El Granca se ahoga en la orilla

Se jugó esta noche en Gran Canaria un precioso partido de baloncesto del que tanto Gran Canaria como Mornar Bar pudieron salir vencedores. Finalmente fue el equipo balcánico, que se anota así la primera y fundamental victoria. El consuelo local, en un fase tan corta, es que tiene el basket average a tiro de piedra.

El atractivo primer tiempo, ni que fuera un presagio, se inició con un triple esquinado de Gabriel. Parecía ir el Gran Canaria a rebufo del Mornar Bar hasta que una bandeja de Albicy que trajo consigo el apretado 6-5, le dio su primera ventaja. En un inicio donde las defensas iban muy por debajo de los deseado, disparaba más y mejor la formación balcánica, que se puso 10-15 hasta que de nuevo Albicy, esta vez con un triple, intentaba poner las cosas en su sitio: 13-15.

Llegó entonces el primer conato de escapada de los visitantes, que encadenaron un triple de Needham, un 2+1 que Smith le sacó a Clark y dos tiros libres de Vranes para encadenar un 0-8 de parcial y, de paso, disparar al Mornar en el marcador: 13-23. Quiso el Granca devolverle la moneda, y una furiosa reacción sellada por Slaugther (triple), Balcerowski (mate) y Shurna (triple) volvió a poner las cosas en su sitio, un 21-24 cuya diferencia prácticamente se mantuvo tras los primeros diez minutos de partido (23-27).

Como no podía ser de otra forma, acaso para satisfacción de los entrenadores, la defensa por fin apareció al alba del segundo cuarto. Se agarraba entonces el Herbalife a Kilpatrick, que con cinco puntos seguidos, aderezados con un soberbio tapón de Balcerowski a Lukovic, le dio de nuevo ventaja a los suyos, un 37-34 que además suponía un 9-2 de parcial a favor del equipo amarillo.

No es el Mornar Bar un equipo que se rinda con facilidad, y un triple de Pullen le permitió un respiro en el marcador, 42-47, guarismos que apenas cambiaron cuando llegó el descanso (43-47).

Volvió a escaparse el Mornar Bar tras inaugurar el tercer cuarto con un triple de Vranjes, aunque rápidamente le respondió Slaughter desde idéntica distancia: 46-50. Pullen dirigía la orquesta balcánica, y un triple de Gabriel le devolvió el +7 a los visitantes (50-57). Sin embargo, la respuesta del Herbalife y no se hizo esperar: triple (Clark), canasta de dos (Slaughter), 2+1 (Stevic) y triple (Slaughter). Y lo que más importante, la ventaja en el marcador: 62-58.

Rápidamente entró el Mornar de nuevo en vereda y otro triple, este de Jeremic, le puso de nuevo por delante: 62-65, 0-7 de parcial. Tenían entonces el control los muchachos de Pavicevic, que cerraron el penúltimo parcial con otro enceste desde el 6,75, este de Whitehead: 67-72.

No conseguía el Granca hincarle el diente a los visitantes, que además se encontraron con un regalo de Kilpatrick, que le regaló tres tiros libres a Jeremic para que este estirara mínimamente la ventaja balcánica: 69-75. Lo cierto es que intentaban percutir las huestes de Fisac, pero si Slaughter enchufaba un triple, 77-81, Whitehead conectaba tres canastas seguidas, triple incluido, para el peligroso 79-86.

Intentaba reaccionar el Herbalife, pero en el momento más decisivo acabó convertido en un saco de golpes. Un triple de Gabriel cayó como un manguerazo helado sobre al alma grancanaria, 86-95. Ocurrió además que Whitehead estaba en trance, y una canasta suya aderezada con otro triple de Gabriel sellaron la victoria balcánica: 90-100.

Faltaban apenas dos minutos de juego y la situación se convertía en crítica para el Herbalife, pues en una fase tan corta, apenas seis partidos, cada punto de diferencia, basket average al margen, cuenta el doble.

