La ACB aplaza el Fuenla-Andorra a este domingo (21:00 horas)

El partido entre el Urbas Fuenlabrada y el Morabanc Andorra previsto para este sábado a las 20.45 horas se ha retrasado al domingo a las 21.00 por problemas logísticos con los resultados de los test realizados a la plantilla local tras el positivo por COVID-19 detectado este viernes, debido al temporal.

El Fuenlabrada informó este viernes por la tarde de un positivo de COVID-19 en su plantilla, que permanece asintomático, tras el cual convocó a todos sus jugadores y técnicos a unas pruebas, cuyos resultados se han visto afectados por el temporal de nieve que azota a varias zonas de España, lo que ha provocado el retraso del partido.

Jenkins, el pistolero que dispara al Bilbao ante el Fuenla

En estos tiempos convulsos, sin público en los espectáculos deportivos, el baloncesto no es que viva aislado en una burbuja despreocupado cuando no hay victorias. No es eso. Los equipos de la ACB que no funcionan y andan por la zona baja de la tabla se están poniendo de los nervios y hay un huracán de cambios. Bueno en todos menos el Gipuzkoa, el colista, porque anda tieso como la mojama. Betis, Zaragoza, Gran Canaria, Fuenlabrada… todos han movido pieza. El Bilbao Basket lleva cinco fichajes. Tres han llegado por lesiones y dos, porque salieron rana jugadores que iban a traer físico a Miribilla: Jones y Moses. La caja no rebosa y se han traído baloncestistas para echar una mano, nada de estrellas. Hasta que ha llegado Jenkins, un internacional con Estados Unidos. Su carta de presentación hoy en Fuenlabrada ha dejado boquiabierta a la parroquia bilbaína, Un Bouteille pero, a diferencia de este, no estaba por descubrir en España, ya se sabía lo que representa, un tipo con enorme pedigrí. Para abrir boca en el Fernando Martín, 26 minutos de juego, licencia para lanzar lo que considere oportuno (11 triples) y un duelo de pistoleros ante Trimble que se llevó de calle. Hay que sacar chispas a este señor. Ha firmado por dos meses pero la cosa promete. Ojo: es una mina en ataque pero atrás tampoco es manco. En la grada madrileña estaba Aminu, que engrosa la plantilla a partir de ya. 

El Fuenla sumó la cuarta derrota consecutiva y el ‘efecto Juárez’ va decayendo. Thompson no jugó ni un segundo. En el final a cara o cruz, sus decisiones fueron casi todas equivocadas. No falló, con mano firme, desde la línea de tiros libres el Bilbao Basket y se llevó un triunfo que le deja con un triunfo por encima del descenso. Betis y Gipuzkoa están en esa alcantarilla. Los bilbaínos tuvieron un pésimo inicio de ambos períodos, pero fueron encontrando las pautas según pasaban los minutos. Un 7-0 les puso en alerta, porque aún estaban escocidos por el palizón de Zaragoza, aunque sacando la lupa ya veía que el Fuenla no llega ni a la suela del zapato de la calidad a los maños. Así que con un 0-10 se metió en faena. Los madrileños se comían todas las fintas, saltaban como si tuvieran muelles en las zapatillas y apenas rendían los hombres sin balón.

Juárez puso a funcionar a Eyenga, que surcaba la estratosfera con ‘alley oops’ de etiqueta NBA. Eso sí, cuando le flotan y se queda solo en el tiro exterior lanza más piedras que los chicos juguetones en el río haciendo ondas. El Urbas se sostuvo también en un incisivo Emegano, un jugador muy aprovechable cuando entra en calor. A Mumbrú le desesperaba una vez más el error en el triple: 1/13 iban, y sus actores principales Rousselle, Brown y Kulboka no le apuntaban a un tanque. Con todo, el mayor problema era el agujero que había en la zona. Sin Balvin es como un donut gigante. Alexander era el rey y Zyskowski, con su juego lento, invitaba a que le machacaran a tapones. El polaco, no obstante, hizo un gran partido y aportó anotación, algo tan valioso para este RETAbet.

Trimble se fue al descanso con cero puntos. Eso no se iba a repetir en los dos últimos cuartos, claro. Espantó la sequía con un triple en caída muy afortunado, pues tocó en la tabla. Pero la estrella de la tarde fue otro, Jenkins. Es el típico tirador puro que sale rapidísimo del bloqueo y arma el tiro a mil por hora. Incluso puede anotar tras bote. Una delicia. Como empezó a enchufarlas sin piedad, Juárez puso a un perro de presa bailando con él. Eyenga picó en el segundo final de una posesión crucial, a 1:58 para acabar y 66-68. Jenkins estaba perdido y le hizo falta abajo el de Kinsasa, justo cuando iba a disparar, aunque tenía pinta de que el lanzamiento llevaba camino de estar fuera de tiempo. Los dos tiros libres fueron decisivos. Y más aún el robo de Miniotas a saque de banda a falta de 16 segundos. Menudo tesoro se llevaron.