelantadísima que deja a Dmitrovic a la intemperie, fútbol con uñas y dientes más preocupado de la persecución que de la posesión y un entrenador que presume de ser más analógico que digital pero que maneja muy bien esta ciencia. Así juega siempre, caiga quien caiga, llegue quien llegue.

Modric y Benzema

El problema es que a veces llegan en traje de luces el Madrid, Modric y Benzema, que conocen el plan, y el piano se come al tambor. El equipo de Zidane, conservado ahora en almíbar, aterrizó en Ipurua en versión vendaval. En pleno apretón de trabajo (ocho partidos en diciembre) el francés ha aplicado un ERTE a su manera. Poco más de la mitad juega y poco menos de la mitad mira. Así que de nuevo tiró de su guardia personal, con Lucas Vázquez y Rodrygo de satélites de Benzema, el centro de la galaxia. La insistencia pareció justificada. El Madrid hizo circular la pelota con vértigo, se expandió por las bandas, le metió marcha al partido. Nada que ver con la previsión de un choque frío y desapacible. Y además hizo caja pronto, con dos goles soberbios, ambos con el trazo de Benzema. En el primero, controló un gran envío de Rodrygo y remató con picardía luego ante Dmitrovic. En el segundo, caminó como un funambulista sobre la línea de fondo (¿recuerdan cómo levitó una vez sobre la cal en el extinto Calderón?) para regalarle el gol a Modric. Luego le anularon otro que mejoró a ambos. Pinchó un balón larguísimo y sobre la marcha lo mandó a la red con un remate perfecto de exterior. Fue ilegal por un pie.

Aquel estupendo arrebato del Madrid hubiera acabado con la mitad de los equipos de la Liga, pero el Eibar, como Mendilibar, es de otra pasta. Corre y resiste, aprieta y cuando puede, ahoga. Más si consigue meterse en el partido. Esta vez lo hizo a lo grande, en un remate lejanísimo a la escuadra de Kike García. Un supergol en un superpartido, porque lo que vino después fue divertidísimo, aunque se quedara en el casi: un pase de Mendy al que no llegó Lucas, un remate fallido de Muto a centro de Bryan Gil, un gol que evitó Bigas tras remate del propio Lucas ante la alocadísima salida de Dmitrovic… Y si todo lo bueno que le pasó al Madrid tuvo que ver con Benzema, vale lo mismo para Bryan Gil y el Eibar. El suyo ha sido un préstamo de altísimo interés.

Los apuros blancos

Con el paso de los minutos, la primera presión del Eibar no fue ya tan ambiciosa. Palizas así no salen gratis, pero tampoco el Madrid fue el ballet del comienzo y también tuvo ver en ello cierto plomo en las piernas. El equipo se fue haciendo largo y las pérdidas en zonas de compromiso frecuentes.

Aunque menos preciso, el partido siguió a ritmo de rock, con saltos de área a área, con dos equipos descosidos, casi exhaustos por el esfuerzo y por la sobredosis de adrenalina. En aquel tramo metió más balones al área el Eibar, porque está en su naturaleza, pero tuvo más ocasiones el Madrid. A Rodrygo se le fue una estupenda, en pase de duende de Kroos. A Muto, otra, en cabezazo en el primer palo.

Y a los postres llegó la polémica. Un cabezazo de Muto pegó en el codo de Ramos. Lances así se han pitado más que se han ignorado. Esta semana no tocaba. Veremos la que viene. Aquello sucedió en la carga del Eibar, indesmayable hasta el final. Ramos evitó luego el empate de Bigas y Benzema, finalmente, le regaló el tercero a Lucas Vázquez. El francés fue el bonito del norte.

Aprobados y suspensos del Real Madrid ante el Eibar

Courtois: No pudo hacer nada en el gol de Kike García a pesar de lo alto que es. El remate era perfecto.

Carvajal: Su presencia tras superar la lesión se ha notado mucho en el rendimiento del equipo. Es uno d ellos capitanes, tiene peso dentro y fuera del campo. Sólo un lunar, no acertó en el pase en una contra clara, era un cinco para tres.

Varane: Lo que le ha pasado a este jugador esta temporada (mejor, desde su fallo ante el City) es un misterio sin resolver. El gol de Kike García empieza en él, en un pase que le da rifándola a Lucas Vázquez. Luego, en el 59’, tuvo otro error grosero en la salida.

Ramos: Luces y sombres. Una falta alta por poco, algún cruce rápido y algún error gordo en la salida como el que casi le cuesta un gol al Madrid, pero falló Inui. Al final del partido una mano suya involuntaria dio lugar a una jugada polémica. En el 92 salvó al Madrid… por eso es el capitán.

Mendy: Bien, sólido como siempre. La banda izquierda es suya. Subidas con peligro y algún error puntual en la salida de balón.

Casemiro: Pasó desapercibido.

Modric: Magistral hasta que s ele acabó la gasolina. Su primera parte fue antológica. A él y a Benzema se les ve disfrutar juntos cuando se encuentran en el campo. El francés le dio un gol. Luego, el croata Balón de Oro le dio otro tanto cantado a Benzema pero el francés cruzó demasiado de cabeza. Modric tiene que renovar, es un ejemplo.

Kroos: Muy bien como siempre, pero menos entregado en el campo al esfuerzo que Modric. Atento en su posición el alemán para defender y muy certero en el pase. ¡Qué balón le metió a Rodrygo en la segunda parte! A Benzema le dio otro gol pero estaba en fuera de juego.

Lucas Vázquez: Un partido un poquito más gris que a lo que nos estaba teniendo acostumbrados, pero es algo lógico porque es uno de los que está sufriendo más desgaste y de los que más se entrega en el campo. Y tuvo premio marcando el tercero al final del partido.

Benzema: Está en el mejor momento de su carrera. Elegante, decisivo, preciso… Da gusto verle jugar. Y encima se entrega. Esa jugada en la que baja a defender al sprint caído a la banda en la primera parte no debe pasar desapercibida. Golazo a pase de Rodrygo. Los 33 años le han sentado muy bien.

Rodrygo: Super asistencia a lo Laudrup a Benzema en el 1-0, luego falló un gol cantado en el uno contra uno ante Dimitrovic, El pase fue de Kroos. El menudo brasileño da muestras de mucha más fiabilidad que Vinicius cuando Zidane le da la oportunidad.

BANQUILLO.

Valverde: Dio un poco de aire al Madrid en el centro del campo.

Asensio: Otro misterio… Se llegó a hablar de él como futurible Balón de Oro. No hay ni rastro de ese Asensio. Ante el Eibar tampoco tuvo tiempo para mucho.