Pero en un deporte donde creer en están importante cualquier cosa puede pasar. Por supuesto, lo imposible. Y esto era que el Granca se recuperara cuando peor estaba. Vaya si lo hizo. Shurna encadenó sendos 2+1 aunque en el segundo falló el tiro libre, y mientras el Mornar perdía los estribos, Clark asistió para que Albicy, en contrataque y sin nada que perder, empatara a 100 desde el 6,75: 100-100. En la locura de los últimos segundos, Pullen se las prometía muy felices hasta que Slaughter le pusiera un tapón de póster, pero recogió la pelota antes de que Albicy le hiciera falta. Tras anotar los dos tiros libres rigor obligó a Fisac a pedir tiempo muerto cuando apenas quedaban cuatro segundos, que Clark y Albicy, héroes de la remontada, desperdiciaron pasándose el balón si arriesgarse al último tiro.

De perder, debería el Herbalife conformarse con hacerlo así. Empieza cayendo, pero apenas por dos puntos. Toca recuperarse.

 

El Joventut rentabiliza una nueva desconexión del Unicaja

Este triste e irreconocible Unicaja sigue en pleno valle de lágrimas. El equipo malagueño, que ganaba por 63-51 a los 26 minutos agarró otra de sus famosas ‘pájaras’, desconexiones o como prefieran ustedes llamar a este tipo de absurdas lagunas, cada vez más frecuentes. La Penya se puso las pilas y volteó el electrónico, en menos de siete minutos, con un espectacular 9-28. Victoria importantísima de los verdinegros, que se ponen una privilegiada posición en este complicado grupo de Top-16. Y, por supuesto, nueva decepción de los de Luis Casimiro, que solo han ganado uno de sus últimos ocho partidos y que, si se han clasificado para la Copa del Rey ha sido por pura potra. Ni más, ni menos. Mal partido de casi todos con excepción de Thompson y destacado trabajo del Joventut como bloque.

Los primeros 20 minutos fueron muy entretenidos. El Unicaja aplicaba fortaleza en el rebote en tanto que el Joventut centraba su arsenal ofensivo en Tomic (16 puntos en este tramo). El croata juega en otra liga… Dos triples de Waczynski y dos puntos más de Gerun abrieron la primera brecha del partido (26-18 min, 11). La Penya trataba de no descolgarse. Con 40-39 a los 15’ minutos, los malagueños dieron un segundo estirón (49-41). Una canasta bajo aros de Tomic cerró el primer cuarto con 49-43. No muchos triples para lo que suele ser habitual en estos dos equipos. 5/12 Unicaja y 2/6 por parte del Joventut. Buenos minutos de Waczynski con 13 puntos.

La segunda parte empezó con malas noticias para el Joventut. Problemas musculares para Dimitrijevic (después pudo entrar en la pista) y un parcial de 4-0 que colocó el marcador en un 53-43 y tiempo muerto pedido por Carles Durán, entrenador de los badaloneses. El primer efecto de la charla fueron dos triples seguidos de Aróstegui. Tiempo de rachas. Del 63-51 del minuto 26 tras un triple de Waczynski se pasó a un 63-61. Eléctrico parcial del Joventut, que se negaba a irse del encuentro. Lo que sucedió después fue inimaginable.

El Joventut pidió tiempo muerto y empezó una brillante reacción que coincidió con la enésima desaparición de su oponente. El 68-66 que cerró el tercer parcial auguraba fuertes emociones. Entre Tomic y Brodziansky ya sumaban 34 puntos.

En realidad no hubo ni emoción. Al Unicaja le pasó lo de casi siempre, clásica fuga de cerebros e ideas e incapacidad para aplicar una defensa eficaz. En un parpadeo, la Penya se adelantó con un 71-79. Desde el mencionado 63-51, nada menos que 9-28 de parcial. Los de Casimiro añoraban los puntos de sus tiradores de raza, Brizuela y Alonso y, por supuesto, la baja por lesión de Bouteille. Thompson, de nuevo en el ruedo. El estadounidense, internacional por Costa de Marfil, fue el único que sostuvo a los verdes. La Penya ya no perdió su velocidad de crucero y finalizó con una excelsa defensa que provocaba errores en los pases a un descompuesto adversario. Brodzianski, que acabó con 21 puntos, el gran segundo tiempo de Dimitrijevic, las apariciones oportunas de López-Arostegui y dos triples de Bassas cerraron un partido que terminó con un impensable 86-95. Nuevo naufragio malagueño y el Joventut, en su salsa.

El Andorra se queda helado en los últimos cinco minutos

El BC MoraBanc cayó derrotado en su estreno en el Top-16 y ya suma seis derrotas consecutivas después de perder por 66 a 73 contra el Unics Kazan. Los de Ibon Navarro, que perdieron por lesión nada más empezar a Haukur Palsson, plantaron cara a los de Dimitris Priftis con el acierto de David Jelínek (18 puntos) pero fueron incapaces de controlar a Jamar Smith, Canaan o Brown.

El Unics Kazan empezó marcando territorio en el Principado, con un parcial de 2 a 8 con dos triples consecutivos del ex jugador del Sevilla, John Holland. Los locales siempre fueron a remolque en estos 10 primeros minutos, pero nunca se abandonaron y resistieron al acierto del Unics Kazan.

Dos triples de Clevin Hannah situaron el 10 a 12, pero Holland continuaba inspirado y estuvo bien secundado por Canaan que, con un triple y un 2+1, cerró el primer cuarto con el 16 a 21. Los de Priftis finalizaron con 5 de 7 en triples y con un 3 de 3 para Holland y un 2 de 2 para Canaan que fue difícil de parar para los andorranos. La peor noticia para los andorranos fue la lesión de Haukur Palsson con un esguince de tobillo a los dos primeros minutos.

En el segundo acto, el BC MoraBanc se empezó a encontrar más a gusto en pista encontrando acierto ofensivo y mejorando defensivamente. Los cuatro puntos consecutivos de Oriol Paulí acercaron a sólo un punto de diferencia al BC MoraBanc (21 a 20). El Unics Kazan, con John Brown inspirado en ataque, llegó a ganar por 22 a 29, pero un triple de ‘Tyson’ Pérez, tres tiros libres convertidos por Jelínek y un triple del alero checo situó el 31 a 29. Primera vez por delante en el electrónico para los de Ibon Navarro.

Un triple de Sergeev colocó el 34 a 37, pero Jelínek desde la línea de 6,75 volvió a poner por delante al BC MoraBanc para llegar al descanso con el 39 a 38.

La mejor versión del Unics Kazan apareció en el tercer cuarto. cuando logaron un parcial de 3 a 18 para situarse 50 a 63. El BC MoraBanc cedió delante de un rival que mostró un juego muy sólido defensivamente y muy vistoso en ataque. El tercer cuarto finalizó con un triple sobre la bocina de Clevin Hannah (53 a 63), pero para los andorranos fue imposible parar a Jamar Smith (7 puntos), Canaan (16) y también Brown (10)

El acierto de David Jelínek mantuvo vivo hasta el final al BC MoraBanc en el último cuarto.

Un parcial de 11 a 2 para los de Ibon Navarro para dejar el 64 a 65 hizo soñar a los del Principado, pero dos tiros libres de Jamar Smith y una entrada de Jordan Theodore rompieron la racha y el Unics Kazan supo imponer su calidad. A tres minutos para el final, Johh Brown dio el susto después de chocar con David Jelínek. El jugador estuvo estirado en el parquet un poco desorientado y mareado. Un tiro de Jamar Smith cerro el partido a 1’22” con el 66 a 73.